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MI
SEGUNDA PARIS-BREST-PARIS
AGOSTO 2007
Llegamos a parís, el viernes de madrugada, después de soportar algunas
retenciones en burdeos.
El sábado, día de turismo, buen tiempo, sol y algo
de nubes. El domingo madrugamos para volver a parís, pero amaneció
mojado y había estado lloviendo toda la noche, por lo que decidimos
seguir en la cama, hasta la hora de ir al control de las máquinas, ya
se preveía mal tiempo para el transcurso de la prueba, por lo menos
hasta el miércoles.
Tras
cargar las bicicletas, nos dirigimos hacia el pabellón para pasar la
revisión, primera sorpresa, no hay revisión por el tema de la
lluvia, se pasará a la hora
de la salida.
Recogemos
toda la documentación y saludamos a la expedición española que se
encuentra en el pabellón, las fotos de rigor, comida en compañía,
vuelta al pabellón a ver el ambiente y por la tarde al hotel, a
preparar la estrategia con el coche de apoyo.
El
lunes por la mañana volvió a amanecer mojado y el cielo amenazante
de lluvia, nos dirigimos hacia la salida para pasar la mañana,
preparar las bicicletas y comer en el pabellón que había preparado
la organización. Tras la comida hacemos los últimos preparativos y
nos dirigimos a la salida una hora y media antes. Nuestra salida
es la de 80 horas, programada para las 20:00 horas de la tarde.
Cuando llegamos al pabellón, ya hay más de 1000 ciclistas esperando
el control, por lo que nos toca salir en el último grupo, es decir a
las 20:30 de la noche. Somos 14 en el grupo y la idea es ir juntos
hasta donde se pueda. Miguel (lliria), Andrés y Vicente (pedreguer),
Toni (burjasot), Toni y Alfredo (banyeres), Domingo (massamagrell),
José Antonio (yecla), Juanjo y Sinto (Mallorca), Fede (valencia),
Carlos (valencia), Jose María Campos (Madrid) y José Luis (Bilbao).
Echamos
de menos a Chimo (massamagrell), que la semana anterior tuvo un
accidente de moto y se rompió la muñeca, por lo que no pudo viajar
con nosotros.
El
cielo ha estado aguantando todo el día, entre nubes amenazantes de
lluvia y algunos claros, pero cara a la noche, se ve que no va a
mejorar, sino todo lo contrario.
A
las 20:30 horas en punto nos dan la salida, la cual se hace muy rápida,
yo me he quedado un poco rezagado y mis compañeros han salido un poco
delante de mí, el ritmo es alto y me cuesta algún sofoco
ponerme a cola del grupo cabecero, voy pasando a gente, entre
ellos el tito campos, le comento que vamos muy deprisa, él me lo
confirma, y quedamos en reagruparnos en el control.
Vamos
haciendo camino, detrás de los grupos y haciendo relevos, cae la
noche y encendemos las luces, es espectacular, parece la
quebrantahuesos, pero de noche, una fila interminable de luces rojas
por delante y faros blancos por detrás. Van apareciendo los primeros
repechos, que van haciendo huella y poniendo a cada uno en su sitio,
el pelotón inicial ya se ha hecho en varios grupos, que se distinguen
en la noche.
En
un pueblo hay un poco de follón, en un cruce la gente nos grita que
nos equivocamos, sin embargo la flecha marca la dirección correcta,
es que se ha descolgado de una punta y nos enviaba a la derecha, en
lugar de hacerlo de frente. Me imagino que los demás grupos tendrían
el mismo problema.
Llegamos
al primer punto de control, empiezan a caer las primeras gotas, nos
paramos en puesto que había en la calle, creyendo que era el de la
organización, se había quedado sin agua, no tenía apenas comida, un
desastre, les comento a los demás que esto no podía ser, cual fue mi
sorpresa que el control estaba 200 mts. más adelante.
La
gente va llegando y nos vamos reagrupando, a falta de juanjo, sinto y
campos, llegan juango y sinto, después de 15 o 20 minutos, habían
tenido un problema de luces y se habían retrasado, tras un breve parón,
decidimos continuar, ya que la parada era ya muy larga y campos seguía
sin aparecer.
