Volver


III Conferencia CJC/CMC
DOCUMENTOS APROBADOS

 

PRINCIPIOS BÁSICOS DE FUNCIONAMIENTO DE LOS CJC/CMC

 

Como toda organización comunista que se precie nos dotamos para nuestro funcionamiento de una serie de trabajos políticos como formula organizativa más adecuaba para defender los intereses de la clase obrera y la juventud en este momento histórico y que constituyen nuestro método y estilo de trabajo.

1) Democracia interna: entendemos que si algo caracteriza las organizaciones comunistas, además de su combatividad, es el funcionamiento democrático, que no se reduce a la participación en Congresos cada cierto tiempo sino que se concreta en la participación diaria de la militancia en la colaboración de la línea política de la organización y en la ejecución de la misma a través de los mecanismos que se concretan en nuestros estatutos. El funcionamiento de los CJC/CMC debe basarse en la norma democrática, entendida como la más viva formula de democracia interna que combina una amplia discusión y profunda libertad en el debata colectivo, con el máximo de unidad en la acción del conjunto de la organización. Nuestra práctica política se caracteriza por el ejercicio de la democracia interna combinado con la dirección ejecutiva, garantizando la necesaria unidad ideológica y de acción, la necesidad de libertad de opinión y discusión, el sometimiento de la minoría a la mayoría siempre y el control reciproco de los órganos superiores y los inferiores. El principio democrático se manifiesta en toda la vida de la organización y en la discusión amplia de sus problemas, haciendo posible la integración plena de cada militante en todas las tareas.

2) Unidad de acción: la democracia también exige responsabilidad, tanto personal como colectiva, y esto nos lleva a afirmar que la democracia y la unidad de acción son dos conceptos inseparables. Buscamos que toda la organización actúe en la misma dirección, con un mismo propósito definido por nuestros órganos tras el debate del conjunto de la militancia. Los CJC/CMC son un todo único, con órganos superiores e inferiores de dirección, y con una línea política y unos acuerdos concretos que se basan en la política congresual y que son de obligado cumplimiento para todos los camaradas. No cabe en nuestro seno la existencia de fracciones, una vez tomadas las decisiones la minoría se somete a la mayoría bajo el principio de unicidad de acción.

3) Disciplina consciente: la disciplina en una organización revolucionaria basa en la comprensión por parte de su militancia, siendo por tanto una disciplina consciente y libremente aceptada, convencidos de que la disciplina revolucionaria es necesaria para vencer una lucha en la que están comprometidos nuestros intereses de clase. Las personas dispuestas a ingresar en los CJC/CMC deben ser conscientes de los deberes que la militancia implica, entre los cuales se encuentra el asumir nuestros principios de funcionamiento, incluida la disciplina. Eso significa que la disciplina será libremente aceptada y nunca impuesta, no sirve aceptar la disciplina para unas cosas pero no para otras. No resulta difícil diferenciarla de la disciplina burguesa, que se asienta en principios de autoridad o en la obediencia ciega, no admitiendo críticas de ningún tipo.

Con el ejercicio de la disciplina consciente a las decisiones que nuestra organización política toma democráticamente demostramos nuestro más firme compromiso revolucionario convirtiéndonos en ejemplo párale conjunto de la clase trabajadora.

4) Dirección colectiva: frente a otras formas de organización típicamente burguesas basadas exclusivamente en los líderes y sus ideas, los comunistas nos basamos en la elaboración colectiva de nuestra política a través de la participación democrática de todos los camaradas, quienes eligen a la dirección de la organización en virtud del principio de capacidad política y dedicación. Los dirigentes de una organización comunista son revocables en cualquier momento. Los CJC/CMC en consonancia con lo anterior hacemos nuestro el principio de dirección colectiva, entendida ésta como la toma de decisiones en virtud de la aportación política de los miembros de la dirección, que deben exponer al conjunto del órgano su visión acerca de los problemas existentes y las formas de solucionarlos para conseguir la mejor síntesis posible del contraste de opiniones. La dirección colectiva se dará en todos los niveles de la organización, asignando tareas a cada dirigente en función de los acuerdos colectivos previamente adoptados. La dirección colectiva además de permitir la participación en la toma de decisiones del conjunto de los dirigentes, potencia sin duda la capacidad de propuesta de los mismos, su iniciativa y educación política, y sirve de cauce a una correcta promoción interna de cuadros.

5) Critica y autocrítica; Uno de los problemas con el que nos podemos encontrar a lo largo del trabajo diario es con la repetición constante de errores, que impide desarrollar un trabajo eficiente y acaba llevando a la dejadez, la pasividad y el conformismo. La solución a este problema la encontramos en el principio de crítica y autocrítica, que nos obliga a ser sinceros en nuestro trabajo, con nosotros mismos y con los camaradas, permitiéndonos corregir nuestros errores y también los de los demás. La crítica debe ser constante, objetiva y desde una posición de clase, haciendo ver a los camaradas aquellos errores que pudieran estar cometiendo, o aquellas posiciones políticas que se alejen de la línea congresual o de los acuerdos de los órganos. La crítica permanente nos ayuda a mejorar en nuestro trabajo y nos educa políticamente, fortaleciendo la disciplina de la militancia, a la vez que fortalece a la organización. Sin embargo la crítica debe ser ejercida de forma responsable, valorando la objetividad de nuestros propios planteamientos y partiendo siempre del interés colectivo de los CJC/CMC y del camarada en cuestión. Las críticas subjetiva basadas en aspiraciones personales, en antipatías o en cualquier otra desviación, que sólo pretenda el acoso y derribo injustificado de un camarada, deben ser desterradas para siempre de nuestras filas. El complemento de la crítica se encuentra en el ejercicio de la autocrítica, consistente en saber reconocer los errores propios para poder superarlos en un ejercicio serio de autoanálisis. La autocrítica no debe ejercerse como una manera de salir de un mal trago, debe practicarse cuando estemos convencidos de nuestra equivocación, lo contrario será oportunismo de la peor ralea. Resulta fundamental para los CJC/CMC mejorar en el ejercicio de la crítica y autocrítica, que implica también intento de superación de los errores cometidos ya que son muchas las veces en que no las hemos sabido emplear con acierto, alejándonos así del estilo de trabajo que nos debe caracterizar. Lenin decía "la actitud de un partido político ante sus errores es una de las pruebas importantes y más fíeles de la seriedad de ese partido y del cumplimiento efectivo de sus deberes hacia su clase y hacia las masas trabajadoras” y no vamos a ser nosotros quién le llevemos la contraría.


 

TESIS de ORGANIZACIÓN

 

      Los CJC/CMC como organización delimita sus tareas y funciones ante la sociedad: papel de intelectual colectivo, de vanguardia, lucha ideológica en pos de la hegemonía de la izquierda, su trabajo en el movimiento estudiantil, movimiento obrero y los movimientos sociales, y apuesta inequívocamente por la unificación de todos los comunistas en una organización centralista y el desarrollo de un Bloque Social Alternativo(un nuevo Frente Popular) donde aportar valores y estrategias.

      Desde nuestras señas de identidad, marxismo-leninismo, perspectiva de clase, debemos incorporar a nuestro análisis, las nuevas realidades y contradicciones que se dan en el sistema, y trabajar desde la juventud en las tareas de articulación y movilización social para conquistar la hegemonía de la juventud asturiana.                                                                                                           

      Una organización que se implique y de continuidad a nuestras propuestas, adecuándolas al momento y a la realidad concretas, con un mensaje contundente, nítido y legible(sin ambigüedades), entendible por el conjunto de la juventud, para poder recuperar nuestra credibilidad y apoyo social.

      Recuperar para el comunismo el protagonismo político y social que nos permita, con la participación de la clase obrera y la izquierda alternativa plantear una propuesta revolucionaría que haga frente, tanto a los viejos problemas de explotación de los trabajadores, como a las nuevas luchas: contra el imperialismo(ahora llamado globalización), la privatización de la enseñanza, garantía de los derechos humanos, desarrollo del Tercer Mundo, medioambiente, desarrollo de la igualdad entre géneros y extensión de los derechos sociales y culturales, pacifismo...

      Una política para desarrollar con el conjunto de la militancia, pero sobre todo con los trabajadores, los jóvenes, las mujeres, los intelectuales, en definitiva, con la mayoría de quienes esperan el empuje y la fuerza de los comunistas para la confrontación con el capitalismo y la aspiración de transformar la sociedad.

      Estamos obligados a profundizar en estos aspectos, incorporando a los más jóvenes, para que apoyen a ese grupo de camaradas que deben seguir trabajando desde la experiencia, la confianza y la generosidad que dan los años de esfuerzo y trabajo por nuestro ideal, el COMUNISMO.

      Compromiso para todo lo que represente colectividad social, movimientos sociales e internacionalistas de solidaridad, y especialmente con el movimiento sindical, base del movimiento obrero del que formamos parte y aspiramos a liderar, y movimiento imprescindible para contribuir a transformar la sociedad con propuestas y alternativas al sistema capitalista y a los modelos neoliberales implantados como dominantes hoy día.

      Los militantes de los CJC/CMC debemos ser activistas políticos con capacidad de aportar al debate y a la acción política.

      La transformación de la sociedad hacia el socialismo y el comunismo es nuestro reto y debemos hacerlo con una organización de hombres y mujeres disciplinados, comprometidos con el trabajo diario, revolucionarios, y a través de los medios que nos hagan más fácil dicho trabajo.

      Debemos profundizar en el debate abierto y participativo, garantizando la cohesión interna, el relanzamiento de la política organizativa, ampliando nuestra organización, contribuyendo a la creación y desarrollo de los CJC/CMC y creando nuevos frentes de trabajo.

      Los planes de trabajo deben concretarse en el desarrollo organizativo, de extensión y afiliación de nuevos militantes.

      La participación de los militantes comunistas en los movimientos sociales es uno de nuestros déficits más sangrantes en la actualidad, por lo cual debemos apostar por la participación masiva con el fin de llevar y contrastar nuestras propuestas con la sociedad, dentro de estos movimientos debemos prestar especial interés en el Movimiento Antiglobalización, en proceso de maduración y sobre el cual todavía queda mucho que teorizar y trabajar para aspirar a ser vanguardia. Tampoco debemos desatender al resto de movimientos, en especial al Vecinal, pilar básico de la participación ciudadana, hoy condenada al olvido.

            Nuestro trabajo en el movimiento sindical, nuestra contribución al debate y a la participación de los militantes en el mismo, pasa por la celebración de un profundo y franco debate del que surjan las directrices para desarrollar nuestras líneas tácticas y estratégicas y que se fundamente posteriormente en la disciplina consciente y la lealtad al proyecto comunista, y no en la práctica común del amiguismo personal.     

      También hoy se hace imprescindible, mejorar nuestra pagina web y avivar los debates de nuestro foro. Estar en la red, difundir las tareas, luchas y actividades de los CJC/CMC en cualquier punto de Asturies.

Organización Leninista: instrumento político frente a los avances del Imperialismo.

      En los últimos años y especialmente en la última década se han producido cambios históricos a nivel planetario, cambios que sin duda afectaron mucho al pensamiento comunista y que nos obligaron a reflexionar no sólo a nosotros, sino a toda la izquierda. Hoy, nuestras cicatrices ya deben estar curadas y debemos reafirmar con más fuerza que nunca la vigencia de nuestros principios y los valores que nos definieron y definen como COMUNISTAS: nuestra aspiración a la paz mundial, el internacionalismo proletario y la solidaridad entre los pueblos, la oposición al imperialismo, el derecho universal al trabajo y al ocio, la afirmación de los derechos sociales y políticos de todas las personas, nuestra alternativa revolucionaria, la creación de una sociedad justa, igualitaria y libre, la sociedad comunista.

      Necesitamos acertar en el desarrollo de una estructura centralista operativa que de directrices y coordine respuestas en toda Asturies, y que permita optimizar la diversidad existente hoy en el compromiso militante.

      Son muchos y complejos los retos de nuestro trabajo. De nuestra capacidad para abordarlos de forma abierta y generosa dependerán la UNIDAD y el FORTALECIMIENTO de los CJC/CMC.

Nuestros trabajos prioritarios:

 Debemos ocuparnos como Comunistas de manera inmediata de trabajar espacios de intervención en los movimientos sociales que serán los siguientes:

1)                   Crear primero un espacio de resistencia ante la ofensiva neoliberal e imperialista, un espacio de defensa teórica, política y práctica de las conquistas sociales logradas frente a la ofensiva actual encaminada a su desmantelamiento. No solo debemos luchar por las conquistas que aún no nos han arrebatado sino que debemos confrontar con ellos día a día para obtener nuevas conquistas que sirvan para construir la nueva sociedad, la sociedad COMUNISTA. Este espacio de resistencia hoy se concreta en varias luchas en las que debemos intervenir: contra el desmantelamiento industrial, la privatización de la salud, el elitismo económico y la privatización de la Universidad, la aplicación de la LOCE.

2)                   Otro espacio que debemos ocupar como jóvenes comunistas es promover un discurso cultural que se contraponga y neutralice la insolidaridad del discurso neoliberal, desarrollando la conciencia unitaria de clase, desposeída de las principales decisiones que condicionan su existencia. Este espacio expropiado de la hegemonía ideológica debe ser uno de los principales retos para nosotros como comunistas , oponiendo al pragmatismo de la supervivencia del más fuerte y del individualismo una alternativa colectiva y solidaria:

a)       Defendiendo la utopía alcanzable de trabajo para todos con desarrollo sostenible en un mundo solidario. Concretándolo, en primer lugar, en el proceso de debate sobre la construcción europea.

b)       Desarrollando el concepto de reparto del tiempo de trabajo para trabajar todos aumentando el tiempo de relación humana y de creatividad, el tiempo de ocio.

c)       Desarrollando el concepto de desarrollo sostenible y planificación frente al crecimiento expoliador.

d)       Impulsando pautas de vida y consumo alternativas al consumismo actual.

e)       Fortaleciendo de nuevo la conciencia de clase del movimiento obrero con sus valores clásicos y los nuevos valores de la conciencia como especie.

f)         Reconstruyendo los valores políticos y moralmente coherentes con la conciencia de clase.

3)                   Junto a este discurso otro espacio de intervención esencial es la construcción de una propuestas alternativa, es decir, la configuración de un nuevo Frente Popular o Bloque Social Alternativo, partiendo como base de la unidad de todos los comunistas.

Un esquema de política alternativa articulado con organizaciones sociales y políticas con las que se haga posible la colaboración y la intervención más coincidente posible en: la información sobre la política actual y sus consecuencias, la crítica a los fracasos económicos, sociales y culturales de esta política, el NO a la guerra imperialista, la elaboración de una alternativa revolucionaria política y social.

4)                   Otro espacio fundamental de confrontación en el que comunistas debemos intervenir es el de la solidaridad internacional, el de la solidaridad con los damnificados por la desregulación del mercado laboral, del recorte de ayudas sociales o del intercambio desigual de recursos, desarrollos y riquezas en el plano internacional.

5)                   Otro espacio de intervención sería la reflexión sobre las formas de hacer política. La política revolucionaria y el modelo de organización de los CJC/CMC hacia los movimientos sociales.

