Ricardo Pérez Pérez
Transición histórica (The New York Times); La segunda revolución mexicana; La nueva era de México (El País); La hora de la verdad (Time); México, listo para el cambio (Financial Times); Empieza el experimento de Fox (The Economist); El amanecer de Fox (El País); Acaba el unipartidismo en México (The Washington Post); Un gerente para México (Le Monde); El plan de los primeros 100 días de Fox (Business Week); México: la quiebra de la policía (Newsweek). Tales fueron algunos de los titulares de los medios extranjeros ante la toma de posesión de Vicente Fox y la previa presentación de su gabinete a fines de noviembre e inicios de diciembre, consignadas, como nunca, en portadas y espacios editoriales.
The Economist, semanario inglés, en su edición del 30 de noviembre, fue contundente: "Los mexicanos tienen una razón para estar orgullosos. Mientras los norteamericanos intercambiaban acusaciones de negligencia electoral, al Sur del Río Grande tuvo lugar una transición democrática inaudita"; el matutino estadounidense The New York Times, por su parte, afirmó, en su edición del 1 de diciembre: "Fue un cambio histórico tan significante como la independencia de México frente a España a inicios del siglo XIX o su revolución de principios del XX."
La herencia
El PRI dejó al nuevo gobierno un país "Con el 40% de la población que subsiste con menos de dos dólares al día" y con una marcada dependencia de los Estados Unidos, adonde destina "casi el 90% de sus exportaciones." (Business Week, semanario norteamericano, 4 de diciembre).
El País, periódico español, del 2 de diciembre, afirmó: "México es una nación diversa política y culturalmente, empobrecida en el Sureste limítrofe con Guatemala, agringada y pujante en Monterrey y en las cadenas de montaje de capital extranjero establecidas en la divisoria con Estados Unidos." Uno no pude menos que recordar la partida de Porfirio Díaz, a quien se le atribuye la frase célebre: "¡Pobre México, tan lejos de dios y tan cerca de Estados Unidos!"
Todas las publicaciones extranjeras coinciden en señalar al régimen mexicano como corrupto y antidemocrático. Sobre el primer aspecto, dice el diario británico Financial Times, del 30 de noviembre: "Mr. Fox tendrá que desenredar el complejo tejido de corrupción y complicidad que el PRI ha hilado durante las décadas que monopolizó el poder en todos los niveles."
Newsweek, revista semanal norteamericana, del 4 de diciembre: "Las formas más endémicas de corrupción —y, quizás, las más difíciles de detener— son el soborno genérico y la extorsión que se han vuelto un estilo de vida en todo México."
The Economist: "México tiene elecciones limpias ahora, pero los remanentes del viejo sistema, basados en el favor político y un sistema corrupto de despojos, se mantienen vivos en instituciones como la policía, los sindicatos y en la pequeña burocracia. Todos requieren una reforma."
El País: "El PRI consolidó un régimen de corrupción con la patrimonialización del Estado, los favores políticos y económicos, las mafias del narcotráfico y otras redes de delincuencia y las mordidas menores."
Sobre la falta de democracia, dice Financial Times que el nuevo gobierno "Marcará un cambio radical de las costumbres establecidas del PRI. Una presidencia imperial, separado de la vida común y dotada de un culto de miedo casi reverencial."
The New York Times: "La presidencia imperial era el epicentro omnipotente del gobierno del PRI durante décadas. Una tribu política, una pandilla innata que adulteró mucho de lo que tocó en más de siete décadas Mr. Fox tendrá que aceptar el empequeñecimiento de su propia oficina para fortalecer la democracia de México."
The Washington Post, matutino norteamericano, del 2 de diciembre, editorializó: en México "Dios es conocido como «El Señor» y el presidente como «El Señor Presidente», un gobernante cuasi imperial."
Las promesas
Time, semanario norteamericano, anotó el 4 de diciembre que Fox "advirtió que no habría perdón para los corruptos e incompetentes, algo que por sí mismo es ya una tarea titánica."
"Tras la toma de posesión —continúa Time— seguramente llegarán grupos de auditores a todas las secretarías, y es de esperarse que caigan cabezas. Como resultado, dice un gerente de informática de la secretaría de Hacienda, «mis jefes tienen miedo de que los despidan. En las últimas seis semanas se terminaron más proyectos, para tener algo qué mostrar a la gente de Fox, que en los primeros cinco años y medio del mandato del presidente Ernesto Zedillo». Los funcionarios de Aduanas, por ejemplo, comenzaron a utilizar computadoras de la noche a la mañana después de haberse resistido a ellas durante años."
Business Week: "Los mexicanos confiaron a Fox nada menos que la tarea de reformar al país, haciéndolo un lugar más justo, más próspero, y menos corrupto." Añade que el nuevo gobierno abanderó "Ambiciosos programas contra la pobreza y de creación de empleos".
