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Dibujo del Templo Colonial de San Francisco de Asís
En esta p¡¦ina encontrar¡¦ informaci¡¦ Hist¡¦ica y Actual de la Iglesia de San Francisco de As¡¦, la cual tiene aproximadamente mas de 400 a¡¦s de existencia. A esta iglesia tambi¡¦ se le llama: Iglesia de San Francisco de la Monta¡¦

En lo arquitect¡¦ico, el elemento de valor en la Iglesia Colonial de San Francisco lo constitu¡¦ su torre de cuatro pisos, divididos por cornisas, que terminaba en un techo apiramidado. Fue construida como estructura saliente en el centro de la fachada principal, y la antepuesta a la entrada, pero sin perder su condici¡¦ de parte de la fachada misma (ejemplo cl¡¦ico de las denominadas "torrep¡¦tico"). De base cuadrada, 3.4 por 3.4 ms., se apoyaba en cuatro columnas cuadradas entrelazadas a su vez por cuatro arcos de medio punto.

1. Introducción: (por: Oscar A. Velarde)

Aunque la fecha de fundación de San Francisco de la Montaña no se conoce a ciencia cierta, es muy probable que Fray Pedro Gaspar Rodríguez y Valderas, miembro de la orden de Santo Domingo , haya fundado esta población, en 1621, como consecuencia de una Real Cédula, relativa a nuevas reducciones, de 14 de agosto de 1620. Los indígenas de San Bartolomé de Tabasará y de las encomiendas de los vecinos de Santa Fe, que durante esta época poblaban el sitio de EL Naranjal a orillas del Río Santa María, construyeron, quizá, el núcleo poblacional original de San Francisco de la Montaña.

Durante todo el siglo XVII este pueblo de indios fue en realidad un miserable conjunto de chozas de paja agrupadas en derredor de una pequeña y rústica iglesia. Tan exiguo era el número de moradores que, en 1622, solo lograron registrarse 30 indios tributarios en esta población. Si en 1691 contaba con 50 habitantes, todos indígenas, para 1736 es descrito en los términos siguientes: "A un lado, como otras cuatro leguas de distancia asîÂde Santiago como de la Mesa, está el pueblo de San Francisco de la Montaña, también de indios, pueblo grande, tendría más de cien ranchos, o casas, los indios muy ladiños, bien adoctrinados, como los de la Mesa, ten¡¦n muchos ganados del común, cofradías y suyo propio, tendría este pueblo como ochocientas almas, también convivían en este pueblo algunos españoles y mulatos, por causa de los minerales de oro, que hay allí inmediato".

En 1756 el número de sus pobladores se había elevado a 2277. Para ese entonces en San Francisco de la Montaña vivían "dos curas, un sacristán mayor, 7 notables (blancos o asimilados) con sus familias, 33 esclavos, 28 familias de españoles y mestizos y 208 familias de indígenas".

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2. Antecedentes Históricos y Detalles del Tesoro Colonial de la Iglesia Colonial de San Francisco de Veraguas. (Por: Dr. Ricauter Arrocha - Adames 1993)

San Francisco de Veraguas, "de la Montaña" o "de las Montañas", como aparece mencionado en varias fe de bautismo de 1768, es hoy en día un poblado de características modernas ubicado en un hermoso valle que delimitan los ríos Santa María, el Gatú y la Honda, a solo 18 kms. al norte de la capital de la provincia, la ciudad de Santiago.

La Iglesia, inmersa en la indiferencia de sus habitantes, y castigada por el olvido de la política gubernamental que otrora la declarara Monumento Nacional (1937), parece condenada a que se repita en ella el incomprensible triste destino de otros legados coloniales en nuestro Istmo.

Tal como ha ocurrido en las iglesias de Dolega, Las Tablas, Alange, Remedios y Tolé, la de San Francisco perdió entre 1937 y 1942 casi todo el encanto y majestuosidad de su arquitectura original.

Su población y la nación no deben permitirse el lujo de continuar perdiendo, lenta pero inexorablemente el incalculable tesoro artístico que guarda representando en sus vetustas e insustituibles reliquias, y que afortunadamente aún es posible admirar en su pequeño templo.

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3. La Iglesia: (por: Oscar A. Velarde)

Las primitivas estructuras que hicieron de iglesia durante todo el siglo XVII fueron reemplazadas -¿quinta década del siglo XVIII?- por un edificio con dos pisos de baldosas cuadradas y muros de adobes crudos. Esta iglesia se levantaba al lado oriental de la plaza de la población, mirando hacia el sur. De traza rectangular -¿25.35 metros de largo por 11.40 metros de ancho?- sus muros laterales contaban, cada uno de ellos, con tres pilastras adosadas, que desempeñaban la función de contrafuertes, y tres ventanas que, abiertas a la altura superior de los mismos, brindaban la iluminación que requería el interior del templo.

La cubierta del templo era de armazón de madera, en caballete, a dos aguas y el revestimiento exterior de tejas. Dos grandes costeros, a todo lo largo del templo, uno a cada largo de las vertientes, sostenían la techumbre cuyas vigas se entramaban por "nudillos", tallados y policromados los más de ellos. Cada costero, a su vez, se apoyaba en cinco esbeltos y policromados pies o pilastras de madera -aún existentes- formando el galbo. Estas pilastras -que disminuyen levemente de grosor hacia sus extremos, excepto las dos situadas frente al retablo mayor, que llevan una mayor ornamentación- contaban con capiteles azapatados -aùÍ existentes- desde los cuales cinco robustos "pares" un¡¦n transversalmente los costeros. Esta disposici¡¦ de los elementos de sostenimiento de la cubierta era lo que permit¡¦, por el juego de las pilastras, figurar tres naves en el recinto interior del templo.

