24 de Diciembre de 2004 - (eldiariony.com)
En Hollywood por accidente
Juan Rodríguez Flores - LOS ANGELES
Es la nueva sensación de Hollywood y seguramente pronto la reconocerán como una de las mejores actrices españolas que triunfan en el cine estadounidense. Se trata de Paz Vega, estrella de Spanglish, la nueva comedia escrita y dirigida por James L. Brooks, que ya se encuentra en cartelera.
En Spanglish Paz Vega tiene a su cargo el papel de Flor, joven mexicana que al ser abandonada por su marido decide emigrar a Los Angeles acompañada únicamente por su pequeña hija Cristina (Shelbie Bruce).
Sola y sin más familia que una prima, Flor comienza a trabajar afanosamente desde el primer momento que llega a este país para darle un hogar y una educación digna a la niña. Pero sus esfuerzos no son tan productivos como ella se lo imaginaba. Es por tal razón que decide salir del barrio latino en el que había estado durante varios años para ir a trabajar como nana a un vecindario del oeste de la ciudad, donde la mayoría habla inglés y es económicamente solvente.
La llegada al hogar de la familia Clasky, integrada por John (Adam Sandler), Deborah (Tea Leoni), Evelyn (Cloris Leachman) y la niña Bernice (Sarah Steele), marca el principio de una nueva etapa en la vida de Flor y Cristina. Y esto sucede porque al entrar en contacto con otro idioma y una cultura diferente, la relación afectiva que hay entre las dos se pone a prueba.
Los Clasky, por su parte, no dejan de sufrir el impacto de la presencia de Flor y Cristina.
Con esos y otros elementos, James L. Brooks fue construyendo el tejido dramático y humorístico del filme producido con un presupuesto superior a los 90 millones de dólares, donde Paz Vega encarna, nada más y nada menos, que al personaje más importante.
Sentada tranquilamente en la suite de un hotel de lujo, donde tuvo lugar el día dedicado a tener entrevistas con la prensa, Paz Vega habló acerca del aprendizaje que le dejó su primer filme estadounidense.
“Vine a Hollywood de forma casi accidental”, explicó Vega. “Y la verdad es que todavía no me creo todo lo que está pasando a mi alrededor. Yo no tenía planes de participar en Spanglish, porque cuando recibí la invitación para someterme a una prueba de actuación, que sería en Los Angeles, yo me encontraba muy ocupada trabajando en una cinta que se estaba rodando en mi país. Sin embargo, desde el primer momento que mi esposo y mis amigos supieron que podría ser dirigida por alguien tan talentoso como James L. Brooks, reaccionaron llenos de entusiasmo y dijeron que yo no debería desaprovechar tan increíble oportunidad. Entonces decidí: ‘Bueno, está bien, aceptaré la propuesta'. Pocos días después subí al avión que me trajo a América”.
Cuando Vega tuvo su primer encuentro con James L. Brooks sintió un poco de nervios, pero nos aseguró que dicha sensación desapareció en poco tiempo.
“En esos momentos yo no sabía prácticamente nada de inglés, pero el señor Brooks estuvo siempre muy paciente y amable conmigo”, dijo la estrella de Lucía y el sexo.
“Antes de empezar a trabajar en algunas escenas de Spanglish me explicó quién era Flor y cuál había sido su historia en México antes de venir a Los Angeles. No encontré muy difícil identificarme con Flor. Desde que leí el argumento de Spanglish supe que se trataba de un personaje maravilloso; por esa razón traté de interpretarla con toda dignidad y respeto, tal y como se me pidió que lo hiciera”, explicó.
“El proceso por el que debí pasar no fue nada complicado”, afirmó sonriendo. “Luego de repasar dos o tres escenas unas cuantas veces, Brooks me dijo que era suficiente y que el papel de Flor estaba en mis manos. Para mí fue muy bonito ver lo feliz que se lo veía. Supongo que había pasado mucho tiempo buscando por todas partes a quien pudiera interpretar a un ser humano con las dimensiones y la complejidad femenina del personaje”.
Hablando en términos creativos, Vega describió el rodaje de Spanglish como una de las mejores temporadas por las que ha pasado a lo largo de toda su carrera.
“Además de aprender a hablar un poco de inglés conocí también la forma en que se producen las películas en Hollywood”, explicó con una mirada luminosa. “La diferencia más significativa que hay entre el cine norteamericano y el español es, en mi opinión, el tamaño que tienen todas las cosas. Mientras que en Hollywood, por ejemplo, hay 10 personas para hacer una sola tarea, en España eso mismo lo hacemos con dos. Allá los camerinos son pequeños y solamente tienen lo necesario; en cambio los de aquí están perfectamente equipados y son del tamaño de una casa. Cuando estamos rodando en España no disponemos de mucho tiempo para comer y los alimentos se distribuyen razonablemente. Acá todo el tiempo que se filma hay comida en grandes cantidades.
Ahora entiendo mejor por qué se producen tantas películas en Hollywood cada año y por qué se imponen en cualquier parte del mundo. Por todo ello y muchas cosas más, me alegro haber podido participar en una cinta como Spanglish”.