El Chonch�n
Muchos hemos oido su estridente 'tue-tue' revoloteando sobre los tejados del caser�o o sobre nuestras propias cabezas en los caminos del campo, pero nadie ha logrado verlo. Esto explica que no haya acuerdo en torno a su forma y condici�n. Un respetable autor lo describe con 'figura de una cabeza humana, cuyas orejas le sirven para volar en la oscuridad, a la manera de un ave nocturna'. Esta �ltima comparaci�n con un ave aclara que no es un verdadero p�jaro, sino un brujo haciendo uso de su facultad de volar. La descripci�n, en cambio, parece s�lo una suposici�n basada en la forma en que el brujo consigue volar, que es as�: (1) El brujo, hombre o mujer, se encierra en su cuarto al obscurecer, tomando algunas medidas para no ser visitado por extra�os durante la noche. (2) Aplic�ndose ciertas pomadas m�gicas en la garganta, se separa la cabeza del cuerpo, sin que se derrame ni una gota de sangre. (3) Mientras el cuerpo reposa pl�cidamente, a la cabeza 'le salen inmediatamente alas y se lanza al espacio'. No es un vuelo sin rumbo. Su viaje puede ser a la cueva de Quicav� de Salamanca u otra en que se celebre un 'aquelarre' (reuni�n nocturna de brujos), puede dirigirse al lecho de un enfermo o a causar cualquier 'da�o' solicitado por alg�n mortal enojado con otro. Si oimos sobre nuestra casa su 'tue-tue' debemos decirle 'Pasa, chonch�n, tu camino' y asi lo har�. Porque si le dijeran ' Vuelve ma�ana por sal', al otro dia se presentar� una anciana harapienta o un elegante caballero, que dir�n: 'Vengo por la sal que me ofrecieron anoche'. En ese caso, lo mejor que se puede hacer es entregarle un salero, pu�s de lo contrario el chonch�n tomar� la oferta por una burla y se vengar� cruelmente.
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