Al pueblo de México.
A los pueblos del mundo.
Ante las acciones policíacas y militares
desarrolladas, el lunes 13 de agosto, por la Procuraduría General de la
República (PGR), La Secretaria de la Defensa Nacional (Sedena) y el Centro de
Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) contra cinco supuestos
responsables de las explosiones ocurridas en tres instalaciones de Banamex, el
pasado 8 de agosto en la ciudad de México, los militantes y combatientes del
PDPR-EPR-TDR consideramos necesario fijar nuestra posición en los términos
siguientes:
1.
Los cinco detenidos el 13 de agosto no son responsables de las explosiones
ocurridas en las instalaciones de Banamex, como lo prueban los comunicados
emitidos de manera separada por las FARP y el actual PDPR-EPR, donde los
compañeros del primer agrupamiento reiteran asumir la responsabilidad sobre
los hechos y, los segundos, se deslindan de estos, al mismo tiempo que
esclarecen el vínculo de los 3 jóvenes con militantes de su agrupamiento y
declaran la inocencia de los otros dos ciudadanos.
2.
La acusación de la PGR contra los cinco ciudadanos aprehendidos, unos cuantos
días después de las explosiones, sólo evidencia la vieja práctica de
Estado de fabricar delitos, que caracterizó la procuración e impartición de
justicia a lo largo del régimen político priista, pero ahora desarrollada
por el gobierno foxista para aparentar eficacia ante sus amos: los
inversionistas del Citygroup y demás dueños del capital, a quienes se sigue
ofertando y vendiendo el país, bajo la imagen de una supuesta estabilidad
social.
3.
La inculpación de los detenidos a sabiendas de que no son los verdaderos
responsables del accionar asumido por las FARP reedita un capítulo de la
guerra sucia ligada al secuestro, la tortura, la ejecución extrajudicial y la
desaparición forzada que el pueblo sigue viviendo desde los 70; asimismo,
pone de manifiesto los intentos del gobierno por responder con rapidez y
dureza frente al accionar revolucionario, tratando de difundir en el pueblo la
falsa creencia de que ‘con el gobierno no se puede’, apoyado en el trabajo
de inteligencia militar y el terrorismo de Estado.
4.
La intervención del ejército federal en tareas policíacas, así como la
incomunicación en que se mantiene a los detenidos, pese al amparo que existe
de por medio, es inconstitucional y sólo prueba que es el gobierno federal
quien pisotea el estado de derecho que dice guardar; prueba asimismo, la
utilización del ejército en la defensa no de la soberanía nacional sino del
poder de los grandes empresarios, quienes junto con el gobierno actual son los
verdaderos responsables de la espiral de violencia social y política que
existe en el país y cuyas políticas depredadoras seguirán ahondando hasta
el estallido social.
5.
Es necesario fortalecer la protesta y la indignación frente a cualquier
injusticia, sin descalificar políticamente la existencia y el accionar de los
agrupamientos armados revolucionarios, fortaleciendo los valores de una nueva
cultura política: el respeto a la vida, a la dignidad y a la diferencia.
Hacemos un llamado a los compañeros de los diversos
agrupamientos armados revolucionarios a estar alertas ante la información
confiscada por los cuerpos policíacos y militares, ante los intentos del
Estado por ahondar supuestas o reales diferencias entre revolucionarios
mediante rumores, calumnias, acciones encubiertas, etc., así como a
prepararnos para responder política y militarmente a la cacería de brujas
que, en el marco de la guerra sucia y de baja intensidad, prepara el gobierno
federal, haciendo del combate contra la antidemocracia, la injusticia y la
falta de libertad que privan en nuestro país, la actividad práctico-crítica
en y por medio de la cual reencontremos el camino de la unidad revolucionaria.
Hacemos un llamado al
pueblo de México y a sus organizaciones democráticas, populares y progresistas
a estar alertas frente a la escalada represiva gubernamental y a desarrollar
todas las formas de lucha para poner término a la doble estrategia del gran
capital: el neoliberalismo y la guerra de baja intensidad.
¡CONTRA EL
NEOLIBERALISMO, EL PODER POPULAR!
PARTIDO DEMOCRÁTICO POPULAR REVOLUCIONARIO
EJERCITO
POPULAR REVOLUCIONARIO
TENDENCIA DEMOCRÁTICA REVOLUCIONARIA
PDPR-EPR-TDR
República Mexicana, a 15 de agosto de 2001.