Newsweek recuerda la propuesta de una Comisión de transparencia, "Que investigaría casos mayores de corrupción del pasado y una sección de seguridad y justicia que consolidarían varias fuerzas de la policía nacionales." Anota también: "En un sistema que paga muy poco, a veces les exige que hagan pagos a sus superiores. Para muchos nuevos policías, la iniciación en el crimen y la corrupción empieza en cuanto termina su curso básico de preparación. O más pronto. El año pasado un instructor exigió 40 dólares de soborno para pasar a sus estudiantes. La mayoría de los cadetes viene de familias pobres. Su edad promedia es de 21 años. Y sólo el 5 por ciento han terminado escuela secundaria." Se trata, concluye Alan Zarembo, autor del reportaje, de que la mexicana es "la policía más deshonrosa del mundo."
El País publicó: "Fox aporta aire fresco, y una promesa de democratización y de esclarecimiento de los episodios turbios del pasado." Y The New York Times: "Prometió el cambio. Si tiene éxito, dijo, será el presidente más grandioso que México haya conocido; si falla, se le ultrajará como traidor y fraudulento."
Los tropiezos
Considera Time: "Fox lanzó una serie de iniciativas no oficiales para imponer una nueva forma de hacer las cosas. Algunas tropezaron y fracasaron desde el primer momento. Como oferta de paz para la guerrilla zapatista de Chiapas, Fox se ofreció a retirar algunas unidades militares del estado, pero cambió rápidamente de parecer ante la rotunda negativa de los jefes del Ejército mexicano, quienes argumentaron que ese gesto equivalía a una rendición."
"También echó a rodar la propuesta de que el Ejército debería dejar de participar en la guerra contra el narcotráfico —sigue la publicación norteamericana—, para reducir el riesgo de corrupción entre las Fuerzas Armadas. Una vez más, los militares vetaron la medida, sosteniendo que sus operativos había sido más eficientes que los de la policía. También dio marcha atrás cuando los militares protestaron contra sus planes para designar a un civil como secretario de Defensa. Meses atrás un asesor insinuó que Fox podría introducir un impuesto sobre alimentos y medicinas, aún cuando las estadísticas demuestran que el 10 por ciento más pobre del país gasta más del 60 por ciento de sus magros ingresos en estos artículos. La conmoción resultante obligó a Fox a echar marcha atrás."
Con respecto a sus giras al exterior, donde visitó 12 países para recabar ideas y obtener apoyo para su gobierno, Time afirma: "En todos los lugares que visitó Fox actuó como representante comercial de México, elogiando su elevada productividad y bajos costos laborales, así como su proximidad al mercado estadounidense."
En particular, sobre su visita a Estados Unidos en agosto, donde propuso un tratamiento especial sobre la migración mexicana "Mr. Fox sólo ganó el silencio ante sus propuestas de abrir las fronteras", dijo el matutino británico Financial Times.
The Washington Post, por su parte, apuntó que Fox "Defraudó a los reformadores al elegir a un general del Ejército mexicano como procurador general."
El gabinete
Todos los medios coinciden en señalar que el equipo del presidente Fox, es una mezcla ecléctica de empresarios exitosos con izquierdistas con nula o escasa experiencia política.
Para Time se trata de una "mezcla equilibrada de tecnócratas, empresarios, miembros del PAN y algunos izquierdistas."
The New York Times es directo: "a Jorge Castañeda, secretario de relaciones Exteriores, le falta experiencia diplomática. Él enfureció recientemente a la prensa mexicana al escribir una arrogante columna periodística en la que acusó a los periodistas de perezosos y no profesionales."
Para Le Monde, matutino francés, del 1 de diciembre, "La presencia de Monsieur Castañeda podría provocar tensiones, curiosamente con dos países perfectamente antagónicos: Estados Unidos y Cuba. El nuevo ministro de relaciones exteriores tuvo una reacción vivamente crítica ante la entrada de México en 1994 al Tratado de Libre Comercio norteamericano y, por otro lado, su biografía crítica sobre el Che Guevara no será jamás el libro de cabecera de Fidel Castro, antes al contrario."
Otro miembro del gabinete que llamó la atención fue el secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz. Para The New York Times, "Mr. Gil personifica las filosofías de su viejo profesor en la Universidad de Chicago, Milton Friedman." Le Monde, por su parte, recuerda que fue funcionario durante el gobierno de Carlos Salinas, "pero sobre todo es conocido por haber sido director de la compañía Avantel, asociada al grupo financiero Banamex, que trata de romper el monopolio de hecho ejercido por el gigante mexicano de las telecomunicaciones, Telmex."
"Soy priísta; lo soy desde hace 23 años. Priísta convencido, y lo digo y lo pueden decir así", declaró el mismo Gil a El País el 3 de diciembre. El matutino español considera: "Uno de sus éxitos fue bajar la tasa del IVA del 15% al 10%, consiguiendo a la vez una mayor recaudación. Su gestión, de todas formas, fue criticada como excesivamente severa con los contribuyentes cautivos y muy tolerante con los grandes evasores. Gil considera que las decisiones del presidente saliente, Ernesto Zedillo, durante la crisis de 1994-95, agravaron la situación, pues, además de la brusca devaluación, no se tomaron en cuenta las recomendaciones de la Comisión Nacional Cambiaria en favor de la flotación del peso."
