Mandatario deja
gran parte de las decisiones al Congreso y al Consejo de Ministros
Presidente Paniagua: no habrá cuotas partidarias en el
gabinete
Por MARIELA BALBI
La política en el Perú ha sufrido un cambio de 180 grados y esto incluye el estilo presidencial. El del Presidente Valentín Paniagua está muy lejos de la confrontación y los epítetos. El flamante Jefe del Estado considera que un gobierno de transición como el suyo tiene, necesariamente, que basarse en el consenso. Prudente, cauto y modesto, el Primer Mandatario no promete grandes cambios ni transformaciones espectaculares. Su meta es que el proceso electoral sea transparente y que se mantenga la estabilidad económica del país. A diferencia de antaño, el Presidente Paniagua anuncia que respetará escrupulosamente la Constitución.
-Sr. Presidente, en Palacio de Gobierno dijo Ud. con sentido del humor:
"De ser personaje anónimo pasé a ser jefe de Estado", si a ello le sumamos que
Ud. obtuvo cerca de 15 mil votos como congresista ¿cómo definiría su cargo?
Yo soy Presidente de la República por haber ocupado la presidencia del Congreso. Y
llegué ahí exclusivamente por el consenso de las fuerzas democráticas de oposición. Mi
presencia en Palacio de Gobierno no obedece a una elección del pueblo, soy simplemente un
miembro del Congreso que por previsión constitucional accedió a esta función, lo cual
es un honor enorme para mí.
-¿Ud. es consciente de que en realidad está administrando una transición...?
Así es, lo dije en Palacio y ahora lo ratifico. Simplemente, nos compete conducir de
manera responsable y seria este proceso de transición hasta la elección del nuevo
gobierno. Consiguientemente, no nos corresponde enmendar sustantivamente las líneas de la
política anterior, sobre todo en lo económico, sino garantizar que el proceso electoral
se desenvuelva en condiciones apropiadas. Mi objetivo es que el proceso de transición no
lastime más la situación económica del país y cuidar de la estabilidad económica,
social y jurídica.
-¿Le han ofrecido algo los grupos de oposición? ¿Ha conversado con ellos?
En absoluto, nada. No tengo ningún compromiso que no sea la defensa de la
constitucionalidad y asegurar la estabilidad del país y garantizar a todos los peruanos
que en esta etapa pueden confiar en que, de Palacio de Gobierno, no saldrá ninguna
disposición que pudiera favorecer o perjudicar a ningún sector político. La marcha del
Estado continúa, esperamos que se desenvuelva con respeto a la Constitución.
-¿No es necesario obtener el consenso de las fuerzas de oposición?
Trato de tenerlo en la medida de lo posible. Buscaré que las decisiones se den bajo
consenso.
-¿Qué espera de Perú 2000?
Bueno, las expresiones que dieron en el debate parlamentario han sido claras. Nadie
deseó que fracasara, todos han formulado votos para que este gobierno transitorio tenga
éxito.
-Perú 2000 puede volverse un grupo opositor fuerte
Es probable. Es perfectamente legítimo que las fuerzas políticas actúen de acuerdo
a la percepción que tienen del país. Naturalmente, todo gobierno desearía que no
existiera oposición o, de haberla, que no perturbe la solución de los problemas que hay
que confrontar.
-He escuchado lo siguiente, ¿por qué elegir a Javier Pérez de Cuéllar como primer
ministro cuando perdió las elecciones en el 95 y vive fuera del Perú?
Porque es una personalidad nacional, que conoce perfectamente los problemas del país.
Tiene una presencia internacional que facilita enormemente la negociación de recursos que
el Perú necesita para poder equilibrar su presupuesto. Además puede transmitirle al
mundo que acá hay estabilidad, dando tranquilidad a los inversionistas que se han
retraído en los últimos tiempos.
-¿Esa será la misión de JPC?