Los vanos de ingresos eran tres: dos laterales y uno central. Cada vano lateral, con jambas y arco de medio punto construidos de ladrillo unidos "con una especie de mortero hecho de una arcilla especial y otros componentes" estaba enmarcado por un par de pilastras, de ladrillos adosadas al muro. Una moldura curva que acentuaba el extrad¡¦ del arco constituía otro de los escasos recursos decorativos empleados para dotar de dignidad a estos vanos de ingreso al templo que, además, se acusaban al exterior por un ligero y bajo pórtico formado por el tejarós -prolongación de la línea de la cubierta- que descansaba en dos pilastras exentas, paralelas, y en juego con las dos pilastras adosadas al muro. Estas pilastras exentas, construidas de ladrillos, estaban segmentados por gruesas molduras. El vano central era un arco de medio punto que se abría en el frontispicio.

Antepuesta a la puerta principal y como parte integrante de la fachada, a la cual sobresalía por entero, estaba la torre de la iglesia. Construida de ladrillos y de base cuadrada -¿3.60 metros por 3.60 metros?-, contaba con cuatro cuerpos o niveles divididos por cornisas que eran elementos decorativos así como integrantes constructivos.

El primer cuerpo estaba construido por cuatro arcos semicirculares que se sosten¡¦n sobre cuatro pilastras cuadradas. Estos cuatro arcos formaban un peque¡¦ p¡¦tico de arcadas, siendo la del fondo el vano central de acceso a la iglesia misma, y el lienzo del muro sobre ella, parte de ese lado de la torre. El segundo cuerpo ten¡¦, igualmente, cuatro arcos pero de menor tama¡¦. En el tercer nivel los vanos eran rectangulares, adintelados, y de mucha menor luz que los de abajo. En el ùËtimo cuerpo se volv¡¦ al uso de la arcada para los cuatro peque¡¦s vanos que serv¡¦n de campanario. No es posible precisar el tipo de remate original de ¡¦ta torre. SegùÍ Samuel Lewis, terminaba en una cùÏula; para Juan Mar¡¦ Aguilar "coronaba la torre una techumbre apiramidada de madera cuyo recubrimiento debi¡¦ser de tejas ".

Lo cierto es que torres de igual emplazamiento se levantaron en las iglesias de otros pueblos de indios, como lo fueron, por ejemplo, la de Parita, construida en la segunda mitad del siglo XVII o principios del siglo XVIII; la de Atalaya, cuyos trabajos de construcci¡¦ se iniciaron hacia 1780 logr¡¦dose terminar sus paredes y techo en 1789, m¡¦ no asî su torre, que qued¡¦inconclusa, y de la cual s¡¦o se levantaron sus dos primeros cuerpos; y, en Santiago, pueblo de espa¡¦les, la Capilla de San Juan de Dios, construida probablemente en 1768.
4. Retablos o Altares

4.1. Altar Mayor 

Elaborado con cedro amargo, es el m¡¦ monumental. Mide aproximadamente 6 ms de alto por 5.5 ms de ancho. EstâÂcompuesto por 480 piezas en total. Los colores que lo adornan son azul de prusia, bermellones, verdes cobre, oro, blanco, amarillo y negro.

En su parte central y arriba se encuentra el expositorio que mide 1.20 por 2 ms de ancho y en el cual se coloca la custodia. Sobresalen en su parte frontal las puertas que al deslizarse y cerrarse en semic¡¦culo, una contra la otra, exponen una gran ¡¦uila bic¡¦ala coronada, en color oro y sobre fondo bermell¡¦, que representa la majestad imperial de Cristo
.

Altar Mayor

En la parte superior del expositorio estâÂel titular San Francisco de As¡¦. Las otras cuatro im¡¦enes que pertenecen al Altar Mayor se ubican dos a cada lado (los arc¡¦geles San Gabriel y Santo Tom¡¦ de Aquino hacia el lado del Evangelio, y San Rafael y San Juan Nepomuceno hacia el lado de la ep¡¦tola).. Las dos peque¡¦s tallas de pobre calidad escult¡¦ica que representan a San Juan de Nepomuceno y Santo Tom¡¦ de Aquino, flanquean la figura central de San Francisco de As¡¦ en el plano superior. 

En cambio, la figura de San Gabriel y San Rafael, de 89 cm de altura, forman el techo de los dos accesos laterales hacia la sacrist¡¦, que a su vez est¡¦ flanqueados por columnas, las "cari¡¦ides" ("indias o cholas"). 

Cada puerta de Acceso muestra en su techo (y base de los arc¡¦geles) seis rostros, por un total de 14 cari¡¦ides que evidencian el deseo de expresar la idea del mestizaje cristiano, asîÂcomo la de que ante Dios todos somos iguales.

Igualmente impresionante es la mesa del Altar Mayor, en forma de una funeraria, que reposa sobre cuatro patas (garras de ¡¦uila) y que aprisionan respectivas esferas.