Ya
metidos en la noche, la lluvia hace acto de presencia en toda su
plenitud, llegamos a villaines-la juhel, km. 224, 1er. Control
oficial, son las 5 de la mañana y el cuerpo ya pide algo más que un
café con leche,
Decidimos
tomar un bocata, va llegando la gente, entre ellos irigoyen, de
valencia, me comenta que está helado de frío, no ha venido preparado
de ropa y lo está pasando realmente mal, también le ha hecho una
visita la “dama del sueño” y no había forma de deshacerse de
ella.
Por
fin llegan juanjo, sinto y Miguel, con algo de retraso, se han perdido
en un cruce junto con un pelotón de cien ciclistas, y han venido por
otra carretera detrás de un francés.
Entre
risas y escalofríos, nos metemos el avituallamiento en el cuerpo,
a mí me empiezan a doler las muñecas, lo que no es normal según la poca distancia que llevamos. Al salir del control me encuentro a Gonzalo (Barcelona) y me
comenta que se retira, no se encuentra bien, Es pronto pero no puede
continuar.
Nos
decidimos a emprender la marcha, la parada ha sido un poco larga, la
humedad se hace notar en el cuerpo, los escalofríos son constantes,
menos mal que se empieza con repecho para entrar en calor.
El
siguiente tramo camino de fougeres, para mí es el más duro, es un
continuo sube y baja, con repechos fuertes. Durante este tramo
amanece, sin parar de llover, a veces una lluvia fina, a veces lluvia
fuerte. A estas alturas, juanjo empieza
a quedarse en los repechos, vamos aguantando en los repechos y
se pone a rueda en el llano. Fougeres nos recibe con agua, sello de
rigor y al restaurante a almorzar, juanjo comenta que va muy mal, yo
creo que a la larga se recuperará, Es corpulento y tiene fuerza,
pienso que Es una bajada de moral. En el restaurante me hacen una
entrevista para la radio local, mientras los otros comen,
Cuando
acabo, doy cuenta de mi bandeja de comida, a base de pasta y arroz con
leche.
El
vehículo de apoyo no había llegado todavía, ya que habían dormido
en parís y hemos llegado nosotros antes que ellos, les llamo por teléfono
y quedamos en el siguiente control.
A
la salida de fougeres, nos meten por unas calles con un repecho de
propina para divisar el castillo del pueblo, todavía estamos enteros
y no le damos importancia al mismo, aunque a la vuelta nos pareció
una putada volver a pasar por el mismo repecho.
Este
tramo entre fougeres y tinteniac Es el más corto y más llevadero.
Comienza de nuevo a llover y empezamos a hacer relevos, llega un
momento en que debido a la lluvia Es más aconsejable ir más
tranquilo. Juanjo y sinto se han quedado atrás, el ritmo no era muy
alto, pero juanjo no lo pudo resistir.
A
mitad de tramo, se da la voz de alarma, hay parada porque a Miguel le
duele mucho la rodilla. Radiosalil a discreción y antiiflamatorios.
Decidimos continuar un poco más despacio, para que se recupere.
Tinteniac
nos recibe con un aguacero, encima han puesto el parque de las
bicicletas a 200 mts del control, por lo que tenemos que ir andando
bajo la lluvia. Estamos totalmente chopados, un cambio de ropa se hace
urgente. Llamo a Paqui, a Mari, Ana, Noelia y Santi (coche de apoyo),
para ver por donde andan, se han perdido y les ha costado más de una
hora salir de fougeres. Están cerca y mientras nosotros comemos,
ellas nos acercarán las bolsas para cambiarnos de ropa. Las pobres
cogen una chopada, al acercarnos las bolsas.
Nos
cambiamos en la parte de atrás del edificio, en el recodo de una
escalera, entre tiritones y risas.
Los
dolores articulares y del trasero, empiezan a aparecer, yo continuo
con el dolor de muñecas, al que se han añadido los tobillos. Miguel
continua con su dolor de rodilla.
Vamos
a salir del control, cuando llegan juanjo y sinto, juanjo ha decidido
ir más despacio, por lo que esperamos a sinto, que se cambie y se
coma un bocadillo rápido, también ha llegado campos, está en la
ducha y nos comunica que sigamos sin él. También me ha llamado fede,
está en fougeres y se retira, me dice que ha cogido una pájara y Es
imposible continuar.
