Crisis de la izquierda
Ramón Cánovas
Por considerar que la temática aquí tratada, junto con el artículo de
Rodríguez Araujo, es de actualidad e importancia crucial en nuestras
reflexiones sobre el proceso de construcción de nuestro PDPR-EPR-TDR,
así como el proceso de elaboración de una concepción político ideológica
clara y congruente con los fundamentos marxistas, incluimos en este número
del Boletín Revolucionario un segundo artículo externo sobre
cuestiones teóricas que nos permitan comprender el carácter de
nuestros programa, línea política y estatutos.
Es recomendable que se analicen y discutan de modo tal que al compartir
ideas podamos clarificar nuestra concepción y punto de vista al
respecto.
La experiencia que aquí narra Ramón Cánovas nos provee de medios
reflexivos para entender el proceso revolucionario en el cual nos
encontramos inmersos y merece nuestra reflexión y consideración.
Invitamos a compartir, también por medio de nuestro Buzón, los
comentarios a estos artículos.
Con artículos como Ha llegado el momento, parar y
cambiar
de Malime y Ser comunistas hoy de Ferrán Gallego, se trata de hacer análisis de
la situación de crisis social por la que atraviesa la lucha de clases.
El tema es que estos apuntes se quedan entre cuatro paredes, porque creo
que ni entre nosotros nos leemos.
No existe una revista de tirada nacional democrática y participativa de
debate de ideas. Existen revistas de propaganda partidista, que ni
siquiera los propios afiliados leen. Estos déficit hacen que cada cual
esté en su chiringuito como si fuese el ombligo del mundo. Las palabras
de Malime: Ha llegado el momento para cambiar no son nuevas y se
están diciendo de forma minoritaria desde finales de los 80 con la caída
del Muro de Berlín y principios de los 90 con la caída de careta de la
antigua URSS. Para algunos, estos hechos demostraban el carácter no
socialista del bloque soviético. Por lo tanto, el debate y la crisis no
es de hoy porque ahora vemos que, desde diversas instancias se demanda
el reciclaje, o que partidos tradicionales que se reclaman del marxismo
casi son extraparlamentarios, o su representación es simplemente
testimonial. Como digo, ya desde los primeros 90 desde algunas
instancias de la izquierda extraparlamentaria, se empezó a debatir
sobre la historia de la lucha de clases con sus errores y aciertos. La búsqueda
de la definición de la situación es obligatoria, ya que sin determinar
el punto en el que nos encontramos, no es posible partir. Quien no es
consciente de que está en un pozo, jamás podrá salir de él. Y esta
situación en la que nos encontramos, es producto de las insuficiencias
de los grupos que se reclaman de la izquierda marxista (lo que considero
a partir de ciertos sectores de IU).
Mi paso por las filas del PCE
no sirvieron mas que para observar la realidad de una militancia en su
mayoría, de escasa formación política, poco conocimiento histórico
del movimiento obrero, nulos instrumentos de formación, su revista de
propaganda, Mundo Obrero –que no debate- nadie la leía.
Abandoné la militancia del PCE y en la búsqueda de
identidad tropecé con ULML,
un grupo que se definía maoista y que ponía un tenderete en el Rastro
de Madrid. Este grupo para mi, ideológicamente llegó a dotarse de las
posiciones más correctas que se daban en el mundillo de la izquierda.
Hacía una critica de las organizaciones estanco, lo que Malime llama
–parcelarios- en aquellos mementos los movimientos parcelarios en auge
eran el feminismo, pacifismo y ecologismo. También hacían una
critica del discurso rupturista encabezado por el PCE-ml.
Los cuales hacían un canto engañoso a la república burguesa del 31
y sobre todo, confundía democracia burguesa con dictadura al defender
que en España se da una democracia de segunda otorgada, vigilada y
derivada del antiguo régimen. Como si las democracias europeas fuesen
de primera y alguien pusiese el sello de calidad. Las democracias
europeas como la española, son instrumentos de dominación capitalista.
