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Tema 5. Los apologistas griegos del siglo II
a) Características generales de la literatura apologética cristiana de los primeros siglos |
San Justino, mártir |
a) Características generales de la literatura apologética cristiana de los primeros siglos
Los Padres apostólicos y los primeros escritores cristianos se dirigen principalmente a los fieles y buscan su edificación. Los apologistas del siglo II, en cambio, salen en defensa del cristianismo ante los cada vez más frecuentes ataques de los paganos.
Ataques de los paganos al cristianismo en el siglo II
Los principales ataques se centran en la idea falsa de que el cristianismo destruye la sociedad y es enemigo del imperio. Atacaban a los cristianos de:
Según San Justino el origen está en el odio de los judíos al cristianismo. Bastaba la denuncia para condenar a los cristianos (cfr. rescripto de Trajano a Plinio, en el siglo II).
Los principales escritores paganos cultos que escribieron para desprestigiar al cristianismo (el emperador Teodosio quemó muchos de estos escritos) fueron los siguientes:
Posición de los Apologistas griegos del siglo II ante estos ataques
En resumen son tres:
Veamos más detenidamente cómo salían los Apologistas en defensa del cristianismo:
Cristianismo y filosofía pagana
Los apologistas, al contacto con la cultura helénica, comienzan la exposición filosófica de las verdades cristianas. Los apologistas son paganos cultos que se convierten en los primeros teólogos. Asumen la filosofía helénica, pero dando por supuesto que el cristianismo es superior a la filosofía. Por ejemplo, San Justino dice: "los que han dicho alguna verdad... son de los nuestros y su verdad nos pertenece".
Aunque algunos apologistas rechazan y critican la filosofía pagana, otros la admiten como una preparación para el Evangelio, ya sea porque conceden a la razón la posibilidad de conocer algunas verdades reveladas de tipo natural, ya sea porque piensan que los antiguos filósofos pudieron recoger algunas de estas verdades de los escritos de Moisés.
Especialmente Homero y sobre todo Platón (concepto de creación en el Timeo, concepto de alma en Fedro, huida del mundo para acercarse a Dios en el Teeto) fueron fuentes de inspiración para la tarea de los apologistas. La utilización del concepto de Logos (como ser intermedio a través del cual Dios crea el mundo: concepción cosmológica) para referirlo a Cristo siguiendo la doctrina paolina y joánica de considerar a Cristo como Logos, Sabiduría del Padre, se revelaría muy importante para el futuro, tanto por el peligro de subordinacionismo que encerraba como por la gran riqueza que contiene para la formulación del dogma cristológico.
Tipos de apologías
Transmisión de los textos
Casi todas las obras de los apologistas las conocemos a través del Codex Parisinus gr.451. Se trata de un manuscrito que Aretas, obispo de Cesarea, mandó copiar en 914. En este manuscrito, que esta en la Biblioteca Nacional de Paris, faltan los escritos de Justino, los tres libros de Teófilo Ad Autolycum, la Irrisio de Hermias y la Epistulam ad Diognetum.
Bibliografía: Simonetti, c. 5, Quasten I, 187-250.
Introducción
San Justino es el apologista más importante porque utiliza ampliamente la filosofía griega que para él es verdadera pero incompleta. Toda la verdad que existe en los distintos sistemas filosóficos nos pertenece a los cristianos que la tenemos en plenitud, ya que nosotros hemos conocido al Verbo, y ellos sólo lo han conocido oscuramente en la creación.
De padres paganos, nace a principios del siglo II en Flavia Neápolis (Sichem, Palestina). Busca la verdad primero con un estoico (que no le logra explicar la esencia de Dios), luego con un peripatético (con un interés económico que decepciona a Justino) y después con un pitagórico (que le obliga a estudiar música, astromomía y geometría). Se hace platónico pero en cierta ocasión, paseando junto al mar, un viejo le habla de la sabiduría de los profetas y Justino se convierte al cristianismo en Efeso. Se cubre con el pallium (manto de los filósofos) y va a Roma, en epoca de Antonino Pío (138-161), como predicador ambulante (profesor itinerante). Funda una escuela privada. Una pugna con Crescencio, filósofo cínico adversario suyo, le lleva al martirio con seis compañeros, siendo prefecto Junio Rústico (165). Taciano es discípulo suyo.
Sus tres escritos dos Apologiae y el Dialogo contra el judio Trifón se conservan en un manuscrito de mediocre calidad, de 1364 (Codex Parisinus n.450). Tienen defectos literarios innegables: disgresiones frecuentes, pensamiento desarticulado, falta de elocuencia y vehemencia, pero revelan un carácter sincero y recto que trata de llegar a un acuerdo con el adversario.
