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Evaluando
en estos diez años, El Camino Bíblico, reafirmamos que los encuentros
están centrados desde la Oración y la Palabra de Dios.
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Teniendo
en cuenta el método práctico necesarios para llegar a un compromiso grupal
y personal.
Ver – Juzgar
– Actuar – Revisar – Celebrar
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Si bien
estamos en sintonía con el Centro Arquidiocesano del Apostolado de la
Oración de Santa Fe, el material recibido es adaptado a nuestra realidad
parroquial y social.
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Sabemos
que este método despierta sentido crítico, nos lleva a asumir compromisos
de transformación desde la realidad de quiénes integran el grupo.
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Esto no
sólo implica crecimiento espiritual, sino formación y participación con
mayor responsabilidad.
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En el
Apostolado, la Oración, la Palabra de Dios, la Eucaristía, y la Acción son
fundamente necesarios, ellos impulsan y suscitan a los integrantes la
alegría de poder transmitir dentro de sus posibilidades, abordando la
realidad en todas sus formas, a la luz de un compromiso cristiano para con
Dios y los hermanos.
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No es
tarea sencilla, no obstante, la Oración de fuerzas para continuar y dejar
a Dios actuar.
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En cuanto
a la Formación Bíblica:
Algunos
integrantes participaron de talleres Bíblicos, organizados por el Equipo
Bíblico parroquial, dictados por el asesor del Área Bíblica, P. Orlando
Quiroga. En el año 1999 colaboramos también con la Misión Popular.
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Otros
talleres a cargo del P. Simón Inza.
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En los
últimos tres años, hubo un cambio, revisamos nuestro caminar y cuál es
nuestro rol dentro de la parroquia, nuestra situación como grupo. Surgió
entonces la necesidad de reforzar la formación y acrecentar el número de
integrantes.
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En el
2004: nos dedicamos a profundizar. “Navega Mar Adentro”. Esto despertó un
interrogante, “Dar a conocer” desde nuestros hogares, amigos, vecinos, el
querer de la Iglesia para con sus hijos.
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En 2005:
trabajamos con la Carta Apostólica: “Name Nobiscum Domine”. Revalorizar la
Eucaristía como Sacramento Divino de Salvación.
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Creemos
que la edad no es un impedimento para transmitir la Palabra de Dios. Los
adultos tenemos todo un camino recorrido, perseverancia, experiencia y
podemos perfectamente complementarnos con los jóvenes. Ellos crecerán con
mayor experiencia, a su vez aprenderán a unir : Palabra-Vida-Realidad.
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