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Los jovenes
en la historia de Cuba
Los estudiantes de medicina fusilados el 27 de noviembre de 1871
Este fue el resultado final del juicio en que se pedía sangre de
cubanos, y
esa es la significación que tenían estos ocho compañeros
estudiantes, ser sangre
de cubanos inmolados para demostrar el poderío español,
el poderío de la
metrópolis española, el poderío de la colonia, el
poderío de la raza superior
sobre las razas aborígenes o menos pura por la mezcla o por el
clima quizá.
Y aquellos jóvenes no eran culpables de nada, no se les puede llamar
exactamente héroes, sino más bien, mártires. Eran
estudiantes acomodados
porque en aquella época los estudiantes tenían que ser de
familias acomodadas;
sus padres eran españoles. El padre de Alvarez de la Campa había
sido
voluntario, y hasta pocos días antes estaba en las filas del ejército,
luchando
contra la rebelión que iba tomando más fuerza cada día.
El único delito era el
de ser cubano.
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Discurso en la Universidad de La Habana, el 27 de noviembre de 1961.
Ernesto Che Guevara. Obras. 1957-1967.
Tomo II. P. 604. Casa de las Américas. La Habana, 1970.
Publicado en: HOY 29 de noviembre, 1961: 7.
BOHEMIA 53(49):76, 3 de diciembre 1961.
Soldados de la patria a los 15 años
Y quizás allí fusilaron a algún Martí en ciernes,
fusilaron a algún gran
patriota; de todas maneras, aniquilaron «cachorros de bandidos»,
y tenían razón,
porque eran muy jóvenes los hombres que en ese momento estaban
luchando
contra el poderío español, y tenían razón,
porque los niños de 15 años,
cuando hay de por medio una revolución, no son niños ¡sino
que son soldados
de la patria! Tenían razón, porque el jefe de los Jóvenes
Rebeldes, el compañero
comandante Joel Iglesias, cuando ingresó en nuestro Ejército
Rebelde,
pocos días antes del combate del Uvero tenía a penas 15
años, y porque 15
años es una edad donde ya el hombre sabe por qué va a dar
la vida, y no tiene
miedo de darla cuando tiene naturalmente dentro de su pecho, un ideal
que lo
lleva a inmolarse. Por eso tenían razón, por eso tuvo razón
Weyler y tuvieron
razón todos los que trataron de aniquilar a la Revolución,
y aniquilarla, no en
la persona sola de sus combatientes, sino en todo el pueblo.
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Discurso en la Universidad de La Habana, el 27 de noviembre de 1961.
Ernesto Che Guevara. Obras. 1957-1967.
Tomo II. P. 604-605. Casa de las Américas. La Habana, 1970.
Publicado en: HOY 29 de noviembre, 1961: 7.
BOHEMIA 53(49):76, 3 de diciembre 1961.
Que los jovenes piensen en el pasado
y lo comparen con el presente revolucionario
Es bueno que analicemos cada vez que se pueda qué significó
el pasado
para el pueblo, y es bueno que cada vez que estemos delante de cualquier
tipo
de dificultad transitoria, echemos una mirada al pasado y comparemos no
ya
no el pasado remoto, de la época del fusilamiento salvaje de los
ocho estudiantes,
el pasado de ahora, el que todos ustedes, jóvenes y aún
niños, conocen,
el pasado que acabó el 31 de diciembre de 1958 y que lo comparemos
con el presente de hoy, con este que vivimos cada día, con este
futuro que
estamos construyendo, con nuestro trabajo y al cual ustedes se preparan
a
darle el empujó final cuando hayan finalizado sus carreras y hayan
ingresado
como técnicos de cualquier tipo a cualquier rama de la producción
o la cultura.
Es bueno que piensen todos ustedes, los compañeros becarios, en
lo que
podían esperar antes de llegar la Revolución.