Profundizar en la formación:

El debate, la reflexión teórica y la formación de nuevos cuadros de los CJC/CMC es una de las tareas que urgentemente hay que relanzar con el objetivo de hacer de todos y cada uno de los militantes instrumentos útiles para construir el proyecto revolucionario. Esto será posible en la medida que seamos capaces de realizar análisis acertados de la realidad concreta en el momento concreto(y no seguir divagando sobre ¿por qué cayo el Muro?) y de plantear propuestas estratégicas de actuación ante los retos( Movimiento estudiantil, Movimiento Antiimperialista, sindical, Ley de Partidos y recorte de las libertades, fascistización del Estado...) que afronta la izquierda política y social en el Estado español.

·           Recuperar la memoria histórica como elemento básico de confrontación y construcción de una alternativa desde la izquierda.

·           Promover debates, orientados al análisis social, económico y político actual del Estado deben ser dos de los objetivos fundamentales que nosotros debemos desarrollar. Todo con el objetivo claro de consolidar tanto nuestra capacidad de elaboración teórica como la formación interna colaborando con personalidades académicas, trabajadores, jóvenes, mujeres y otros colectivos que sin optar por la afiliación buscan cauces para colaborar con nuestro proyecto revolucionario.

Debemos favorecer ámbitos de reflexión abiertos que nos permitan profundizar en temas de carácter más estratégico y por tanto no encorsetados a procesos más inmediatos dictados por la coyuntura política externa o interna. Las alternativas a la situación socio-económica en el Estado, la cuestión nacional, sindicalismo de clase en el siglo XXI(respuestas a la situación actual del mercado laboral), socialismo y medioambiente, anticapitalismo, leninismo y feminismo hoy, ¿cómo desadormecer a la juventud?... son algunos de los temas que deberían discutirse en breve por nuestro partido.

Tenemos que realizar, por lo menos, una escuela de formación en Asturies o las jornadas de debate necesarias, para esto elaboraremos un Plan de Formación Anual acorde con las características concretas de la realidad y la militancia asturiana. Además, se hace necesario desarrollar y adaptar ese Plan a las condiciones específicas de cada Colectivo de base.

 

 

MOVIMIENTO OBRERO

 

En los últimos años los CJC/CMC hemos olvidado una de nuestras tareas prioritarias, quizás la primera.

Somos una organización que forma parte del movimiento obrero. En la representación, o la organización o en el desarrollo del movimiento obrero, nadie tiene la exclusiva. Organización política y sindicato (concebidos en términos generales), son dos instrumentos, dos frentes, dos tipos de actividad de los jóvenes trabajadores organizados; y esos dos frentes implican tipos de actividad, ritmos de trabajo diferentes, pero nunca opuestos o contradictorios.

Y es en este frente, el sindical, donde nuestra organización no ha existido en los últimos años. Esta ausencia del movimiento obrero hasta hace poco, podría achacarse a la escasa militancia y posteriormente a un período de reconstrucción que hoy finalizamos.

Una vez que nuestra militancia se ha asentado y que algunos de nuestros militantes se han incorporado a la sangrante realidad laboral, debemos fijar las líneas políticas mínimas para reiniciar el trabajo de los jóvenes comunistas en el movimiento sindical.

Los CJC/CMC tenemos un referente ideal de sindicato. Nos referimos al sindicato de clase, y ello implica que en el seno del sindicato los militantes comunistas tienen la obligación y el derecho de explicar y defender las propuesta políticas, los análisis sobre el movimiento obrero y las consideraciones sobre la actuación sindical que hagan los CJC/CMC y nunca mantener posturas individualistas o introducir las diferencias sindicales en la organización política.

Diseñar una estrategia política nítida para trabaja en el movimiento sindical de hoy,  es una obligación para una organización que se pretende revolucionaria y aspira a la hegemonía de las organizaciones juveniles radicales o transformadoras.

Para ello instamos a todos nuestros cuadros y militantes a intensificar su trabajo en los sindicatos y en los CJC/CMC. Hagamos un esfuerzo desde la capacidad y la voluntad de diálogo para explicarnos y también para escuchar y aprender. Conectemos con los jóvenes trabajadores, sus problemas, sus necesidades, rechacemos el sindicalismo clientelista y hagamos sentir en ellos su deseo de organizarse y luchar.

Las organizaciones políticas y sindicales, en el transcurso de su desarrollo sufren avatares y acontecimientos que no son siempre deseables o beneficiosos para la organización desde el marxismo-leninismo. No hay nada más que una manera efectiva de afrontar lo anterior: la constancia en la lucha política e ideológica y en el trabajo en la base. Y esa lucha política, esa permanente acción basada en la persuasión y en el compromiso con las necesidades objetivas de los jóvenes trabajadores y de  la clase obrera, debe estar sustentado en talantes y en formas que ayudan a vencer las controversias. Los talantes, los métodos y las maneras de practicar el debate y la oposición serán muy importantes para acrecentar el número de los que conforman nuestra posición en el seno del movimiento sindical.

La ausencia en Asturies de sindicatos que se puedan definir desde la óptica comunista como “de clase” tras la reciente “derechización” de la cúpula dirigente de la CSI convirtiéndose así en un apéndice más de las CC.OO., si no lo impiden sus bases y cuadros intermedios más conscientes, nos obliga a una doble tarea:

1)                   Definir cual o cuales son las organizaciones sindicales en las cuales los CJC/CMC deben de desarrollar su trabajo.

2)                   Crear y conquistar espacios donde primen las prácticas de denostado sindicalismo de clase frente al clientelismo de los actuales “sindicatos-empresa”.

 

Dentro de nuestra labor principal de construcción del referente revolucionario de la clase trabajadora en Asturies debemos de participar como no podía ser de otra forma al lado de los jóvenes trabajadores, en la construcción  de un referente sindical de clase que tenga proyección estatal y una buena conexión con el movimiento internacional de clase mundial.

Sabemos también que no basta darle el calificativo de clase a una organización sindical por eso debemos de ver al sindicalismo de clase de manera global y no parcial. Pero además algo a conquistar, frente a la Patronal, los poderes público y también entre las posiciones no de clase o claudicantes.

Para nosotros el sindicalismo encierra una concepción superadora de los problemas de la sociedad capitalista de las multinacionales. Debe entender de las reivindicaciones puntuales y concretas de los trabajadores pero sin ocultar el origen de las mismas, que no se superan sin superar las causas que las provocan, es decir el propio sistema actual. Pero no debemos confundirnos y exigirle al movimiento sindical de clase lo que es nuestro trabajo como aspirantes a vanguardia del sujeto revolucionario.

Por ello nuestra estrategia, lejos de seguir viendo desde la inactividad como los acontecimientos van pasando e ir tomando decisiones puntuales que en muchas ocasiones nos conducen a dar bandazos, debemos basarnos en el no alejamiento de nuestros cuadros sindicales y obreros de sus lugares de influencia entre los trabajadores y esto pasa por  empezar a trabajar dentro de CC.OO y C.S.I. donde el PCPE tiene presencia. No obstante, asumiendo que el sindicato es el elemento fundamental mediante el cuál, los y las comunistas, mantenemos un contacto constante con el sujeto revolucionario, y entendiendo que se debe priorizar el trabajo en C.S.I. y CC.OO., no debemos desestimar la idea de militar en otros sindicatos cuando en nuestra empresa la organización que esté presente no sea uno de nuestros dos referentes sindicales. En  definitiva se trata de dejar de dirigir a nuestros efectivos no activos hacia las opciones sindicales de clase que los CJC/CMC decidan, pero nunca como fruto de la decisión individual. Los jóvenes comunistas tenemos una sola voz en el terreno del movimiento obrero y sindical, o seguiremos convertidos en un ejercito “pseudotroskista” donde prima el voluntarismo, el individualismo y los intentos de fracción.

Por ello la construcción de una opción comunista estatal y su coordinación con carácter intersindical se hace más que nunca necesaria para coordinar los esfuerzos y objetivos y colocarnos en las mejores condiciones posibles en el caso de llegar a producirse una quiebra del sindicalismo organizado.

Desde nuestro punto de vista el trabajo de los CJC/CMC en el movimiento obrero y sindical debe instalarse en un discurso y una práctica que exija:

1)                   Conocer, con precisión, los cambios estructurales de la clase trabajadora.

2)                   El movimiento obrero organizado debe estar implicado en la política desde su propia personalidad y competencia. Los CJC/CMC, a través del trabajo de nuestros militantes, debe tener toda la influencia posible para que nuestra política prospere en y desde el movimiento obrero.

3)                   Debemos procurar las convergencias y las unidades de acción política y social de nuestra organización y la acción social del movimiento obrero.

 

Debemos cuestionar el sistema actual de neoliberalismo.

Para ello hay ciertos elementos a combatir:

1)                   La Productividad y la Competitividad esconden la aceptación de la explotación como elemento fundamental de la producción y por lo tanto son dos elementos que debemos cuestionar.

2)                   Concentración de capitales (fusiones bancarias, reforma fiscal).

3)                   Flexibilidad (ampliación de la reforma laboral).

4)                   Pérdida del poder adquisitivo.

5)                   Leyes de represión y vigilancia (con la disculpa de la inseguridad ).

6)                   Política de consenso, debemos de ver la forma de romperla a en los diferentes niveles (estatal, autonómico, local) ayudando a la estructuración de la Clase Obrera vinculada a esta ruptura.

7)                   Las Empresas de Trabajo Temporal.

8)                   Las horas extras, que constituyen un engaño al obrero porque aumentan la explotación ya, que aumentan la plusvalía.

Y otros elementos por los que luchar:

1)                   Independencia Sindical como elemento fundamental.

2)                   Sindicalismo de Clase, Sociopolítico, Reivindicativo, de lucha y de masas.

3)                   Fuerte apuesta por la Afiliación y la Militancia Sindical (debemos de combatir donde está el frente).

4)                   La Asamblea como elemento fundamental de organizar.

5)                   Defensa a ultranza de los Comités de Empresa. Para nosotros han de tener un carácter estratégico y por ello también las Elecciones Sindicales.

6)                   Estimulo a las luchas generales (Convenios Colectivos, etc.).

7)                   Apuesta por la Unidad Sindical sin exclusiones.

8)                   Recuperación de Tablas Reivindicativas que vuelva a situar al sindicalismo en el terreno de la ofensiva.

9)                   Reducción de la jornada laboral sin reducción salarial como método para reducir la plusvalía.

Ahora bien,  estos planteamientos, para no quedarse en el plano de la teoría deben de traducirse y concretarse en lo organizativo.

En este sentido, la estrategia de los CJC/CMC en el movimiento sindical organizado debe pasar no por la prisa y el intento de quemar etapas para las que la clase trabajadora aún no estamos maduros. Es este más bien  un periodo en que, ante la ruptura definitiva de las organizaciones de clase, debemos de organizar nuestra respuesta. Una respuesta que no es otra que el asentamiento de las bases para la consolidación de un movimiento sindical de clase organizado, unitario, con proyección europea y de masas.

Teniendo claro esto, la cuestión fundamental es diseñar las acciones que nos conduzcan a influir para que le proceso se desarrolle en la perspectiva de la reagrupación de ese movimiento sindical de clase. Conscientes de que no somos mayoritarios si debemos de aspirara a influir definitoriamente en el diseño y no nos ha de enfrentar en lo teórico con otras formas de entender el sindicalismo de clase (el eurocomunismo) que hoy objetivamente coinciden con nosotros en las necesidad de redireccionar el movimiento sindical de clase ante las posturas claudicantes y de integración en el sistema de las actuales direcciones confederales de los sindicatos mayoritarios, que como mucho se movilizan para apoyar las expectativas electorales de un PSOE en la oposición.

Ahora bien, este enfrentamiento en lo teórico no nos debe hacer olvidar cual es nuestro enemigo principal y que alianzas debemos de desarrollara para combatirlo. Por supuesto que el término alianza no debe de significar fusión ni dejación de nuestra inexcusable labor en el intento de hegemonizar el proceso.

La realidad actual del movimiento sindical de clase se caracteriza por su profunda atomización, fuera de lo que son las diferentes corrientes de opinión en CC.OO. Por ello es de todo punto ilógico pensar que este reagrupamiento vaya a ser fácil y homogéneo en todo el Estado, teniendo además en cuenta las características nacionales de algunas de las centrales sindicales de clase.

Esto nos debe llevar a la concusión que si la expresión actual del sindicalismo es fraccionante y atomizante, y nuestra realidad en él, fuera de otro tipo de consideraciones, también lo es, nuestra primera labor, que será la de coordinar nuestros espacios de influencia en un marco interorganizativo por encima de las estructuras orgánicas del movimiento sindical. En los próximos dos años aspiramos a crear una Comisión de Movimiento Obrero y Sindical que desarrolles las políticas sindicales, en el marco de las teorizaciones de nuestra organización, para su traslado a todos los ámbitos de influencia y actuación.

La Comisión de Movimiento Obrero y Sindical, y ya en el ámbito de la teorización, deberá analizar y proponer soluciones a la situación actual del Movimiento Obrero. Cuestiones como la incorporación a la lucha, la necesidad de incentivar la filiación de los y las trabajadoras del sector terciario de la economía. En la actual fase de desarrollo capitalista, en plena transición, en los países occidentales, de una economía industrial hacia una de servicios, en donde, por ejemplo en el Estado Español, el turismo genera una importante cantidad de beneficios, determinada por la plusvalía obtenida de los y las trabajadores. Son los y las camareras, los y las cocineras,... quienes soportan hoy en día las condiciones laborales más sangrantes. El potencial revolucionario, de ahí las condiciones laborales, de éstos está totalmente limitado por la división, la atomización y la no coordinación. La posibilidad, también, se considerar que los y las autónomas, hoy, se pueden considerar más asalariados que pequeña-burguesía. Estos dos grupos son, en el capitalismo, los esclavos del siglo XXI. Ante esto, tenemos como aquellos trabajadores que tienen la capacidad acción infinitamente mayor (minería, siderurgia, sector del automóvil,...), son hoy el ala derecha del Movimiento Obrero. Pues bien, la Comisión de Movimiento Obrero y Sindical debe plantear soluciones a, entre otras, estas cuestiones.


 

MOVIMIENTO ESTUDIANTIL

 

Introducción

Dos reivindicaciones claves deben impregnar nuestra línea educativa: Por un lado defensa de una educación universal, pública y gratuita. En este punto, no basta con que el estado asegure la existencia de una universalidad en el plano educacional, sino que está tiene que venir desde lo público, y cuando decimos desde lo público no queremos decir pagada con dinero público, sino gestionada y controlada desde lo público. Por tanto la lucha por la enseñanza pública pasa inevitablemente por la supresión de la privada, perpetuadora de desigualdades y propagadora de valores altamente reaccionarios. Cuando hablamos de gratuidad en la enseñanza nos referimos a la totalidad del sistema (primaria, medias y universidad) y en la globalidad de los medios necesarios (matriculas, pero también medios individuales y colectivos).

De otro lado la lucha por una educación democrática y participativa. Igual que en el resto de los campos debemos reivindicar con firmeza la participación real de todos los sectores de la comunidad educativa en su desarrollo y crecimiento.

Así las cosas, la integración de las luchas parciales debe ser objetivo prioritario de los CJC/CMC.

Organización del movimiento estudiantil. Consideraciones previas: ¿qué hacer?

