DOCUMENTO 2.
PLAN DE LUCHA ANTINEOLIBERAL
Al pueblo de México.
A los pueblos del mundo.
Como parte del pueblo y de la izquierda democrática
revolucionaria, nuestro partido convoca a todos los mexicanos, a las
organizaciones políticas y sociales, personalidades progresistas, sindicatos,
partidos, fuerzas insurgentes, así como a los soldados y oficiales patriotas del
ejército federal a luchar contra el neoliberalismo y la dominación de la
burguesía nacional y del imperialismo, en México y el mundo. Y por la
construcción de una sociedad y nación verdaderamente democrática, popular y,
finalmente, socialista, combinando y generalizando las diferentes expresiones de
participación y rebeldía popular.
Nuestro análisis.
Históricamente, el ordenamiento económico, social y político en
México ha estado orientado a la acumulación de capital y al enriquecimiento de
la clase dominante. Y, más recientemente, al enriquecimiento de sus fracciones,
de carácter industrial y financiero, así como al fortalecimiento del capital
transnacional, principalmente norteamericano, al que las fracciones señaladas se
encuentran asociadas.
Dichas fracciones han sometido a las principales instituciones
de gobierno y de la sociedad determinando la política nacional. Y, por tanto,
subordinando a sus intereses el ejercicio de los derechos fundamentales y la
satisfacción de las necesidades del pueblo trabajador, negándole a éste la
posibilidad de acceder a una vida digna y justa.
En el marco de la actual fase de globalización capitalista, el
capital transnacional y las potencias imperialistas han impuesto la estrategia
neoliberal de expansión y reestructuración del capital y, por medio de ésta, han
dado lugar a un proyecto de reorganización global de la sociedad humana,
cancelando y/o subordinando, a sus intereses, la soberanía de la mayoría de
pueblos y naciones del mundo.
En nuestro país, la imposición de dicha estrategia, a partir de
1982, ajustó al Estado, a la economía y a la sociedad a las necesidades del gran
capital, incrementando la pobreza, la explotación y la marginación del pueblo
mexicano, así como el desempleo, el subempleo y la migración (interna y
externa), polarizando la sociedad mexicana, de una parte, en un sector
mayoritario, pobre, oprimido y explotado y, de la otra, en un pequeño grupo de
oligarcas. Grupo que ha concentrado en sus manos la riqueza que se produce en el
país, difundiendo su ideología e imponiendo su estrategia económica, política y
social como única opción posible, intensificando el bloqueo y la desarticulación
de la lucha del pueblo mexicano por medio de la combinación de represión y
concesión.
En este contexto, la caída del régimen priísta es resultado,
por una parte, de la creciente irritación y el deseo de cambio existente en el
pueblo ante la explotación y la opresión y el empobrecimiento generalizado, así
como ante la acentuada e inocultable descomposición política y moral del PRI y
de sus representantes en el gobierno y, por la otra, de la necesidad de los
grandes capitales nacionales y extranjeros de preservar sus intereses e
incrementar su poderío, en el marco de nuestras fronteras, bajo el manto de la
alternancia en el poder entre partidos empresariales.
La táctica desarrollada por los grandes capitalistas consistió
en promover, imponer y apoyar una candidatura, sustentada en un bloque de
fuerzas de corte empresarial, que hizo pasar como suyo el deseo de cambio de la
sociedad mexicana, que evitó el fortalecimiento de una alternativa democrática
popular por medio del denominado ‘voto útil’, tratando de garantizar, de esta
manera, la continuidad de la estrategia neoliberal de expansión y
reestructuación capitalista, sirviéndose para ello del reforzamiento y de la
acción represiva de los aparatos militares y policíacos, así como de una
estrategia en los medios de comunicación masiva (prensa, radio, televisión),
para difundir creencias sin validez objetiva sobre la problemática nacional y
poder ocultar tras la cortina de la democracia y la alternancia en el poder, la
dominación política, la explotación económica y la marginación social en que se
encuentra el pueblo mexicano.