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4.2 Altar de Santo Cristo

Enfocado desde la entrada, se ubica a la izquierda del Altar Mayor. EstâÂdedicado a revivir la escena principal del Calvario. La hermosa imagen del crucificado estâÂubicada encima del retablo, y acondicionado por detr¡¦ para facilitar en la Semana Santa su desenclavamiento y descenso de manera pr¡¦tica.

  En el retablo del Santo Cristo resaltan las figuras del sol y la luna, que simbolizan el pesar de toda la pasi¡¦ y muerte de Cristo. En la predela fueron tallados los s¡¦bolos de la pasi¡¦: allîÂse pueden apreciar el Lienzo de la Ver¡¦ica, el Gallo que cant¡¦tres veces, la Mano ¡¦ida, seca y perfectamente conservada de San Marcos; las armas (espadas, palos, linternas) con las que llegaron al Huerto de Getsemani los enviados de los pr¡¦cipes, sacerdotes y senador es del pueblo precedidos por Judas Escariote; los clavos, el martillo, la esponja y el vaso de vinagre; la ca¡¦ que aplicaron a los labios de JesùÒ; el reloj de arena y el divino pel¡¦ano que forma grupo con sus siete polluelos y de cuyo amoroso costado herido brotan como una fuente de gracia los siete sacramentos, y que simboliza la vida de cristo, que a semejanza del ave fabulosa alimenta a sus fieles con su carne u su propia sangre.

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Altar del  Santo Cristo

 

4.3 Altar de San JosêÈamp;nbsp;

El m¡¦ antiguo de la Iglesia, es un retablo no muy pesado. Por lo tanto transportable para cuatro im¡¦enes y con un sagrario dorado dotado de cerrojo de la ¡¦oca y llave de plata original, lo que hace penar en que fue el primero y quiz¡¦ ùÍico altar hasta que se culmin¡¦la gran obra y cuando muy probablemente se le incluy¡¦el frontal, m¡¦ pesado, el cual muestra en su centro a la Sagrada Familia con el Ni¡¦ y JosêÂen plena labor de aserrar y a Mar¡¦ contemplando la escena

Altar de San José

mientras repasa ropa. De caracter¡¦ticas plateresco- Popular es el altar que menos caracter¡¦ticas barrocas presenta.

En las hornacinas laterales al central en que se ubica San JosêÎ aparecen las im¡¦enes de San JosêÎ aparecen las im¡¦enes de San Roque ( a su izquierdas) y la de San Pedro, m¡¦tir de Verona, dominico quien fuera herido por un asesino con dos mortales golpes de espada en su cabeza (1252) al momento de regresar desde Como a Mil¡¦. En el nicho superior, San Miguel de Arc¡¦gel.
El retablo de este Altar, tambi¡¦ de cedro amargo, cuenta con 87 piezas de n¡¦pero. Mide 3.7 de alto por 2.8 ms. De ancho.

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4.4. Altar de La Pur¡¦ima

El m¡¦ rico dentro del estilo barroco- rococo- popular, mide 4ms de alto por 2.3 ms de ancho. En su nicho superior hay una peque¡¦ escultura ecuestre de Santiago Apóstol, de no muy buena calidad, rodeado de acantos y cari¡¦ides, con influencia egipcia en su ejecuci¡¦. En su predela, una preciosa talla de la familia, con San JosêÎ en posici¡¦ inclinada, sosteniendo al ni¡¦ JesùÒ que se mueve hacia su madre y que aparece sentada en una silla Luis XV. 

En el frontal del retablo, de n¡¦pero, que cuenta con 96 piezas talladas de cedro, hay un peque¡¦ relieve de la Virgen Mar¡¦, decorado tambi¡¦ con motivos florales.


 

Altar de la Purísima

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4.5. Altar de Las ¡¦imas

Durante la restauraci¡¦ fuêÂel que m¡¦ deterioro presentaba. Donado a la iglesia por Felipe Parada en 1764, llevaba un cuadro alusivo a la advocaci¡¦ y que fuera robado en 1937 al reestructurarse las paredes del recinto; el lienzo, atribuido al famoso pintor sevillano espa¡¦l, BartolomêÂEsteban Murillo, media 1.5 por 1.9 ms.

El frontal del retablo presenta una talla con la escena del juicio final, en donde el arc¡¦gel San Miguel, con armadura, lleva en su mano izquierda una balanza (para pesar las almas) y en la derecha una espada; a sus pies, vencido, la figura del diablo. En la parte inferior de esta escena, las ¡¦imas en espera del juicio final.

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4.6. Altar Santa B¡¦bara

Su m¡¦imo valor estâÂen la hornacina en donde descansa la imagen de la virgen, que se encuentra flanqueada por dos columnas salom¡¦icas el nicho puede ser cubierto por una puerta cuyas dos hojas, una de 34 cms. y la otra de 37 cms de ancho, con 1.45 ms de altura, llevan pintadas en su cara interior sendas escenas referentes a la vida y martirio de la santa. Parecen corresponder a Vel¡¦quez (Sevilla, 1599).
 

Altar de Santa Bárbara

En la hoja interior derecha se aprecia el momento en que es decapitada por su padre y a ¡¦te siendo alcanzado por un rayo. En la hoja interior izquierda, la Virgen explica a su padre el significado de los tres vanos de la torre. En su parte exterior, la hoja izquierda muestra una espada y una palma del martirio, y la de la derecha una torre de dos pisos, cada cuerpo con tres almenas y tres ventanas. Este precioso altar mide 3.6 de alto por 1.90 de ancho. 