Adelantaremos primero nuestra aspiración máxima, nuestro objetivo en el seno del movimiento estudiantil: la UNIDAD. Lograr conformar un bloque de izquierdas en el estudiantado es clave, así como dotarlo de una visión de conjunto que le lleve a tener una visión anticapitalista y adoptar una conciencia de clase.

Cuestión fundamental a analizar para saber como conseguir nuestros objetivos en el movimiento Estudiantil es saber como deben actuar los comunistas en el seno de ese movimiento. Para ello analizaremos como erróneas dos formas de actuación, dos extremos que algunos camaradas desde posiciones "puristas" tratan de imponer como las correctas:

1)  Los que bajo la formula de "no instrumentalizar" a las organizaciones de masas, renuncian a la necesaria labor de orientación que las organizaciones comunistas debemos realizar en el seno de estos movimientos. Esta actitud cancerígena, deriva con facilidad a mantener posiciones aerificas, asumiendo las posiciones de estos movimientos, como buenas. Si este cáncer se extiende por la organización lograremos que está se vacíe de contenido, que deje de ser un instrumento útil para la consecución del socialismo.

2)  Los que afirman que hay que convertir las organizaciones estudiantiles en M-L, ellos sólo colaboran con "revolucionarios puros". Es esta una posición izquierdista como ya avisó Lenin en su día. El querer convertir las organizaciones de masas en M-L es no entender que es una organización Marxista-Leninista. Cuando hablamos de la necesidad de una vanguardia en la lucha de la clase obrera nos referimos a la imprescindible existencia de organizaciones M-L, cuya característica fundamental es la de ser organizaciones de cuadros. Si pudiéramos convertir al proletariado en su conjunto y a sus organizaciones en cuadros de la clase ¡podríamos pasar directamente al comunismo!. A nadie se le puede ocultar por más tiempo la absurdez de estos planteamientos, que de echar raíces en nuestra organización , nos convertirían en algo así como los Testigos de Jehová, pero en versión "comunista". Seriamos una enfermedad para el comunismo.

Por contra a estas posiciones erróneas debemos combinar el respeto a la necesaria espontaneidad de las masas con nuestra capacidad de dirección, de vanguardia, papel éste que no se presupone a nadie, sino que se demuestra en la práctica.

Organización en la Universidad

Antes de esbozar nuestro modelo organizativo, vamos a estudiar las características del estudiantado universitario y sus organizaciones.

Dato capital es la escasa afiliación a organizaciones políticas y sindicales, esto va a configurar un clima de atonía: la participación de los universitarios en las movilizaciones es escasísima, así como también sus iniciativas políticas y culturales. Las movilizaciones estudiantiles en este ámbito suelen darse por motivos económicos ( subida de tasas, exigencia de ciclos superiores para algunas carreras...). La movilización será mucho menor para otros temas de la universidad (estatutos...) y otros más generales como las luchas obreras e internacionalistas.

En cuanto a las organizaciones estudiantiles cabria hacer una la clasificación entre organizaciones /movimientos que centran su actividad en el plano estrictamente institucional y de reivindicaciones concretas del estudiantado y organizaciones / movimientos de corte más general o cultural. Dentro de los primeros nos encontramos con 2 perfiles asociativos: 1) organizaciones plegadas al equipo rectoral de tumo y que, en el mejor de los casos, no son más que plataformas para que sus representantes accedan a determinados privilegios(viajes, becas, móviles, etc.). Estos grupos surgen de la derecha y la extrema derecha, aunque también puede tratarse de estudiantes acomodaticios y oportunistas de "izquierdas". 2) organizaciones descoordinadas y de corte progresista. Suelen estar centradas en el día a día del mundo universitario y en muchas ocasiones con una estrechez de miras que se reducen a su facultad o escuela. En los últimos años hemos asistido a la proliferación de estos grupos vinculados en su inmensa mayoría a JJ.SS.

Dentro de la segunda clasificación existe un abultado magma asociativo: grupos de teatro, plataformas de opinión en tomo a revistas, grupos de debate... Destacan dentro de esta clasificación los grupos izquierdistas y anarquizantes o autónomos.

Objetivos de los CJC/CMC en el Movimiento Universitario

Una vez analizado el panorama universitario en el que tenemos que movemos, vamos a responder a la pregunta de qué pretendemos los CJC/CMC en el Movimiento Estudiantil Universitario:

1) Paso de la lucha económica a la lucha política. Como veíamos antes los motivos fundamentales de movilización entre los universitarios son los económicos. Esto no debe ni sorprendemos ni desanimamos por qué ¿acaso no siguen siendo las acciones llevadas a cabo por motivos económicos las más movilizadoras del movimiento obrero?.

Es necesario ir encaminando las luchas económicas, tanto las más dispersas como las más generales, hacia la lucha política. En un primer momento es necesario que a partir de las luchas parciales vayamos generando en el estudiantado una visión de conjunto de la propia universidad, para pasar a continuación a mostrar la estrecha y vinculante relación existente entre el sistema educativo y el propio sistema capitalista, entre el nivel de desarrollo de la lincha de clases y la calidad de la enseñanza pública.

2)  Unidad: En 2 niveles. Por un lado en el seno de la universidad y por otro en la sociedad junto al movimiento obrero. En el primero de los niveles podemos hablar de una doble integración: integrar el conjunto de los movimientos estudiantiles de izquierdas, acabando con la estúpida y contraproducente división de los comunistas en la universidad, entre los dedicados a temas "generales" y los "institucionales". Por otro lado la unidad con los trabajadores de la universidad en aras de la defensa de una enseñanza pública y unos intereses de clase es otro objetivo irrenunciable. En el nivel defenderemos la necesaria vinculación que el Movimiento Estudiantil Universitario. ha de tener con el Movimiento Obrero, haciendo comprender la unidad de intereses existentes entre la clase obrera y los estudiantes de la enseñanza pública.

Nuestro referente: En el movimiento universitario, ya de por sí exiguo, los jóvenes comunistas no nos podemos permitir el lujo de caer en la división propia de este movimiento; debemos defender la existencia de la organización que sea capaz de cumplimentar los objetivos marcados en el punto anterior.

Debido a nuestro escaso número de militantes no parece recomendable el intento de crear una organización universitaria propia, que sin duda nos llevaría a un fracaso estrepitoso. Por ello sobre las bases del trabajo militante y de una adecuada política de alianzas debemos conseguir trabajar en organizaciones que aglutinen en su seno a la izquierda universitaria en Asturies, incluso si se considerase oportuno en bloques aún más amplios que unan a todo el estudiantado progresista.

Rechazamos las elecciones universitarias y el introducirnos en sus órganos de dirección. Las instituciones universitarias son un modelo burocrático organicista que hunden el posible trabajo de las organizaciones revolucionarias en montones de reuniones de órganos de dirección que no representan la voluntad de los estudiantes y la base social universitaria, a diferencia de los consejos escolares de los institutos, en donde el órgano de dirección da la posibilidad de llevar de forma directa la voz de los estudiantes a influir en las decisiones del centro escolar.

En la universidad, nuestra estrategia deberá ser la lucha desde las organizaciones de base, crear el contra poder desde las asambleas universitarias, trabajar junto a los trabajadores y los profesores en la necesidad de una universidad popular, con elecciones directas y desburocratizada.”Rechazaremos tajantemente la militancia de miembros de los CJC/CMC en organizaciones que confronten con lo anteriormente expuesto, reorganizaciones derechistas o meros experimentos voluntaristas en determinada Facultad pero sin visión global de la Universidad.

Enseñanzas Medias. Modelo organizativo

 Las Enseñanzas Medias necesitan de nuestra participación y nosotros necesitamos el movimiento Estudiantil para revitalizar y aumentar nuestra militancia. En la actualidad es un movimiento únicamente potencial, pero de gran fuerza e importancia para ser un arma más en la lucha de clases. A la hora de buscar un referente en medias debemos observar como esta la situación en el campo asociativo hoy por hoy. El asociacionismo estudiantil tiene una escasa afiliación, debido al desprestigio total del Sindicato de Estudiantes como desactivador de importantes luchas sociales como la Guerra del Golfo y el conflicto minero asturiano desde principios- mediados de los 90. Los sindicatos estudiantiles han fracasado por su estructura vertical que despreciaba a las bases o asociaciones de centro. En los centros donde se dio un sindicalismo de base este acabó desapareciendo por la falta de regeneración de la propia organización.

Desde los CJC/CMC optaremos por este modelo, el del asociacionismo libre, democrático, reivindicativo y de izquierdas en torno a nuestro proyecto sindical, el LEMA. Un modelo que desde nuestra aportación tanto política como organizativamente, debe ser un instrumento útil de y para los estudiantes. En ningún caso pretendemos que este proyecto se convierta en un arma de control sobre el movimiento Estudiantil. Nosotros llevaremos nuestras ideas y proyectos sin presiones porque como Marxistas-Leninistas tenemos una teoría y la praxis viene sola. Nuestro modelo organizativo lo tenemos claro: Subrayamos la importancia del asociacionismo de centro. Procuraremos unir donde sea posible a todas las asociaciones de izquierdas o si es necesario incluso progresistas creando Coordinadoras hasta que en un fin no muy lejano puedan coordinarse todas las asociaciones de centro en una Coordinadora provincial que de paso a una gran Coordinadora estatal.

Para ello es absolutamente imprescindible aumentar nuestro trabajo en los centros para llegar a ese fin. Somos pocos pero debemos parecer muchos realizando un trabajo constante y reivindicativo. Ese es nuestro autentico referente.


 

ECOLOGÍA

El ecologismo es uno de los ámbitos en los que actualmente se hace una mayor demagogia. Se tiende a pensar que la preocupación por el medio ambiente es algo interclasista y que compete tanto a la izquierda como a la derecha.

Desde los CJC/CMC al contrario afirmamos que el respeto del medio ambiente es incompatible con toda una serie de planteamientos políticos generales. Así resulta imposible que organizaciones que defienden la competitividad empresarial y el consumismo exacerbado puedan garantizar que dicha competitividad no va a propiciar el expolio sistemático y la explotación intensiva extrema. El descontrol de la contaminación para ahorrar costes productivos, los incendios provocados en base a intereses agrícolas o de empresas madereras, etc., únicamente pueden ser evitados con una planificación de carácter socialista.

Es cierto que en algunos casos los intereses de los trabajadores o de países de la órbita socialista han chocado con las necesidades medioambientales. Sin embargo esto ha sido sólo algo puntual y contextualizado en el proceso de lucha de clases, no algo estructural como le sucede a los intereses de la clase burguesa y a la lógica del sistema capitalista.

Debemos desenmascarar, debemos dejar claro al pueblo trabajador que el capitalismo es incompatible con la naturaleza. En su momento el sistema apostó por un crecimiento sostenido, ahora se apuesta por un crecimiento sostenible, es evidente que La Tierra no puede soportar que los habitantes del, mal llamando, tercer mundo consuman, destruyan, contaminen tanto como lo hacemos los que vivimos en el, también mal llamado, primer mundo. Es inimaginable, es insostenible, que en la actual fase de desarrollo capitalista, los seis mil millones de personas que habitan en este planeta puedan acceder a lavadora, televisión, nevera,... lo dicho, el planeta nunca tendría la capacidad de destruir, a la velocidad que se exige, tal magnitud de residuos. No obstante, los gestores del capitalismo, los distintos de gobiernos de los estado-nación no se cansan de lavar la imagen al sistema firmando agendas, propuestas,..., siempre no vinculantes, donde se comprometen a reducir sus niveles de contaminación. Esto, evidentemente, nunca se cumple. La estructura económica que determina la superestructura jurídica-política hace que sea imposible la toma de medidas reales frente a la degradación del planeta. La última tragedia del Prestige confirma esto último, mientras los mass-media fomentan un debate estéril, qué partido estuvo mejor, qué partido reaccionó más rápido, vemos como uno de los miles de barcos en condiciones precarias que navegan por todo el mundo pone en peligro miles de puestos de trabajo.  Además, vemos como una propuesta en el Parlamento europeo del Estado español solicitando que todos lo petroleros tengan doble caso, es bloqueada por, entre otros, Holanda y Grecia porque este particular choca de lleno con sus intereses económicos nacionales. La estructura jurídico-política nunca pondrá barreras a la maximización de los beneficios, sea a esto a costa de lo que sea.

Por otro lado, las políticas nacionalistas ocasionan en muchos casos que ciertas medidas ecologistas y de equilibrio medioambiental no puedan ser realizadas con éxito. El militarismo es incompatible con planteamientos ecologistas. El conservadurismo romántico que defiende el respeto dogmático de todo tipo de tradiciones, tampoco favorece el equilibrio medioambiental o una mínima ética ecológica, cuando propugna prácticas obsoletas como la caza, el toreo...

El ecologismo sólo deja de ser utópico cuando se realiza desde una óptica internacionalista en la que se primen las necesidades reales de la humanidad frente a los intereses particulares; cuando se defiende lo público frente a lo privado(transportes públicos...); y cuando frente a las modas efímeras y el consumismo se realiza una política racional, equilibrada, y a largo plazo.

Evidentemente el socialismo no garantiza el respeto al medio ambiente si no va acompañado de medidas educativas y de concienciación social o si no aplica los recursos educativos para desarrollar técnicas de reciclaje, de reparación ambiental... Pero dichas medidas vienen exigidas por la propia racionalidad del sistema socialista y en la actualidad constituyen pilares básicos de los planteamientos de los CJC/CMC.

Debemos llevar nuestros planteamientos globales en esta materia a la sociedad y al movimiento ecologista, para lograr que el ecologismo adquiera conciencia del carácter político y general que sus exigencias si quieren dejar de ser el mero lavado de conciencia de unos pocos románticos. El ecologismo no es incompatible con el desarrollo (los avances científico-técnicos ayudan a resolver muchos problemas medioambientales) sino con el modelo de desarrollo que el capitalismo impone.

Se debe de saber distinguir entre las reivindicaciones ecologistas de origen obrero y las de origen reaccionario. Las de origen reaccionario suelen surgir de una alianza entre las organizaciones ecologistas que defienden un conservadurismo romántico y la burguesía turística.

La estrategia a seguir en este movimiento es:

1)     Participar sólo en las reivindicaciones de origen obrero y destapar el entramado de los de origen reaccionario.  

2)     Constituir, cuando sea posible, en las reivindicaciones plataformas de carácter anticapitalista y ecologista (ambos).

Reivindicar que los CJC/CMC y su objetivo, el socialismo y el comunismo, son la única solución racional y verdaderamente ecológica a las reivindicaciones de este tipo.


 

ANTIFASCISMO Y ANTIRRACISMO

 

El fascismo constituye el instrumento más salvaje y perverso del capitalismo para garantizar la permanencia del sistema, para defenderlo de la contestación obrera, y para llevar la explotación a su grado más alto y a todas las esferas de la sociedad, la economía, la cultura, y la política... El fascismo se infiltra de manera sibilina en nuestra sociedad durante los últimos anos, por medio de un recorte brutal de derechos y libertades que se justifica como medio de defensa frente a la actividad de ETA, como medio para la construcción europea (mayor independencia de las instituciones económicas respecto a las políticas)... Así mismo, el fascismo se infiltra de la mano de la llamada "cultura de masas" que, en realidad, es "cultura para las masas "puesto que no son las masas quienes la elaboran, sino la élite dominante. Las imágenes televisivas de violencia policial, militar, mercenaria... van calando en la población y parece que con ello dicha violencia aparece legitimada. Los valores consumistas, individualistas, egoístas, autoritarios... terminan justificando la agresión a todo el que no se integre en el sistema, sobreentendiendo que esa “no integración” es deseada, o producto de la intolerancia.