A
la salida de tinteniac, nos espera la subida a la antena, chispea y
parece que va a mejorar, pero ha sido un espejismo, enseguida empieza
un aguacero impresionante, casi no se ve la carretera, Miguel se queja
del ritmo, su rodilla le sigue molestando, por su cabeza pasa la
retirada. Vamos acumulando los km. Y las dolencias siguen apareciendo,
las muñecas se siguen quejando, los tobillos, el trasero hay que
mimarlo, etc. a cada uno le duele una cosa. Miguel cada vez está
peor, y a 15 km. de Loudeac me comunica su decisión de dejarlo.
Llegamos
a loudeac km. 452, y decidimos hacer una parada corta y continuar al
siguiente control, donde cenaríamos. El vehículo de apoyo acaba de
llegar y la gente quiere cambiarse alguna prenda. Miguel se retira y
nosotros nos preparamos para afrontar la noche, “cremitas a go go”,
y a la salida “meada técnica”
Para
proseguir la marcha. Llevamos algún tiempo de retraso debido todos
los inconvenientes que se han producido durante el trayecto.
El
siguiente tramo se me hace interminable, los tres repechos fuertes
iniciales y el tramo de general donde voy tirando del grupo, ya
entrada la noche encaramos Carhaix, que parace que nunca llega. En
este tramo toni (banyeres) y juanjo están sopesando la idea de
retirarse, entre la lluvia y los dolores de rodilla se les hace muy
complicado seguir el ritmo del grupo, como así fue. O sea que en el
km. 529, ya se habían retirado 5 efectivos. Juanjo llamó por teléfono
que se había retirado en loudeac, y con él José María campos.
En carhaix nos enteramos, que la hay mucha gente que se está
retirando, pienso que la lluvia, la humedad y el frío, están minando
la moral, a la vez que afloran dolores articulares.
José
Luis decide quedarse a dormir en carhaix. A paqui le ha llamado José
Manuel, de massanassa, para
Comunicarle
que los tres de su grupo han decidido retirarse.
Después
de cenar y con carita de sueño emprendemos la marcha hacia Brest, Es
la media noche y queremos descansar a la llegada, a la salida del
pueblo falta Carlos, ha perdido el carnet de ruta y la tarjeta magnética,
se las dejó en el aseo. Tras 20 minutos de espera aparece y nos pasa
sin darse cuenta que estabamos esperándole, un grito le hace parar y
reagruparnos.
La
subida a la antena se hace a buen ritmo, yo hago parar un par de veces
al grupo, la “dama del sueño”, nos anda rondando, me hecho agua
en la cara y continuamos, ya se divisa la antena, pero el aire de cara
y el cansancio hace más dura la subida. Al coronar, pienso que la
llegada a Brest sería más rápida, en las bajadas conecto el foco de
largo alcance, Es una maravilla, y la gente se pone a cola. La bajada
se hace más pesada de lo previsto por el aire en contra, vamos
cogiendo a gente y se ponen a rueda.
En
un momento dado uno de los que venían en el grupo, da un bandazo y se
va al suelo, se ha quedado en propiedad a la “dama del sueño”,
comenta Alfredo.
Después
del susto, continuamos la marcha, a ritmo de “soy minero”, para no
tener el mismo problema que nuestro compañero de ruta, a la vez que
nos llamamos en la oscuridad a grito pelado, para despertar a la
gente.
Al
acabar la bajada, el callejeo por Brest nos parece interminable, hasta
el punto de creer que nos habíamos perdido. Por fin se divisa el
puente, y maldecimos al que se le ocurrió poner el repecho final
antes del control, son las 6 de la mañana.
Tras
el retraso acumulado, decidimos descansar 2 horas y partir hacia
carhaix hacia las 8 de la mañana, cada uno aprovecha el tiempo como
quiere, unos se duchan y otros directamente a dormir, yo después de
aplicarme mis cremas en el trasero, muñecas y tobillos, me tumbo al
lado de Alfredo, que ha sido tumbarse y empezar a roncar. Una fina
colchoneta y otra para taparse Es nuestra cama. Pongo la alarma en el
móvil, y me recuesto, la hora i media pasa volando.