Además, ULML tenía trabajos sobre la 3a Internacional Comunista y los
errores desarrollados con la política de los Frentes Populares, antes y
durante la II Guerra Mundial. Sin embargo una vez más, la debilidad de
los medios hacía que aquello no pasara de un pequeño circulo de
colegas que fue desapareciendo casi por abandono y desidia. Después y
actualmente vendría para mi la época del francotirador. Intentando que
de uvas a peras te saquen algún articulo en medios de tirada secundaria
y claro está, siempre atacando las campañas de discursos conservadores
que se proclaman de izquierda. Temas como el canto al Tribunal Popular
que hace IU, en el que se simplifica la idea de que por el hecho de no
pertenecer a las clases pudientes, se es más justo. Cuando está
demostrado que los tribunales populares son más proclives a la
manipulación de los medios y de los poderes. Las Primarias en los
partidos y listas abiertas para las
elecciones. Discursos estos en los que se profundiza en la personalización
del candidato, en detrimento de las posiciones ideológicas y de clase.
Los diputados no representan intereses territoriales sino ideológicos y
de clase. Esa frase pronunciada por cantidad de supuestos sesudos
parlantes, la clase política es una falacia, ya que la clase
solamente es social. Todo esto no es más que pensamiento conservador
que hemos ido permitiendo que se introduzca en el seno de las
organizaciones obreras y sindicales.
Actualmente tenemos otras variantes de discursos
conservadores con ropajes de izquierda, como son los antiglobalización,
los cuales en un acto en el Ateneo de Madrid, dejaban a las claras su
distancias con el marxismo y su demanda de un mercado humanista, lo que
pone de relieve su ideología idealista, ya que el mercado no puede
dejar de ser lo que es.
Todo esto es literatura viejísima del marxismo, cuando ponía al
descubierto las mentiras de los supuestos buenas intenciones de la
economía de mercado. Lo que antiguamente con menos medios de información
no se lo tragaba ningún simple militante, hoy con muchos más medios,
nos llevan al huerto con promesas de sacrificios presentes, para que la
nación ocupe mejor posición de mercado en el futuro. Con este discurso
en España, no contrarrestado por los sindicatos, se ha llevado a cabo,
primero con el PSOE
y después con el PP,
una desregulación laboral salvaje.
También se está haciendo un discurso paternalista erróneo
en el tema de la inmigración. Estamos sustituyendo la crítica a las
burguesías dominantes de los países periféricos del capitalismo, la
mayoría fascismo teocrático, por solicitud de ayuda interclasista con
el mantenimiento en el poder de las clases dominantes, explotadoras y
corruptas. Y para los que vienen, acogimiento indiscriminado benéfico.
Antes decíamos que cada pueblo debía luchar por sacudirse sus cadenas
–morales y económicas-. Ahora las cadenas morales no las ponemos en
tela de juicio – decimos que forman parte de su cultura- y las económicas,
les decimos que se las vamos a sacudir nosotros. Pero ello no vincula
sus intereses económicos con nuestra posición ideológica de abolición
de las clases sociales, porque sus cadenas morales las traen consigo con
la sana intención de perpetuarlas con nuestra comprensiva ayuda.
Hemos criticado nuestra tradición religiosa –nacional
catolicismo- como instrumento de dominación conservadora, pero somos
muy comprensivos con el mismo instrumento religioso, cuando sus
portadores son los pobres inmigrantes.
Como apenas tenemos banderas de enganche nacional, nos
acogemos a todos las flautas que suenan fuera sin importarnos cual es la
música de fondo. El movimiento Zapatista ahora es nuestra encantadora
musa. En seguida nos hemos olvidado de los fracasos de las Terceras Vías,
y en que quedaron los triunfos del nacionalismo pretendidamente
pro-socialista, como la experiencia argelina o nicaragüense. Pero como
somos el animal que más veces tropieza en la misma piedra, volvemos a
los mismos errores. Fuimos carne de cañón para los intereses de las
burguesías ascendientes periféricas en las luchas independentistas
contra el colonialismo.