Por otro lado las medidas empresariales y políticas para distinguir razas y etnias en el acceso a los puestos de trabajo ( practicas con gran tradición del capitalismo internacional), o determinadas ideologías nacionalistas o integristas, fragmentan a la clase trabajadora sustituyendo la conciencia de clase por ideologías que dejan el pueblo en manos de "caciques", y que termina haciendo creer que la discriminación social de determinados colectivos es merecida, o inevitable...

De todas formas, el fascismo también se infiltra en los países europeos de una manera más descarada (Austria, Francia, Bélgica...). Si bien en los últimos tiempos el fenómeno fascista y ultra en los campos de fútbol, está comenzando a quedar reducido a grupos minoritarios (Ultra Sur, Frente Atlético, Brigadas Blanquiazules, sectores de Ultra Boys,...), o a grupos autodenominados apolíticos (Symmachiari), empieza a ser verdaderamente preocupante el auge del fenómeno Skin (Bonehead), Hammer,....con un mayor número de ataques racistas, sexistas y clasistas. Continuamente se fundan y refundan organizaciones políticas de una supuesta tercera vía (recientemente la unión de varios partidos en el denominado Frente Español), ni capitalismo ni comunismo, que tratan de atrapar a cierta juventud marginal y sin expectativas con el fácil recurso de que el paro es un problema generado por los inmigrantes o de que la violencia estatal y militar es la garantía de la grandeza de una "nación". Habría que hablar, por último de la proliferación en los últimos tiempos de una serie de políticos independientes y tránsfugas que, bajo el populismo de la peor ralea, utilizan las instituciones al margen de todo control y pasándose la democracia por la entrepierna, auto denominándose representantes de todo el pueblo (Gil, Ruiz Mateos, Mario Conde... son algunos ejemplos).

Frente a estos fenómenos que no debemos obviar los CJC/CMC debemos empezar a llamar a las cosas por su nombre, y denunciar en todos los ámbitos lo que es corrupción y fascismo. La verdad, sigue siendo un concepto revolucionario, el más revolucionario.

Nuestra lucha antifascista debe desarrollarse por las vías de la movilización social colectiva y la autodefensa activa, en unidad con el conjunto de capas de la población que repudien este fenómeno, impidiendo la difusión del racismo y la xenofobia en los centros educativos, en los medios de comunicación, etc. por ello apostamos por la creación de una Plataforma Antifascista que se presente en sociedad el próximo 20-N, con una parte lúdico-festiva, otra de recuperación de la memoria histórica y una final de movilización contundente. Sin movilización no hay posibilidad de frenar el fenómeno tanto ideológica como socialmente y por ello tampoco debemos olvidar que en la sociedad capitalista que nos toca vivir existen muchos elementos que sólo coyunturalmente y de cara a la galería se oponen a las practicas del fascismo. Unirse frente al fascismo no significa defender el liberalismo, pues estos son cómplices de la extrema derecha, ni significa tolerante, concepto falso y demagógico de democracia que otros partidos emplean.

Los comunistas debemos dejar siempre clara la conexión que históricamente ha existido entre las políticas liberales e imperialistas con el fascismo, aunque debamos distinguir unas organizaciones e ideologías de otras. El fascismo es una creación del capitalismo, su más feroz y mortal producto, y no debemos esperar que del recorte de las libertades, del autoritarismo y de la xenofobia, procedan condiciones más favorables para el socialismo.

Dado que el fútbol está totalmente contaminado por el fascismo, debemos de actuar ahí. A muchos jóvenes que creen que los “ultras” son los que mejor animan a su equipo se les inculcan ideologías xenófobas y fascistas. Por eso, los CJC/CMC deben apoyar a las peñas cuyo contenido ideológico sea de “izquierda” (Norte Xixón,...), de esta manera y debido a que el fútbol mueva masas, los CJC/CMC han de hacer de las gradas otro frente más para vencer a los siervos del capital.

Puntos mínimos para lograrlo:

·                   Se debe buscar la unidad con otras organizaciones “revolucionarias” para nutrir las filas de esas peñas.

·                   Realizar campañas de concienciación en la juventud futbolera y de desprestigio hacia las peñas de corte fascista (UB,...).

 

  

ANTISEXISMO

 

Introducción: los orígenes de la opresión de la mujer.

 Los estudios de los orígenes de la opresión de la mujer no constituyen una cuestión zanjada es decir, aún no están del todo clarificados. Dentro del campo de investigación científico-marxista, las tesis pioneras del antropólogo americano Lewis H. Morgan sobre la existencia de un matriarcado durante el período de "Comunismo primitivo" (denominado así por la ausencia de conocimiento de la propiedad privada), fueron recogidas posteriormente por Friedrich Engels y Alexandra Kollontaí, entre otros.

Dichas tesis proponen que en el comienzo del desarrollo de la humanidad no había gran diferencia entre la complexión física de hombres y mujeres, cuya fuerza y agilidad serían más o menos equivalentes. Este hecho en concreto se ha visto corroborado por los más recientes hallazgos e investigaciones. La mujer no dependía unilateralmente del hombre, ya que él mismo tenía entera necesidad del conjunto de la tribu. La estrecha solidaridad en el seno de la colectividad permitía al ser humano defenderse de sus enemigos. Cuanto más sólidamente estaba agrupada una tribu más se sometían los individuos a su voluntad. Podían oponerle un frente más unido al enemigo común, así el resultado del combate era más seguro y la tribu salía reforzada de ello. La igualdad y la solidaridad naturales eran las mejores armas de autodefensa.

No se debe caer en el error de establecer la situación de la mujer en relación con el grado de civilización de un pueblo, aunque se tienda a creer que cuando la humanidad estaba sumida aún en la barbarie, la mujer estaba en una situación aún peor que la de hoy. Estas serían, según las tesis marxistas, consideraciones burdas. La mujer, durante el "Comunismo Primitivo", no conocía ni esclavitud, ni dependencia social, ni opresión. La humanidad ignoraba el concepto de "clases", de "explotación del trabajo" y de "propiedad privada". Se establea que la liberación de la mujer será completa y duradera cuando se sitúe dentro de un sistema económico en el que esta pueda realizar un trabajo útil y productivo para la sociedad. El comunismo será ese sistema económico y social.

Actualmente se cree que la escasa capacidad del grupo humano primitivo para actuar sobre la naturaleza podría ser una de las causas fundamentales que determinaría la subordinación de la mujer; si bien es cierto que no hubo una intencionalidad consciente de represión, ni conspiración alguna entre los hombres. La contradicción entre los sexos precedió a la contradicción entre clases pero, obviamente, la primera no determinó la segunda. Debemos tener en cuenta que con la aparición de la propiedad privada de los medios de producción, el estatus de subyugación de la mujer se irá agravando como factor necesario para el funcionamiento de las relaciones de clase, es decir, para la explotación de una sobre otra.

Los hombres se han apropiado, en mayor proporción que las mujeres, de los medios, las técnicas y los instrumentos de producción, así como de la cultura y el lenguaje, desde el principio de los tiempos. La división del trabajo entre los sexos es la causa fundamental de que, desde las sociedades más antiguas, las mujeres se hayan especializado en las tareas realizadas en el ámbito "privado" de la familia (confección de vestidos, preparación de alimentos, cuidado de los hijos y de la casa, etc.); mientras que los hombres han participado en las funciones "públicas", fuera del hogar (ejército, magistratura, política, comercio, etc.)

A lo largo de la historia la opresión de la mujer se ha revestido de diversas formas. Así en la sociedad esclavista romana, caracterizada por una familia patriarcal muy extensa, que abarcaba; la mujer, loe hijos y los esclavos, el "pater familias" tenía derechos sobre les bienes y la vida de todos los miembros de la familia. Esto permitió articular una base jurídica, claramente discriminatoria para la mujer, que permaneció vigente durante siglos. Por otro lado, en la sociedad feudal, la producción general se caracterizaba, en una primera etapa, por la creación de valores de uso para la satisfacción de necesidades inmediatas, aparte de un pequeño excedente que iba al reducido mercado existente. La actividad de la mujer, aunque servil y gratuita, no se diferenciaba sustancialmente de la del resto de la sociedad, lo que le concedía una cierta valoración social. La autoridad del padre sobre la mujer y los hijos se apoyaba en la base económica de la vida familiar, el cultivo de la tierra y la producción del taller artesano. La ideología patriarcal se basaba en la familia como unidad de producción. Posteriormente se fueron sentando las bases económicas, con su correspondiente división del trabajo, sobre las que se iba a apoyar la futura sociedad burguesa. La ideología dominante, el oscurantismo religioso, apoyándose en numerosas referencias bíblicas, reducía a la mujer en un ser inferior en todos . los terrenos, dejando perniciosas raíces ideológicas que, desgraciadamente, aún perduran.

La separación entre trabajo doméstico y trabajo social aparece en la sociedad capitalista. Se generaliza la producción de mercancías y sólo a través de esa producción se alcanza la sociabilidad. La mujer sigue produciendo valores de uso con su trabajo doméstico, pero lo hace en una sociedad en la que sólo el productor de mercancías es reconocido como ser social. Las leyes económicas del capitalismo marcan,, en el plano jurídico, una separación entre la esfera privada y la esfera pública, lo que permite comprar y vender libremente la fuerza de trabajo y relegar la reproducción de la misma en la familia.

Pero el capitalismo genera en su interior las contradicciones que superarán su propia existencia. La incorporación de la mujer al mundo del trabajo exigida por la necesidad del capital de aumentar la plusvalía ha convertido a la sociedad capitalista en el lugar histórico de la toma de conciencia de la discriminación y la opresión de la mujer y, por tanto, de la explosión de la cuestión femenina.

Los partidos burgueses intentan utilizar las organizaciones feministas para apartar a las mujeres del movimiento revolucionario. Si los comunistas no aportamos una alternativa feminista revolucionaria le estaremos haciendo un flaco favor a la lucha de clases y le daremos cancha al feminismo que frecuentemente se encauza por el camino de la exacerbación de la enemistad entre los sexos, sin afectar las bases del régimen capitalista. August Bebel, fundador del Partido Socialdemócrata alemán, considera que las mujeres en su conjunto pueden lograr ganar la batalla en cuanto a la igualdad de derechos bajo el orden social actual, lo que aliviará su situaron, pero no supondrá un remedio válido para las mujeres proletarias, las cuales, deberán unirse a los hombres de su clase en la lucha por conseguir una total transformación de la sociedad que las libere de toda dependencia y opresión.

La ideología de la superioridad del hombre a lo largo de la historia se ha ido encamando en las prácticas sociales, la moral, la religión, la legislación y los modos de vida de las sucesivas formaciones sociales. Se trata de una ideología falaz que oculta las causas económicas y sociales que mantienen la inferioridad de la mujer en la sociedad actual, y constituye una pantalla que dificulta la toma de conciencia por parte de las mujeres de su situación real. Sin pretender reducirlo todo al ámbito de las ideas hay que insistir en que el reconocimiento del carácter engañoso de dichas concepciones, mayoritarias aún en la sociedad, es indispensable para modificar la realidad femenina.

Por tanto, revelar las causas reales de la ausencia secular de la mujer en las tareas públicas, y desmontar la ideología que sublima su situación de marginación constituyen empresas fundamentales para los comunistas.

El sexismo es un fenómeno que conviene situar en el marco de las relaciones sociales. Las relaciones entre los sexos, pareja, familia, etc. son relaciones sociales, aunque cada individuo las viva como relaciones interpersonales. Dichas relaciones no se pueden abordar fuera de las relaciones de producción dominantes. La lucha de clases es el motor de la historia y factor determinante de su evolución, pero también engloba el antagonismo entre los sexos y está enmarcada por éL lo que justifica la articulación dialéctica entre la lucha específica de las mujeres por su liberación y la lucha de clases.

Finalizaremos este apartado con unas palabras del Manifiesto Programa del Partido Comunista de España: "Durante milenios, más de la mitad de la humanidad ha estado limitada, disminuida, en su vida social e individual, en su capacidad creadora. Las pérdidas que ello ha supuesto para toda la humanidad son incalculables. Con el comunismo surgirá una nueva mujer, igual al hombre de verdad, lo cual elevará la vida humana a un nivel superior; nacerá una calidad nueva en la relación entre hombres y mujeres, en el trabajo, en el amor, en la creación artística y científica".

1. Mujer y mundo laboral

La crisis afecta de manera especial a la mujer, siendo, hoy más que nunca, víctima de abusos de todo tipo: despidos improcedentes encubiertos, salarios inferiores a los de sus compararos de trabajo, cláusula en contratos ilegales donde se renuncia a la maternidad durante el tiempo que figure en el contrato, economía sumergida, prostitución...

Debemos tener en cuenta que aunque con el paso de generaciones las mujeres son educadas en menor medida para desempeñar únicamente el papel de esposas y madres, la realidad es que ellas están presentes en mayor proporción en el ámbito de formación universitario y con mejores calificaciones y esto no se traduce en una mayor presencia en el mundo laboral. Además, las mujeres en puestos de dirección y su acceso a la toma de decisiones importantes son casi nulos.

La familia tradicional, que aún persiste es un aparato ideológico represor del Estado que sitúa, en diversas ocasiones, a la mujer en el brete de tener que decidir entre su papel tradicional dentro de la misma o su puesto de trabajo, es decir, entre un puesto de trabajo de ámbito "público" regulado por el Estatuto de los trabajadores y remunerado económicamente y un puesto de trabajo múltiple no remunerado (asistenta, cocinera, educadora e, incluso, enfermera) y 'no sujeto a una jornada laboral establecida y sus consiguientes descansos. Este trabajo resulta muy beneficioso para el capital que no paga los valores de uso que resultan de las tareas domésticas y que son necesarias para el mantenimiento de la mercancía "fuerza de trabajo", así como para la reproducción de esa fuerza de trabajo. Dichos valores de uso no entran dentro del circuito de la producción y circulación de mercancías, sin embargo, el trabajo doméstico contribuye a la reducción del valor de la fuerza de trabajo y permite así aumentar la plusvalía obtenida por el capital. Este tipo de trabajo permite mantener la tasa de salarios a un nivel más bajo del que se requeriría si los trabajadores aseguraran el cuidado del hogar contratando los servicios de terceras personas.

  Las mujeres que ven reducido su campo laboral al hogar son el blanco perfecto para el maltrato por parte de su compañero. La dependencia económica de estas mujeres con respecto a sus maridos dificulta la toma de medidas ante este hecho. Pero son aún más graves otro tipo de factores que vienen "grabados al rojo" en el cerebro de todas las mujeres desde su más tierna infancia y son la relación de dependencia emocional para con su compañero y la sensación de fracaso en su función natural y biológicamente determinada como madre. Su autoestima deja de pertenecerles y se encuentra a completa merced de su compañero. La vergüenza o el desconocimiento de la ilegalidad de dichas agresiones frenan la decisión de denunciar. Las más valientes, se encuentran con diversas trabas, muchos de estos maltratos se consideran como falta y no como delito y los maltratos psicológicos siguen siendo difíciles de demostrar ante la ley. Algunas pagan su "osadía" incluso con la muerte.