Las Apologías de San Justino
Parece que la segunda (15 capítulos) es un apéndice o adición de la primera (68 capítulos). Ambas van dedicadas a Antonino Pío (138-161). Las escribió en Roma entre 148 y 161. La ocasión fue el martirio de tres cristianos siendo Urbico prefecto. Eusebio las cita.
La primera Apología
Tiene 68 capítulos. Escrita entre los años 150 y 155, en Roma, y dirigida a Antonino Pío.
Segunda Apología
Es continuación de la primera. Escrita entre los años 150 y 160.
Diálogo con Trifón
Es la más antigua apología contra los judíos. Es posterior a las Apologías.
Se trata de la recensión de un diálogo o disputa de dos días de duración con el judío Trifón (Tarfón, probablemente, rabino de Éfeso), sostenida en Éfeso entre los años 132 y 135. Dedicada a un tal Marco Pompeyo. Consta de 142 capítulos:
Obras perdidas y manuscritos pseudo justinianos
Obras perdidas: Liber contra omnes haereses; Contra Marción; Discurso contra griegos; Refutación; Sobre la soberanía de Dios; Sobre el alma; Salterio; Sobre la resurrección.
Manuscritos pseudo justinianos: Cohortatio ad Graecos (s. III); Oratio ad Graecos (que es una apología pro vita sua de un cristiano griego convertido) (s. III); De monarchia; etc.
Teología de Justino
Hay que tener en cuenta que las obras que conservamos no son propiamente teológicas. En ellas se nota una fuerte influencia platónica, filosofía que a juicio de Justino poseía el más alto valor. Se trata del eclecticismo religioso del medio platonismo, que es una mezcla de la ética y psicología estoica con un misticismo de tendencia religiosa (Trevijano).
Concepto de Dios
Dios es uno, bueno, sin principio, ingénito (agenetos), inefable y sin nombre (nadie se lo ha puesto porque no hay nadie antes que El), trascendente. Su mejor nombre es el de "Padre" por ser el Creador de todo.
Sostiene la trascendencia absoluta de Dios; niega el panteísmo y la omnipresencia substancial de Dios en el mundo.
Se salva el abismo entre Dios y el mundo porque el Logos es una emanación de Dios, una procesión del interior de Dios (como el fuego que procede de otro fuego; como la Palabra mental). Hay una cierta tendencia al subordinacionismo. Cristo es una persona divina pero subordinada al Padre.
Dios crea y ordena todo per Verbum (Logos), que es intermediario entre Dios y los hombres. El Hijo de Dios es igual a Dios. En la razón de cada hombre hay semillas ("sperma") ingénitas de verdad ("logicas"). Esto explica que ya entre los paganos (Heráclito, Sócrates) encontremos gérmenes de verdad. En cierta manera se puede decir que fueron verdaderos cristianos porque vivieron según las normas del Logos. Más solamente los cristianos poseen la verdad entera porque Cristo se les apareció como la Verdad en persona. Existe un verdadero endiosamiento del hombre, por el Logos.
No existe conflicto entre la fe y la razón. La razón tiene un valor intrínseco para conocer algunas verdades.
María y Eva
Es el primer autor cristiano que profundiza en el paralelismo de Adán-Cristo y Eva-María. Por un lado están la obediencia, la fe, la alegría. Por el otro la desobediencia, el pecado, la muerte.
Angeles y demonios
Justino es uno de los primeros testigos del culto y patrocinio de los ángeles a quienes concibe con un cuerpo espiritualizado. Explica su función y naturaleza.
Los demonios serían hijos de ángeles y mujeres que serán castigados y lanzados al fuego eterno hasta la segunda venida de Cristo. Los herejes son instrumentos de los demonios. Los demonios se someten al nombre de Jesús.
Pecado original
Explica cómo nuestros Primeros Padres eran hijos de Dios y dioses, de alguna manera. El hombre es un ser capaz de deificación (poder de hacerse dioses).
Bautismo y Eucaristía
Al final de su Primera Apología, habla sobre la Eucaristía, instituida por Cristo. Menciona la presencia real. En el capítulo 65, de los recién bautizados y en el capítulo 67, en general. Explica el tipo semi-fijo de liturgia que se celebraba entonces. Los fieles se reunían los domingos para asistir a la celebración en que se leía la Sagrada Escritura (Antiguo y Nuevo Testamento: "Memorias de los Apóstoles") que iba seguida de un sermón. Después tenía lugar la oración por todos los fieles y el ósculo de la paz. Se presentaban el pan y el vino. Se pronunciaba la oración consecratoria (las mismas palabras de Cristo en la Ultima Cena). Los diáconos repartían la Comunión a los presentes y la llevaban a los ausentes, enfermos, etc. (cfr. ECC 1345).
