Parroquia Santo Toribio

Pencahue · San Vicente de Tagua Tagua

Región de O´Higgins-Chile

LA DEVOCIÓN A LA MADRE DE LA DIVINA PROVIDENCIA

 

La devoción a La Madre de la Divina Providencia está íntimamente unida a la historia de la primera casa de los barnabitas en Roma.

En 1611, durante la construcción de la Iglesia de San Carlo ai Catinari, dedicada la gran Cardenal y protector de los padres, S. Carlos Borromeo, los barnabitas se vieron en graves aprietos para poder llevar adelante la ejecución de los trabajos, pensando incluso en suspenderlos definitivamente.

El padre Blas Palma, decidió hacer una peregrinación a Loreto para pedir la ayuda de la Virgen. Tan convencido estaba que la Madre de Dios no habría hecho oídos sordos a las necesidades.

Luego de su regreso de la romería, se cumplió la gracia pedida recibiendo los financiamientos necesarios para continuar con la edificación

En 1650 la construcción fue terminada.

 El P Palma quiso dejar todo esto por escrito en los archivos de fábrica de la Iglesia, recomendando la intercesión a María en todas las necesidades.

 Un segundo evento vino a influenciar los orígenes de la devoción a la Madre de la Divina Providencia. En el año 1659 debiendo abandonar una segunda casa en Roma, los barnabitas pensaron remover una milagrosa imagen de María de uno de los muros, pero el intento provocó que esta se hiciera mil pedazos, corría el año 1663

 Para tratar de reparar el daño, el arquitecto responsable se ofreció a entregar a los padres un cuadro de la Virgen con el niño Jesús en sus brazos. Dicho cuadro había sido pintado por un discípulo de  Rafael, llamado Escipión de Pulzone, conocido como el Gaetano

 La pintura fue puesta sobre el altar de la capilla del coro de S. Carlo en donde los padres cada día recitaban el oficio divino y sus ejercicios espirituales

Muchos años después,  por accidente, el padre Gennaro Maffetti descubrió los archivos de Padre Palma y quedó sorprendido por el amor filial, la fe viva y la gratitud casi infantil hacia la Virgen. Nació así la devoción a la madre de la Divina providencia en nuestra Orden

Por decreto del superior general P Benito Nisser, del 5 de agosto de 1896, cada barnabita debe tener una copia del cuadro de la Madre de la Divina Providencia en su cuarto. Ella es la madre de los barnabitas.

 


 

 En el cuadro del Gaetano los dedos del niño se tocan confidencialmente con los de su madre. Los barnabitas interpretan esta pose como un símbolo de la fuente sagrada del poder de la Madre de Dios

El niño pareciera decirle: “Mamá, pongo en tus manos la autoridad para que lo hagas en mi nombre, De mi infinita ternura tú eres próvida fuente de cosas buenas para todo aquel que implore tu ayuda”

 Es este el sentido del título de Nuestra madre de la Divina providencia

 

  [email protected]

DIOCESIS DE LA S. CRUZ DE RANCAGUA

Padres Barnabitas

PADRES BARNABITAS

Fono 72-572541 · CASILLA 110 · SAN VICENTE DE TAGUA TAGUA
1
Hosted by www.Geocities.ws

1