La mujer que está encerrada en su hogar, que no participa de la vida política y cuyas relaciones sociales son reducidas, acumula ideas, prejuicios y temores que suelen ser campo abonado para impedir cualquier cambio social y progresivo, e incluso, puede ser utilizada para una involución política. El ama de casa es el instrumento' que el sistema capitalista utiliza para transmitir sus ideas, concepciones e intereses y es víctima de su política consumista que se sirve de una ideología sexista para su difusión, la cual envilece y degrada a la mujer y la bombardea con una imagen estereotipada de misma según interese: adorable esposa y madre, feroz ejecutiva (pero siempre bien maquillada), mero objeto sexual, supermujer y, a ser posible, pluscuamperfecta.

En el "mejor" de los casos encontramos mujeres que, a pesar de todas las trabas, consiguen incorporarse al mercado laboral. Aconsejadas por sus hermanas feministas burguesas han conseguido desempeñar un trabajo productivo y remunerado y, con ello, han conseguido probar que la mujer no es, en ningún terreno, inferior al hombre. Deberían sentirse liberadas del yugo machista (el feminismo burgués no menciona el yugo de clase) pero, sin embargo, llegan a casa después de su jornada laboral y aún deben seguir realizando las tareas domésticas porque, o su sueldo no le alcanza para contratar a un asistente o su compañero no está dispuesto (o acostumbrado) a realizar un trabajo que no se paga o que no corresponde tradicionalmente a su genérica condición de hombre.

Algo parecido les ocurre a las mujeres en los ámbitos rurales. Continua teniendo un estatus muy parecido al de la mujer feudal, trabaja incansablemente en el hogar y en el campo, con el ganado,... durante horas y horas. Existen muchos pueblos donde esta realidad es muy palpable. Además la influencia de las Iglesias en núcleos de población tan reducidos opera especialmente sobre las mujeres haciendo de ellas las primeras "beneficiarías" de sus doctrinas. La institución eclesiástica proyecta en toda su organización interna el esquema sexista de la sociedad y es responsable de fomentar en la mujer su pasividad y resignación. La Iglesia encuentra razones ideológicas para justificar y perpetuar el sometimiento de la mujer, compensando con la fidelidad en el más allá cualquier sacrificio exigido. Condena toda relación sexual que no vaya encaminada a la reproducción de la especie, produciéndose una contradicción entre mitificar por un lado la reproducción puramente biológica y ensalzar por otro la virginidad como "estado perfecto". La "pureza" y el "pudor" son valores que se identifican con la mujer, haciendo caer sobre ella todas las trabas y normas que le permitan cumplir a la perfección el papel que el "buen orden moral" le ha asignado.

Las mujeres jóvenes en el mundo rural son escasas. La media de edad en los pueblos sube a pasos agigantados. Las jóvenes en muy pocas ocasiones deciden continuar con la vida que han llevado sus madres y abuelas y deciden ampliar sus expectativas en las ciudades. Sin embargo, el entorno tradicional en el que han vivido suele dejar vestigios de conservadurismo que habrán de durar durante generaciones.

Ante esta situación los CJC/CMC consideramos necesario que:

·           Se realicen campañas de información sobre los derechos de la mujer trabajadora, especialmente enfocadas a la información sobre el acoso sexual en el trabajo, qué exigencias son legales o no en un contrato, cómo y quiénes pueden solicitar el permiso por maternidad, cuándo es un despido improcedente, qué se debe hacer en el caso de una infracción contra cualquiera de sus derechos... No debemos tolerar ninguna discriminación por razón de sexo en el trabajo.

·           Se denuncien las ofertas de empleo discriminatorias, tanto las que aparecen en los medios de comunicación, como las que se realizan a través del INEM; y sancionar a las empresas que se demuestre lleven a cabo una política discriminatoria de acceso al empleo.

·           Se potencien los servicios sociales de cuidado de ancianos/as y niños/as para que las mujeres no tengan que realizar estas tareas de manera exclusiva. Sería necesario algún tipo de servicio social público para mujeres solas con hijos/as que se encargara de realizar las tareas domésticas- En el caso de las mujeres con compañero o esposo la colaboración entre ambos para realizar dichas es indispensable. Una campaña, en este, sentido que rompa las conductas surgidas por cuestión de género se hace indispensable.

·           Como comunistas participemos en diferentes frentes (asociaciones, jornadas, charlas, áreas...) con nuestro modelo feminista revolucionario. Debemos intentar transmitir nuestras ideas sobre la problemática de la mujer y nuestra propuesta de lucha.

·           Luchemos contra los malos tratos y dejemos de llamarlos "domésticos" o "conyugales" puesto que no se trata de un problema "de pareja" sino que es un problema social que nos atañe a todos En nuestros Ayuntamientos podemos presentar mociones solicitando la creación de centros de primera ayuda o de acogida (según posibilidades) que, estando discretamente ubicados, sirvan, en el primer caso, para albergar a la mujer después de la denuncia hasta el juicio, y en el caso de los centros de acogida, para rehabilitar durante un tiempo más prolongado a estas mujeres mediante programas de recuperación de la autoestima, formación profesional... impartidos por psicólogos y educadores.

·           Se preste la debida atención a las mujeres que habitan en ambientes rurales haciendo un esfuerzo por realizar actividades en dichos ambientes de formación, coeducación, charlas...

·           Los comunistas apoyemos al colectivo de mujeres que se dedican a la prostitución pero teniendo en cuenta que dentro de nuestros objetivos a largo plazo se encuentra la erradicación de la misma puesto que todo ser humano debe tener derecho a trabajar sin la necesidad de vender su sexualidad.

2. Mujer y Educación

El sistema educativo es otro de los aparatos ideológicos que el Estado utiliza para hacer perdurar los valores de individualismo, competitividad, insolidaridad, etc., Son valores que se relacionan directamente con sus propios intereses y entre ellos se encuentra el sexismo. Ya hemos explicado previamente como el capital se ha aprovechado del sistema patriarcal para perpetuar los arquetipos de género y para conseguirlo la educación les ha sido ciertamente útil. La enseñanza es la cuna donde se configura la mentalidad y la personalidad de un individuo. La supervivencia del sistema capitalista depende en gran medida de que hombres y mujeres hayan asumido lo más profundamente posible, a lo largo de su permanencia estudiantil, los papeles diferenciados que deberán desempeñar en el futuro, en función de los intereses económicos e ideológicos del capital monopolista.

No debemos olvidar que estamos en un país que recién ha despertado de una dictadura fascista y su sistema educativo, el nacionalcatolicismo, no ha quedado 'aún atrás pues es el sistema en el cual han sido educados la mayoría de nuestros padres/madres e, incluso, cualquiera de nosotros/as ha podido ser víctima de un/a profesor/a que aún difundiera dichas ideas. El nacionalcatolicismo fue un franco retroceso después de todos los logros obtenidos en materia educativa durante la II República.

Actualmente se vuelve atrás con métodos como el concierto del Estado con centros de enseñanza privados, en ocasiones católicos y/ algunos, muy vinculados al Opus Dei. Lo que esto ha supuesto para el modelo coeducativo es desastroso. Si bien en la escuela pública la coeducación no suele ser impartida favorablemente, en los centros religiosos el sistema tiende a ser totalmente anticoeducativo, esto es, ciertamente sexista.

La coeducación tiene por fin romper el estereotipo de género, siempre

dentro de un contexto mixto. El estereotipo de género es lo que se supone que debemos ser y como se supone que debemos actuar, según los "roles" que tradicionalmente se han atribuido a cada uno de los sexos. La lucha contra ese encasillamiento es más fructífera si se realiza en escuelas mixtas puesto que una escuela formada por sólo niñas o niños ya constituye una acción sexista de por sí.

En consecuencia, los CJC/CMC proponemos:

·           El más profundo rechazo a los centros escolares privados.

·           El asesoramiento por parte de un profesional en los centros tanto para profesores para que pongan en práctica un sistema de enseñanza coeducativo, como para alumnos para que puedan consultar en caso de sentirse víctimas de un acto discriminatorio y tomar medidas al respecto.

·           La realización de talleres de coeducación mixtos sería muy conveniente desde los centros de preescolar, siguiendo en primaria y secundaria.

·           El respeto hacia los demás es fundamental y el lenguaje que utilizamos está cargado de vocablos y expresiones ciertamente sexistas y homófobos; por tanto, se tratará de guardar el máximo respeto inhibiendo de nuestro vocabulario expresiones de este tipo.

3. Mujer y Participación Política

Las mujeres no solo tienen el derecho a participar en la política, sino qué tienen la obligación de hacerlo. Las proletarias tienen un deber para con ellas mismas y para con su clase. La lucha por sus libertades y derechos ha de ser revolucionaria. Los camaradas varones tienen también una obligación para con la lucha por la liberación femenina. Cualquier atentado contra la liberación de la mujer es contrarrevolucionario.

Frecuentemente desde los partidos políticos se tiende a dar una falsa apariencia de democracia interna mediante un artículo estatutario de cuota femenina en los órganos. SÍ dicha democracia existiera realmente no sería necesaria esta medida. El sistema de cuotas no es más que un insulto para la mujer, pues cuando se la hace formar parte de un órgano no sabe si ha sido requerida por su capacidad o para conseguir que una lista de nombres no sea antiestatutaria. Con respecto a las mujeres que sufren este tipo de situaciones se suelen aplicar sustantivos despectivos del tipo de "florero", que no tiene una correspondencia con un sustantivo peyorativo para el varón.

También es cierto que para la mujer se plantean muchos obstáculos en el acceso a la toma de decisiones; aún en los partidos más progresistas, la presencia de mujeres en cargos de importancia es mínima. ¿Cómo solucionar entonces este problema? Algunas mujeres han tenido que demostrar más y mejor su valía que un hombre para poder ocupar una misma responsabilidad. Esto es algo agotador e injusto. Además, en muchas ocasiones, la opinión que se forma de esas mujeres es que son unas "marimacho" pues sino, no serían capaces de desempeñar el trabajo "previamente pensado para un hombre".

Debemos crear conciencia en los camaradas que piensen que una mujer no puede realizar una determinada labor de importancia política por razón de su sexo, haciéndoles saber que con su actitud entorpecen la lucha revolucionaria. Las mujeres deben ocupar determinados puestos porque la organización se los ha confiado y no han de necesitar limosnas vestidas de tantos por ciento en una organización marxista-leninista.

Por lo tanto, los Colectivos de Jóvenes Comunistas/ Coleutivos de Mocedaes Comunistes resuelven que:

·           La "discriminación positiva" no es un método válido para la participación política en nuestra organización.

·           Es de suma importancia atraer a la lucha de clases a las mujeres proletarias, pues estas tendrán, junto con los hombres proletarios, un papel decisivo en la Historia.

 

LIBERACIÓN SEXUAL

El capitalismo ha impuesto durante siglos, por medio de su superestructura ideológica, también una deforme represión en al ámbito de la sexualidad. Como en tantos otros terrenos, el sistema ha pretendido hacer pasar por "naturales" practicas que son sólo producto del tipo de relaciones sociales que se establecen en una época determinada. La religión cristiana, la moral conservadora, e incluso pseudomédicos y científicos burgueses, han considerado que la heterosexualidad, el carácter subordinado pasivo o inexistente de la sexualidad femenina, la monogamia estricta y vitalicia... son tan "naturales" como para los economistas burgueses pueda ser la propiedad privada.

Pero de la misma forma que la propiedad privada es sólo el producto de las relaciones sociales de épocas bien determinadas, también la sexualidad es el producto de cada época y de los intereses de la clase dominante en cada caso( al margen de que ciertas pautas de conducta hayan sido históricamente más frecuentes porque también en el ámbito económico lo más frecuente ha sido la explotación de unos seres humanos por otros). El papel subordinado de la mujer respecto al sexo se encuentra en la actualidad puesto en entredicho, desde el momento en que la mujer ha empezado ha tener presencia en diferentes ámbitos laborales y sociales. La ruptura de la monogamia, las relaciones múltiples e  inestables constituyen un hecho innegable que no puede ser hipócritamente disimulado. Los casos de transexualidad comienzan a convertirse en algo socialmente admitido. Los matrimonios y las parejas de hecho entre individuos de diferente clase, raza, del mismo sexo, etc., han ido imponiéndole en varios países tras una lucha continuada de varios años.

Al sistema capitalista, por medio de sus ideólogos le interesa mantener el concepto de familia tradicional, porque éste ha servido durante siglos como excelente medio de reproducción de los valores del sistema, de conservación de la estructura de la propiedad... Unas relaciones familiares y sexuales reguladas y rodeadas de todo tipo de restricciones, son el mejor medio de jerarquizar la sociedad y de fragmentar los intereses de los colectivos opuestos al sistema.

Por todo ello, los CJC/CMC debemos mantener en este frente una lucha constante a favor de la liberación sexual como un aspecto más de la liberación integral del ser humano. La lucha ha de ser por transformar la conciencia social, pero también por reformar los impedimentos institucionales y políticos que la derecha y la iglesia siguen imponiendo. Nosotros mismos, también debemos eliminar de nuestro pensamiento cualquier prejuicio negativo sobre el movimiento gay y sus reivindicaciones. Debemos participar en las reivindicaciones de los gays, bisexuales, transexuales  y lesbianas, haciéndoles ver que  sólo en el comunismo su situación será realmente digna. Debemos de tratar de acercar a este colectivo a la lucha obrera y revolucionaria. La estrategia a seguir es la siguiente:

1.      Animar a los camaradas que se sientan partidarios de esta opción sexual, si los hubiera, a participar en organizaciones que reivindiquen estos derechos y desde allí mostrar la posición de los CJC/CMC.

2.      No se apoyará cualquier práctica sexual  degradante y que no se dé en condiciones de igualdad.

3.      Se debe acudir como CJC/CMC a las manifestaciones, concentraciones y demás expresiones de esta lucha.


 

LA CUESTIÓN NACIONAL EN ASTURIES

 

En la actual situación del estado español, el nacionalismo es, casi sin lugar a dudas, la ideología más boyante, sea en forma de regionalismo barato o del más acérrimo independentismo, entre los pueblos de todo el estado, y sobre todo entre las personas más jóvenes, se asienta cada vez con más fuerza.

En el estado español el nacionalismo adopta a veces un discurso burgués, convirtiéndose de esta manera en el portavoz de la clase capitalista de un determinado territorio y en válvula de escape para la presión que ejerce el pueblo de ese territorio en la defensa de sus derechos y su cultura; movimientos regionalistas de carácter burgués no deberían ser apoyados por los comunistas, aunque en momentos puntuales nuestros intereses confluyan (p. ej. :defensa de la identidad cultural de un pueblo), estos grupos no ofrecen una salida real para los pueblos oprimidos, ya que siguen manteniendo las ideas de la estructura de poder dominante: el capitalismo y la globalización neoliberal.

