Globalización

 

Competitividad, competencia y “libre comercio”

 

Ricardo Pérez Pérez

Competencia y “libre comercio”


Como parte de integración económica en Norteamérica bajo dominio estadounidense, considera Alejandro Valle Baeza, Doctor en Economía por la UNAM, al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en un capítulo del libro coordinado por Carlos Maya, Del fin del milagro al fin del milenio, editado por la Universidad Autónoma de Sinaloa, la UNAM y Plaza y Valdés en 2000.

Aún cuando el nombre de tratado incluye el libre comercio, en realidad los Estados Unidos aplican una estrategia de protección comercial de sus intereses frente a los de otros países, sobre todo ante Japón y ante algunos europeos.

Declive económico, tal ha sido la historia de los Estados Unidos desde mediados de los sesenta del siglo XX. Después de la Segunda Guerra Mundial ese país generó casi el 60 % de la producción mundial de manufacturas; para 1979, apenas la quinta parte. Desde los 70, su comercio con el exterior se convirtió en deficitario; “después de ser el inversionista más importante del mundo se convirtió en deudor neto.”

Después de todo, “La economía estadounidense sigue siendo la primera economía nacional” y busca recuperar el terreno perdido agudizando la competencia, lo que se traduce en una reducción mundial de la rentabilidad de las empresas. Ante ello, señala el coautor, con Gloria González Martínez, de Los salarios de la crisis (UNAM / La Jornada Ediciones, 1996), los distintos gobiernos adoptaron medidas semejantes:

a) Disminución de impuestos al capital;
b) Disminución del salario, tanto en dinero como en prestaciones sociales;
c) Abatimiento del déficit gubernamental para liberar crédito a las empresas y disminuirle las cargas fiscales; y
d) Facilidades para la movilidad del capital productivo.

Valle, quien ha publicado más de un centenar de artículos en publicaciones académicas, tanto en el país como en el extranjero, explica la coincidencia entre los intereses de las transnacionales de matriz norteamericana y el contenido de los acuerdos de “libre comercio”: “Estados Unidos es un fuerte productor de programas de cómputo, productos biotecnológicos y otros de «alta tecnología» que pueden ser explotados más convenientemente si se protegen mejor los derechos de propiedad intelectual.”

Con Canadá realizó un acuerdo comercial vigente desde 1989 y, por ejemplo, las empresas estadounidenses destruyeron la industria de medicamentos génericos de bajo precio y ahora controlan el mercado canadiense.

Con México lograron desde 1991 condiciones favorables tanto para la propiedad intelectual como para las inversiones extranjeras. En el campo, éstas últimas vieron allanado el camino a la agricultura mexicana en 1992, cuando se impuso la privatización de los ejidos, a pesar de que esta rama fue protegida desde 1986 y hasta 1994 por los países europeos, con un nivel de desarrollo más parejo que el campo estadounidense. No sin cierta ironía, Valle anota: “Una agricultura mucho más atrasada, como la mexicana, no temió a la competencia con la agricultura más poderosa de la Tierra.”

Un analista norteamericano, Sidney Weintraub, de la Universidad de Texas, en su libro El TLC. Un enfoque trinacional (FCE, 1994) hizo notar esta actitud más bien temeraria del gobierno de México respecto a los productos incluidos en el acuerdo: “El frijol y el maíz son los dos artículos básicos de la alimentación mexicana, pero el azúcar y el jugo de naranja congelado no lo son de Estados Unidos. México aún es un país en dos terceras partes rural, y con mucho el mayor número de campesinos y trabajadores dedicados a un producto se dedican a la producción de maíz en las zonas lluviosas de México. Los propietarios de minifundios y los campesinos dedicados cada día a la producción de maíz suma de tres a cuatro millones de personas. Vemos así que México está aceptando un riego en su política agrícola, mucho más audaz que ningún riesgo que corran Canadá o Estados Unidos; sin duda, más audaz que nada emprendido en otros países industriales.”

Para desarrollar el tema, Valle Baeza presenta un capítulo del libro La nueva Economía Política de la globalización, coordinado por Joaquín Arriola y Diego Guerrero y publicado en Bilbao por la Universidad del País Vasco en 2001, donde explica la relación entre productividad, competitividad, tanto a escala nacional como mundial.
 

Productividad y competitividad


La productividad laboral (el producto anual por trabajador), en la concepción del profesor de la Facultad de Economía de la UNAM, es lo inverso del valor de una mercancía; es decir, es la expresión individual de un proceso social. En palabras del autor “La producción de una televisión es resultado de los trabajos de: ensamblado de los componentes electrónicos, de elaboración de en la maquinaria con que se construyen la televisión y los componentes, de producción de la materias primas, etc. La lista puede ser enorme, pero además resulta que algunos de los productos son, frecuentemente, insumos en procesos que les anteceden en la cadena productiva. De manera que las eficacias con que se elaboran las distintas mercancías están interrelacionadas.”
 