"Si hay una debilidad, es que no hay mucha fuerza política ahí", dijo Damian Fraser, analista principal de UBS Warburg en la Ciudad de México a Financial Times.
The Economist sugiere que habrá "Una división del trabajo: el gabinete gobernará, mientras Mr. Fox estará de gira, vendiendo de puerta en puerta su visión."
El presidente
"Quiero ser el mejor presidente que este país haya tenido alguna vez", manifestó el nuevo presidente a Time, que revela: "En Guanajuato se maravilló con los seminarios de Ramón Muñoz Gutierrez, psicólogo y gurú empresarial. En algunas sesiones el gobernador y sus colaboradores cerraban los ojos e intentaban visualizar los cambios que sufriría el estado en cinco, 10 y 20 años." Asimismo, afirma: "Fox puede llegar a ser un inquisidor severo."
Benevolente, The Economist afirma: "Mr. Fox es un demócrata, con legitimidad incuestionable. Y es un vendedor inteligente, como corresponde a un ex gerente de Coca-cola."
El País lo considera "el político de perfil empresarial." Le Monde, en cambio, dibuja una silueta contradictoria: "Homofóbico, sensible, mal educado, atento, grosero, agradable, poco culto, curioso, brutal, seductor, impulsivo, brillante, bocón, hablador, indeciso, eficaz, carismático, demagógico. Una mezcolanza de campesino latino inquieto, pasado por Harvard y formado con los métodos de una gran multinacional norteamericana. El hombre Fox resulta de una alquimia tan extraña como oscura." (Es en estos momentos cuando digo: merci Petit Larousse!)
Manifestó una de sus tendencias el presidente a Time: "Uno de mis sueños es trabajar hacia un TLC plus. Que de 15 a 25 años podamos integrar totalmente nuestras naciones. Si podemos hacer este sueño realidad, tendríamos corredores desde Canadá, Estados Unidos, atravesando México y bajando hasta Panamá. Serían carreteras, vías férreas, gasoductos y líneas de electricidad que reforzarían la capacidad comercial entre nuestros países."
José de Jesús Batta, quien fue su asesor económico en 1990 dijo a Le Monde: "80% de las la acciones de Vicente se deciden al servicio de su imagen y su promoción; el 20% restante se realiza por sí mismo."
Grandes expectativas y… grandes riesgos
Sin duda las expectativas que generó Fox ante propios y extraños son enormes. Pero existe el riego de no cumplir con ellas.
Un Congreso divido es lo que advierten todos los medios extranjeros. "Fox ni siquiera cuenta con un control firme sobre el propio PAN —dice Time—, aunque milita en el partido desde hace 12 años. Los representantes de la vieja guardia aún lo consideran como a un intruso. En el ámbito económico, cuenta con el apoyo de algunos legisladores cuyos distritos se beneficiarían directamente con la ayuda federal. Por lo menos uno de los líderes del PRD, el gobernador de Zacatecas Ricardo Monreal, coincide con esta táctica."
"Mr. Fox admite a su necesidad por apoyo popular", consigna Financial Times. El presidente dijo a The Economist: "Voy a estar haciendo campaña; la voy a continuar durante seis años."
Business Week titula "Fox prometió el mundo. Será difícil cumplir". Un problema: cómo reunir fondos para financiar sus ambicioso programas de crecimiento y de empleo; apunta que deberá hacer una reforma fiscal para ello, aunque eso tal vez no resulte suficiente. The Washington Post afirma que es incierto de dónde saldrán esos fondos.
Otro riesgo viene de fuera, pero puede afectar todo el orden interno: la desaceleración de la economía norteamericana. Dijo Financial Times en su editorial del 6 de diciembre: "Mucho del éxito de México —y también de su vulnerabilidad—, deriva de su creciente integración con la economía norteamericana." Business Week escribió: "Los asesores económicos del presidente temen que, a menos que el gobierno reduzca el crecimiento, los consumidores mexicanos seguirán registrando altos niveles de importaciones. Eso causaría un aumento en el déficit de la cuenta corriente a niveles del insostenibles y pondría a la orden del día una dolorosa devaluación del peso."
The Economist Coincide con esta observación. Señala que México afronta el riesgo del sobrecalentamiento y que requiere de una dirección cuidadosa de la economía ante la desaceleración norteamericana.
Como editorializó El País: "Fox necesitará algo más que los 15 minutos prometidos durante la campaña electoral para «cambiar soldados por empleos.»"
Newsweek manifestó: "La mayoría de los analistas dice que el cambio más importante no vendrá de lo que haga Fox, sino de lo que él representa: una salida novedosa después de 70 años de dominio de PRI. «Sólo la sociedad puede cambiar esto. No Fox,» dice Ernesto Lopez Portillo que ha escrito extensivamente sobre seguridad pública. «no creo en los mesías. »"
8 de diciembre de 2000
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