Ya
Es de día, me levanto y marcho directamente al médico, para que me
viera las muñecas, me ponen una crema y me vendan las dos muñecas,
la medida surge efecto y voy bastante mejor. Al salir veo a José Luis
que llega y me comenta que va a descansar y saldrá hacia carhaix
sobre las 10 de la mañana, lo ha pasado bastante mal bajando.
Después
de desayunar partimos hacia Brest a buen ritmo.
A este punto, en los puntos de control no había demasiada
aglomeración de ciclistas, y a mitad de subida nos vamos cruzando con
la salida de 90 horas, bajan a pelotones, por la subida de la antena
nos cruzamos con muchos españoles, Félix, benayas, santi, Roberto,
etc. se les ve bien, aunque el aire en contra que nosotros padecimos
por la noche, parece que Es más fuerte de día.
A
mitad de puerto Alfredo empieza a gritar y se para, ha sufrido un
pinzamiento en la rodilla y no puede continuar, paramos se toma un
antiinflamatorio y se pone radiosalil, continuamos a ritmo lento hasta
que le haga efecto los medicamentos, se nos ha puesto a rueda un
hombre mayor, Es el único que me da relevos subiendo, al llegar a la
antena, vamos alfredo, el francés y yo, los demás se han quedado atrás.
Ponemos
el turbo para carhaix, el viento a favor nos hace ir casi sin pedales,
Vicente y Andrés entran por detrás y llegamos a carhaix. Al rato
llega el resto del grupo. A la llegada me cuentan el estado de la
expedición española, hay muchos abandonos, y por lo que me cuentan
calculo que un 30 % del total serán abandonos, alfredoy y yo hacemos
la quiniela para ver quien acierta.
En
carhaix, son las doce de la mañana, y teníamos previsto comer, pero
el control estaba a tope, decidimos comer fruta, yogures, arroz con
leche y continuar has loudeac, donde haríamos la comida fuerte.
Vuelta a las cremitas, el trasero ya empieza a quejarse en serio, las
muñecas un poco mejor, y los tobillos en su línea. El tramo de
carhaix a Brest y vuelta, el tiempo nos ha respetado, un poco de aire,
pero nada de lluvia, pero ha sido entrar otra vez en la meseta y se
vuelve a empastrar, y al salir de carhaix empieza a llover. El vehículo
de apoyo, con las mujeres, nos está esperando para asistirnos en lo
posible.
Salimos
hacia loudeac km. 773, pasamos varios repechos y nos alcanzan unos
alemanes, nos ponemos a rueda y vamos en compañía hasta que en los
repechos, andres empieza a flojear, le duelen las rodillas y tiene que
ir a su ritmo, le aguantamos en la subida y en el llano va bien a
rueda. A partir de aquí y hasta villaines-la-juhel, alfredo y yo
tenemos una conversación seria sobre el estado anímico de las vacas,
están un poco tristes porque las ordeñan a máquina, ya no existe el
calor del granjero, ese tocamiento, etc.
Antes
de llegar a loudeac, el cielo se vuelve negro y va a caer una buena,
alfredo y yo aligeramos la marcha, junto con un catalán, para que no
nos pille la tromba de agua. Justo antes de llegar se desata la
tormenta y llegamos un poco mojados.
Como
pensabamos, el control estaba medio vacio, comimos a nuestras anchas,
ya se empiezan a ver caritas de cansancio, sueño, etc. yo sigo con mi
rutina, cremitas para todo el cuerpo, lo peor Es el trasero y los
tobillos. Las muñecas parecen que han mejorado bastante con el
vendaje. Carlos me comenta que empieza a ir mal, lo mando que salga
antes y ya lo pillaremos por el camino.
Partimos
hacia tinteniac km. 859, vamos alfredo (banyeres), toni (burjasot),
vicente y andres (pedreguer), jose antonio (yecla), domingo (massamagrell)
y carlos (valencia), que ha salido un poco antes, de jose luis (bilbao),
no sabemos nada, se quedó en brest.
