Alguna vez tuvimos un país.
Cuando recuerdo, entre brumas,
me parece mentira.
Pero tuvimos un país,
una limpia manera de respirar el aire,
el viento solitario y las mañanas
con luminosas ganas de vivirlas.
Cuando recuerdo, entre la noche,
me parece mentira,
tal vez un cuento que me contó mi padre
o el País de Alicia entre las Maravillas.
Un País que se parecía mucho a la alegría,
como un viejo contento.
pero para qué recordarlo
si con lo que tenemos
ya es suficiente para el sufrimiento.