Además, internamente, su prestigio, su seriedad y su lucidez contribuirán a
encontrar las fórmulas de consenso. El símbolo y signo del gobierno de transición es la
búsqueda de consenso. ¿Quién mejor que JPC para ello? Su experiencia negociadora en la
ONU lo garantiza.
-Algunos piensan que el consenso es una utopía en el Perú, que se necesita un
gobierno determinado, fuerte.
Es probable que ese criterio se aplique a un gobierno que comienza, no a uno de
transición que tiene que administrar una escasa a etapa de ocho meses. Ahí el consenso
es indispensable. Por eso yo quiero la colaboración de todos, detrás de mi esfuerzo no
hay ningún apetito político inmediato.
-Pérez de Cuéllar ha dicho que el gabinete será técnico. ¿No es una frase
que recuerda al fujimorismo: no soy político, soy técnico? ¿Qué significa
técnico?
Para un demócrata como JPC implica y presupone una clarísima concepción
democrática. Una identificación plena con el propósito de respetar y hacer respetar la
Constitución, pero al mismo tiempo un lúcido conocimiento de los problemas sectoriales
que cada ministro tiene que abordar.
-¿Y que no tenga un afán partidario?
Podría ser: y que no tenga un interés político inmediato. El propósito de este
gobierno es garantizar un estado neutral en el próximo proceso electoral.
NO A LAS CUOTAS
-Entonces, en el gabinete no habrá un repreesentante de cada partido.
Esa no es la idea, no habrá cuotas. Pero estoy consultando a todos los sectores para
que, en su conjunto, el gabinete refleje el consenso. Es perfectamente posible. Por
ejemplo, la designación de JPC no ha sido cuestionada por nadie.
-Se teme que en su gobierno aparezcan figuras rancias políticamente hablando.
Puede verse figuras que hayan estado en otros gobiernos. Pero no hay que menospreciar
la imaginación del gabinete. En estos ocho meses no se puede intentar cualquier otro tipo
de política que no sea la que he señalado: garantizar el proceso electoral.
-¿Acción Popular queda fuera de este gobierno de transición?
Ningún partido está en el gobierno de transición. No estoy aquí como representante
de AP.
-¿Las privatizaciones serán revisadas?
No, yo me he referido a que hay que examinar los destinos de los fondos de la
privatización.
-¿Qué impresión le da que sólo queden 500 millones de dólares de la
privatización?
Como Presidente no me corresponde emitir ese tipo de opiniones. El tema está en el
debate como para que todos los partidos políticos se pronuncien. Hay que examinar la
información disponible.
¿DUDAS SOBRE LOS PUERTOS?
-El anterior gobierno previó la privatizaciión de los puertos y otros, ¿se detendrán?
Eso lo determinará el Consejo de Ministros. La privatización es una política
necesaria, continuará sin alterar substantivamente lo que ha venido haciéndose. El
Consejo de Ministros evaluará las privatizaciones en marcha y resolverá de acuerdo a los
intereses nacionales las que deban hacerse en el futuro inmediato. Tampoco se trata de
anticipar decisiones que corresponderá al gobierno elegido el 8 de abril del 2001. Quiero
ser claro, no pretendo convertir a este gobierno en un régimen que cambie, transforme,
modifique, creando así mayor incertidumbre de la que ya existe. Las grandes líneas no se
pueden cambiar, eso le corresponde al próximo gobierno que elegirá el pueblo.
-¿Ratificará los ascensos militares?
Una vez más le digo, este no es un gobierno personal sino de un equipo. Este
determinará qué es lo que corresponde. Si fuera un Presidente elegido por el pueblo
tendría pleno derecho a expresar mis opiniones, pero dirijo un régimen transitorio que
tiene que administrar simplemente una situación creada. Es algo por evaluar.
-¿Su gobierno de transición se compromete a capturar a Montesinos?
El juez ha ordenado la captura de Montesinos. La Constitución establece que el Poder
Ejecutivo tiene que cooperar con la administración de justicia. Cumpliremos rigurosamente
con el mandato constitucional.