La
salida Es bastante llevadera y decidimos hacer relevos de dos en dos,
van pasando los km. y cogemos a Carlos que se pone a rueda, llegamos
al control secreto, y tras comer un poco de fruta continuamos el
camino, hacemos varias “meadas técnicas” y Carlos nos comenta que
va muy mal, está escocido, y
el ritmo en la subida no lo puede aguantar. Las paradas cada vez son más
largas, en un repecho, el grupo se marcha y se quedan atrás Carlos y
José Antonio, decidimos esperarles en tinteniac. La subida a la
antena no se hace muy dura, aunque el repecho final se las trae.
Continúa lloviendo, aunque ya Es habitual.
Llegamos
a tinteniac sobre las diez de la noche, vemos en la pizarra la
cantidad de abandonos que hay,
Decidimos
comer ligero y salir hacia fougeres donde cenaremos y dormiremos. Al
llegar Carlos lo veo bastante mal, anteriormente me comentó que él
quería dormir, acordamos que se quedaría a dormir, se aplicaría
crema en el trasero y a la mañana siguiente saldría a su ritmo,
vamos bien de tiempo, el problema del trasero le vino por una mala
elección de crema, ya que la que se aplicaba empeoraba la zona, en
vez de mejorarla.
Antes
de salir nos alcanza José Luis, se ha recuperado y se une al grupo,
quiere dormir con nosotros en fougeres. Partimos hacia fougeres km.
914, y a los 5 kms, empieza a llover con fuerza, vamos a relevos, pero
Es imposible ver la carretera, este tramo se hace eterno, la lluvia lo
hace muy peligroso. A los 20 kms. Decido hacer una meada técnica,
vienen dos ciclistas detrás de mí, creo que van a parar y no son del
grupo, por lo que me quedo solo y hago el resto del tramo 40 kms,
solo. Relajo las piernas y lo hago tranquilamente, lástima el último
repecho antes de control, era corto pero intenso, pienso en los pobres
de 90 horas, a más de uno se le caerá el mundo encima.
Al
llegar a fougeres, están las mujeres esperándonos, cena reponedora y
a buscar el hotel para dormir. Es un formule 1, barato, no está mal,
una buena ducha (la primera en 900 kms.), la rutina de las cremas
y a dormir con mi mujer (paqui) y mi hija (noelia) que van en
el vehículo de apoyo. Esta vez son 4 horas de cama, que junto con la
hora y media de Brest, son un total de 5 horas y media de descanso en
1235 kms.
Al
salir de cenar nos encontramos con Alejandro, de Carcaixent, de los
tres que partieron, solo queda Agustín, él y Rafael han decidio
retirarse.
Desayunamos
y partimos hacia villaines-la-juhel, a las 8 de la mañana, la salida
Es hacia arriba, la primera hora Es la peor, te duele todo, tengo que
meter todo el desarrollo para calentar poco a poco, las piernas parece
que las han cortado con un cuchillo, el trasero se queja, los tobillos
también y para variar
Sigue
lloviendo. José Luis sale tras un grupo está bien de fuerzas y no le
vemos el pelo hasta parís.
El
primer tramo Es bastante llevadero, Alfredo y yo vamos tirando del
grupo, Andrés sigue con sus problemas de rodilla, toni no sabe como
sentarse, Vicente hace cara de cansado, José Antonio empieza a tener
problemas con los pies, Alfredo se ha recuperado de su rodilla y yo
continuo con mis dolores.
Carlos
le llama a mi mujer y le comenta que va a su ritmo, que nos
preocupemos, que se encuentra bien.
Este
tramo para mí Es el más bonito, pero el más duro, Es un continuo
sube y baja, con repechos duros, Alfredo y yo continuamos nuestra
conversación sobre el estado anímico de las vacas. Seguimos
esperando a Andrés en los repechos y nos juntamos en las bajadas y
llanos.
Llegamos
a villaines-la-juhel km 1.002, pueblo precioso y ambiente de lujo,
sellamos y nos encaminamos al bufet, yo voy directamente al servicio,
el culo se está quejando y Es urgente una buena friega de pomada.
En
la cola del bufet hay cientos de personas, los ciclistas tienen
preferencia, nos pasan los primeros y un niño nos lleva la bandeja
hasta la mesa, buen plato de pasta, arroz con leche, fruta, yogures y
un tazón de café con leche y pastas (buen avituallamiento). Las
mujeres con el vehículo de apoyo, se levantarían más tarde y nos
esperan en el siguiente control.