Este hecho vino a poner de manifiesto la crisis de valores
políticos e ideológicos en que se encuentra la izquierda democrática
revolucionaria, así como su incapacidad para proponer una alternativa política
orientada a satisfacer las necesidades básicas y las aspiraciones más añejas y
legítimas del pueblo mexicano, y cuyos resultados efectivos puedan convencer a
la inmensa mayoría del pueblo trabajador de la necesidad de incorporarse
activamente en la lucha por la transformación democrática revolucionaria de
nuestra sociedad.
Nuestra propuesta.
Bajo el contexto anterior, reiteramos la propuesta,
contenida en el Manifiesto de Aguas Blancas y en el Manifiesto de la
Sierra Madre Oriental, de luchar por los siguientes objetivos:
1. UN GOBIERNO DEMOCRATICO POPULAR.
2. UNA NUEVA CONSTITUCION.
3. UN REORDENAMIENTO ECONOMICO-SOCIAL.
4. UNA NUEVA REPUBLICA DEMOCRÁTICA
POPULAR.
UN GOBIERNO DEMOCRATICO POPULAR, esencialmente distinto al
que este primero de diciembre habrá de acceder al poder. Un gobierno que ponga
fin a la estrategia neoliberal y a la guerra de baja intensidad dictaminadas por
el gran capital. Que sea resultado de la voluntad popular nacional –conciente y
organizada- y no del engaño, la manipulación ideológica o de la acción represiva
e intimidatoria a la que ha sido sometido el pueblo mexicano. Que represente al
pueblo y garantice su participación en la toma de decisiones. En suma, un
gobierno del pueblo, con el pueblo y para el pueblo, y de ningún modo un
organismo de composición y de corte empresarial como el que representa la
administración Foxista.
Desde nuestra óptica, la nación mexicana requiere un gobierno
que tenga como objetivo la satisfacción de las necesidades fundamentales y
básicas de todo el pueblo; que no excluya a los pueblos originarios
(indígenas) ni a ningún otro sector de la población del ejercicio de sus
más elementales derechos; que no disponga del ejército, la policía y demás
cuerpos represivos para sojuzgar y mantener en la subordinación y opresión a
nuestro pueblo; un gobierno, en fin, que no mantenga al pueblo en la zozobra, la
desesperanza, la angustia, la inseguridad y el miedo.
UNA NUEVA CONSTITUCION, que no sea letra muerta y haga
posible un verdadero estado de derecho que rescate el sustento popular y
revolucionario del constituyente de 1917 y sea un instrumento eficaz para
satisfacer las libertades políticas, los derechos económico-sociales y los
derechos de los pueblos originarios.
UN REORDENAMIENTO ECONOMICO-SOCIAL, que contribuya a
liberar al pueblo trabajador del constante sacrificio a que han sido sometidas
por la estrategia neoliberal. Que busque armonizar el desarrollo de cada uno de
los sectores de la economía, mejorando el nivel de vida de las regiones más
atrasadas a fin de eliminar la desigualdad que hoy existe.
Un reordenamiento económico que devuelva a la Nación los
sectores estratégicos de la economía y los recursos naturales del país, y someta
bajo control a los grandes monopolios nacionales y extranjeros, que sin
excepción alguna, son resultado del acaparamiento, el despojo y la especulación
en el terreno de la industria, la agricultura, la ganadería, la banca, el
comercio, las finanzas y los servicios.
Un reordenamiento económico que busque sustentarse en la
inmediata renegociación de la deuda externa, para aliviar la agobiante sangría
económica del país, permitiendo optimizar los recursos y contar con mejores
condiciones para la adecuada planificación de la economía y la explotación
racional de nuestros recursos naturales basada en los intereses y necesidades
del pueblo.
