30.12.2004 18:54

 

12 de Noviembre de 2004 - (univision.com)
«Los compañeros que me han tocado han sido siempre respetuosos»
ROBERT BASIC

Paz Vega aterrizó en Madrid hace siete años con un currículum ‘picado' a máquina y un sueño que Julio Medem transformó en oro. Después de actuar en ‘Zapping', ‘Nadie conoce a nadie' y ‘Sobreviviré', por no hablar del trampolín de ‘7 vidas', el cineasta vitoriano hizo debutar a la promesa sevillana en la primera división del cine español con ‘Lucía y el sexo', película que le valió su primer Goya y que le permitió poner la palabra actriz con mayúsculas en su carnet de identidad. Amable en el trato, vacilante y breve en sus respuestas –la conversación deja claro que le cuesta desnudar más su alma que su cuerpo–, la intérprete destaca la «caballerosidad» de todos los actores con los que ha trabajado.

Después de ‘Lucía' todo fue sobre ruedas. Llegó la taquillera ‘El otro lado de la cama', previa incursión en el planeta almodovariano con ‘Hable con ella', y ‘Carmen', cinta que extasió a la crítica y confirmó su estatus de ‘sex symbol', sambenito del que quiere desprenderse sin demasiada convicción. Coquetea con Hollywood pero no se atreve a dar el paso definitivo. España le puede. Ahora estrena ‘Di que sí', una refrescante comedia que recurre a los líos del corazón para hacer reír.

–¿Usted siempre dice que sí?

–Cuando el asunto lo merece, sí. Claro que sí.

–¿Como los personajes que ha interpretado en ‘Lucía y el sexo', ‘Carmen' y ‘El otro lado de la cama'?

–Claro, claro.

–‘En di que sí' tampoco defraudará a sus fans. Se la ve estupenda.

–Es una película muy divertida, diferente a lo que había hecho en ‘Carmen' y ‘Lucía y el sexo'.

–Pero se queja de que la traten como a una ‘sex symbol'.

–Ja, ja, ja, no lo sé.

–¿Cree que su carrera hubiera discurrido por otros derroteros si hubiese rechazado papeles ‘picantes'?

–Si se refiere a los papeles en ‘Lucía y el sexo' o ‘Carmen', por ejemplo, hubiese sido tonta si los hubiese rechazado. Me han dado mucho y estoy muy orgullosa de haberlos hecho. A lo mejor hubiera hecho otra cosa, pero quién sabe.

–¿Con qué actor se ha sentido más cómoda rodando escenas ‘comprometidas'?

–No se trata de estar cómoda ni incómoda. Hombre, estás ahí en plan íntimo y te cuesta. Lo que pasa es que todos los compañeros que me han tocado siempre han sido muy respetuosos y me han ayudado. Pero los dos estamos en las mismas: yo estoy cortada y él también.

–¿Así que no destacaría a nadie?

–No. Todos han sido muy caballeros.

–Billy Wilder convirtió a Marilyn en la tentación que vive arriba. Julio Medem, por contra, transformó a Paz Vega en la tentación española.

–¡Qué comparación tan bonita! Me encanta. Bueno, puede ser, sí.

–¿Se ha escrito el papel de su vida?

–No me gusta pensar en eso. Hay tantas cosas que escribir, tantos personajes que interpretar y tantas historias que contar... Nunca me voy a quedar con ‘el papel de mi vida', porque todas las películas tienen algo y no me gustaría quedarme con una sola.

Alma de empresaria

-Vicente Aranda, en la presentación de la película el año pasado, dijo que usted era ‘Carmen'. Ahora, en ‘Di que sí', la comparación con Estrella, su personaje, es inevitable.

–Es un personaje muy divertido, de mucha energía, muy vital...

–¿Como usted?

–Un poco sí. En cuanto a lanzada, pero hay otras partes en las que Estrella no se parece tanto a mí.

–La película es un cuento de Romeo y Julieta narrado al revés. ¿Es posible enamorarse de alguien a quien odias a primera vista?

–Sí, por qué no, puede pasar. Si el amor a primera vista falla, es decir, si el flechazo no se da, puedes pensar que esa persona no es para ti. Pero después te das cuenta de que no, que es todo lo contrario.

–¿Se fía de su instinto?

–Sí.

–¿Entonces por qué no se va a Hollywood? ¿Le da miedo la fábrica de los sueños?

–No, no es eso. Voy a ir y voy a trabajar allí, pero quiero seguir viviendo en España. Hacer una película al año en Estados Unidos, o cada tres, no estaría nada mal.

–Con todo el dinero que gana en el cine monta una discoteca y una zapatería. ¿Le va el rollo empresarial?

–Me gusta. Y todavía hay muchos proyectos que están por llegar.

–¿Como abrir un restaurante, un hotel...?

–Sí, pero poco a poco. En este tipo de cosas siempre hay proyectos que tienen una etapa de producción bastante larga. Es para que al final todo salga bien.

–Es usted un poco retorcida. Explíqueme qué quiso decir con lo de «en la Bolsa hay mucho erotismo».

–¡Eso quiero que me lo expliquen a mí también! Quiero saber de dónde ha salido eso. Cuando lo leí me quedé a cuadros. Yo no he dicho eso en mi vida. No sé qué habrá pasado con las grabadoras, igual se mezclaron algunas cosas.

–¿Y qué pasa con lo de ser madre? ¿Ya no le hace ‘tilín' o no tiene tiempo?

–Sigo queriendo ser madre, pero habrá que esperar un poquito. Ahora no es el momento.

–¿El trabajo es lo primero?

–Sí.

–¿Sí?

–Bueno, me refiero a que cuando sea mamá me gustaría dedicar todo mi tiempo y dejarlo todo para estar con mi bebé. Prefiero trabajar ahora y viajar por el mundo para que en un año o dos venga lo otro.

–¿Hasta cuándo seguirá en el cine?

–No lo tengo claro. No me gustaría seguir trabajando hasta los 80 años. Quiero acabar muchísimo antes.

 
 
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