FUNDAMENTOS Partido Comunista Peruano Reconstituido |
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| RESPUESTA A UN LIBELO |
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Por: José Sotomayor , escrito en diciembre de 1956 RESPUESTA A UN LIBELO Ha circulado en la ciudad del Cusco un libelo cuyo autor es un pintor que responde al nombre de JCGS, típico discípulo de Jorge del Prado, máximo representante del revisionismo en el Perú y también pintor como su alumno. Este individuo comienza su libelo afirmando que “la validez de la dictadura del proletariado es cuestionada hoy por la casi totalidad de los partidos comunistas y obreros del mundo”. Ignora el libelista que este cuestionamiento no es de ahora. Poco después de la muerte de Marx, el renegado Kautsky y su cofradía arremetieron a fondo contra esta teoría científica del Estado socialista como dictadura del proletariado. Lenin, dedicó un trabajo teórico de enorme importancia para refutar las especulaciones reaccionarias del renegado alemán, haciendo la defensa firme de la herencia teórica de Marx. En su célebre obra titulada “La Dictadura del Proletariado y el Renegado Kautsky”, el Jefe de la Gran Revolución de Octubre dice: “El problema de la dictadura del proletariado es el problema de la actitud del Estado proletario frente al Estado burgués, de la democracia proletaria frente a la democracia burguesa”. Este es el fondo, o mejor, la esencia del problema que resume toda la doctrina revolucionaria de Marx y Lenin sobre la “dictadura del proletariado”. Se trata de una tesis incuestionable sobre el rol histórico universal del proletariado como portador de una nueva formación económico social. Cuestionar la dictadura del proletariado con argumentos necios, publicando libelos policíacos e insustanciales, es una verdadera vergüenza, propia de apóstatas y traidores que so pretexto de “lealtad al Partido” han arrojado al canasto el marxismo leninismo. El revisionismo habla de la democracia en general; pero los marxistas leninistas preguntamos ¿democracia para qué clase? La dictadura del proletariado no significa la supresión de la democracia para todos, sino para las clases explotadoras, que siempre pugnan por restaurar el viejo orden de cosas y luego desatan el terror blanco. “Rehuir -dice Lenin- una definición de la dictadura del proletariado, limitándose a elucubraciones sobre el despotismo, es o extrema necedad o muy torpe bellaquería.” La relación entre explotados y explotadores desaparece como por encanto en toda la necia argumentación del revisionismo. LA DICTADURA DEL PROLETARIADO EN LA UNION SOVIETICA Después de la Comuna de París, ha sido el Poder Soviético de Lenin y Stalin la experiencia más rica en enseñanzas dejadas al proletariado mundial en el problema del carácter de clase de todo Estado y en forma especial del Estado de la clase obrera. La Comuna de París fue ahogada en sangre por la burguesía francesa con apoyo del Ejército prusiano. Y la dictadura del proletariado en la Unión Soviética fue derrocada por la contrarrevolución revisionista que se inició con motivo del XX Congreso del PCUS el año de 1956, bajo la jefatura del trotskista Nikita Jruschov y su “Discurso Secreto”, utilizado por todos los reaccionarios del mundo en su lucha contra la Unión Soviética y el Movimiento Comunista Internacional. Estas dos experiencias enseñan que finalmente, y pese a las derrotas sufridas, la dictadura del proletariado triunfará en el mundo entero, sustituyen inevitablemente al Estado burgués que es siempre, una dictadura de la burguesía cualquiera que sea su forma. Por ahora la burguesía internacional está de plácemes y ha ordenado a sus sirvientes que escriban libros, folletos, pasquines, libelos propalando todo género de falacias sobre el “fracaso del socialismo” y la “falsedad del marxismo”. Y estos paniaguados se han permitido anunciar “el fin de la historia” porque el capitalismo sería la sociedad perfecta que durante miles de años buscó el hombre. Es toda una legión de escribas y plumarios la que garrapatea extensos mamotretos para convencer a intonsos y cándidos, que “la utopía marxista llegó a su fin”. Por supuesto que ellos mismos no creen sus disparates, pero tienen que justificar la paga que reciben de sus amos. Ocultan una verdad bien conocida. La restauración del capitalismo en la Unión Soviética y en los países del oriente europeo ha sido largo proceso que comenzó después de la muerte de Stalin, proceso bien financiado por el imperialismo internacional que contaba con todo un movimiento contrarrevolucionario que actuaba en el interior del campo socialista, con el apoyo del revisionismo profundamente infiltrado en los Partidos Comunistas. El revisionismo jruschovista se encargó de poner en práctica el desmontaje sistemático del sistema socialista, primero en la Unión Soviética y después en la Europa oriental. El trotskista traidor, bien asesorado desde el extranjero, inventó el cuento de “los errores de Stalin” y el “culto a la personalidad de Stalin”, para destruir el socialismo, edificado con enormes sacrificios y en condiciones excepcionalmente en un país cercado por todas las potencias imperialistas. LAS ELECCIONES GENERALES DEL AÑO 1960 Los resultados de las elecciones generales de l960, fueron realmente desastrosos para el Partido Comunista Peruano. No queriendo entender la diferencia que existe entre un proceso electoral burgués y la toma del poder encontrándose madura una situación revolucionaria , la Dirección Nacional del Partido ,con el inefable Jorge del Prado a la cabeza, acordó organizar un Frente de Liberación Nacional para acceder al Poder “con votos o con balas”. Para justificar y fundamentar línea política tan aventurera se teorizó sobre la existencia, en el país, de una situación revolucionaria en la cual los objetivos tácticos se habían entroncado con los objetivos estratégicos. Encabezaban el F. L N un general retirado, Pando Egúsquiza, un cura, Bolo Hidalgo, y un abogado liberal, Castro Lavarello. El Comité Regional del Cusco del PCP hizo llegar a la Dirección Nacional del Partido sus puntos de vista discrepantes, señalando que la línea aprobada para participar en las elecciones era errónea porque partía de un supuesto falso: la existencia de una situación revolucionaria en el país. No era cierto que había llegado el momento de “tomar el poder con votos o con balas”. Tal “consigna” “directiva”, o como quiera llamársele, era simplemente absurda, propia de un “izquierdismo delirante”, que confundía un proceso electoral democrático burgués, con un proceso revolucionario que ponía a la orden del día la toma del poder. El costo de tan silvestre “izquierdismo” fue muy caro. La derrota electoral del F. L. N en las elecciones de 1960 fue realmente aplastante. El fracaso fue total a lo largo y ancho de todo el Perú, y las balas con las que se amenazó a las clases dominantes dueñas del Poder, no se dispararon en ninguna parte. Unos meses después los “estrategas” de la aventurera línea del “con votos o con balas”, se encontraban confinados en el penal del Cepa, arrastrando a centenares de militantes de izquierda. El libelista JCGS, habla irresponsablemente de los “errores” de Sotomayor y del C.R del Cusco del PCP. |