-¿Montesinos es un delincuente para Ud.?
No creo que me corresponda hacer un juicio de valor, pero hay hechos que han ameritado
su enjuiciamiento. Hemos visto conductas censurables y punibles, pero no nos corresponde a
nosotros determinar el grado de responsabilidad sino a los jueces.
-Si el caso Montesinos arrastra a Fujimori, ¿éste debería ser investigado?
La Constitución indica que la ley protege y obliga a todos. Y eso no excluye al
Presidente de la República.
LAS AUTOCRACIAS
-¿Qué piensa Ud. del final que tuvo el gobierno de Fujimori?
Creo que lamentablemente terminó su gestión con un gesto que ha sido criticado
inclusive por sus partidarios y que ha motivado una reacción muy áspera de sus propios
colaboradores inmediatos que eran miembros del gabinete. Como ocurre casi siempre, las
autocracias no terminan bien. Hay una crisis muy severa en el país y el ex Presidente no
retornó como era su obligación. Esto ha suscitado una serie de sospechas que la justicia
se encargará de aclarar a medida que avancen las investigaciones.
-El fujimorismo piensa que declarar la vacancia de Fujimori fue un acto excesivo de la
oposición. ¿Era necesaria la vacancia?
A mí me corresponde respetar la decisión del Congreso. Como presidente del Parlamento
sólo me correspondía tramitar el pedido.
-¿No hubo entonces venganza como dijeron los fujimoristas?
No creo que la motivación fundamental haya sido la venganza.
OXÍGENO PARA LA MESA
-¿Habrá cambios en el gobierno de las regioones, en los CRTS?
He dicho con claridad que este es un gobierno transitorio, sí pueden haber ciertas
modificaciones administrativas, etc., pero es algo que se tiene que examinar con
detenimiento.
-El Defensor del Pueblo ha propuesto una comisión de la verdad, ¿le dará luz verde?
Esto es algo que se adoptó en la Mesa de Diálogo, a propósito del tema de la
reconciliación. Debe seguir su camino. Si el Defensor del Pueblo considera que eso es
indispensable para el bienestar del país, bienvenido sea si además tiene la aceptación
del Congreso.
-¿Le debemos decir adiós a la Mesa de Diálogo?
La Mesa ha cumplido una función muy importante y es algo que debemos examinar junto
con la OEA. Cualquier decisión que se adopte debe ser consultada con el Consejo de
Ministros.
-¿De qué sirve ahora la Mesa de Diálogo?
Esa es una opinión respetable, pero hay que evaluar. Si pudiera cooperar a la
solución de los problemas que tenemos pendientes en el Perú pues serviría para lo mismo
que ha contribuido hasta ahora, acelerar cambios pendientes.
-Alejandro Toledo ha pedido que se adelanten las elecciones, ¿es factible?
Los plazos legales y los términos en los que se deben desarrollar las elecciones
hacen imposible esto.
MORALIZACIÓN NECESARIA
-Vamos a vivir una catarsis moral, conformee se profundiza en estos diez años salta la
pus. ¿Teme que esto concentre la atención del país y dificulte la marcha del
mismo?
Es una posibilidad, pero la moralización es necesaria. Si el debate sobre estos
hechos distrae, por ejemplo, la marcha económica o el debate programático del proceso
electoral, es una consecuencia inevitable de hechos que tampoco pueden silenciarse. Lo
censurable sería que por cualquier consideración se guardara reserva sobre hechos que el
país o el Congreso deben conocer.
-Debe derogarse la ley que se dio para Alan García y que le impide postular en las
elecciones?
Cuando se discutió ese proyecto de ley, Javier Alva Orlandini fijó la posición de
Acción Popular y se opuso porque violaba la Constitución. Rompe el principio de
presunción de inocencia. Su derogatoria es un tema que corresponde al Congreso. La
posición de AP sería la que he mencionado.