Partimos
hacia el siguiente control, a la salida del pueblo “meada técnica”,
el tramo Es bastante favorable y vamos haciendo relevos, cogemos a
gente y se ponen a rueda, los que no aguantan se van quedando, a estas
alturas ya no hay muchas fuerzas. La lluvia continua y al final de un
repecho hay una mujer con su puesto de avituallamiento, paramos y nos
invita a un café. Antes de llegar a mortagne hay una zona de
repechos, en uno de ellos se me rompe un radio, en el mismo sitio que
a la ida se me cayó el faro, hago el tramo hasta el control, como
puedo. Miguel al llegar al control me cambia la rueda y puedo
continuar.
Comemos
ligero y continuamos el camino hacia dreux km. 1.080, el primer tramo
Es bastante duro, con un par de puertecillos, se sube despacio, los
dolores se acrecientan, en uno de ellos Alfredo vuelve a gritar de
dolor, se le ha vuelto a reproducir el pinzamiento en la rodilla,
vuelta a los antiinflamatorios y las cremas. Poco a poco vamos
haciendo camino, Alfredo se va recuperando, José Antonio se queja de
los pies, los tiene hinchados y sufre al pedalear. Nos pasa un grupo
de alemanes y nos ponemos a rueda, llevan un ritmo muy bueno, el
terreno lo permite, se empieza a llanear y ha dejado de llover.
Entre
ellos va un español de Vitoria, nos ponemos ha hablar, me explica que
van a relevos de dos, buen ritmo en el llano y aflojando en las
subidas, cuando te cansas pasas a la parte trasera,
hacemos 20 o 30 kms con ellos, cuando me llega el turno hacemos
el relevo el de Vitoria y yo, el grupo va bien, al rato me hace un
gesto que nos apartemos para dar paso a otros dos, le toca el turno a
Alfredo, que ya se había recuperado de las rodillas, tras un momento
suave, empiezan a tirar un poco más de lo normal, los alemanes
empiezan a discutir entre ellos, le pregunto al de Vitoria y me dice
que piensan que vamos muy fuertes y se van a dejar caer del grupo. Se
quedan atrás y vuelven a formar su grupo y a su ritmo, nosotros
seguimos hacia delante.
Empieza
a anochecer y las motos de la organización nos paran para que
encendamos las luces y nos pongamos los reflectantes, nos quedamos
Andrés, José Antonio y yo, cuando estamos listos a José Antonio no
le funciona la luz trasera, le digo a Andrés que tire hacia delante
por su problema de rodillas, los demás no nos han esperado. José
Antonio instala otro piloto en la parte trasera, sujetado con cuerdas
ya que le falta la patilla del soporte. El resto de tramo 30kms hasta
dreux los hacemos José Antonio y yo, solos vamos dando alcance a los
que se iban quedando del grupo, incapaces de coger rueda, no se ve
nadie por detrás. José Antonio me comenta que los pies le siguen
molestando, los tiene hinchados, por lo demás está bastante bien.
Llegamos
al control de dreux, tras sellar y saludar a las mujeres, que nos
ponen al corriente de todo lo que sucede por detrás, Carlos va bien y
a su ritmo, tras una comida ligera, (el estómago ya no está para
muchos trotes) y sabiendo que nos quedan 68 kms. Para parís, animo a
la gente para que salgamos pronto,
Pero
la gente está muy cansada y les cuesta ponerse en marcha, aunque me
siguen doliendo los tobillos ya no me pongo crema, estoy pensando en
hacer estos últimos kms. en plan relax y disfrutar de la compañía.
Salimos
hacia parís, y falta José Antonio, la gente se va hacia delante y yo
lo espero, resulta que se le había movido la luz trasera y la
organización no le dejaba salir hasta que no se arreglara, al ver que
tardaba demasiado sigo hacia delante, al rato consigue contactar con
nosotros y explicarnos el tema.
