ENTREVISTA A VALENTIN PANIAGUA, NUEVO PRESIDENTE DE PERU
"La prensa debe ser independiente"
Por CECILIA VALENZUELA. Agencia Imediaperú.
Especial para Clarín.
Valentín Paniagua es un hombre menudo, de hablar pausado y sereno. Admite que su
vocación, a pesar de ser el secretario general de un partido que gobernó Perú dos
períodos diferentes y un experto constitucionalista, es la docencia universitaria. El
nuevo presidente peruano, que gobernará sólo hasta julio de 2001, es un hombre sencillo
y su presencia en Palacio de Gobierno causa un enorme contraste con la del defenestrado
Alberto Fujimori.
Fujimori sostuvo su gobierno bajo la premisa de que Perú debía ser manejado como
una empresa. ¿Usted siente que está reivindicando la función y el valor de la
política?
Yo reivindico la estructura constitucional que está basada en la separación de funciones
y de poderes, y que presume la autonomía de cada uno de ellos.
¿Por esta razón su gabinete está
conformado por técnicos?
Mi gabinete es un conjunto de personalidades que teniendo una muy clara especialización
técnica son, sin embargo, personas que se caracterizan por una inequívoca vocación
democrática y una resuelta determinación de reestructurar el orden constitucional.
Además, todos comparten el afán de garantizar la estabilidad económica y social del
país y de asegurar un proceso electoral transparente y limpio.
En los últimos diez años, los inversionistas estuvieron acostumbrados a que
todas las decisiones pasaran por Fujimori. ¿Puede garantizar que esos métodos van a
cambiar sin que cambien los acuerdos?
Los verdaderos inversionistas saben que en el mundo occidental las garantías de sus
inversiones radica en la seguridad jurídica. La seguridad jurídica deriva simplemente
del respeto del orden constitucional, de tal manera que frente a la posibilidad de que se
restaure el imperio pleno de lo constitucional, lo que ellos ganarán serán las
garantías sólidas de que no dependerán de ninguna decisión arbitraria y autocrática.
La autonomía de los poderes y la fiscalización es una garantía sólida y firme, y es
tal vez la gran conquista de la revolución liberal que forjó el enorme desarrollo del
capitalismo en el mundo. Creo que los inversionistas que se asocian a las autocracias no
buscan competir sino ganar privilegios a la sombra de una desigualdad que no es
precisamente legal. La autocracia y el subdesarrollo caminan junto a la corrupción y esta
plaga es un producto inevitable de la ausencia de control.
¿Es partidario de que este gobierno de transición continúe con las
privatizaciones previstas para este período?
Este no es un gobierno elegido por el pueblo y no trae, por lo tanto, un programa de
gobierno sancionado por el respaldo popular. No podemos aspirar a hacer, únicamente, lo
que le parezca al Consejo de Ministros, ni mucho menos al presidente. En estos escasos
meses de gobierno nosotros debemos administrar más que promover o definir cosas. Creo que
sería abusivo intentar reorientar la línea sustantiva de la privatizaciones.
¿Cómo logrará, sin interferir en la libertad de empresa, que el público tenga
el acceso a la información que no tuvo en las elecciones últimas?
En lo que al Ejecutivo respecta, la prensa debe gozar de la más grande autonomía e
independencia para el cumplimiento de sus funciones. De tal manera que, en este aspecto,
también nos mantendremos dentro del mismo principio de neutralidad que caracteriza a toda
la acción del Estado.