En otras ocasiones, el nacionalismo adopta conceptos de clase y, por ende, de izquierdas. En estos casos, los comunistas no podemos ser ajenos a estos movimientos populares, nuestra misión, en el camino de unir a los revolucionarios y a los comunistas, es la de estar cercanos a esos grupos, tratando de acercar posturas en la liberación de la clase y de los  pueblos. Es pues, cometido de los comunistas evitar un posible acercamiento de estos grupos a sectores más derechistas o incluso fascistas; es necesario tratar de que no pueda calar en esos movimientos nacionalistas de izquierdas la idea de que los trabajadores españoles o extranjeros, son los responsables de la opresión de los pueblos del estado y de la destrucción de sus señas de identidad, sino el sistema capitalista y la clase burguesa, defendiendo en todo momento el derecho de autodeterminación y las culturas autóctonas, sin caer por ello en la fobia a lo foráneo. Como decía Lenin: “Los comunistas de los estados opresores deben defender el derecho de separación de los pueblos oprimidos o las colonias; mientras que los comunistas de los pueblos oprimidos deben defender el derecho de la unión entre los pueblos”

¿Qué es Asturies?

En base a las teorías de Iósiv Vissariónovich Dzhugashvili (Stalin) podemos decir que Asturies constituye una comunidad estable, históricamente formada, de idiomas, de territorio, de vida económica y de psicología, manifestada en la comunidad de cultura. Asturies está determinada por unos marcos jurídico-administrativos que delimitan su territorio, en lo que hoy, sin consultar al pueblo asturiano, llaman Principado de Asturias. Esos límites territoriales han venido delimitando históricamente una comunidad de población en su seno, muy lejos de lo que históricamente pudo ser el antiguo Reino de Asturies. En este territorio viven, trabajan, están en paro, explotan y son explotados, y luchan clases diversas, de distinto origen cultural y étnico, que definen una comunidad estable, pero dialécticamente evolutiva, y en constante proceso de transformación. Una Asturies a la cual se le viene imponiendo un modelo de desarrollo y de relaciones económicas que determinan, en última instancia, el modelo de vida, unas formas de vida y unas superestructuras políticas y culturales. Una Asturies donde se hablan tres lenguas (asturiano, gallego-asturiano y castellano), y donde, pese a no existir una clara conciencia nacional, si existe un sentimiento como pueblo, una cierta de psicología en torno a unas pautas culturales que se expresan día a día en la realidad cotidiana asturiana. Así pues se debe clasificar a Asturies como lo que realmente es, una nación en su estricto sentido de definición, por lo tanto sujeto de todos los derechos que los comunistas reconocemos a una nación, entre ellos el reconocimiento explícito de su cultura y su lengua (en este caso lenguas), así como del derecho de autodeterminación.

Aunque no existe un sentimiento “nacionalista” entre la mayor parte del pueblo asturiano parecido a lo que existe en Catalunya o Euskal Herria, si es cierto que éste está afianzándose progresivamente, sobre todo entre la juventud. El movimiento de recuperación cultural y lingüístico se está haciendo cada vez más fuerte por el impulso que desde la base del pueblo se le está dando desde hace varios años (no es, pues, una moda pasajera), e incluso entre gobiernos municipales, siendo esto algo que no puede pasar desapercibido ante cualquier análisis riguroso que se realice del presente de Asturies.

La situación del nacionalismo en Asturies tiene dos caras bien diferenciadas, por una parte el de derechas, encabezado por la URAS escisión “regionalista” del PP (con el ex presidente del Principado a la cabeza) que aún no tiene ni siquiera claro que apoye la oficialidad del asturiano, y mucho menos otros temas de soberanía nacional; actualmente sus votantes y cargos parecen volver en masa al redil del PP. En este apartado se pueden meter también al PAS y a su escisión de Nava de la Xunta Xestora, dos partidos de tendencia nacionalista al estilo de CiU, y que se hicieron ampliamente famosos por su campaña electoral (antes de la escisión) en la que exhibieron el lema filonazi “Los demás nun son asturianos”; pese a que el PAS llegó a tener un diputado en la Xunta Xeneral de Principáu, la perdida de este en las siguientes elecciones rompió el partido, lo cual se acrecentó con la posterior escisión, lo que llevó a muchos de sus votantes a desertar a la naciente URAS creyendo que se trataba de un verdadero referente nacionalista.

En la otra cara de la moneda está el nacionalismo asturiano de izquierdas, heredero de los primeros movimientos nacionalistas de Asturies, pero manteniendo dentro de su ideología el peso del obrerismo y la tradición de revolucionaria de Asturies forjada durante todo el siglo XX, considerándose heredera legítima de toda nuestra historia revolucionaria. Mantienen una tremenda dualidad en su situación actual, ya que por un lado, no cabe duda de que una parte importante de los jóvenes situados ideológicamente en la izquierda radical (por decirlo de otra manera, la juventud “antisistema”), está tomando la opción del nacionalismo de izquierdas como su referente, muy posiblemente debido al sentimiento de acoso al que estamos sometidos los asturianos tanto económico, como cultural y político, lo que hace que se adopte una postura de buscar la independencia con respecto al poder del gobierno central. Por otro lado el oportunismo político y la falta real de un compromiso revolucionario por parte de muchos de sus dirigentes llevan a que esas formaciones políticas den bandazos y cambios de rumbo según venga el viento, desacreditándose frente a sus bases y a parte de la población (tanto por su derecha como por su izquierda). Otro factor a considerar es su escasa capacidad para coordinar un único movimiento nacionalista de izquierdas.

No obstante en la historia del nacionalismo asturiano, existieron distintos intentos para conformar un movimiento nacionalista unitario. El último intento es el Bloque de la Izquierda Asturiana (BIA), que si bien, aparentemente, nace como un proyecto que busca la unidad de los nacionalistas (Izquierda Nacionaliega d´Asturies e Izquierda Asturiana), rompe esta estrechez para incorporar en su seno, y bajo de la aceptación de una serie de puntos mínimos, a organizaciones, PCPE-Asturies, y personas no necesariamente nacionalistas, conformando, por fin, un bloque que apuesta por la unidad popular y en el que participan personas y partidos de distintas tendencias, agrupando a nacionalistas, federalistas, conferederalistas, marxistas-leninistas, libertarios,... Tras el abandono del Bloque por parte de IAS en noviembre del 2001, las dos organización que aun hoy conforman el BIA, anteponen su carácter popular al nacional.

Obviando esto intentos de unidad, los nacionalistas en Asturies, se mantienen dentro de la lógica evolutiva del sistema capitalista y del desarrollo del movimiento obrero y popular. En la actual fase de desarrollo capitalista, en el proceso de transición de una economía industrial a una terciaria, en la que se apuesta por descentralizar y atomizar los distintos procesos productivos, el movimiento obrero y popular también se encuentra atomizado, dividido y, por desgracia, no coordinado ni conectado, salvando los último años en los que el movimiento antiglobalización está dando pasos en este sentido. Esto mismo es lo que ocurre con las distintas organizaciones que luchar por ser el referente de la izquierda nacionalista, estas son capaces de desarrollar trabajos muy importantes a nivel local y comarcal, pero siguen siendo incapaces, y por no siempre por motivos políticos, de confluir en una plataforma unitaria. Esto determina que en Asturies, actualmente estén presentes con distinto nivel de intensidad y desarrollo, pero nunca con proyección nacional real, tres organizaciones: INA, IAS y Andecha Astur

Izquierda Nacionaliega d`Asturies es un partido con el que compartimos el proyecto de “frente amplio” del BIA, surge a la izquierda de Andecha Astur, se declara internacionalista y entiende el nacionalismo como una estrategia de lucha y no como un fin en sí mismo, de los tres partidos de la izquierda nacionalista, es que se sitúa más a la izquierda. En él conviven libertarios, comunistas, independentistas,... Llevan desarrollando desde hace algunos años un buen trabajo en la comarca del Nalón y en Xixón

IAs es el partido más a la derecha de este grupo, inicialmente de tendencia socialista, compartió y fue fundador del BIA aunque lo abandonaron por discrepancias ideológicas de fondo, y actualmente está más cercano a la socialdemocracia alemana de los años 50 que al socialismo. Aunque tiene ya algunos años, esta organización es la que menos militancia e influencia política tiene.

Andecha Astur, es el partido más veterano de todos, enésima unión de los nacionalistas asturianos tras el fracaso de la UNA (Unidad Nacionalista Asturiana), también es el que más fuerza tiene y más capacidad de actuación. Consiguieron un hito en el nacionalismo de izquierdas sacando un concejal (que aún conservan) en Riosa, y varios de sus conceyos trabajan realmente bien a nivel de calle. No obstante mantiene posturas muy discutibles con respecto a la Revolución del 34, la Guerra Civil o la Fala del Occidente, entre otras cosas.

Aplicación efectiva

Como marxistas-leninistas debemos hacer efectiva la defensa del derecho  de autodeterminación para Asturies, con todas las posibilidades que ello conlleva, pero dejando clara que la postura de nuestra organización ante un posible referéndum de autodeterminación es la de apostar por una República Confederal de los pueblos que conforman lo que actualmente se conoce como “Reino de España”, con pueblos unidos en libertad y con derecho de separación, como entidades soberanas.

La defensa de la cultura popular asturiana en contraposición al doble colonialismo cultural por parte de la cultura “oficial” cañí de toros y sevillanas, y de la cultura yanki que oprime al mundo en general, que sufre Asturies, debe de ser un pilar de concienciación respecto a nuestros derechos como nación, pero siempre poniendo con ello la solidaridad y el internacionalismo con el resto de culturas oprimidas del planeta.

La cooficialidad de la lengua asturiana debe ser la tercera pata del taburete de las reivindicaciones en las que debemos basar nuestra acción alrededor del movimiento nacionalista asturiano, la necesidad de mostrar la lengua asturiana como una legua viva, de los trabajadores y del pueblo, como la lengua de la base social asturiana, en contraposición al desprecio que desde las propias clases dominantes asturianas hicieron de ella, y demostrando como la burguesía y el capital existente en Asturies (y por supuesto del de Madrid) hicieron siempre motivo de mofa y marginación del pueblo trabajador que la empleaba. Nuestro deber es también el de la defensa del la fala occidental y del castellano en Asturies, conjuntamente con la “llingua asturiana”, como los tres idiomas usados por los trabajadores de Asturies, tres lenguas en igualdad como expresión de un mismo pueblo.

Táctica de trabajo

Se centrarán los trabajos en estas áreas:

·           Participación el grupos culturales y de recuperación de tradiciones. Este campo no es el más fundamental, aunque puede ser muy efectivo a la hora de poner a los militantes en contacto con el pueblo y la base social, sobre todo de carácter campesino.

·           Participación en actos a favor de la autodeterminación, aportando a ellos nuestra visión internacionalista de la autodeterminación y de hermandad entre los pueblos, así como llevando a esos foros nuestra visión acerca de la necesidad de la República Confederal.

·           Trabajo con organizaciones juveniles de la izquierda nacionalista en actos y momentos puntuales como los señalados anteriormente y de carácter revolucionario, como puedan ser huelgas generales o sectoriales, acciones contra la globalización capitalista, etc. Es necesario mantener a esa juventud cerca de la izquierda revolucionaria, aunque sea dentro del erróneo modelo nacionalista, con el fin de evitar que determinados movimientos acaben acercándose a una supuesta izquierda nacionalista pero de carácter racista al estilo del MSR o Democracia Nacional, o ciertos grupos catalanes que pese a definirse de izquierdas, mantienen posturas claramente racistas con los inmigrantes o los gitanos.

·           Trabajar en conjuntamente en plataformas y campañas en favor de la III República y contra los Borbones; intentar obtener puntos de encuentro en este campo es muy importante de cara a que, a corto o medio plazo (pongamos que entre 5 y 15 años), es posible que se produzca la sucesión dentro de la corona española, momento que será inmejorable para pedir un referéndum con el fin de “cargarnos” la institución monárquica, un objetivo para el que toda la izquierda revolucionaria tiene que estar unida, incluso apoyándose en sectores más moderados. Por eso es necesario trabajar para eliminar entre ciertos elementos de la izquierda nacionalista un cierto sentimiento de amargura hacia la república, ya que la identifican erróneamente con el mismo sentido de unidad de España del régimen franquista. No se trata, pues, de hacer que amen la tricolor desesperadamente, sino que entiendan que el advenimiento de una república va a beneficiar los objetivos de toda la clase obrera del estado y a los de los pueblos oprimidos por éste.


Movimientu y normalización llingüística en Asturies

Los CMC/CJC son la organización juvenil de vanguardia que, junto con el PCPE, debe guiar a la juventud trabajadora, a los y las estudiante en su lucha contra el capitalismo, en su lucha por el socialismo y el comunismo, para ello los militantes de nuestra organización trabajan, con perspectiva de clase, en diferentes frentes,  con los y las trabajadoras y los y las estudiantes. Por supuesto, existen dos frentes fundamentales en los que debemos estar presentes, vertebrando los mismos, y a los que tenemos que dedicarles un mayor esfuerzo,  estos son  el movimiento estudiantil y el movimiento obrero, no en vano de ahí saldrán los hombres y mujeres encargados de conducir y hacer la revolución, de combatir y vencer a la burguesía, de construir el socialismo. Además de estos dos frentes, venimos trabajando, desde hace tiempo  y con mayor o menor intensidad, en otros movimientos donde también están presentes jóvenes estudiantes y trabajadores, véase, el de insumisión, el feminista, el antifascista,... y, como no, el movimientu llingüísticu.

Entendiendo, por tanto, la necesidad de considerar al movimientu llingüísticu como un frente más donde actuar; no el primero o el único, sino un movimiento más, no olvidemos que una inmensa mayoría de la sociedad asturiana se pronuncia a favor de la oficialidad de nuestra lengua, que tampoco se nos escape que salvo contadas excepciones en las zonas industriales y mineras de Asturies los y las obreras se comunican en Llingua asturiana, o el gallego-asturiano, o como poco en amestao. Por ello,  debemos ser capaces de intervenir, de articular, de colaborar en la normalización de la Llingua asturiana de la Fala del occidente. Debemos ser capaces de influir en el movimientu llingüísticu intentando dotarle de  un contenido de clase, por supuesto sería un error priorizar el trabajo, y a veces se hace, en el movimiento de reivindicación llingüística sobre el que hay que realizar en el obrero y estudiantil. Reivindicar la oficialidad del asturianu y del asturgallego es una cuestión de derechos humanos, no podemos consentir que una gran parte de este pueblo no pueda comunicarse libremente en su lengua materna, es nuestra obligación denunciar el genocidio cultural al que estamos asistiendo, la ausencia de políticas lingüísticas condenan a la desaparición de nuestra lengua, esto supone un empobrecimiento del bagaje cultural de toda la humanidad. Día a día vemos como a miles de trabajadores y campesinos se les niega la posibilidad de comunicarse las administraciones publicas en su lengua, ven con impotencia como los nombres de sus pueblos son deformados, sufren la imposibilidad de comunicarse en todas las esferas de la sociedad en su lengua materna, somos obligados a tener una lengua para el ámbito familiar y el de relaciones personales y otra para usar en el entorno profesional.

Evidentemente esta no es una tesis sobre lingüística es sobre movimientu llingüísticu, por tanto no es necesario enumerar las características que cumple la Llingua asturiana y que determinan su status de idioma, es decir, características gramaticales, léxicas, evidencias históricas,..., tampoco vamos a enumerar ni comentar las distintas encuestas y estudios realizados desde diversos organismos en lo que el pueblo asturiano entiende la necesidad de realizar un esfuerzo normalizador que equipare el asturiano y la Fala, y el castellano, lo imperativo de la declaración de la oficialidad,... si conviene comentar que una gran mayoría de los obreros y obreras de este pueblo usan, tanto oral como escrito, y en mayor o menor grado nuestra lengua, así como la práctica totalidad del campesinado.