El frontal tiene un enchape de la Santa y una torre peque¡¦ a su diestra, como si fuera una tarjeta ornamentada con motivos florales.

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4.7. Altar de la Virgen del Rosario

Es semejante al de la Virgen del Carmen. Cuenta hoy en d¡¦ con una imagen moderna, sin valor. En su nicho superior deb¡¦ ir San Agat¡¦, exorcista y m¡¦tir muy venerado en el siglo XVIII y cuya fiesta se celebraba el 14 de febrero; la im¡¦en ha desaparecido. A los lados de la Virgen est¡¦ los nichos con las im¡¦enes de los arc¡¦geles San Rafael y San Gabriel. En frontal del retablo, un anagrama de Mar¡¦ situado bajo un arco ornamental de hojas y flores.

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4.8. Baptisterio

Ubicado a la derecha de la entrada principal, estâÂlimitado por tabiques de madera, con dos puertas talladas que han desaparecido, conserv¡¦dose las dos indi¡¦ides que enmarcan el vano de acceso.
 

En el interior se encuentran la Pila Bautismal, estructurada de piedra de 1.40 ms de di¡¦etros que lleva en su borde, aùÍ bien legible, la siguiente inscripci¡¦ "siendo cura propietario de ¡¦ta Santa Iglesia de San Francisco el Dr. Nicol¡¦ Garc¡¦ Pinillos, examinador sinodal de ¡¦te obispado se puso esta pila bautismal, dos de agua benditas a su Costa. A¡¦ de 1727".

En pared, en un nicho, se pueden apreciar las im¡¦enes, en madera tallada, de JesùÒ y de San Juan el bautista, en el acto solemne en el que Juan Bautiza al Se¡¦r. 

Bautisterio

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6. Los Candelabros

Son dos, de grandes dimensiones, que miden casi 6 pies de altura, y que presentan en su parte superior dos gruesos brazos. En la inferior, se sustentan en una base tetr¡¦ode; toda la pieza estâÂadornada con un tallado con motivos vegetales.

Primera Restauraci¡¦ de los altares del Templo Colonial de San Francisco de As¡¦ (1937)

Por la Dra. ¡¦gela Camargo

El t¡¦mino restauraci¡¦ significa, conservaci¡¦ de la obra de arte, cuando por natural decaimiento o por causas accidentales necesita reparaci¡¦ o consolidaci¡¦ para una mejor duraci¡¦ a trav¡¦ del tiempo.

La restauraci¡¦ de la obra de arte es la reintegraci¡¦ fiel y bajo datos fidedignos de zonas destruidas, asîÂcomo su conservaci¡¦ bajo las m¡¦ modernas t¡¦nicas qu¡¦icas, evitando la invenci¡¦ o las aportaciones o criterios del restaurador, el cual debe anular su personalidad de artista y exaltar su actitud cient¡¦ica y respeto al maestro creador de la obra.

La restauraci¡¦ de los retablos del Templo de San Francisco se realiz¡¦ con el prop¡¦ito de conservar hasta su m¡¦ m¡¦imo detalle sin modificar las intenciones de los autores, pero l¡¦icamente los retablos vistos hoy son muy diferentes a cuando se tallaron en 1730.

En el caso del complejo escult¡¦ico de los altares de San Francisco podemos estar contentos de que ninguna restauraci¡¦ del siglo XIX interviniera en su conservaci¡¦ ya que los m¡¦odos antiguos y el concepto de restauraci¡¦ no ten¡¦n mucho respeto hacia la conservaci¡¦ de las superficies talladas, y ya en diferentes oportunidades nos hemos encontrado con el problema de como solucionar las modificaciones precedentes en las que era comùÍ practicar la devastaci¡¦ de superficie que no eran del gusto del interventor, para después construir su a¡¦dido que alteraba su originalidad y en muchas ocasiones su equilibrio.

En los retablos de San Francisco nos encontramos con piezas escult¡¦icas que no sostenían ni el peso del volumen que las compon¡¦n. Estaban tan destruidas que al desmontar las piezas complementarias se desmoronaban en nuestras manos. teniendo de este modo que reconstruir en gran parte una enorme cantidad de piezas pero siempre apeg¡¦donos al modelo original.

Se opt¡¦segùÍ el caso por la reintegraci¡¦ pict¡¦ica a falso y, solamente se us¡¦la restauraci¡¦ filol¡¦ica a "Puntini" y "Rigattini" en las encarnaciones de las 25 tallas de cariátides distribuidas en este orden: 16 en el Altar Mayor, 2 en la entrada del Presbiterio, 4 en el Altar de La Pur¡¦ima, una que sostiene el PùËpito y dos a manera de Jambas en la puerta de la capilla Bautismal.

Hoy en d¡¦ la t¡¦nica industrial nos ayuda con soluciones impensables hace 20 a¡¦s, produciendo materiales que en muchos casos usamos en las operaciones de restauraci¡¦. Existen sustancias ya experimentadas que se usan para consolidar y regenerar un estado de degradaci¡¦ o destrucci¡¦ que se daba por perdido, por eso procedimos a examinar atentamente cada objeto antes de intervenir para poder establecer cuales hab¡¦n sido las causas que produjeron los da¡¦s y cómo habr¡¦mos de proceder.