-Ud. ha sido demócrata cristiano y luego populista, ¿se siente más demócrata
cristiano o más populista?
Es una falsa dicotomía, yo dejé de militar en la década del 60, pero es un tema muy
largo. Soy miembro de Acción Popular y he probado que soy un leal militante del partido.
Se mejorará el perfil de la deuda
Debemos respetar nuestros compromisos
-Ayer, Ud. ha conversado largamente con Carlos Boloña. ¿Q ué país le
dejan?
Ese es un tema que tienen que tratar el Consejo de Ministros y el encargado de la
cartera de Economía. Yo me niego a hablar de ese tema porque soy absolutamente consciente
de que cualquier declaración mía puede generar inquietud en los medios financieros y en
el sector económico.
-¿Admite que la situación es muy delicada en lo económico?
Esa evaluación tendrán que hacerla quienes ocupen el cargo correspondiente.
-¿Silva Ruete es un candidato seguro para el Ministerio de Economía?
Es un hombre con calificaciones suficientes para ese cargo o para otra
responsabilidad. No puedo definir nada hasta hablar con el Premier.
-¿Le sugerirá a Pérez de Cuéllar para que lo incluya?
Silva Ruete siempre es una persona valiosa y útil.
-En su discurso al Congreso mencionó la reestructuración de la deuda externa ...
No, no, no. Yo he hablado de mejorar el perfil de la deuda, que es lo mismo que ha
venido sosteniendo Boloña en los últimos tiempos.
-¿Qué significa eso?
No soy un economista, pero la situación del país exige que el servicio de la deuda
esté ajustado a las previsiones establecidas conforme a los compromisos adquiridos. Sólo
he querido ratificar una política en materia de deuda externa que se ha venido
practicando en los últimos tiempos.
-¿Es continuar con lo anterior?
Así es. El mínimo de seriedad del país exige eso.
-¿El Perú puede pagar cerca de 900 millones de dólares al año por deuda ...
Yo prefiero no comentar los temas económicos. Uno no puede apartarse de los
compromisos adquiridos, más aún cuando estamos entrando a un nuevo presupuesto diseñado
por el gobierno anterior y sólo estaremos seis meses en el gobierno.
-¿El presupuesto será una camisa de fuerza para su gobierno?
Por supuesto que lo es. Mi responsabilidad, y el país lo sabe, no es hacer grandes
transformaciones sino asegurarle al país una administración seria, responsable, que
garantice un proceso electoral limpio y democrático.
Sobre la licencia al cargo de titular del Legislativo
El presidente y el Papa
-¿Por qué pidió licencia a su cargo de parlamentario, para muchos juristas es una
decisión errada...
Actué así porque existía una objeción que hubiera entorpecido la solución del
problema de la sucesión presidencial, pero es un tema aún pendiente sobre el cual el
Congreso tiene que pronunciarse. Las opiniones están divididas.
-Ud. no puede tener licencia hasta el 28 de julio del 2001.
Así es. Por eso el Congreso tiene que resolver.
-¿La mesa del Congreso tiene que ser renovada o sólo elegir al presidente?
Ese es otro tema pendiente, y también el Congreso debe pronunciarse al respecto. No
puedo, como Presidente, aconsejar o sugerir a un poder que es autónomo.
-Pero Ud. puede opinar sin injerir, ¿no está haciendo la de Poncio Pilatos?
No, no, en lo absoluto. Lo que pasa es que nos hemos habituado a que el Presidente de
la República se convierta en una especie de Papa que habla ex cátedra sobre todos los
problemas del país, judiciales, legislativos, etc. Olvidando que dentro de una estructura
institucional cada cual tiene su competencia. No es la misión del Presidente de la
República aconsejar o sugerir al Congreso o al Poder Judicial lo que debe hacer. Y eso,
que yo he criticado antes, no lo voy a practicar desde acá. Ni siquiera bajo el pretexto
de emitir opiniones.