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Advertencia: Este producto está
mejorado genéticamente. +++
Por Makana
Suele pasar que cuando se habla de medio ambiente o de grupos ecologistas,
es difícil encontrar una opinión diferente al del imaginario
social, que no se caracterice por describirla como un grupo de jóvenes
"chascones" y "hippies" tratando de salvar a las ballenas.
Sin embargo, ante esta realidad fragmentada, existe una inmensa cantidad
de personas en el mundo que cada día cree en formas alternativas
de convivencia, más sanas y sustentables entre el hombre y su medio;
y que cuestionan desde la matanza indiscriminada de ballenas, hasta las
nuevas formas de explotación capitalista, como es la creación
de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM).
Desde hace varios años que las grandes empresas de biotecnologías
vienen experimentando nuevas formas de cultivos de semillas. Estas semillas,
preferentemente de maíz, soja, algodón y papa, entre otros;
están siendo mejoradas genéticamente para producir nuevos
cultivos que aseguren el aumento de las ganancias y el control del mercado
mundial por parte de las Industrias agroquímicas originarias de
EEUU y la Unión Europea.
Más allá de criticar las nuevas formas de crear riquezas
por los principales explotadores del mundo, trayendo mayor desigualdad
entre ricos y pobres; el peligro radica en las consecuencias que estas
intervenciones genéticas alimenticias podrían traer a la
biodiversidad y la salud humana.
Según algunos estudios plantean que el consumo de estos productos
podrían provocar cambios inmunológicos en el cuerpo humano,
potenciando la resistencia a antibióticos y que permiten la propagación
de bacterias patógenas y enfermedades infecciosas.
En varias partes del mundo, esencialmente en Europa, los ciudadanos exigen
a los gobiernos que regulen y que informen acerca de que están
consumiendo. Se está pidiendo
concretamente que los productos que contengan OGM, sean etiquetados para
permitir la libre elección al momento de comprar.
En Chile lamentablemente todavía
no existe un conocimiento completo, por parte de la población,
acerca de los cultivos que existen actualmente en nuestro país.
Es más, Chile pertenece al llamado "grupo de Miami" compuesto
por EEUU, Canadá, Argentina, entre otros; que ha dilatado y obstruido
varios acuerdos internacionales sobre normas mínimas de Bioseguridad.
Seguir ocultando o avalando estas nuevas formas de creación de
capital que trae consigo inevitablemente la destrucción de la biodiversidad,
que permite el desequilibrio de la flora y fauna de nuestro país
y viola el derecho de todo ciudadano a elegir sus alimentos. No hace más
que mostrar de forma explicita la cara enferma de nuestras "sociedades
civilizadas". +++
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