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Vertederos
y carretera de la Costa: Problemas
ambientales ¿Chilenos?+++
Por Niko
La expansión
de los núcleos de asentamiento poblacional y la alta productividad
regional en sectores forestales han causado, escala regional, un negativo
impacto ambiental, principalmente en territorios mapuche, y lo que es
peor, al interior de comunidades indígenas, generando importantes
deterioros en sus actividades productivas y propias de su cosmovisión
(conectada intrínsecamente con la tierra), así como en materias
sanitarias y de calidad de vida.
En la región de La Araucanía, los focos de degradación
del ambiente están en gran parte concentrados al interior de territorios
mapuches, problemas que tienen sus puntos neurálgicos en las comunidades
de Boyeco, Quilaco y Ancúe, donde se han instalado vertederos al
interior de sus comunidades, y la zona costera (Tirua, Carahue, Puerto
Saavedra, Toltén) donde ya han empezado los trabajos de la carretera
que unirá desde Arica a Puerto Montt el litoral nacional.
El proyecto Carretera de la Costa, que en su fase sur unirá las
regiones VIII, IX y X, se puso en marcha durante el año 1996, siendo
ejecutado por el Cuerpo Militar del Trabajo y encargado por el Ministerio
de Obras Públicas (MOP) a la empresa consultora "Ingeniería
4 Ltda.".
El conflicto comenzó (¿comenzó?) cuando los trabajos
de estudio y marca del terreno infringió las limitaciones de terrenos
ancestrales de las comunidades mapuches Malawe, Yenewe, Peleco, Nomellangui,
Treguaco, Curileufú y Metremken (tramo Tranapuente, Puerto Saavedra
Porma), dejando de esta forma al margen regulaciones de la Ley Indígena
en su artículo 13: "Las tierras indígenas, por exigirlo
el interés nacional, gozarán de la protección de
esta ley y no podrán ser enajenadas, embargadas, gravadas ni adquiridas
por prescripción, salvo entre comunidades o personas de la misma
etnia".
Además de los irreparables daños culturales sufridos (por
60 comunidades, 300 familias, más de 5.000 personas), la población
mapuche ve como un efecto inmediato la inminente concentración
de nuevos asentamientos poblacionales, deterioro de la flora y fauna del
sector (alrededor de 350 especies) y del Lago Budi (Prioridad II en el
Sistema Nacional de
Áreas
Protegidas) sector en el cual la cartera gubernamental del proyecto lo
ha afirma como un tramo inamovible.
Encuestas hechas al interior de las comunas afectadas durante el año
2000 mostraban un 90% de oposición a la carretera de la costa a
través de territorios mapuches de la Isla Wapi y del Lago Budi.
Aunque el MOP ha tratado de definir nuevos trazados, estos resultan inconvenientes
para las comunidades afectadas, debido a la intención del Ministerio
por mejoras en los caminos internos de la Zona. Sin embargo las comunidades
han propuesto posibles trazados con un menor impacto ambiental, propuestas
que no han sido tomadas en cuenta por la cartera ministerial ni por el
Consejo regional del medio ambiente (COREMA).
Vertederos: conflicto permanente
La situación vivida por las comunidades de Quilaco. Ancúe
y Boyeco (esta última la más cercana a Temuco) no es mejor
que la presente en la costa. Según estudios hechos por la Corporación
Nacional del Medio Ambiente (CONAMA) el 70% de los basurales de la IX
región se ubican en territorio mapuche; un 39% de ellos están
al interior de comunidades indígenas.
El vertedero Boyeco entró en funcionamiento en el año 1992,
sin la legitimación de un estudio de impacto ambiental (EIA) que
asegurará su funcionamiento bajo ciertos estándares obligatorios
para estos recintos de acopio de residuos domiciliarios (los EIA si no
tienen respuesta gubernamental en un plazo de 120 días, se suponen
aprobados).
Durante agosto del 2000 fallece el menor Aquiles Rodrigo Epul Huitraqueo
víctima de la bacteria asesina (infección general) en el
sector Boyeco. Este hecho se relacionó de inmediato con la existencia
del vertedero ya que la Escuela Municipal de Boyeco, con 140 niños,
el cementerio y las hogares aledaños se encuentran dentro de un
rango de 80 a 300 metros del basural.
Durante el período que siguió a ¡a muerte del menor
se realizaron conversaciones entre el gobierno y las comunidades afectadas,
representados por la agrupación Konapewman las cuales se rompieron
luego de la puesta en
marcha de una Mesa Técnica de Trabajo, cuyos resultados aparentemente
no fueron tomados en cuenta, ya que la ex Intendenta Berta Belmar aprueba
legalmente el estudio de impacto ambiental de la empresa "SILES"
(y por ende el funcionamiento del vertedero hasta el año 2025)
un día antes de dejar el cargo.
La implantación de estos focos de residuos tan cercanos a núcleos
mapuches traerá (y están trayendo) nocivas consecuencias
en el normal desarrollo de la principal actividad productiva de las comunidades
afectadas: la agricultura. El principal cauce de agua utilizable en sus
labores de riego, el estero Cusaco-Pelahuen, ya esta mostrando efectos
debido a su cercanía al foco infeccioso. Se han registrado focos
de Sarna y Hepatitis en las comunidades inmersas en el vertedero. Han
surgido microbasurales debido al transporte particulares de su basura.
Se ven en peligro las plantas medicinales y toda una cosmovisión
intrínsecamente fundida con la tierra como "ser ordenador
del mundo".
Sin embargo, las soluciones deben emanar por parte del gobierno, gracias
a una concientización frente a los múltiples efectos negativos
(culturales, económicos, sociales, sanitarios) que traen el dejar
de lado las diferentes formas de ver e interpretar el mundo así
como el exceso de burocracia frente a situaciones que no generan un desarrollo
y una aprobación homogénea.+++
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