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Escaló a los grandes centros
de la alta ciencia mundial,
desde un pueblito rural
donde sembró su semilla
pero allá hizo maravillas
con su humildá proverbial.
La admiración y la gloria
de los Estados Unidos,
al sabio no ha retenido
y regresa a su Argentina,
a ejercer la medicina
y a enseñar lo que ha aprendido.
Sus manos y su bisturí
miles de vidas salvaron,
también con él se formaron
cientos de profesionales,
que en los centros nacionales
toda esa escuela aplicaron.
Pues por encima de todo
Favaloro era docente,
sin mezquindá formó gente
al estilo de su escuela,
que la Humana escarapela
siempre debe estar presente.
De que era un mal comerciante
a nadie debe extrañar,
él fue sabio `pa curar
o `pa inventar aparatos,
pero en cambio fue un novato
en eso de comerciar.
Yo rompiendo del difunto
su tan especial pedido,
hoy comentar he querido
apuntando en este día
el alboroto que hacía
el periodismo “dolido”.
Buscando encontrar culpables
los comentarios sobraron
y varios días hablaron
sabihondos hasta, por los codos,
y opinaron a su modo
pero de algo se olvidaron.
La razón que a Favaloro
tal decisión ha impulsao,
dijeron: “Por endeudao”
“de que nadie lo ayudaba”
“que el gobierno lo ignoraba”
“por eso se ha suicidao”.
Y muchos también dijeron;
“Favaloro se ha inmolao”;
Entonces me he preguntao
que han hecho los periodistas
que ahora tanto se contristan
ante el hecho consumao.
¿Que espacio le dedicaron
`pa la campaña de ayuda?,
sabiendo que nadie duda
que gastan tiempo en pavadas
cual mostrar desfachatada
Graciela Alfano desnuda.
Esos que tanto opinaron
y que dijeron saber,
cargaban con el deber
de hablar de la Fundación,
y de hacer la promoción
que se debe socorrer.
Nicanor Carrera”
Agosto 20 de 2000.