|
|
|
|
Al vikingo allí tomaron
como "Jefe de sistemas"
(título con mucha flema
para un rasposo boliche:
sólo era un cocoliche
de cemento, cal y arena).
Era una PDP-11
(ojalá una 23 !!,
sólo era una 03)
el choto computador,
que en los días de calor
no funcaba ni al revés.
Con sus 56 K
(un bagayo de 8 placas),
pesaba más que una vaca
que estuviera por parir.
Y ay !!, si había que abrir
el interior de esa caca !!...
Dos diskettes de 8 pulgadas,
era todo lo que había;
Disco rígido ??, utopía !!;
grandes como un inodoro,
caros a precio de oro,
sólo 10 megas tenían.
Tenías una consola,
que se usaba pa'butear;
tuve que desarrollar
un driver para impresora,
y así a la locomotora,
de printer la pude usar.
A 30 bytes por segundo,
que era todo lo que daba,
largas horas se tomaba
para imprimir un listado,
de los pagos atrasados
o cheques que rebotaban.
Con un ruin Basic intérprete,
(20 k pa'programar)
me las tuve que ingeniar.
Sufrí como un mercenario,
como analista y usuario,
para hacerla trabajar.
Convirtiéndome en Mandrake,
con galera y con varita,
puse en esa maquinita
los clásicos ancestrales:
bancos, sueldos y jornales,
y otros varios sistemitas ...
... de gestión de obras civiles;
más de 100 "Basf", en hilera,
albergaban la cartera
de casi 3000 clientes.
Tenés que tener presente
que un index era quimera; ...
... sólo archivos relativos
se podían emplear.
Me tuve que resignar
a usar al operador
como "localizador"
del diskette a colocar.
Pero para hacerla corta,
te cuento ya mi aventura.
Esto que suena a locura,
comenzó como algo extraño.
Volviendo un día del baño,
observé con amargura ...
... que el teclado estaba muerto.
La impresora aún largaba
lo que en el buffer quedaba.
Y cuando se le acabó,
entonces enmudeció:
ahora nada funcionaba.
Después de pensar un rato,
me decido a rebutear.
Cuando la hice arrancar
para empezar nuevamente,
sin ningún inconveniente
todo volvió a funcionar.
Pasaron meses sin dramas,
y mucho tiempo después,
se dio lo mismo otra vez:
nuevamente rebutear
(no sin antes rrrreputear).
"Pero qué mierda tenés !?!?" , ...
... pensaba yo, envenenado.
No encontraba explicación
de esa extraña defunción,
donde todo se moría.
Cuando yo ya enloquecía,
y perdía la razón, ...
.. decidí llamar al service
pa'que le dé una mirada.
Pero la muy desgraciada,
como casi siempre pasa,
andaba joya, una masa !,
sin siquiera una pifiada.
Con el tiempo fui notando
cierto patrón regular:
laburando sin parar,
el trasto andaba de una,
no acusaba falla alguna
y funcaba sin chistar.
Sólo bastaba salir
un ratito a cualquier lado,
y al volver a estar sentado
frente a esa hija de puta,
ahora sí, la muy falluta,
dejaba todo colgado.
Haciendo miles de pruebas,
pude un día descubrir
la causa de su morir:
era el bit de interrupción,
que por alguna razón
se negaba a subsistir ...
... en una controladora
que manejaba el teclado.
De algo ya había zafado:
de tener que rebutear,
pues al volver a fallar
lo ponía en "1" a mano.
Con los ojos muy abiertos,
los del service no entendían
por qué rayos se ponía
el bit en "0", por nada.
La placa fue reemplazada
(muchas veces), y seguía...
Así pasaron DOS AÑOS !!,
hasta que al fin encontré
la razón y su porqué:
rompí un día un papelito,
en pedazos chiquititos
que hacia el cesto los tiré.
Uno de los pedacitos
de mi mano se cayó,
y al instante se adhirió
al respaldo de la silla.
Cuando vi esa maravilla,
mi mente se iluminó.
La chota silla "Proinco",
de plástico anaranjado,
al haberme yo frotado
contra ella al levantarme,
sirvió para evidenciarme
lo que nunca había notado.
Se cargaba con estática,
por el roce así causado.
Cuando tocaba el teclado
producía la descarga;
como consecuencia amarga,
el bit cambiaba de estado.
Un nuevo sillón de cuero,
a la silla reemplazó.
Eso solo ya bastó,
y los dramas se acabaron.
Aún hoy, cuando reparo,
en aquello que pasó, ...
... siempre pienso en los misterios
que una puta PC encierra.
Cuando la guacha se emperra,
y se niega a funcionar,
empezá, pues, a llorar:
perdiste como en la guerra.