XXV Congreso General del Partido Socialista

(Santiago - 3, 4, 5 de Mayo de 1996)

Extractos tomados textualmente de "El Nuevo Horizonte del Socialismo Chileno". Documento Programático del XXV Congreso del Partido Socialista de Chile.- Santiago, 3, 4, 5 de Mayo de 1996.

INSERCIÓN DEL PARTIDO EN LAS ORGANIZACIONES DE MASA

Al llegar al Gobierno, la Concertación adoptó, en materia económica, el modelo neoliberal heredado de la dictadura militar. De alguna manera el modelo funcionaba y para muchos se justificó al generar, en un comienzo, un crecimiento importante del producto.
La decisión hizo abortar en varios aspectos el proyecto de la Concertación. Uno de ellos fue la movilización social, a la que se renunció, para asegurar la "paz social" que permitiría la entrada de capitales al país.
Para la Administración, incentivar la participación y movilización en apoyo de las reivindicaciones populares contenidas en el programa, significaba algún grado de turbulencia que podía frenar la llegada de las inversiones extranjeras deseadas.
Los trabajadores, por su parte, colaboraron aceptando posponer sus demandas para darle tiempo de consolidarse al régimen democrático recién inaugurado.
Pero, si por un lado, la adopción del modelo neoliberal coincidió con un alza de índices macroeconómicos; por otro, hizo naufragar los propósitos de equidad y crecimiento con igualdad postulados por el Gobierno en su discurso. Además, la desmovilización acentúo, al interior del Partido Socialista las prácticas cupulares, y se abandonó el debate democrático y la inserción social en las organizaciones de masa.
El esperado chorreo no llegó nunca. Por el contrario en redistribución del ingreso Chile ocupa el penúltimo lugar en Latinoamérica, y está entre los 10 países del mundo con mayor injusticia en este tema. La brecha entre pobres y ricos se ensancha cada vez más en el país.
Por estas razones cunde el inconformismo social en los sectores populares que se manifiesta en pérdida del apoyo electoral para la Concertación y aumento de la abstención. La exhibición de los logros macroeconómica no es suficiente para evitarlo.
Es la hora de enmendar rumbos y emprender el cumplimiento del programa de la Concertación actualizado y con las prioridades del caso. Es el momento de revertir el deterioro político y orgánico de nuestro partido. La superación de la injusticia social sólo se lograra tras la movilización social y un acabado proyecto en esa perspectiva. "La liberación de los trabajadores es obra de los trabajadores mismos" es un lema hoy olvidado, pero que ampliado a todo el pueblo, sigue vigente.
Ocupémonos de la educación política, que nos proporcione el arsenal ideológico que de cuenta del nuevo escenario mundial, gestado por la globalización económica y cultural.
Organicemos las comunicaciones que nos permitan llegar con nuestro mensaje al exterior del Partido.
Reinstalemos el protagonismo de masas y la democracia interna para construir una respuesta alternativa al neoliberalismo, e insertemos el Partido en las organizaciones sociales para participar en la conducción del pueblo tras la instauración de la plena democracia en Chile

PAUTA PARA LA DISCUSIÓN Y EVALUACIÓN SOBRE:

-Fortalecimiento orgánico

-Imagen y estructura orgánica

-Aspectos éticos y convivencia socialista

CONSIDERACIONES GENERALES

En el marco de esta Conferencia Comunal de Organización, nos encontramos con una realidad partidaria que claramente nonos gusta. A veces tenemos la percepción de no saber a dónde vamos o a donde nos llevan, sin embargo, seguimos creyendo en la utopía de una sociedad más solidaria, justa e igualitaria y por sobre todo más respetuosa de las personas. Más aún, somos incansables convencidos, en la búsqueda de influir, para ampliar el horizonte hacia espacios cada vez más participativos, más próximos a los procesos sociales reales que rechazan el inmovilismo de nuestro partido y repudian la ideología que mantiene atado el pensamiento de las grandes mayorías de nuestro país, a la aceptación pasiva de una sociedad que lo único que hace es negar los valores fundamentales de lo humano.
En este contexto emerge la Conferencia, como una instancia única en su tiempo y espacio. Llegó la hora de trabajar, llegó la hora de organizarnos, de formular, de adecuar nuestra estructura partidaria.

Las materias a ser tratadas:

-definir lo que el partido requiere para fortalecer su estructura orgánica,

-¿cuál es la concepción del partido, de su política de organización y de desarrollo considerando su estructura orgánica actual, su relación con el estado y el gobierno y con la sociedad?

-¿cuáles son los niveles actuales de jerarquía en que están situados los órganos responsables del partido? ¿Requiere ser modificada?

-¿Existe una relación vinculante entre los efectos de la miseria, hambre y cesantía globalizada que provoca el neoliberalismo mundial y la crisis orgánica de nuestro partido que, incapaz y debilitado ,no encuentra la manera de convertirse en inspirador del descontento y la rebeldía de vastos sectores sociales duramente golpeados por el sistema?

LOS DESAFÍOS ELECTORALES DEL P.S .

Si se analizan las últimas votaciones electorales realizadas en el país y principalmente a partir de 1997, se puede concluir que existe un proceso de envejecimiento del padrón electoral a nivel nacional, producto de diversos aspectos, que pueden reducirse a:

En términos electorales puros esto se traduce en que:

En este cuadro el Partido Socialista ha visto estancada su votación, en las últimas elecciones legislativas del 2001 bajó un 1% de sus preferencias.
De los 33 alcaldes socialistas tan sólo tres representan a comunas de más de 50.000 electores. La mayoría de la elección socialista a nivel municipal se concentra en comunas pequeñas y rurales. Con los votos obtenidos a nivel comunal en la última elección (2000) se desprende que el Partido Socialista gobierna tan solo el 8,72 % de la población del país.
Las próximas elecciones comunales de Octubre del 2004, se consideran hoy casi como unas primarias para las elecciones parlamentarias y presidenciales del 2005. El Partido Socialista tiene un importante desafío en estas elecciones, las cuales deben convertirse en un barómetro que mida lo que los socialistas dentro de la Concertación puedan impulsar como política con las cuales esta coalición consiga a su vez de nuevo la confianza de la mayoría del pueblo chileno.
Se debe pensar una estrategia que permita revertir dicha situación.