Y es bueno que siempre pensemos que cada dificultad que nosotros no
sepamos vencer, que cada pequeña dificultad frente a la cual lanzamos
nuestro
gesto de disgusto, es una pequeñísima brecha que se abre
en nuestro compacto
frente; es bueno que pensemos que aún cuando esa brecha insignificante
no ofrece el más mínimo peligro, si todos se juntan la brecha
se agranda y
por ella penetra el enemigo. Y es bueno que recordemos que para construir
nuestro futuro debemos estar siempre todos juntos, que para golpear al
enemigo
hay que golpearlo todos juntos, con la fuerza entera de nuestro pueblo,
y
así derrotarlo cuantas veces levante la cabeza.
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Discurso en la Universidad de La Habana, el 27 de noviembre de 1961.
Ernesto Che Guevara. Obras. 1957-1967.
Tomo II. P. 606. Casa de las Américas. La Habana, 1970.
Publicado en: HOY 29 de noviembre, 1961: 7.
BOHEMIA 53(49): 76, 3 de diciembre 1961.
Reconocimiento de valor de lo jovenes
en el ejercito rebelde
Yo recuerdo que había un soldado -que después fue comandante-
que
murió hace poco por una equivocación trágica.
Ese comandante se llamaba Cristino Naranjo. Tenía cerca de 40 años,
y
el teniente que lo mandaba era el teniente Joel Iglesias, de 15 años.
Cristino le
hablaba de tú a Joel, y Joel que lo mandaba, le hablaba de usted.
Sin embargo,
Cristino Naranjo nunca dejó de obedecer una orden, porque en nuestro
Ejército
Rebelde, siguiendo las orientaciones de Martí, no nos importaban
ni los
años, ni el pasado, ni la trayectoria política, ni la religión,
ni la ideología anterior
de un combatiente. Nos importaban los hechos en ese momento y su devoción
a la causa revolucionaria.
Nosotros sabíamos también, por Martí, que no importaba
el número de
armas en la mano, sino el número de estrellas en la frente. Y Joel
Iglesias, ya
en esa época, era de los que tenían muchas estrellas en
la frente, no esa sola
que hoy tiene como comandante del Ejército. Por eso quería
presentárselo en
un día como hoy, para que supieran que el Ejército Rebelde
se preocupa de la
juventud, y de darle a esa juventud que hoy asoma a la vida, lo mejor
de sus
hombres, lo mejor de sus ejemplos combatientes y de sus ejemplos de trabajo.
Porque creemos que así se honra a Martí.
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Discurso en el acto de homenaje a José Martí, 28 de enero
de 1960.
Ernesto Che Guevara. Obras. 1957-1967.
Tomo II. P. 617. Casa de las Américas. La Habana, 1970.
Publicado en: REVOLUCIÓN 1 de febrero, 1960: 18.
VERDE OLIVO 2(42): 20-21 1ro. de febrero, 1960.
BOHEMIA 59(42): 22-23, 20 de octubre 1967.
CAIMAN BARBUDO 11: 12-13, 11 de febrero 1967.
Que los jovenes se acerquen a Martí
Esa es mi recomendación final, que se acerquen a Martí sin
pena, sin
pensar que se acercan a un dios, sino a un hombre más grande que
los demás
hombres, más sabio y más sacrificado que los demás
hombres, y pensar que lo
reviven un poco cada vez que piensen en él, y lo reviven mucho
cada vez que
actúan como él quería que actuaran.
Recuerden ustedes que de todos modos los amores de Martí, su amor
más
grande estaba en la niñez y en la juventud, que a ellas dedicó
sus páginas más
tiernas y más sentidas y muchos años de su vida combatiendo.
Para acabar les
pido que me despidan como empezaron, pero al revés: con ¡Viva
Martí!, que
está vivo.
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Discurso en el acto homenaje a José Martí, 28 de enero
de 1960.
Ernesto Che Guevara. Obras. 1957-1967.
Tomo II. P. 619. Casa de las Américas. La Habana, 1970.
Publicado en: REVOLUCIÓN 1ro. de febrero, 1960: 18.
VERDE OLIVO 2(42): 20-21 1ro de febrero, 1960.
BOHEMIA 59(42): 22-23, 20 de octubre 1967.
CAIMAN BARBUDO 11: 12-13, 11 de febrero, 1967.
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