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artículo aparecido en Unidad y Lucha número 197 (Diciembre 2002)

EDITORIAL

Celebrado el VII Congreso Extraordinario, empieza una nueva etapa del proyecto político del PCPE

No era una tarea sencilla la que se presentaba en relación a la celebración del VII Congreso (extraordinario) del partido. Cierta educación histórica nos despierta un cierto desasosiego ante situaciones que no son las que teníamos previstas en principio.

Pero el proceso abierto por el anterior Comité Central, con su acuerdo de los días 2 y 3 de marzo, era una de las mejores demostraciones de que todo no era negativo y que, el órgano central, ante determinadas situaciones, podíareaccionar y trabajar con un método riguroso y participativo, planteando los problemas con claridad y acordando por mayoría lo que se entendía convenía mejor al proyecto del partido. Ese fue el valor fundamental del citado acuerdo, porque ponía de manifiesto que, por encima de ciertas inercias, se asumía con responsabilidad el abordaje de la solución a los problemas existentes.

La convocatoria a todo el partido a debatir los problemas analizados se corresponde con una adecuada aplicación del método leninista en las situaciones de dificultad para el trabajo de dirección.

El resultado del Congreso no deja dudas en relación a que los objetivos fundamentales sehan alcanzado. Toda la organización conoció los motivos de los cambios acordados en la Dirección y el por qué de la convocatoria del Congreso. El debate permitió a toda la militancia dar su opinión y posicionarse en relación a las cuestiones planteadas.

Las votaciones realizadas en el mismo Congreso reflejaron un ámplio acuerdo en el análisis de la situación y en las soluciones. La presencia de los/as delegados/as de manera permanente en el plenario y la participación en los debates demostraron, una vez más, que hay una militancia comprometida con este proyecto y que, además exige ser protagonista en la toma de decisiones importantes en el partido. Sobre essa base las posibilidades de desarrollo político y organizativo del PCPE son muy importantes.

A la salida del Congreso el reto está planteado. La nueva dirección tiene que ser capaz de desarrollar todas las ideas debatidas y acordadas. Los errores del pasado son inadmisibles en esta nueva situación, no hemos abierto un proceso tan importante para que nada cambie. Deaquí a un año el nuevo Comité Central tendráque presentar un balance de su trabajo y someterlo al debate de toda la organización.

Los principios leninistas de la dirección colectiva y la responsabilidad individual han de ser principios rectores del trabajo de quienes hemos asumido el compromiso de las tareas centrales. Al mismo tiempo la crítica y la autocrítica han de ser el método permanente para mejorarel trabajo de dirección.

Es necesario un trabajo continuado de los miembros del Comité Central, atendiendo diariamente el trabajo asignado y rindiendo cuentas de los cumplimientos e incumplimientos. Hoy no le ha de faltar tarea política a nadie, más bien le sobrará, porque necesitaríamos mása cuadros que aportaran su capacidad al desarrollo del PCPE.

El plan de trabajo del Comité Central será dado a conocer a toda la organización, para que se sumen a la tarea y para que sean exigentes en su cumplimiento.

Toda esta nueva situación exigirá a todas las organizaciones, comités intermedios y a todas las células, un renovado esfuerzo en sus respectivas tareas. El Congreso demostró que hay condiciones para situar estos objetivos, que no hay nada de voluntarismo en estas afirmaciones.

La agudización de las contradicciones de clase en la actual formación capitalista española, y en sus realidades nacionales, crea mejores condiciones para la lucha revolucionaria. La clase obrera, los pueblos del estado, lo que necesitan es reconocer un sujeto político comprometido con el cambio social y político, y la posibilidad de lograrlo está en nuestras manos. Vamos a trabajar...

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