Domingo después de Pentecostés
SOLEMNIDAD
DE LA SANTISIMA TRINIDAD
PRIMERA LECTURA
Antes de comenzar la tierra,
la sabiduría fue engendrada
Así dice la sabiduría de Dios:
«El Señor me estableció
al principio de sus tareas, al comienzo de sus
obras antiquísimas.
En un tiempo remotísimo fui
formada, antes de comenzar la tierra.
Antes de los abismos fui
engendrada, antes de los manantiales de las
aguas.
Todavía no estaban aplomados
los montes, antes de las montañas fui
engendrada.
No había hecho aún la tierra
y la hierba, ni los primeros terrones del orbe.
Cuando colocaba los cielos,
allí estaba yo; cuando trazaba la bóveda sobre
la faz del abismo;
cuando sujetaba el cielo en la altura, y fijaba
las fuentes abismales.
Cuando ponía un límite al
mar, cuyas aguas no traspasan su mandato;
cuando asentaba los cimientos de la tierra, yo
estaba junto a él, como aprendiz,
yo era su encanto cotidiano, todo el tiempo
jugaba en su presencia:
jugaba con la bola de la tierra, gozaba con los
hijos de los hombres.
Palabra de Dios.
R. Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!
Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él, el ser humano, para darle poder? R.
Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad, le diste el mando sobre las obras de tus manos. R.
Todo lo sometiste bajo sus pies: rebaños de ovejas y toros, y hasta las bestias del campo, las aves del cielo, los peces del mar, que trazan sendas por el mar. R.
Palabra de Dios.
Aleluya
Ap 1,8
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, al Dios que es,
que era y que viene
EVANGELIO
Todo lo que tiene el
Padre es mío; el Espíritu tomará de lo mío y os lo anunciará
Lectura del santo evangelio según san Juan 16, 12-15
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.
Él me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando.
Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os
he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará.»
Palabra del Señor.