Un reordenamiento económico donde la banca sea propiedad de la
nación, y esté al servició del desarrollo de la economía del país y del
bienestar del pueblo trabajador, proporcionándole los recursos necesarios y las
facilidades que permitan el impulso del desarrollo de la micro, pequeña y
mediana empresa.
Desde la óptica, una de las metas centrales en el
reordenamiento de la economía debe ser el impulso al desarrollo de una gran
industria moderna y propia, asentada en los últimos adelantos de la ciencia y la
técnica que favorezca y garantice la satisfacción de las necesidades económicas
de la sociedad. Industria que permita desarrollar y fortalecer los sectores
estratégicos de la economía del país y así poder ser autosuficientes, para
lograr el desarrollo de una fuerte economía nacional que garantice la
independencia económica y la soberanía de nuestro país, estableciendo una
relación justa con la comunidad internacional.
UNA NUEVA REPUBLICA, que sea construida y preservada por el
gobierno de todo el pueblo y organizada con base en la normatividad establecida
en la nueva Constitución, por lo que deberá ser una república realmente
democrática, popular, soberana y federal.
Democrática.- En su acepción representativa y
fundamentalmente participativa
Popular.- En tanto que sea un gobierno emanado del pueblo,
que trabaje con el pueblo y para el pueblo.
Soberana.- En tanto que su poder resida y dimane del
pueblo, sin subordinarse a ningún interés de grupo nacional o potencia
extranjera. Y en donde sus relaciones internacionales estén sustentadas en el
principio de respeto a la soberanía y la libre autodeterminación de los
pueblos.
Federal.- En tanto que esté fundada en un nuevo pacto justo
y equitativo en todos los aspectos, entre los estados libres y soberanos y los
pueblos originarios que conforman la nación mexicana.
Las bases de la Nueva República deberán ser los nuevos órganos
de gobierno y de la sociedad, así como las fuerzas armadas revolucionarias que
emerjan del proceso democrático revolucionario. Así, los dirigentes,
funcionarios y empleados del nuevo poder estarán obligados a observar
estrictamente las leyes de la nueva Constitución, así como vigilar su
cumplimiento
Para lograr estos 4 objetivos y derrotar la estrategia
neoliberal y la guerra de baja intensidad dictaminadas por el gran capital,
nuestro partido considera que el pueblo mexicano, sus organizaciones sociales,
políticas, progresistas e insurgentes debemos orientar nuestros esfuerzos en una
dirección fundamental: la articulación, construcción y desarrollo de una
nueva hegemonía o poder popular y, al mismo tiempo, la desarticulación y
aniquilamiento del poder o hegemonía y dominación de la oligarquía
neoliberal.
Desde nuestra óptica, una nueva hegemonía o poder popular podrá
ser resultado de la articulación de todo el pueblo y de sus organizaciones
verdaderamente representativas en un gran frente nacional contra el
neoliberalismo y la dominación del gran capital, en torno de las siguientes
determinaciones: un nuevo proyecto de Nación y un plan de lucha que unifique la
voluntad popular; un programa político, una Línea Política Común y una dirección
política y moral compartida; una nueva visión del mundo democrática, popular,
incluyente y solidaria, capaz de difundirse en toda la sociedad; una praxis que
fusione la teoría con la actividad práctico-crítica transformadora de todo el
pueblo; una ética, una moral y una socialidad orientadas a restaurar la dignidad
humana y a suprimir el vínculo de dominio-subordinación capitalista y
neocolonial; un consenso activo y directo que integre en las masas la nueva
visión del mundo y la lucha económica, política y moral, permitiendo a éstas
conquistar su autonomía; una correcta combinación entre objetivos de corto y
largo plazo, entre formas de lucha políticas y militares, legales y
clandestinas, democráticas, populares y socialistas, etc.; una convicción y
actitud revolucionaria que vincule a representantes y representados con una
ideología y una visión del mundo; y de la construcción y desarrollo de fuerzas
insurgentes (regulares e irregulares) que garanticen la defensa de la
organización popular autónoma y el triunfo de la nueva hegemonía o poder
popular.