La lengua como elemento interclasista

La literatura clásica marxista sobre lingüística no es muy amplia, fundamentalmente porque el camarada Stalin fue capaz de realizar un análisis riguroso y científico del idioma, invalidando aquellas opiniones que pretendían reflejar que una lengua era producto de una clase concreta. Éste acertadamente concluye que un idioma surge del y en el seno de una sociedad determinado. Una lengua  sólo es un elemento que sirve para conectar a los individuos, surge y sirve para que los y las que componen esa sociedad se puedan comunicar, para que las personas se puedan trasladar a otros proyectos, deseos,... en el momento que una lengua no cumple esa función, es decir, no juega ese papel de nexo entre personas está condenada a la desaparición.

Efectivamente y se puede demostrar con la evidencia histórica, una lengua no puede ser una lengua de clase. Entender esto supone que forma, junto con las leyes, la forma de organización de la sociedad,... la superestructura jurídica y política, es decir, conforma todo el entramado que ayuda a justificar, sostener y reproducir unas relaciones de producción determinadas en un momento de la historia concreto. Bien, la superestructura viene determinada por la estructura económica, así pues, ante una transformación radical del modo de producción, por ejemplo el paso del modo feudal al capitalista o de este al socialista daría lugar a una serie de cambios en la superestructura, entre otras cosas se produciría la sustitución del idioma de la vieja clase dominante por el de la actual. Esto, por supuesto, es falso. Si analizamos la historia ninguna transformación del modo de producción determinó que se modificase la lengua que usaba todo el pueblo. Esta continuaría con su evolución natural y podría darse el caso, por ejemplo, que determinadas palabras o expresiones se perdieran por falta de uso, parece claro, que en un mundo donde la revolución socialista haya triunfado y donde de camine hacia la sociedad comunista, palabras como burguesía, explotación o plusvalía perderían su significa, se dejarían de usar y desaparecerían.

No es la lengua, por tanto, el idioma de la clase trabajadora de una determinada nación sino la lengua de toda una sociedad, alejémonos por tanto de consignas de carácter nacionalista que intentan vincular, erróneamente, lengua y clase social. Este análisis podría llevar a conclusiones erróneas y peligrosas como el suponer que el actual estado de la Llingua asturiana es responsabilidad de los y las trabajadoras castellanohablantes. El idioma solo tiene sentido en tanto transmisor de ideas,  mientras sirva para articular y coordinar lo más eficientemente posible las relaciones que se dan dentro de una sociedad una lengua seguirá existiendo y evolucionando, en el momento en que por cualquier razón esta  ya no es válida para cumplir su función está condenada a la desaparición.

La Llingua asturiana: un caso particular

Por supuesto, siguiendo la anterior argumentación, nuestro idioma se conforma en unas circunstancias históricas, geográficas,... concretas. Ni que decir tiene, que si esta se mantiene y evoluciona a lo largo de los años incorporando nuevos elementos, adaptándose a la realidad concreta, es porque cumple, y bien, su función: transmitir ideas, comunicarse, facilitar las transacciones económicas,... Es decir, sirve como enlace entre los distintos agentes de la sociedad. Sería sencillo y rápido concluir que la lamentable situación actual de la llingua asturiana es porque, por las razones que sean, ha perdido esa capacidad de transmitir, de ser nexo entre personas, si esto fuera real, la única solución sería esperar a que nuestro idioma desaparezca, pero no, esto no es así. La Llingua asturiana aun, en este estado de indefensión y represión, se ha mantenido durante todos estos años. Si por ejemplo nos fijamos en Galiza, su movimiento de reivindicación lingüística tiene más de 125 años y aunque en esta nación el gallego está fuertemente implantado y las políticas de la Xunta se podrían calificar de notables, esta lengua se encuentra en peligro de desaparición, lo mismo ocurre en Cantalunya o Euskal Herria. Por el contrario en Asturies, el movimientu de vindicación llingüística sólo tiene 30 años, a pesar de todo esto, el idioma se mantiene, por tanto, sigue siendo y valiendo como el elemento a través del cual los y las asturianas se comunicaron, se comunican y, por supuesto, se seguirán comunicando.

Pero ¿cuáles son las verdaderas razones por las que la Llingua asturiana se encuentra en este estado? Antes hacíamos referencia a naciones como Galiza o Euskal Herria, y ahí está la diferencia, ahí está la razón por la que nuestro idioma se encuentra como se encuentra, la burguesía asturiana, al contrario que la burguesía gallega o vasca, nunca apostó por la Llingua asturiana como elemento vehicular para comunicarse, la elite financiera e industrial nunca se comprometieron en mantenerla y usarla. Pues bien, cuando una lengua que es producto de una sociedad, que es común a explotados y explotadores, que no es sólo de obreros o sólo de burgueses, que la utilizan ambas clases, por razones determinadas, una clase concreta, la burguesía, no se compromete con su lengua, esta pasa a ser patrimonio del proletariado, del campesinado y de la pequeña burguesía, todos en último término interesados en derrocar al capital, y, por tanto, esta pasa a tener un claro carácter clasista. Sólo emplean la Llingua asturiana las capas que se declaran antiimperialistas, antimonopolistas y anticapitalistas.

Por esto, hoy, cuando nuestra lengua aun no está mercantilizada, no contribuye a conformar valores de cambio, está fuera de los círculos del gran capital, cuando es reprimida, es, ahora, cuando más la debemos usar más nuestra lengua, cada palabra, cada frase, cada topónimo supone, además de mejorar y hacer más fluida nuestra comunicación con el campesinado y los y las trabajadoras, un golpe este sistema que nos aplasta y expolia.

Las dos críticas más frecuentes hacia la Llingüa asturiana son decir que es un invento de laboratorio (como si no lo fueran más pronto o más tarde todas las lenguas modernas) y que se trata de un dialecto. Estas críticas proceden de los sectores más reaccionarios de la sociedad, pero también, lo que resulta sorprendente, de otros que se dicen progresistas e incluso revolucionarios.

Distinguir es dar nombre a las cosas. Las cosas se distinguen siempre con una finalidad. Rara vez encontramos distinciones que no resulten interesadas o rentables para determinado grupo humano. Las razones para tratar de calificar a una lengua como un dialecto son variadas:

1)                   Razones históricas y políticas. En toda la historia, no hay ningún pueblo poderoso del que se dijera que hablaba un dialecto. A nadie se le ocurriría calificar al francés, al español o al inglés, de dialectos. Pero, en cambio, no es raro sentir cosas como los dialectos africanos o los dialectos indios,.... Evidentemente, no fueron  los africanos o los indios americanos lo que  dieron a sus formas de hablar la calificación de dialecto, esa distinción la hicieron los colonizadores. En el caso del asturiano, fue Castilla y los territorios del Sur lo que acabaron constituyéndose en motores de la reconquista y la colonización de América. Por eso su cultura y lengua se consideraron garantía de la unicidad del estado. La idea de un estado, una lengua,  no dejaba sitio al resto de las lenguas peninsulares.

2)                   Razones etimológicas. Un dialecto proviene de una lengua. Efectivamente, el asturiano no existió desde siempre. Proviene del latín, como el resto de las lenguas peninsulares (excepto el euskera) y gran parte de las europeas. Este argumento se cae por su propio peso: el noruego (lengua) es hablada por 4 millones de personas y el andaluz (dialecto del castellano), por 6 millones.

3)                   Razones escriturísticas. Las lenguas se escriben, los dialectos no. Todas las lenguas actuales, pasaron por una “prehistoria” en que no se escribían. El asturiano empezó a escribirse en el siglo XIII.

4)                   Razones literarias. Las lenguas tienen literatura, los dialectos no. Desde este punto de vista, el asturiano también es una lengua. La literatura asturiana existe desde por lo menos el siglo XVII.

5)                   Razones nacionales. Las naciones tienen lenguas, las regiones o provincias dialectos. La dignidad de las lenguas no sube ni baja al tiempo que la dignidad de las naciones. La llingüa asturiana que se hablaba en el Reino d’Asturies en la Edad Media, es el origen de la que se habla actualmente.

6)                   Razones legales. Las lenguas son oficiales, los dialectos no. Este argumento es el más falso de todos. Sin entrar en consideraciones legalistas acerca del artículo 3.2 de la constitución española, lo que es claro que la no oficialidad del asturiano, no es más que falta de voluntad política.

El movimientu de vindicación y normalización llingüística

El movimientu de vindicación llingüística en Asturies, por sus características, adolece de un componente de clase necesario que nosotros debemos aportar. No queremos, como plantean algunos, una Asturies donde se reprima las personas que se expresan en castellano y en gallego-asturiano, queremos una Asturies donde las tres lenguas sean oficiales, donde ninguna persona se vea discriminada por usar alguna de las tres lenguas, donde las mismas tengan los iguales derechos. Reclamamos la oficialidad del asturiano y la fala por ser una cuestión de derechos humanos.

Sin perjuicio de las campañas, acciones y demás propuestas que como organización podamos llevar a cabo, la CMC/CJC asumimos como movimiento social donde deberíamos trabajar, como marco unitario de movimiento de recuperación lingüística, a la Xunta pola defensa de la Llingua y Cultura Asturiana y, en concreto, la Xunta Moza.

No obstante esto, nuestra organización también debe de asumir y desarrollar medidas que avancen en la normalización social y lingüística del asturiano:

 

·           Respeto riguroso de la toponimia tradicional asturiana.

·           Potenciar el uso de la Llingua asturiana y de la toponimia tradicional en todos aquellos movimientos en los que trabajamos.

·           Los lemas de las pancartas, pegatinas, carteles,...., se harán en llingüa asturiana. El resto del cuerpo de los materiales, se efectuará respetando en la medida de lo posible el bilingüismo.

·           Edición bilingüe de todos aquellos materiales importantes (Conferencia, resoluciones,...)

·           La página web de la organización se realizará en bilingüe.

·           Los periódicos, revistas,... que edite los CMC/CJC se realizarán tanto en castellano como en asturianu.

·           Los dípticos, panfletos,... que imprima la organización se realizarán en bilingüe, siempre y cuando la extensión del texto lo permita, si este no lo permite el documento será integro en asturianu. Esto es así salvo en el Día d´Asturies y en el Día de les Lletres Asturianes, que los anteriores materiales se sacarán íntegramente en llingua asturiana.

·           Los Colectivos de la Comarca del Navia-Eo intentarán sacar su material en fala-castellano.


 

ANTIMILITARISMO

 

Hasta ahora, el movimiento insumiso constituía el aspecto principal y casi único del movimiento antimilitarista en el Estado Español.

Con la desaparición del Servicio Militar Obligatorio, la insumisión deja de tener sentido. Se hace necesario, por tanto, adoptar una nueva estrategia antimilitarista.

En primer lugar, nos deberíamos preguntar  cual es auténtico fin que persigue el antimilitarismo.

¿”La desaparición de los ejércitos del mundo y la paz entre todos los pueblos y estados”? Esto sólo se conseguirá con el triunfo de la revolución socialista, un objetivo a alcanzar a largo plazo. Ahora debemos preocuparnos por la realidad inmediata y concreta. El objetivo del antimilitarismo en nuestro ámbito de actuación, el Estado Español, debería ser la transformación del ejército de tal forma que se convirtiera en una institución al servicio de la lucha de clases. Por consiguiente, nuestra tarea ha de consistir en la recuperación del soldado como potencial sujeto revolucionario. Revirtiendo la antigua alianza obrero, soldado, campesino que tan beneficiosa resultó para la conquista del poder por la clase obrera en 1917 y sobre todo, para el posterior mantenimiento en el mismo durante la guerra contra la intervención de las potencias imperialistas y la reacción. Por tanto, debemos rechazar falsas veleidades izquierdistas surgidas de 1968, voluntarismos alejados de la realidad.

La transformación pacífica-democrática de la sociedad ha resultado empíricamente imposible, tenemos multitud de ejemplos históricos: los conocidísimos casos de Chile y Argentina, así como la República Dominicana, Guatemala… e incluso Colombia. Más recientemente Venezuela.

Por todas estas razones, y teniendo en cuenta que el movimiento revolucionario socialista, al igual que otros movimientos revolucionarios a lo largo de la historia, es un movimiento de masas; la conquista del Estado solamente se alcanzará por medio del Ejército del Pueblo, quién, al menos en sus inicios, estará formado necesariamente por algunos cuadros provenientes del Ejército Burgués.

Pero, para lograr todo esto, se hace necesario rechazar y olvidar el pacifismo hippiesco e izquierdista tan unido a los movimientos progresistas desde los años 60. esta ha sido la gran mentira burguesa que ensimismó a la clase obrera y tan perjudicial resultó para la extensión del socialismo en el siglo XX.

Debemos extirpar ese cáncer que corroe a los revolucionarios o potencialmente revolucionarios transformándolos en mansos gatitos o en cerdos preparados para el matarife. Debemos decir rotundamente “NO” al “antibelicismo.

Solamente derrocaremos a la burguesía y derrotaremos a la reacción por medio de las armas, las armas de todo un pueblo, por supuesto, no las de un grupo de iluminados.

Si el ejército es un  escollo para nuestros fines, transformémoslo, pero no insistamos en hacerlo desaparecer  con el “antibelicismo” porque los tanques no se frenan con rosas, sino con proyectiles, minas o dejándolos sin gasolina

¿Cómo podemos cambiar al ejército de tal manera que el soldado pueda convertirse en un potencial sujeto revolucionario? La situación actual de las Fuerzas Armadas es de un ejército en estado de profesionalización. Tras el fin del sistema general de levas, importante victoria conseguida por los obreros durante los años 20, se da una situación en la que el ejército pasa de nuevo (tras varios siglos) al sistema de contratos. Los bajos salarios ofrecidos, así como la mala imagen tradicional de los ejércitos, están obligando a tomar medidas impensables hace unos años, de las que se pueden sacar dos ejemplos: la admisión de inmigrantes latinoamericanos como soldados y suboficiales hasta cabos y el descenso del cociente intelectual para admitir el ingreso (nada mejor para los jóvenes a los que la LOCE les aplique ese tercer carril de enseñanza, si duda). La clave de todo esto es que se está dando un proceso de proletarización del ejército al que no debemos ser ajenos. La desalienación del soldado a través de la propaganda y el desarrollo de la dialéctica revolucionaria que saque a relucir las contradicciones internas del ejército burgués debe ser uno de nuestros objetivos en la medida de nuestras posibilidades. No podemos despreciar, en un determinado momento, la incorporación voluntaria de camaradas a las FF.AA, ni vetar de antemano la incorporación a la organización de militares con conciencia revolucionaria. Consiguiendo la libertad necesaria dentro del ejército que nos permita la introducción de la dialéctica soldado-mando, similar a la obrero-patrón. Desarrollar la lucha de clases dentro del ejército, de tal forma que el soldado tome conciencia de si mismo, conciencia de clase; que se de cuenta de que su problemática, lo mismo que la del obrero, proceden de la estructura social y que solamente juntos podrán solucionar sus respectivas problemáticas.

A esa toma de conciencia ayudarán, en gran parte, las contradicciones del capital, de esta sociedad, que en el ejército son aún mayores, al ser una burbuja de tiempos pretéritos en esta sociedad.

