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Alca
cuna del expasionismo neoliberal terrorista
Por perjam
"El
resurgimiento popular del año 2003 representa la cuarta oleada
de lucha popular durante el último medio siglo en Latinoamérica.
La primera oleada abarcó el período entre 1959 y principios
de los 1970 - empezando con el éxito de la revolución cubana
y terminando con la derrota de socialistas y populistas y la imposición
de dictaduras militares en el Cono Sur. La segunda oleada empezó
con la Revolución Sandinista de 1979 y terminó con su derrota
en las elecciones de 1990 y la consolidación de regímenes
cliente de EEUU en Centroamérica. La tercera oleada, empezó
a finales de los años 1990 y terminó en 2002, una mezcla
de movimientos populares de masas y coaliciones con personalidades y partidos
electorales pseudo populistas. La cuarta oleada, que gana ímpetu
rápidamente, está cada vez más ligada a los movimientos
sociopolíticos de toda Latinoamérica. La integran coaliciones
de indios-campesinos-clase obrera urbana parada, dedicadas a actividades
extra parlamentarias. El asunto que unifica esta cuarta oleada de insurgencia
popular es su oposición a la recolonización de Latinoamérica
por medio del ALCA promovido por los EEUU."
James Petras. "Imperialismo y Resistencia en Latinoamérica"
El Área de Libre Comercio de Las Américas (ALCA) fue diseñada
por sectores empresariales y gubernamentales de los Estados Unidos con
el fin de ampliar y reforzar el dominio que ejercen sobre los pueblos
y países del hemisferio, y consolidar su hegemonía a nivel
mundial. Su lanzamiento oficial se realizó en la 1ra Cumbre de
las Américas, celebrada en Miami en diciembre de 1994, luego de
la puesta en vigencia del Tratado de Libre Comercio de América
del Norte (TLCAN), a inicios de ese año. La principal labor del
ALCA era expandir este tratado al resto del continente, exceptuando a
Cuba.
En las negociaciones del ALCA existen nueve mesas que negocian permanentemente
sobre agricultura, compras del sector público, inversiones, subsidios,
acceso libre a mercados, servicios, derecho y propiedad intelectual, política
de competencias y tribunal de controversias, en cada una de las cuales
participa un delegado oficial de cada país; sin embargo, Estados
Unidos tiene amplia hegemonía, por lo que tiene la facultad de
dominar las negociaciones.
La importancia que tiene Latinoamérica para EEUU gira principalmente
en torno al petróleo y al gas, ya que producen enormes ganancias
y el uso y procesado de energía tienen implicaciones enormemente
importantes para que el imperio pueda sostenerse. Lo que EEUU quiere es
que sus corporaciones multinacionales posean, dirijan y se beneficien
del petróleo y el gas al servicio de su economía, mientras
los movimientos populares de los distintos países, quieren la propiedad
pública nacional bajo control democrático para reinvertir
las ganancias en la financiación de la actividad productiva, salud,
educación, empleo y actividades relacionadas a lo agrícola
e industrial, para crecer de una vez como países independientes
y no como partes de una máquina que los utiliza, sin importarle
las consecuencias, para su beneficio económico.
El ALCA no sólo es un acuerdo comercial, se trata en el fondo de
un proyecto que responde a las necesidades económicas yankis. Lo
que busca es terminar con la crisis por la que atraviesa el capitalismo,
imponiendo una acumulación del capital en centros hegemónicos,
utilizando la guerra y el "combate contra el terrorismo" para
consolidar su poder económico y político en el hemisferio,
y garantizando la entrada y salida de los países, bajo las condiciones
que ellas determinen, a las grandes empresas transnacionales norteamericanas,
protegiéndolas además de la competencia de inversionistas
japoneses o europeos. "La meta económica inmediata del ALCA
será privatizar las restantes áreas lucrativas de propiedad
nacional: el petróleo y las telecomunicaciones Venezolanas, Mexicanas
y Ecuatorianas y la privatización de la sanidad pública,
la educación y los servicios sociales. El ALCA también significará
la protección continuada de los sectores agrícolas e industriales
estadounidenses no competitivos, la subvención continuada a los
exportadores estadounidenses - y la monopolización del comercio
- para privilegiar a los exportadores estadounidenses por encima de los
productores asiáticos y europeos".
El General Colin Powell, actual Secretario de Estado de EE.UU., claramente
señala: "Nuestro objetivo con el ALCA es garantizar a las
empresas norteamericanas el control de un territorio que va del polo ártico
hasta la Antártica, libre acceso, sin ningún obstáculo
o dificultad, para nuestros productos, servicios, tecnología y
capital en todo el hemisferio".
Con esto queda más que claro que si este acuerdo entrara en vigencia,
el poder de decisión en los países de América sobre
políticas económicas, políticas y culturales quedaría
en manos de empresas transnacionales e inversionistas privados globales
estadounidenses. América Latina y el Caribe estarán condenados
a exportar únicamente productos primarios y semimanufacturados,
intensivos en explotación de mano de obra y recursos naturales
no renovables, ya que la brecha en el contenido tecnológico de
exportaciones e importaciones sería mucho mayor.
Hay que tener claro que el ALCA es una amenaza que afecta a todos países
de la región, y es precisamente por esto que nace la Alianza Social
Continental (ASC), con el fin primordial de bloquear la arremetida de
este acuerdo bajo la premisa "otra América es posible",
y que impulsó la idea de crear la "Campaña Continental
Contra el ALCA", encargada de proponer la construcción de
nuevos caminos de integración continental y articular acciones
contra el ALCA y la expansión capitalista e imperialista de los
EEUU.
Sin embargo, el deseo estadounidense por controlar el hemisferio viene
hace mucho tiempo; los primeros regímenes militares anti-comunistas
y sumamente represivos apoyados por el Imperio fueron en la década
del '50 (Batista en Cuba, Somoza en Nicaragua, Trujillo en República
Dominicana, Odria en Perú, Pérez Jiménez en Venezuela
y Armas en Guatemala). Actualmente, EEUU sigue apoyando a candidatos y
gobernantes neoliberales, preparando en Latinoamérica golpes militares,
masacres y corrupción de los líderes populares.
El ALCA es la principal arma de Bush en su plan de dominar el mundo, de
llevar su Imperio a la cima del capitalismo sin importar el costo material
y humano que esto le signifique (como se puede ver claramente en la guerra
de Irak, donde diariamente resultan numerosos civiles y militares heridos
y muertos). Pero su poder no es invencible, y está quedando demostrado.
Ejemplos claros de esto son el fracaso del "Plan Colombia" (construcciones
de extensas redes de bases militares y aumento de contactos político-personales
en ese país), los dos golpes de estado derrotados por la resistencia
popular en Venezuela, y la interrupción de la venta del gas boliviano
por Sánchez de Losada (posteriormente derrocado), tres de las intervenciones
hechas por EEUU que terminaron en fracaso por la resistencia popular.
Es sumamente importante estar al tanto de lo que el ALCA significa y continuar
resistiendo, para no terminar estando al servicio del terrorista más
grande de todos
Estados Unidos.++
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