Como es mejor estar seguro quêÂm¡¦odos se va a escoger, hicimos investigaciones cient¡¦icas y an¡¦isis para obtener mejores resultados.

El Laboratorio qu¡¦ico de la Fortaleza de Basso en Florencia, Italia, realiz¡¦los tres primeros puntos, y en el taller de restauraci¡¦ de San Francisco nosotros ejecutamos los puntos restantes.

1¡¦ Los estudios estratigr¡¦icos extra¡¦os en diferentes puntos representativos.
2¡¦ An¡¦isis de la madera.
3¡¦ Espectrograf¡¦ de emisi¡¦.
4¡¦ An¡¦isis diferencial con disolventes, y dependiendo del caso cada vez m¡¦ abrasivos.
5¡¦ Estudios con luz ultravioleta.
6¡¦ Estudios de la situaci¡¦ clim¡¦ica
7¡¦ Ex¡¦enes organol¡¦ticos y sondeo mec¡¦icos.

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Segunda Restauraci¡¦ del Templo Colonial de San Francisco de As¡¦ (2000...)

 

9.1 Relación Cronológica de la História y acontecimientos Actuales de la Iglesia de San Francisco de la  Montaña en Veraguas, República de Panamá.

Por: Dra Reina Torres de AraùÙ (q.e.p.d.)

"Al contemplar el maravilloso ejemplo de arte barroco popular americano constituido por el conjunto de altares y pùËpito de la peque¡¦ Iglesia dieciochesca de San Francisco de la Monta¡¦, en Veraguas uno no puede menos que preguntarse como fue posible que se produjera en este apartado rinc¡¦ de la geograf¡¦ istme¡¦ tal prodigio de manifestaci¡¦ est¡¦ica y de fe cristiana.  El barroco, nos ha dicho Pal Kelemen, no es solamente un arte, sino una "forma de vida".  AsîÂpuede entenderse este fen¡¦eno , cuando recuperados los altares para nuestro patrimonio hist¡¦ico, por una oportuna intervenci¡¦ de restauraci¡¦ cient¡¦ica, nos quedan como un testimonio de ese estilo de vida, que aquîÂen Am¡¦ica  adquiri¡¦tonalidades de indianidad y criollismo, para permanecer como un monumento paname¡¦ a la creativa capacidad humana de proyectar su relaci¡¦ con la divinidad".

  1. La poblaci¡¦ de San Francisco de la Monta¡¦, como antes se le llamaba, fue fundada hacia 1621, constituyendo en esa ¡¦oca un rico y creciente asiento ind¡¦ena; reacu¡¦dese las minas de Oro de Concepci¡¦ al Norte de Veraguas, (Alfredo Castillero Calvo, 1967) en que San Francisco era paso obligatorio y que la Iglesia se manten¡¦ con 7 hatos de ganado sumando en ese entonces un total de 7,123 reses.

  2. La Iglesia de San Francisco de la Monta¡¦ se presume fue construida hacia 1727. (Padre Fernández de Palomera Vidal, revista Loter¡¦, 1958) y desde esa fecha hasta hace 2 a¡¦s y medio se ha mantenido funcionando como Iglesia Parroquial Cat¡¦ica y hogar espiritual de los sanfranciscanos y visitantes.  No es una ruina, ni es una Iglesia-Museo como se ha querido catalogar.  Es un templo viviente con el que estamos plenamente identificados.

  3. La Iglesia de San Francisco de la Monta¡¦, es una joya de inestimable valor barroco, siendo en su estilo la mejor del pa¡¦; aquîÂse encuentran adem¡¦ las m¡¦ bellas im¡¦enes talladas de la RepùÁlica de PanamâÎ con honda expresi¡¦ de indigenismo y mestizaje, mezclado con el arte hisp¡¦ico (columnas o cari¡¦ides que representan indias  o cholas e incluso presentan un JesùÒ con rasgos aut¡¦tonos).  Algo asîÂcomo si el arte hisp¡¦ico se hubiera vestido de indio en La Iglesia de San Francisco de la Monta¡¦ (Arq. Samuel Guti¡¦rez, 1779).

  4. El valor art¡¦tico de la La Iglesia de San Francisco de Veraguas radica principalmente en sus 9 altares, pùËpito y baptisterio, y en su torre  (Samuel Guti¡¦rez, 1779).  La torre de 4 pisos de cay¡¦en 1942 sobre sus bases, despu¡¦ de la primera remodelaci¡¦ sufrida en 1937-1939 (Administraci¡¦ del Dr. Juan Dem¡¦tenes Arosemena) en que se sustituyeron las paredes de ladrillo  originales, por muros de piedras y ladrillos e hicieron reparaciones de consideraci¡¦ en su torre que lucia en ese entonces ruinosa.  En 1950 se hizo la torre actual (moderna) de 1 s¡¦o piso, provisional, para tapar el boquete hasta tanto se reconstruyera la original y se construy¡¦tambi¡¦ provisional, una escalera de cemento para acceso al coro (la escalera original que tambi¡¦ se derrumb¡¦amp;nbsp; con la torre, era de espiral, de ladrillos con barandales de madera (Memorias del Ministro de Obras PùÁlicas)

  5. La Iglesia parroquial de San Francisco de Veraguas fue declarada Monumento Hist¡¦ico (Adm. J.D. Arosemena) mediante Ley #29 de 28 de enero de 1937.  La misma Ley establece que el Estado promoverâÂlos medios para su conservaci¡¦, reparaci¡¦ y mantenimiento utilizando los fondos destinados a Obras PùÁlicas.