Con unos valores anteriores a la propia sociedad burguesa, resulta muy fácil la transformación democrática del ejército, previa a la posterior transformación en un instrumento revolucionario.

Como ejemplo está la problemática de los gays y las parejas de hecho, así como minorías étnicas e inmigrantes dentro de ejército. Esta transformación podrá llevarse a cabo por medio de un sindicato. Por tanto, debemos luchar por la libre sindicación dentro de las fuerzas armadas.

Para iniciar esta reivindicación, así como las posteriores, debemos olvidar el recelo pequeño burgués hacia las fuerzas armadas, que tanto prende en los sectores de vanguardia de la sociedad: Tan alienados están los obreros como los soldados. Si los primeros pueden y deben recuperarse como sujeto revolucionario ¿por qué no los segundos?

En conclusión, para lograr la transformación del soldado como sujeto revolucionario y por tanto el fin supremo del antimilitarismo debemos:

·           Desarrollar la actuación de la Oficina del Defensor del Soldado. Luchar por los derechos civiles y sociales del soldado.

·           Insistir en la libre sindicación dentro del ejército.

·           Apoyar las reivindicaciones económicas y laborales del soldado.

·           Desmilitarización de la Guardia Civil.

·           Hacer lo propio con la policía.

·           Introducción de un nuevo concepto de “patria” dentro y fuera de las fuerzas armadas. A través de los futuros sindicatos, oficinas de derechos humanos, ONG`s… Definición de la patria como “el conjunto de los ciudadanos de un Estado, no una idea o un abstracto”. El beneficio, por tanto, de la patria es el de los ciudadanos que la forman, luego nunca podremos luchar por el beneficio de la patria, si luchamos por el interés de la clase burguesa, una minoría dentro de la población, cuando no es extranjera. Luego patria e imperialismo y capitalismo son incompatibles. Nuestra tarea ha de consistir en hacer entender al soldado que el beneficio de la clase burguesa no implica su propio beneficio. Esto es, hacer que el soldado adquiera conciencia de clase.

·           Emplear tácticamente este nuevo concepto de patria, para luchar contra el imperialismo. Podemos emplear estas fiebres patrioteras para desarrollar la conciencia antiimperialista. “¿De qué me sirve estar en la OTAN si los marroquíes nos invaden  y los EE.UU. les dan prácticamente la razón decidiendo sobre nuestro suelo?” “No somos siervos de ningún imperio luego no participaremos en ninguna de sus guerras, además de ellas no sacamos ningún beneficio. Esta táctica puede emplearse por ejemplo frente a la invasión de Irak.

·           No se considerarán esta estrategia en el caso de las fuerzas policiales: estos cuerpos forman parte de la superestructura represiva contra el proletariado y las clases populares de toda España; nuestra actuación, encubierta o no, acabaría generando grandes contradicciones en la actuación directa de los órganos represivos sobre las capas del pueblo de las que pretendemos ser vanguardia. Este proceso de infiltración en las fuerzas policiales solo se deberá fomentar en una situación prerrevolucionaria,  en la cual se esté preparando el asalto final al poder por parte de la clase trabajadora, ese será el momento de empezar a minar al aparato represivo del Estado capitalista

 

OCIO Y TIEMPO  LIBRE

El ocio puede definirse como el conjunto de actividades que el individuo puede realizar por su propia voluntad cuando haya terminado sus obligaciones profesionales, familiares, o sociales. Con el fin de descansar, divertirse o aumentar su formación.

Hoy los jóvenes (en su mayoría) utilizan este tiempo para ver programas alienantes de televisión que les hacen creer que viven en un mundo perfecto y sin problemas, para jugar con la "play station", para ver el fútbol y descargar las rabias acumuladas contra el primero que pase, para escuchar música comercial y creerse que el único problema son las relaciones sentimentales, para pasarse horas y más horas chateando para intentando conseguir el numero de teléfono de algún/a tí@, para salir por ahí y competir con los colegas a ver quien es capaz de acumular mas litros de alcohol en la sangre. El sistema hace creer que ese es el modo de vida para ser un tío/a normal, y la gente lo acepta sin darse cuenta que están siendo utilizados, de que el sistema lo único que quiere es tener a la sociedad dormida para que no proteste y no se movilice en su contra y no le está costando nada, lo está realizando sin ningún problema con la misma táctica de siempre: pan y circo de los romanos, que con Franco pasó a ser "pan y toros" y que en la actualidad como estamos en una sociedad democrática y libre puedes elegir entre "pan y gran hermano" o  "pan y fútbol".

Drogas

Pero no todas las personas caen en esas trampas del sistema, claro está que el sistema les pondrá más trampas en el camino. Muchos jóvenes se dan cuenta de que esta sociedad es una basura, que hay injusticias, miseria, paro....  y la única salida que encuentran es la droga.

Por lo que se refiere a la relación de las drogas  con el ocio y el tiempo libre, vinculación evidente en la población juvenil, debemos apostar por la potenciación de programas de tiempo libre de carácter alternativo que pasen por alto la identificación entre “tener dinero” y “pasarlo bien” que actualmente impera en el ocio de la población más joven. Resulta importante desarrollar una concepción muy amplia de la cultura y el ocio que incluya la promoción de la salud como valor.

No hay que fijarse mucho para darse cuenta que el sistema está consiguiendo cargarse a todos los posibles revolucionarios. Desde siempre (Octubre del 34, Huelgas del 62, movilizaciones mineras y metalúrgicas...), "les cuenques mineres" han sido un lugar de gente rebelde, pero ahora proliferan  "yonkis" en los parques y chavales reunidos en la clandestinidad para fumar porros. Visto este panorama se deduce que las drogas aun siendo ilegales son un arma del sistema burgués para desmovilizar a los elementos más "rebeldes" de la sociedad. 

¿Que podemos hacer frente a esto? Debemos destapar frente a la sociedad al sistema. Para esto debemos pedir la legalización de las drogas. Abrir los ojos a este movimiento con ese sector "marginado" de la sociedad para que ellos mismos se den cuenta que consumir drogas no es ser revolucionario y que ser revolucionario es organizarse y luchar. Además si las drogas fuesen legales desaparecería ese consumidor que consume únicamente por que es ilegal, las personas tienen cierto "morbo" a hacer cosas ilegales y esto el sistema los sabe muy bien.

Por ello, nuestra tarea como CJC/CMC es colaborar con las organizaciones ciudadanas, estudiantiles, culturales, de familiares de toxicómanos, sindicales, etc... en programas de prevención del consumo y promoción de la salud, desarrollando una lucha político-ideológica en todos los ámbitos posibles que frene, mediante la movilización y organización, la destrucción de la población juvenil de Asturies.

Las ONG's

También existen otras personas que se dan cuenta de lo mal que va esta sociedad, que siente ganas de cambiar el mundo y con toda su buena voluntad empieza a trabajar en una ONG. Este también es un sector social perdido para los comunistas y que cada vez se hace más grande y si no hacemos nada nos comerán nuestro terreno.

Las ONG's son una manera de canalizar a las personas que pueden ser un problema para el sistema. Comienzan a trabajar con toda su ilusión y verdaderamente sienten que están haciendo algo por los más desfavorecidos. Pero nunca llegaran a conseguir nada porque no es la finalidad de estas organizaciones. Lo que hacen es mandar una mínima ayuda al tercer mundo mientras que las transnacionales y grandes bancos que están detrás de las ONG's están explotando a toda la población tercermundista sacando unos beneficios espantosos. ¡¡Se están quedando con nosotros!! Y luego si no les metes una monedita en el sobre del Domund eres un egoísta sin sentimientos.

La única forma de terminar con el hambre, con la miseria y con todo esto es terminando con el sistema capitalista que es quien lo está generando. Y para terminar con el capitalismo la única forma posible es mediante la revolución socialista. Cualquier otra forma no sirve, las ONG's no ayudan a los pobres, ¡los engaña!, solo ayuda a las grandes empresas transnacionales, es decir, al imperialismo. Todo esto puede resumirse en: Solidaridad, no caridad.

Debemos hacer ver a la sociedad que las ONG's no son lo que parece, hay que hacer campañas contra ellas, y hacer ver que el comunismo no es malo sino que es la única manera de terminar con todas esas cosas tan macabras que el capitalismo está haciendo.

Consumismo y multinacionales

No podemos dejar a un lado todas esas grandes superficies que están apareciendo en Asturies igual que setas. Parque Astur, Parque Principado,... no hay una sola ciudad que no tenga un gran centro comercial (al estilo yanki) y si no existe todavía ya hay proyectos para hacerlos, como en Llangréu por ejemplo con Parque Nalón (que se retrasa por la corrupción destapada ejercida por el PSOE y el PP). Esto debe formar parte de eso que llaman "estado de Bienestar".

La mayoría de las empresas que están detrás de estos centros comerciales son multinacionales, luego todo esto es capitalismo puro. Estas grandes superficies están modificando los hábitos de los jóvenes, que ahora  se pasan horas y horas paseando por las inmensidades de estos centros mientras compran, compran y compran y el capitalismo les devora les devora y les devora.

No solo son estas grandes superficies las que aparecen en Asturies sino que los McDonald, los TelePizza, y demás restaurantes-basureros también lo están plagando todo. La cultura del gran imperio yanki nos domina, el imperialismo nos esta dominando y está cambiando nuestra cultura. La comida típica en Asturies ya no es la Fabada, la Sidra y el arroz con leche sino que es la hamburguesa, la coca-cola y el Macflurri, ¿a donde va llegar todo esto?.

Claro que como nosotros somos comunistas no se nos ocurre entrar en un McDonald nunca, y no veas la cara de soviético-asturianos que se nos pone cuando estamos en una comida y nos comemos una "buena" fabada (de lata y recalentada 3000 veces). y cantamos "Asturies tierra bravía" después del chupito de "ablana". ¡¡¡Pues no, con no entrar en un McDonald no hacemos absolutamente nada!!!, además de marginarnos nosotros solos y que nos llamen raros por no comer hamburguesas, kepchup y otras mierdas por el estilo.

Nosotros solos no hacemos nada, necesitamos que más gente se de cuenta de que son unos explotadores y que parecerse a los yankis no es bueno. Debemos organizar boicots contra todas las multinacionales, y sobre todo contra las de comida basura, ya que la gente es más sensible si les dices que están comiendo carne de rata.

Medios de Comunicación

En la actualidad los medios de comunicación burgueses juegan el papel que la iglesia jugaba hasta hace unos cuantos años. Todo lo que se dice por telecinco, antena tres, la uno, onda cero, la COPE, RNE, son verdades a medias y en muchos casos son mentiras que además todo el mundo se cree. Por esto debemos fomentar otros medios de comunicación alternativos como lo son las radios libres, Internet, prensa contrainformativa, etc.

Internet hasta hace muy poco era un verdadero medio de información, la libertad de expresión era real. Se podía encontrar documentos del PCE(r), de ETA (ojo: leer documentos de otras ideologías no significa estar de acuerdo con ellas), de cualquier organización o de cualquier persona (Marx, Lenin,...) de la que nunca podríamos oír hablar (a nos ser que fuese mal) en otro medio de comunicación como la televisión, la radio, el periódico, etc. Una pena que la LSSI se haya aprobado, para los que no sepan lo que es, la LSSI es una ley del Estado Español que regulará Internet. Según ellos pretenden garantizar el anonimato de los compradores en Internet y la seguridad de estos. Aunque en la realidad lo que pretenden es cortar la libertad de expresión intimidando a cualquiera que construya una pagina web sin contar con sus pautas. Tenemos que movilizarnos contra la LSSI porque es un verdadero ataque a la libertad de expresión, de esa que tanto hablan los mafiosos del PP y del PSOE.

De todas formas cuando alguien quiere enterarse de algo sin que le engañen y más o menos rápido al medio al que se recurre es a Internet. Por tanto debemos de estar ahí, con nuestra página web, colaborando todo lo que podamos para que se pueda actualizar periódicamente y darle publicidad en carteles, foros, chats, etc. (esto no quiere decir que se entre en un chat y nos pongamos como locos a escribir la dirección de nuestra pagina web 200 veces, porque es ilegal y nos puede caer un buen paquete).

La radio es otro gran medio que tenemos a nuestro alcance, no es tan difícil hacer un programa de radio, cualquiera vale para esto. Debemos participar en las radios libres de las distintas ciudades en las que las hay y promoverlas en aquellos lugares en las que no existan. Es una manera directa de entrar a la gente joven y de difundir la contra-información entre la sociedad.

Debemos también difundir revistas, periódicos, boletines de contra-información, etc. Y no sería mala idea ir pensando en editar una revista a nivel de Asturies de los colectivos y el partido si quiere o si no de los colectivos únicamente.

Deportes

Los comunistas debemos entender el deporte desde la óptica de la organización popular. El deporte es algo beneficioso, física y mentalmente, que está siendo, desde hace ya cien años metódicamente absorbido, estructuralizado y comercializado por el Estado capitalista. Esto no es algo nuevo, los torneos, los circos romanos, etc. no tenían un fin esencialmente diferente del fútbol o el baloncesto actuales. Para empezar, colocan a sus participantes (de la elite, se entiende), como objeto a imitar por la juventud. Fama y dinero son los anzuelos del deporte de masa, dan un objetivo “fácil” a los jóvenes: un futuro de dinero sin necesidad de esfuerzos. Como segundo factor, hay que señalar la mercantilización de deporte y su masificación.  Es relativamente fácil de asegurar una audiencia de millones de personas en un partido importante, con la cantidad de publicidad, directa  indirecta y subliminal, que tienen que soportar todos los espectadores. El “merchandising” alrededor de los equipos completa un panorama de supraconsumismo alrededor de estos espectáculos de masas.

Así mismo, es evidente que se sigue dando en los deportes de masas una situación de aprovechamiento para la captación de militantes por la ultraderecha, fenómenos que los jóvenes comunistas debemos combatir por todos los medios

Ante esta situación los CJC/CMC proponemos:

·           Fomento del deporte de base como instrumento para acercarlo a todos los sectores de la sociedad. Fin de las subvenciones a las grandes empresas deportivas.

·           Impulso de los deportes tradicionales como método para combatir la globalización neocultural, y como defensa del derecho de los pueblos a su soberanía y la multiculturalidad.

·           Llevar a cabo la desmercantilización de los deportes de masas, poniendo fin a la utilización que hacen las multinacionales de los deportes como alienadores y centros de publicidad.

Combatir a los grupos ultraderechistas o “apolíticos”. Es indiscutible el que los grandes deportes, como el fútbol o el baloncesto, atraen a un gran número de personas. Por muy comunistas que seamos, y por mucho que pongamos mala cara cuando oímos hablar de tantos millones por la “compra” de un jugador, muchos camaradas son seguidores de esos deportes. La participación masiva de grupos de ultra-derecha, en el fútbol, está siendo bien contrarrestada por los grupos de izquierda (Indar*Gorri, Abertzale Sur, etc.). Esa afición que algunos camaradas tienen, por ejemplo, al fútbol, podría ser utilizada para la captación de militancia en las gradas de los campos. Sería un error dejar crecer el fascismo en el deporte, al mismo tiempo que se pierde la posibilidad de ganar militancia.

 

Volver
Hosted by www.Geocities.ws

1