La articulación, construcción y desarrollo del poder popular y
el aniquilamiento del poder del gran capital y de su doble estrategia (el
neoliberalismo y la Guerra de Baja Intensidad), debe ser resultado de la lucha
de todo el pueblo por la satisfacción de sus necesidades inmediatas, así como
por la defensa de sus derechos económicos, políticos, sociales y culturales
expresados en los siguientes objetivos:
1. Recuperar el sustento popular y revolucionario del
Constituyente de 1917, haciendo efectiva la soberanía popular y nacional.
2. Rescatar y mantener como propiedad de la Nación los
recursos naturales y sectores estratégicos de la economía del país, como el
petróleo, la electricidad, las minas, etc., y revertir el proceso de
privatización y expansión neoliberal.
3. Respeto a las conquistas históricas de los trabajadores y
constitución de un régimen laboral justo.
4. Inmediata anulación de las reformas hechas al artículo 27
constitucional. Eliminación de latifundios y un nuevo reparto agrario así como
la restitución de las tierras despojadas a los pueblos originarios (indígenas)
y comunidades campesinas.
5. Respeto a los derechos y a la cultura de los pueblos
originarios y reconocimiento a su autonomía y formas propias de organización.
Asimismo, a tener representación en los órganos estatales y federales de
gobierno.
6. Respeto a la igualdad jurídica, política, económica y
social de la mujer; el cumplimiento efectivo de sus derechos constitucionales
para acabar con la marginación, discriminación, explotación, opresión y
violencia a que se ve sometida; construyendo las condiciones y espacios
favorables para su desarrollo integral, que le permitan decidir
responsablemente sobre su cuerpo, su actividad y los objetivos que le den
sentido a su existencia, y participar plenamente en la vida económica, social
y política del país.
7. Eliminación de todas las formas de discriminación,
exclusión y segregación por motivaciones raciales, de género, religión,
cultura, discapacidad, condición económica o preferencia sexual.
8. Renegociación justa de la deuda bancaria contraída por
micro, pequeños y medianos empresarios.
9. Castigo a funcionarios y empresarios responsables del
cuantioso fraude que significa el fobaproa y el Ipab, y suspención de la deuda
endosada al pueblo por ello.
10. Un régimen fiscal justo que estimule la modernización y
el crecimiento de la planta productiva en beneficio social y sancione la
evasión fiscal de los grandes consorcios.
11. Una reforma fiscal que no lesione la economía
popular.
12. Renegociación de la deuda externa y revisión de los
tratados internacionales que comprometen nuestra soberanía nacional.
13. Hacer real el derecho al trabajo para todos, con salarios
que garanticen la satisfacción plena de sus necesidades, el derecho al
descanso y la recreación del trabajador y una vida digna para su familia.
14. Un seguro de desempleo e incorporación a la seguridad
social a subempleados y desempleados en el campo y la ciudad.
15. El respeto pleno de los derechos de la niñez, de los
jubilados y pensionados y protección social y vida digna a los ancianos y
personas con discapacidad.
16. Resolver el problema nacional de la vivienda,
garantizando el otorgamiento de facilidades en su construcción y adquisición
para todos los trabajadores mexicanos.
17. Dotación de servicios para todas las zonas marginales
como: agua potable, electricidad, drenaje, pavimentación, vías y medios de
comunicación
18. Garantizar la salud del pueblo, dotándolo de servicios
eficientes y gratuitos.
19. Proporcionar una educación crítica, científica y gratuita
para todos los mexicanos y garantizar el ejercicio de formas democráticas de
gobierno y el respeto a la autonomía en las instituciones de enseñanza
superior.
20. Designar un mayor presupuesto y apoyo a la investigación
científica y tecnológica, poner los adelantos científicos y tecnológicos al
servicio del pueblo.