  6. La Ley # 68 de 1941, la declar¡¦ Monumento Hist¡¦ico Nacional (Adm. Dr. Arnulfo Arias Madrid) comprometiéndose el Estado tambi¡¦ a la restauraci¡¦ de esta joya de nuestra arquitectura Colonial.

  7. Mediante la  Ley # 14 de 5 de mayo de 1982, se estipula que corresponderâÂal INAC (Instituto Nacional de Cultura) a trav¡¦ de la Direcci¡¦ Nacional de Patrimonio Hist¡¦ico, el reconocimiento, estudio, custodia, conservaci¡¦, administraci¡¦, y enriquecimiento del patrimonio hist¡¦ico de la naci¡¦ y que deberâ atender la conservación y seguridad de los monumentos nacionales que por su importancia y valor hist¡¦ico asîÂlo requieran.

  8. En 1982, bajo la direcci¡¦ del Patrimonio Hist¡¦ico del INAC, Dra. Reyna Torres de AraùÙ y la restauradora de la OEA y UNESCO ¡¦gela Camargo; se hizo la primera restauraci¡¦ de los altares, previa exhaustiva investigaci¡¦ de muestras de los Altares efectuado en Florencia, Italia (Libro de San Francisco de la Monta¡¦, Joyel del Arte Barroco Americano- AraùÙ, Camargo- Guti¡¦rez- Velarde).  Tambi¡¦ sustituy¡¦el piso de mosaico que se hab¡¦ puesto inadecuadamente, por baldosas de arcilla hechas especialmente en ChitrêÂa imagen y semejanza del que correspond¡¦ a su estilo colonial.  SegùÍ la Dra. AraùÙ, ¡¦ta serpia la primera etapa y m¡¦ urgente del Proyecto de Restauraci¡¦ de los Altares de La Iglesia de San Francisco de la Monta¡¦, en Veraguas y que consist¡¦ "en el salvamento de los maravillosos altares  barrocos, cuyo avanzado estado de deterioro lo exig¡¦n prioritariamente para detener el proceso de depauperaci¡¦ que sufr¡¦.  Quedando pendiente aùÍ serias intervenciones en su estructura arquitect¡¦ica, con el fin de devolverle la estilizada torre de 4 tramos que originalmente tuvo, como tambi¡¦ en su interior, el baptisterio y el coro.  Tambi¡¦ quedan pendientes arreglos menores del techo por la acci¡¦ deteriorante del tiempo de la regi¡¦". (Dra. Reyna Torres de AraùÙ, 1980. San Francisco de la Monta¡¦)...

  9. Esta restauraci¡¦ fue del completo agrado de sanfranciscanos, visitantes y expertos, ya que realz¡¦la belleza de los altares y reforz¡¦su estilo colonial. Consta en  las memorias y fotos del Dr. Ricaurte Arrocha, en su libro "antecedentes Hist¡¦icos y Detalles del Tesoro Colonial de la Iglesia de San Francisco de Veraguas, 1993".

  10. En diciembre de 2000 se iniciaron los trabajos de remodelaci¡¦-restauraci¡¦ de La Iglesia de San Francisco de Veraguas bajo los auspicios del Instituto Nacional de Cultura (INAC) y del Ministerio de Planificaci¡¦ y Pol¡¦ica Econ¡¦ica quien dio un financiamiento de (B/ 245.000) en tres partidas o etapas.  ¡¦tos trabajos fueron por recomendaciones del SINAPROC (Sistema Nacional de Protecci¡¦ Civil), ya que el deterioro del techo hab¡¦ progresado y constituía una urgencia notoria.  En este sentido hay que se¡¦lar que los problemas de estructura como las rajaduras en el piso  y el desplome de las paredes que informa la carta de contestaci¡¦ del INAC al Defensor del Pueblo (junio de 2001), nunca fueron constadas por los moradores de San Francisco como allîÂse afirma.

  11. En estas obras no ha existido la transparencia debida por parte del INAC en cuanto a la planificaci¡¦ y ejecuci¡¦ del proyecto, asîÂcomo la excesiva confianza por parte de los sanfranciscanos en vista de las experiencias  favorables en 1980, lo que ha originado serias dudas razonables en cuanto a que no se llenaron nuestras expectativas de restauraci¡¦, se alteraron las estructuras del templo y su estilo colonial y se deterioraron aùÍ m¡¦ los altares, debido a una desidia total por parte de los contratistas y del INAC en su debida protecci¡¦, exponi¡¦dolos a la intemperie y a la lluvia por varios meses y después dejarlos desamparados esparcidos por el piso de la Iglesia desde hace m¡¦ de un a¡¦.  (informe de cuatro obreros que trabajaron en la etapa I y II, testigos oculares del pueblo y fotos que tenemos de antes de la remodelaci¡¦ y despu¡¦ de la remodelaci¡¦, hasta la etapa II).