Interna


Ahora bien, en una economía capitalista, como lo son la mayoría de las economías contemporáneas, las diferentes empresas compiten entre sí con distintas productividades. Una empresa más eficaz, o sea, con mayor productividad, tiene ventaja sobre otras menos eficaces, lo que se plasma en que, al vender todas las empresas a un precio que no compense estas diferencias, la que es más eficaz obtiene una ganancia mayor.

Luego, a decir de Alejandro Valle: “Dentro de una economía nacional la competitividad se manifiesta necesariamente como correspondencia entre rentabilidad y productividad. Eso empuja a las industrias rezagadas a equiparar sus productividades con las industrias líderes so pena de desaparecer. Pero también empuja a las industrias más avanzadas a mejorar su productividad para mantener su ganancia extraordinaria. El resultado es una carrera continua en pos de mayor productividad.”

Este proceso de la competitividad implica no solo la competencia, sino también las quiebras y las fusiones de empresas ineficientes. Para Valle —quien también ha impartido cátedra en El Colegio de México y universidades extranjeras—, “el incesante desarrollo capitalista de la productividad impone un tipo de progreso técnico que abate la tasa de ganancias provocando crisis y estancamiento.”
 

Mundial


Para comparar la productividad de dos países, además de considerar el valor y el precio del producto y la eficacia del trabajador, es necesario considerar el tipo de cambio a paridad de poder adquisitivo, una medida que refleja la relación de precios de los dos países de una canasta de mercancías producida en uno de ellos.

Valle demuestra que es lo mismo comparar el producto por trabajador a paridad de poder adquisitivo entre dos países, que comparar las productividades de ambos.

Ahora bien, la comparación de los precios de dos países depende de:

1) La competitividad global, o sea, la razón o comparación de productividades medias de ambas economías. “Si la economía del país A es más productiva que la del país B, eso le posibilita ofrecer precios más bajos en el mercado mundial.”

2) La competitividad local, es decir, la razón o comparación de productividades de una rama de la economía.

3) La diferencia entre el tipo de cambio nominal y la paridad de poder adquisitivo, esto es, la diferencia entre la relación entre monedas nacionales con respecto a la comparación de precios de los dos países de una canasta de mercancías producida en uno de ellos.

En el caso del TLCAN, Valle Baeza hace notar que “La productividad mexicana es en promedio menos de la mitad de la de los otros países en el período 1950-1990.” Ante la enormidad de la diferencia, se cuestiona “¿Cómo es posible que México sea hoy uno de los principales socios comerciales de los EE.UU.?”

La respuesta es que un producto mexicano que se genere con una productividad menor en 30 % a uno estadounidense podrá ser más barato en México que en EUA. En cambio una mercancía que se produjera en México con una productividad menor en 60 % a la estadounidense resultaría más caro en México que en EUA. Eso posibilita el comercio entre México y EUA, dos países con diferentes grados de desarrollo. Por ejemplo el jugo de naranja o los refrescos son más baratos en México que en EUA. Sin embargo aún cuando un producto sea más barato en términos monetarios en México que en EUA, las diferencias no se borran, pues los mexicanos podemos comprar menos de un producto barato que los estadounidenses ya que los ingresos monetarios son en promedio mucho mas bajos que los estadounidenses. Así es que los precios ocultan parcialmente las diferencias de productividad entre países.

Para el autor de Valor y precio, una forma de regulación social (UNAM, 1991), “Dentro de una economía nacional todos los productores compran a precios uniformes sus insumos, incluida la fuerza de trabajo. Esto no se cumple en el mercado mundial, por que no hay movilidad de la fuerza de trabajo.” En otros términos, México está obligado a vender a precios semejantes a los de los demás países pero eso no iguala los salarios mexicanos a los de esos países; su tremenda desventaja en productividad se manifiesta en los bajos salarios. Otra variable que afecta las diferencias de salarios entre países es la manera en que se distribuye el producto entre capitalistas y trabajadores. Los trabajadores mexicanos reciben una porción menor del producto que sus homólogos estadounidenses y eso aleja los salarios promedio entre ambos países. La remuneración promedio en EUA es tal que ¡el trabajador de aquel país recibe en media hora lo que el mexicano promedio gana en un día!

Lejos de ser competitivo, México se hunde en realidad en un círculo vicioso: “Si hay productores que se rezagan, afectarán las capacidades productivas de todos los capitales y no sólo de los sectores donde se localizan.” Al basar su competencia en los bajos salarios y no en el aumento de la productividad, el país se ve condenado a seguir rezagado.

http://ricperez.8k.com
[email protected]
 
 

Hosted by www.Geocities.ws

1