Conseguidas las independencias, nuestra situación de
explotados siguió perpetuándose. Nos volvimos a equivocar con la teoría
interclasista de los Tres Mundos;
y continuamos equivocándonos en los movimientos de las Terceras Vías.
Pero incansablemente, ahora nuestro engatusador es un movimiento que
tiene todos los discursos repetitivos y engañosos de los que ya nos
mostraron su verdadera cara. Pero nosotros impasibles al desaliento,
seguiremos defendiendo con nuestro apoyo, todo los que nos suene a
propaganda de izquierda.
Actualmente la izquierda ha perdido toda capacidad de análisis
riguroso y es un amasijo de ideas conservadoras adornadas de radicalidad
burguesa, tipo Hipies, con banderas de izquierda. Es como una gran ONG
que en absoluto cuestiona la economía de mercado. Domina la ideología
propia de lo que fue un sector de la iglesia católica, que ante las
miserias del pueblo predicaba paternalismo y beneficencia, con
personajes tan poco inquietantes como Francisco de Asís y últimamente,
la madre Teresa de Calcuta.
No comparto la idea de Malime, de que ha llegado el momento
de parar y cambiar. Creo que ese momento ya se nos ha pasado. Los
errores son tantos que llega un momento en que ya no puedes levantar
cabeza. La frase de socialismo o barbarie ya esta superada.
No estamos en el campo de batalla dirimiendo nuestro futuro,
éste ya se ha decantado por la barbarie.
Y en esa situación estamos. Estoy con Ferranz Gallego de
que no estamos en condiciones de lanzar nada. Solo nos queda alimentar círculos
de resistencia para una futura acumulación de fuerzas. Y creo que
debemos hacerlo sobre el desenmascaramiento de discursos erróneos y el
estudio de vuelta a los principios y análisis de errores históricos.
Los ejemplos del pasado nos tienen que servir como guía para la
interpretación de la realidad del presente. El problema no es como dice
Malime, porque se intenta dar soluciones desde ámbitos parciales.
El problema es que se organizan en ámbitos parciales, porque se huye de
la lucha de clases. Ya que ésta se dirime en un frente no parcelario,
sino global y por ello, económico, religioso y cultural. Esta lucha
tiene tantos frentes como actividades humanas. Hay frentes importantísimos
que los hemos abandonado, como la critica a las creencias religiosas.
Cuando ésta es uno de los sostenes más importantes del
mundo conservador. Solamente con la denuncia y el desenmascaramiento de
los falsos discursos de izquierda, lograremos que estos se queden sin
base social.
El conocimiento del discurso engañoso de la democracia
formal que apunta Malime, era el abc de cualquier militante de otros
tiempos.
Hoy, dialogar de posiciones básicas del marxismo, como el
carácter de clase del Estado de derecho en los sindicatos, es como
estar hablando de extraterrestres. El problema no es participar o no
participar en procesos electorales, sino como se participa. El problema
es cuándo se hace del electoralismo y el Congreso de los Diputados, el
eje principal de la acción política. El problema es que además de
participar, lo haces sin rechistar en unas condiciones degradantes, con
una constitución y una ley electoral manifiestamente mejorables. Se
participa bajo un estado de derecho burgués, en el que ni siquiera se
es capaz de denunciar sus más burdas expresiones. Como por ejemplo,
desde esta página web hace Elkarri, sobre la persecución ilegal que
está sufriendo el MLNV
con el silencio de casi todos.
Pero las exigencias no se formulan cuando se quiere; esto
como todo tiene sus tiempos. Nada se hace cuando se desea, sino cuando
se dan las condiciones. Y ahora no se dan
condiciones para nada, porque somos prisioneros de nuestros actos y de
nuestros silencios. Ahora solamente nos queda taparnos la cabeza,
meditar, y empezar por lo más básico –de cero- estoy aquí, tenemos
nuestra historia tirada por la borda y no me gusta lo que hay.