  12. Las DUDAS razonables que tenemos se basan en las siguientes evidencias:

    1. Desconocemos la idoneidad de los contratistas (empresa Leso Constructions, S.A) y su experiencia en restauraciones coloniales.  El proyecto-estudio del suelo, planos, etc., de todo.  El aspecto colonial de la Iglesia ha sufrido cambios a peor.  El sistema de sonido aùÍ lo desconocemos.  Se han removido y excavado las bases del Templo, asîÂcomo cambios de estructuras en el piso y en el sistemas de drenaje de ¡¦te, cosa que entendemos que segùÍ disposiciones de la UNESCO para los Patrimonios Hist¡¦icos no se debe hacer, adem¡¦ del antecedente de la ca¡¦a de la torre en 1942  despu¡¦ de una remodelaci¡¦.

    2. El techo no se ha reparado convenientemente (estâÂpeor) - tiene ondulaciones- aùÍ hay filtraciones  y las tejas se siguen cayendo porque fueron puestas sin cuidado y directamente sobre el zinc (sin felpa) que se dispuso poner (?).  AùÍ existen cadenas en el techo en mal estado que no han sido repuestas (?).

    3. Las columnas de madera de n¡¦pero de 300 a¡¦s, persisten desaplomadas y reposan sobre unas columnas de piedras de r¡¦ sobrepuestas una sobre la otra (que no se tocaron por temor), rodeadas de concreto y con humedad persistente en sus bases (hay fotos que se publicaron el peri¡¦ico La Prensa de PanamâË.

    4. Evacuaci¡¦ de grandes cantidades de piedras de r¡¦ que fung¡¦n como base y sistema de filtraci¡¦ del piso, (que dio muestra de su efectividad por 300 a¡¦s, aùÍ con movimientos s¡¦micos, y nunca vimos rajaduras ni filtraciones en el piso) y sustituci¡¦ de ¡¦tas por un "sistema antis¡¦mico moderno de estructura del piso"(?).  Se dice que La Iglesia de San Francisco estâÂsobre un ojo de agua o laguna.  Ahora han aflorado problemas de filtraciones y humedad que, segùÍ todo el pueblo de San Francisco es testigo, nunca hab¡¦mos tenido en la Iglesia.

    5. Construcci¡¦ de puertas modernas de acceso lateral desechando las coloniales, en vez de restaurarlas.

    6. Se pretende, sin haber sido evaluadas por expertos las etapas I y II, pasar a la etapa III - bajo condiciones de abuso verbal y extralimitaci¡¦ de funcionarios por parte del INAC - la cual consiste principalmente en la restauraci¡¦ del PùËpito y Baptisterio, verdaderas joyas del Templo, en las que se le piensan cambiar piezas.  Construir una escalera de acceso al coro no c¡¦sona con su estilo colonial (de madera y a imagen de otra Iglesia del pa¡¦).  Con los antecedentes hist¡¦icos y de las etapas anteriores, asîÂcomo el desconocimiento de los planos e idoneidad de los contratistas (ahora son otros: empresa Inversiones y Servicios Salmer¡¦, S.A) del proyecto, tenemos serias dudas de que no se vuelvan a repetir los errores anteriores y se acentùÄ el deterioro de la Iglesia que estamos observando.

    "Concluyendo nuestras DUDAS se resumen en las siguientes preguntas a resolver por peritos expertos"

    • Realmente la Empresa Leso Constructions, S.A. (Etapas I y II) es una "Experta calificada en obras de restauraci¡¦ colonial y cuenta con una experiencia en edificaciones coloniales?

    • La Iglesia de San Francisco es un templo seguro f¡¦icamente hablando despu¡¦ de la alteraci¡¦ de su estructura?  Existi¡¦realmente un estudio de suelos previos?

    • Su estilo y estructura colonial que aùÍ le quedaba se ha respetado?  Los planos, si es que existen, son acordes con el estilo y estructura colonial de esta Iglesia del siglo XVIII?

    • Qui¡¦ se hace responsable, de comprobarse el da¡¦ sufrido a la Iglesia en general y a los altares en particulares?  Es justo devolverle la fianza de construcci¡¦ a Lesso Constructions que expira, presumimos que en Diciembre de 2002, por un monto de (B/ 49.000)?  Si la Contralor¡¦ General de la RepùÁlica ha inspeccionado y verificado, bajo responsabilidad del Inspector oficial designado, que las etapas I y II han sido cumplidas a cabalidad, no ameritar¡¦ una reconsideraci¡¦ oficial de esta inspecci¡¦ existiendo dudas razonables por parte de los moradores sobre los resultados deficientes de las obras encomendadas?

    • Qui¡¦ se harâÂresponsable de la restauraci¡¦ de los altares, que ahora aùÍ m¡¦ que nunca reviste una urgencia notoria, y de la construcci¡¦ de la torre colonial que qued¡¦pendiente para un futuro?  Tendremos como lo recomienda el INAC que solicitar otros (B/ 200.000) al Ministerio de Econom¡¦ y Finanzas, para concluir dichas obras, elev¡¦dose el costo de la restauraci¡¦ y remodelaci¡¦ total de la Iglesia a casi medio mill¡¦ de d¡¦ares (B/ 445,000)?

    • Realmente la empresa Salmer¡¦, S.A., gan¡¦la licitaci¡¦ de la III etapa y es una experta calificada en obras de restauraci¡¦ colonial y posee una gran experiencia en edificaciones coloniales como para restaurar el PùËpito y el Baptisterio, verdaderas Joyas Barrocas del Templo?

