| GOLPISTA SON DERROTADOS EN VENEZUELA |
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Una gigantesca movilización de masas trajo abajo a los golpistas venezolanos. El imperialismo y sus aliados internos, con el apoyo de la cúpula militar, y no contaban con la reacción de las grandes masas trabajadoras. Muy pronto se apresuraron a cantar victoria. Carmona, representante de los grandes empresarios, llegó a juramentar como nuevo presidente y convocó a elecciones generales «democráticas» en el plazo de un año. El imperialismo y todos los reaccionarios, en el mundo entero, festejaron el triunfo de las fuerzas «antichavistas». Los periódicos, la radio y la televisión de todo el mundo, con raras excepciones, festejaron la caída de Chávez. Dijeron que era el triunfo de la democracia y la derrota de la autocracia , había caído un «loco», “demente” y “payaso», repudiado por el pueblo. «Sesudos» analistas, muy bien pagados, dijeron que lo ocurrido con Chávez, no era otra cosa que la reacción popular en contra de una política divorciada de la «sociedad civil»; una política opuesta a la globalización. Hubo un congresista aprista que, identificándose con el Partido del corrupto Carlos Andrés Pérez aplaudió el golpe, olvidándose del «antiimperialismo» con el que inició su vida política el Apra. Señalaba que el gobierno de Chávez se había “deslegimado”. En los años 40 a los apristas les gustaba decir con insolencia ¡este es el Apra, que les parece! Han pasado los años y la propia vida se ha encargado de poner al desnudo la verdadera faz del APRA, en contubernio con la ultraderecha venezolana y el imperialismo y ahora al pueblo le toca decir ¡Este es el Apra que te parece! Lo cierto y real que la prensa reaccionaria oculta , es que las reformas introducidas por Chávez en Venezuela, han tocado los intereses de la oligarquía venezolana y del imperialismo. Y estos aliados son los que organizaron el golpe de Estado que constituye una seria advertencia, después de su fracaso. Si el gobierno de Chávez no lleva adelante cambios y reformas en el aparato burocrático militar, depurando a los golpistas , estos volverán a sus aventuras hasta alcanzar sus propósitos . En Venezuela llegó la hora de la reorganización del aparato burocrático militar. O se cumple esta tarea histórica o el régimen de Chávez acabará sin pena ni gloria ,víctima de su debilidad e incapacidad para defender su “revolución bolivariana”. Un segundo golpe ya no fracasaría. Tanto el imperialismo como la reacción se lanzarían a la captura de Poder con mayor fuerza y seguridad. Con la asesoría norteamericana se reagruparían para dar batalla y recuperar el poder que han perdido. Los organizadores del fracasado golpe de Estado deben ser llevados a los tribunales, procesados y sentenciados a las penas previstas por la ley. Si acaso se perdona y “olvida todo”, se cometerá un grave error, se estimulará a quienes se encuentran detrás de los que pretendieron asaltar el Poder, utilizando a una cúpula militar vinculadas a la gran burguesía. El frustrado golpe de Estado en Venezuela fue apoyado y aplaudido servilmente por todos los medios de información de nuestro país, sin excepción. Estaban seguros que el «loco», «demente» y “dictador» Hugo Chávez había sido arrojado del Poder por el «pueblo”, por los graves «errores» que había cometido, a tal punto de haber “polarizado” al pueblo venezolano. La alegría duró muy poco. En cuestión de horas, el verdadero pueblo se movilizó y en una concentración gigantesca de masas exigió el retorno de su presidente legítimo, elegido democráticamente. El sector leal de las Fuerzas Armadas apoyó al pueblo, y los golpistas tuvieron que escapar vergonzosamente. Hoy se sabe que los golpistas actuaron con la asesoría norteamericana, estrechamente vinculados a la gran burguesía y a la aristocracia obrera manipulada por la CIOLS, central sindical norteamericana, ligada a la ALFACIO, ésta última con vínculos con la CGTP en el Perú. El fracaso del golpe de Estado en Venezuela es un duro golpe para la política de dominación del imperialismo norteamericano y constituye un triunfo de todos los pueblos que sufren su dominación. Es también un duro revés para sus agentes e intermediarios en los países dependientes como el Perú (Unidad Nacional, PPC, APRA, Somos Perú y para Toledo que tratando de justificar el golpe se apresuró a declarar que “Chávez nunca fue un santo de su devoción”. Estos han pegado el grito al cielo, dicen que no se ha dicho la última palabra en Venezuela y tienen la esperanza de que el «loco» y payaso» Chávez sea finalmente expulsado del Poder, por haber violado los “derechos humanos fundamentales”, como la «libertad de expresión». Esta libertad que la utilizó la plutocracia venezolana junto con su amo extranjero para desestabilizar Venezuela y llevar adelante su fracasado golpe de Estado. Libertad que solo la disfrutan las clases dominantes en todos los países capitalistas, porque son las únicas que puede financiar la publicación de diarios, revistas, libros y ser propietarios de emisoras radiales y canales de televisión. Estos son los «medios» y la “Libertad de prensa” de la que tanto hablan y defienden, y que solo ellos utilizan para desinformar a la opinión pública y manipularla a su regalado gusto. Son estos medios los que jugaron un rol nefasto en los últimos acontecimiento en Venezuela, preparando el fracasado golpe de Estado. Con la derrota sufrida por la política norteamericana en Venezuela, también sufre un duro revés su política de sometimiento y bloqueo a Cuba. Es a todas luces claro que lo que se ha propuesto la administración Bush actualmente, pretende aislar cada vez más a Cuba hasta hacerla capitular. No es casual que una de las primeras declaraciones de los golpistas haya sido la de no enviar a Cuba «Nl UNA GOTA DE PETROLEO». Salta la vista por las que una de las causas por las cuales el imperialismo se empeña en derrocar al régimen de Chávez, es el vínculo de amistad y colaboración que, actualmente unen a Cuba y Venezuela. Para los imperialistas norteamericanos y sus agentes vocingleros en América Latina, resulta un verdadero atrevimiento, un «pecado imperdonable», mantener relaciones libres y soberanas con Cuba y oponerse al bloqueo norteamericano. No conciben que tal relación de amistad y colaboración, en pie de igualdad, puedan existir en un «mundo globalizado» , en el que para ellos sólo debe existir la voz de mando del amo, la del gendarme internacional , la del imperio del norte, y el de acatamiento servil de gobiernos entreguistas, como el de Toledo en el Perú. |