21. Un libre ejercicio de las profesiones, que se exprese en
un trato digno, una percepción justa a su trabajo y una política fiscal basada
en los ingresos, instrumentando también una política que integre a los
profesionistas al desarrollo científico tecnológico.
22. Impulsar todas las medidas necesarias respecto a la
educación y capacitación científico-tecnológica de los mexicanos en el campo y
en la ciudad, tanto en las instituciones escolares como en los centros de
trabajo
23. Impulsar el respeto y apoyo a la creación y expresión
cultural y artística y el acceso efectivo del pueblo al arte, la ciencia y la
cultura.
24. Desterrar y combatir toda forma de intolerancia en las
diferentes expresiones de la vida social de los pueblos.
25. El impulso y desarrollo de una cultura del deporte,
garantizando el acceso del pueblo a éste y un trato digno y justo a los
deportistas, así como el respeto a la libre asociación para la defensa de sus
derechos, para impedir que la industria del espectáculo los trate como
mercancía.
26. Apoyo total a los campesinos, pequeños y medianos
productores y ganaderos en el otorgamiento de créditos, insumos agrícolas,
apoyo técnico y facilidad en la comercialización y distribución de sus
productos a precios justos. Así como la renegociación de sus adeudos y
creación de un fondo en caso de pérdida de cosecha.
27. Protección efectiva y fomento de una cultura ecológica,
así como la indemnización a damnificados por la contaminación y explotación
irracional de los recursos naturales.
28. Él respeto y defensa a los derechos (vida, trabajo,
salud, educación, etc.) de los refugiados y migrantes en nuestro país, así
como a nuestros connacionales migrantes y residentes que laboran en diferentes
países (principalmente en Estados Unidos).
29. Respeto a las libertades políticas (de manifestación,
expresión, asociación, reunión, organización, tránsito).
30. Cese a la intimidación, represión, persecución, tortura,
desaparición forzada, encarcelamiento y asesinato contra el pueblo y los
luchadores sociales.
31. Libertad de todos los presos políticos y de conciencia,
luchadores sociales y ciudadanos encarcelados injustamente.
32. Presentación con vida de los desaparecidos políticos.
33. Juicio y castigo a todos los funcionarios políticos,
jefes militares y policiacos así como a los torturadores que sean responsables
de la guerra sucia, genocidio, desaparición forzada, crímenes de guerra,
asesinatos y represión.
34. Juicio y castigo a los gobernantes y altos funcionarios,
en funciones o no, culpables de corrupción, negligencia y enriquecimiento
ilícito, así como del saqueo y entrega de las riquezas del país al capital
financiero nacional y extranjero.
35. Cese a la militarización del país y a la injerencia del
ejército en la vida civil.
36. Desaparición de las corporaciones policiacas
anticonstitucionales y de los grupos paramilitares.
37. Respeto a los Convenios de Ginebra así como a la firma y
ratificación del protocolo relativo a los conflictos de carácter interno.
38. Articular la solidaridad con la lucha de los pueblos del
mundo por su soberanía e independencia nacional, por acceder al socialismo o
en defensa de los pueblos que lo construyen, contra toda política extranjera
intervensionista (económica, política o militar).
39. Respeto a los derechos humanos.
¡Mexicanas y mexicanos! Éste llamado y esta convocatoria
surgen del deber que todos tenemos con nuestra patria y de la necesidad de
transformar el presente incierto en un futuro mejor para todos.
¡CONTRA EL NEOLIBERALISMO, EL PODER POPULAR!
PARTIDO DEMOCRÁTICO POPULAR REVOLUCIONARIO
EJÉRCITO POPULAR REVOLUCIONARIO
TENDENCIA DEMOCRATICA REVOLUCIONARIA
(PDPRP-EPR-TDR)
Noviembre de 2000.
Resolutivo del Primer Congreso.