    • Es procedente iniciar la III etapa del proyecto de restauraci¡¦ de La Iglesia de San Francisco de Veraguas, existiendo dudas razonables sobre la estabilidad de la estructura actual del Templo (con posible peligro incluso para los trabajadores que lo ejecuten) y sobre las credenciales -experiencia en restauraci¡¦  colonial de las empresas contratadas?

    • No es suficiente para las instituciones y empresas involucradas en estos trabajos, la inspecci¡¦ realizada por la Defensor¡¦ del Pueblo a nuestra Iglesia el d¡¦ 13 de septiembre de 2002 ante una denuncia an¡¦ima que atendi¡¦a nuestro actual reclamo,  (octubre de 2002) en la que ¡¦ta afirma que lo que estamos denunciando es cierto, en notas dirigidas al INAC, Contralor¡¦ General, y a la Sociedad Paname¡¦ de Arquitectos e Ingenieros (SPIA), con motivo de solicitarle a estas entidades su cooperaci¡¦ en la investigaci¡¦ por nosotros solicitada para hacer una investigaci¡¦ oficial seria sobre la Planificaci¡¦ del Proyecto, Credenciales y experiencia en restauraci¡¦ colonial de las Empresas involucradas (Leso Constructions, S.A. y Salmer¡¦, S.A.) y los resultados deficientes de las Etapas I y II?

    • Si estamos cooperando al velar por un Patrimonio Hist¡¦ico de inter¡¦ comùÍ y por la fiscalizaci¡¦ de los dineros del Estado, porquêÂel INAC no se nos une en lugar de ponerse abiertamente de parte de las empresas cuestionadas?

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Restos de Algunos Altares

 

Izq: Candelabro al lado de otros restos de altares.

 

Der: Restos de un altar de casi 400 años, hoy destruido por la inexperiencia de la compañía restauradora.

Izq: observe cómo está amarrado el Púlpito: sin proteger la pintura ni la madera, lo cual debió hacerse previo a amarrar dicha pieza (según la Dra. especialista ¡¦gela Camargo).

 

Der: observe los pedazos de los diferentes altares, los cuales yacen en un mueble sin protección contra la humedad

Izq: Restos de las Cariátides que adornaban los altares, los cuales se encontraban en buenas condiciones, hoy reposan sobre un mueble sin protección alguna.

Der: Imágenes y restos de altares sobre un mueble en la sacristía, puede observarse el que está colgado del techo.

Izq: Observe la humedad en las bases de las columnas de madera que sostienen el techo en el interior del Templo. Estas columnas nunca se habían mojado en los 400 años (aproximados) de existencia de dicho templo. Obsérvese, además, que están totalmente desaplomadas.

 

 

Después de haber observado estas fotografías, nos gustaría que nos dieras tu opinión al respecto, participando en nuestro foro o nos env¡¦s un mensaje a ([email protected]) o al E-mail:([email protected])

 

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Bibliograf¡¦:

    Libros ,Entidades y Notas,

  1. "El Arte Barroco de la La Iglesia de San Francisco de la Monta¡¦", Arq. Samuel Gutierrez, 1979.

  2. "San Francisco de la Monta¡¦, Joyel del Arte Barroco Americano", Araúz, Camargo, Camargo, Gutierrez, Oscar A. Velarde -Dirección?. INAC. Nacional de Patrimonio Histórico.

  3. "Antecedentes Históricos y Detalles del Tesoro Colonial de La Iglesia de San Francisco de Veraguas". Dr. Ricaurte Arrocha -Adames, 1993.
  4. Arq. Jorge Arosemena Presidente del Capítulo de ICOMOS de UNESCO en Panamá.
  5. Profesora María Berenice Ruiz -Folleto "Trazos Históricos de San Francisco de Veraguas".
  6. Defensoría del Pueblo (Lic. Guido A. Rodríguez L.
  7. Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA).
  8. Universidad Tecnológica -Ext. de Santiago de Veraguas- Profesor Axel Chang, Especialista en estructura.
  9. Contraloría General de la República.
  10. Club Kiwanis -Capítulo de Veraguas.
  11. Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC).
  12. Arq. Sebastian Paniza -Especialista en Restauraciones Coloniales y exdirector de Patrimonio Histórico del INAC.

Notas

  • Nota del INAC al Defensor del Pueblo del 20 de junio de 2001.
  • Nota de la Contraloría General al Reverendo Padre Venancio Cianca de 12 de Abril de 2002.
  • Nota de 15 de mayo de 2001 del INAC para Lic. Alvin Weeden, Contralor General de la República.
  • Nota del Comité Pro-Rescate del Templo Antiguo a la Defensoría del pueblo solicitándole su mediación (16 de octubre de 2002).
  • Nota del INAC al Reverendo Padre Venancio Cianca de 17 de octubre de 2002. Como contestación a la nota dirigida al prof. Rafael Ruiloba de 31 de octubre de 2002 por parte de la Defensoría del Pueblo, Loc. Guido Alejandro Rodríguez Lugari.

ÙËtima modificaci¡¦: Martes, 18 de Mayo de 2004

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P¡¦ina Elaborada por: T.I.E. Enrique A. Sánchez B. y Francia E. Gonz¡¦ez R.

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