|
Guantánamo.
+++
Por pajarito
Sin duda que la cárcel es un lugar de encierro para la deshumanización
del detenido, de debilitamiento y disciplina del cuerpo, sustentada sobre
una lógica capital de los estado-nación y las esferas de
poder. Sin embargo la aparición de los campos de concentración
escapa a toda racionalidad humana. Esta respaldada, también, por
los dos elementos ya mencionados. Los primeros campos de concentración
surgieron en Cuba en 1896, bajo la ocupación colonial española
con el objetivo de reprimir la guerrilla insurreccional alentada por José
Martí. Los ingleses harían lo mismo en África dos
años después en el marco de la guerra colonial. Estos dos
antecedentes históricos serían los que utilizarían
los Nazi, cuya base jurídica es la llamada "custodia preventiva".
Esto les permitía "tomar en custodia" a individuos con
el fin único de evitar un peligro para la "seguridad del estado".
Esta política nazi, con las consecuencias ya conocidas, es la analogía
perfecta utilizada por la administración Bush. Sin embargo el tirano
norteamericano se obvia de eufemismos llamando a los "individuos
peligrosos" "combatientes ilegales". Y es bajo este título
que alrededor de 660 prisioneros originarios de 42 países se encuentran
recluidos en la base militar de Guantánamo, en Cuba. Es en esta
base ubicada en el extremo oriente de la isla, donde "hombres sin
voz ni rostro" tratan de sobrevivir diariamente, en un hecho elocuente
de violación de los derechos humanos (DD.HH.).
Su habilitación se produjo posteriormente a los atentados del 11
de septiembre. Los prisioneros, retenidos a partir de su presunta conexión
con actos hostiles en contra de la seguridad de Estados Unidos, hospedan
en pequeñas jaulas ubicadas al aire libre, en un área rodeada
con alambres de púa y torres de vigilancia; visten trajes color
naranja fluorescente y para salir al exterior deben usar mascarilla de
cirugía para prevenir el contagio de tuberculosis, además
de estar esposados de pies y manos y tener dos paseos a la semana de 15
minutos. Esto a llevado a que varios presos hayan intentado suicidarse
producto del estrés y la desesperación. Se desconoce la
identidad y nacionalidad de los prisioneros, que además de lo señalado
anteriormente, no tienen derecho a visitas y a una defensa legal debido
a una paradoja meramente intencional. El status legal de Guantánamo
pertenece a la base norteamericana alquilada a cuba en 1903. Por lo tanto
la soberanía pertenece a Cuba, pero la gestión al país
del tío Sam; por ende, los tribunales no tienen jurisdicción
para otorgar algún recurso.
Descrito este panorama, la pregunta salta al acecho de inmediato. ¿Las
organizaciones internacionales en defensa de los DD. HH., no tienen el
peso, o la voluntad, de enjuiciar y encarar a los norteamericanos por
los hechos que ocurren en la base ubicada en la isla caribeña?.
Agregando otro dato escalofriante, la denuncia realizada por el director
general del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Angelo
Gnaedinger, quien declaró miércoles 26 de noviembre que
hay varios niños entre los prisioneros detenidos en la base estadounidense
de Guantánamo. Según la prensa danesa, que cita entre otros
a organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch, cinco o
seis niños figuran entre los prisioneros de la base. El más
joven de ellos tendría 12 años.
De acuerdo a la convención de Ginebra referente al trato de los
prisioneros de guerra, EE.UU. estaría pasando a llevar dicho compromiso.
Según el punto C del articulo 3 de la convención se prohíbe
"los atentados contra la dignidad personal, especialmente los tratos
humillantes y degradantes", situación que en Guantánamo
no ocurre. Sin embargo, Washington considera que los detenidos en esta
base, no tienen el estatuto de prisioneros de guerra estipulado en la
Convención de Ginebra y pueden ser mantenidos encarcelados de forma
indeterminada sin que se fije una fecha para su juicio.
Pero analizando la situación, la mayoría de los prisioneros
fueron detenidos en las invasiones a Afganistán e Irak por parte
de los norteamericanos, calificando estas invasiones, por parte de los
yanquis, como una guerra lo cual ratificaría la falta estadounidense
al acuerdo internacional.
Estas condiciones de reclusión demuestran el carácter punitivo
de una "dominación totalitaria y hegemónica" en
la que todo es posible; Incluso, la deshumanización sin importar
a quien afecte, propio de la política Norteamérica de aplastar
mediante la brutalidad cualquier carácter de insurrección
y resistencia, en su avance de homogenizar y dominar todos ámbitos
económicos, culturales y sociales.++
|