Tras
varios despistes en algún cruce, y bajar el ritmo, nos volvemos a
reagrupar. Volvemos a coger a gente que se pone a rueda, incapaces de
dar un relevo, la gente va muy mal, a todos le duele algo o
tiene algún problema. Poco a poco se está volviendo a tapar
el cielo y presentimos que nos vamos a mojar, aunque Es una falsa
alarma, entonces empieza el festival de pinchazos, hasta cinco veces
tuvimos que parar, yo me ocupo de cambiar las cámaras, pero a última
hora ya no tenía ganas de hincharlas.
El
callejeo hasta parís se hace interminable, pero con la meta cerca,
las cosas se ven de otra manera, te invade la alegría, los dolores
pasan a un segundo término, pienso en lo mal que lo deben de estar
pasando la gente que viene por detrás.
Al
llegar al pabellón, son las 2 y media de la madrugada, han sido 78
horas de marcha, hay poca gente, pero con ganas de aplaudir a los que
llegamos, las sensaciones no son como el 2003, pero igualmente me da
un subidón de adrenalina al llegar. Las mujeres están esperándonos,
paqui (mi mujer), noelia (mi hija), Ana (mujer de Alfredo), mari y
Miguel y santi (amigo de toni), nada más subir la rampa me paro y
antes de sellar, busco a mi mujer y a mi hija para darles un fuerte
abrazo y besos, la verdar que esto reconforta un montón después de
todo lo vivido, empezamos a felicitarnos entre todo el grupo, con
caras de sueño pero felices de haber terminado.
Da
pena por todos los que se
han quedado por el camino, con el buen entrenamiento que habíamos
hecho, pero a veces las circunstancias echan por tierra todo lo
programado.
Tras
un rato en el pabellón averiguamos que Carlos había sellado en dreux
a la media noche, por lo que pienso que sobre las 4 de la mañana podría
llegar a parís, decidimos irnos al hotel para que descanse la gente,
mi mujer y yo nos duchamos y volvemos al pabellón para recibir a
Carlos. A las 6 de la mañana todavía no había llegado, por lo que
decidimos ir al hotel y
esperar noticias suyas.
A
las 8 de la mañana me llama Federico al móvil, para decirme que
Carlos se había retirado en dreux por un problema en el cuello, rápidamente
cojo la furgoneta y voy a dreux, a recoger a Carlos, por el camino me
llama Carlos para contarme lo sucedido.
Al
llegar a dreux, sobre las diez de la mañana,
busco el control con la furgoneta y me encuentro con la gente
que va hacia parís, van muy despacio y con mala cara, parecen almas
en pena, al llegar al control, hay un montón de ciclistas, todos con
los mismos síntomas, me encuentro a Carlos sentado, al verme se
alegra, cogemos todos los bártulos y volvemos hacia parís. Durante
la vuelta me explica lo que le había sucedido, tenía el trasero en
sangre viva, un pie no se notaba el dedo gordo, pero el problema era
el cuello, tuvo que hacerse 50 km. en posición de escalada para poder
ver a más de un metro de distancia,
Era
imposible sujetar la cabeza erguida, por lo que no veía a más de un
palmo. Ante esta situación optó por abandonar. Se le ve bastante
contento y moralmente ha acabado la prueba.
Al
llegar a parís, lo dejo en la estación del metro y me dirijo al
hotel, donde me esperaban los demás para volver hacia España.
Al
llegar a santesteban (navarra), cenamos en un hostal y dormimos para
seguir al día siguiente, pongo la alarma del móvil a las 7 y media
de la mañana, al despertarme salto de la cama, pensando que el grupo
ya se había ido, mi mente todavía no había desconectado y creía
que no había acabado la prueba, tras unos segundos vuelvo a la calma
y me doy cuenta que todo ha acabado (menos mal).
Bueno
como nota final, esta paris-brest-paris, no se ha parecido en nada a
la pasada edición, en aquella ocasión no llovió, y tuvimos una
temperatura ideal. Esta hemos hecho 800 kms. lloviendo, aire de cara,
humedad, problemas articulares, etc. ha sido muy dura, pero para lo
lugareños, esto es lo más normal que pase por estas tierras, yo
dentro de lo malo me lo he pasado bien,
y ya estoy en la cola para el 2011.
Enhorabuena
a todos los que acabaron y ánimos a los que no, nos vemos en los
brevets, porque seguro que volvéis.
Un
abrazo.
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