Carreras a la Chilena
Las carreras en pelo o a la chilena, que tienen por cancha un camino real, o una alameda, son las que entusiasman m�s a los campesinos. No hay para qu� describir el j�bilo de una de estas justas en que el jinete sin montura, sin espuelas, agarr�ndose solamente de las crines, llega a la meta. En ocasiones se establecen condiciones: cuadra y media, jinete libre. Cuando hay carreras, cualquiera que sea la distancia, nadie, ese d�a, se queda en casa. Las mujeres, llevadas al anca, presenciar�n como en una tribuna criolla esta fiesta de pura alma nacional. La carrera a la chilena no es un juego de azar, aunque se crucen apuestas. El inter�s de la ganancia es absolutamente secundario; la carrera se hace por la carrera misma, por el triunfo del animal y por el placer que experimenta su due�o. A menudo, los asistentes, los concurrentes a estas carreras se exaltan y se forman boches. El fallo est� dado, el Juez de la carrera, el Comisario y los vedores, dictaron su sentencia. (Oreste Plath)
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