Explica también cómo se llevaba a cabo la ceremonia del Bautismo: instrucción, oración, ayuno, penitencia, inmersión en el agua y bautismo ("iluminación") en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
En su "Diálogo con Trifón" (117,2) compara la Eucaristía con el Sacrificio de Malaquías. Es el primero que menciona a la Eucaristía como "oblatio rationabilis" (logike thusia) de los filósofos, expresión utilizada en el Canon Romano. Rechaza los sacrificios externos de sangre.
No desarrolla una eclesiología especulativa, como sucede, por ejemplo en la epístola a los Efesios y en el Pastor de Hermas.
Ideas escatológicas
Comparte las ideas quialistas y milenaristas tan extendidas en su época (mil años del reinado de Jesús antes de su segunda venida).
Piensa que las almas de los fieles difuntos, al morir van al hades hasta el fin del mundo, excepto la de los mártires que van al Cielo inmediatamente.
Bibliografía: Simonetti, c.5, Quasten I, 187-250.
c) Breves noticias sobre los demás apologistas griegos de este período: Cuadrato y las Epístolas a Diogneto; Arístides; Aristón de Pella; Taciano; Atenágorás; San Melitón de Sardes; San Teófilo de Antioquía
Cuadrato
Eusebio menciona un pequeño fragmento de la Apología de Cuadrato (a. 125) dirigida a Adriano (117-138), que encaja en una laguna del "Discurso a Diogneto"; por eso, parece ser que la "Apología de Cuadrato a Adriano" es nada menos que el conocido "Discurso a Diogneto" (o "Epístola a Diogneto").
Cuadrato es el primer apologista. Conoció a algunos "de los que fueron curados o resucitados por Cristo". Es un griego culto, ateniense. Conoció a Pablo y a Juan. Según San Jerónimo fue obispo de Atenas, o por lo menos fue presbítero.
El "Discurso a Diogneto", del año 124, es muy breve. Está dirigido a Adriano, uno de cuyos apelativos era "Diogneto" ("conocido de Zeus"). Fue leido en público y entregado al emperador.
Es de un estilo muy perfecto. Su autor dominaba la retórica. A la vez es sencillo y profundo. Algunos piensan que su autor podría ser el mismo Quadrato, otros (Trevijano) piensan que es posterior (años 190 a 200) y su autor podría localizarse en el ámbito alejandrino (ΏPanteno?).
Contenido
Bibliografía: Simonetti, c.5.
Arístides de Atenas
La primera Apología que conservamos (sin contar el "Discurso a Diogneto") es la de Arístides de Atenas, también dirigida a Adriano. Fue dirigida a Adriano hacia el año 124 a 126, cuando el emperador estuvo en Atenas.
Es un escrito sencillo, lleno de nobleza y de tono elevado.
Contenido
Bibliografía: Simonetti, c. 5.
Aristón de Pella
Aristón de Pella (140) es un escritor antijudío.
Taciano el Sirio
Discípulo de San Justino en Roma. En oriente fundo una secta herética (los encratitas o abstinentes) caracterizada por su rigorismo moral: se abstenían de la carne, del uso del matrimonio, del vino. Llamados también "aquarii".
Obras
Bibliografía: Apuntes.
Atenágoras de Atenas
En el año 177 escribe una apología (Legatio) a Marco Aurelio y Cómodo. Es una súplica en favor de los cristianos.
Sus obras tienen una gran calidad, son convincentes y tienen un estilo excelente. De gran profundidad teológica, conoce a fondo la cultura griega.
La Apología (Súplica en favor de los cristianos) tiene tres partes:
Descuida la presentación del "Jesús histórico" (Trevijano).
Otra obra es: Sobre la resurrección de la carne (opúsculo). Está dirigida a los griegos que consideraban esta doctrina ininteligible.
Bibliografía: Apuntes.
Melitón de Sardes
Melitón de Sardes (175): es un teólogo asiata; de esta teología hay antecedentes del error monarquiano; en su doctrina cristológica afrima la existencia de dos naturalezas en Cristo como reacción al error monarquiano (Trevijano).
Melitón de Sardes es autor de una de las Homilías pascuales de autores cuartodecimanos que se conservan:
Los cuartodecimanos celebraban la Pascua el día 14 de Nisan, y daban particular relieve a la Pasión de Cristo, en lugar de a la Resurrección, como se hacía en Occidente.
San Teófilo de Antioquía
Nace cerca del Eúfrates. Es el sexto obispo de Antioquía. Su formación es helénica.
Escribió Ad Autolycum (a. 180), que consta de tres libros:
Bibliografía: Apuntes.