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DOMINGO VIII DEL TIEMPO ORDINARIO PRIMERA LECTURA Me casar� contigo en matrimonio perpetuo Lectura de la profec�a de Oseas 2, 16b. 17. 21-22 As� dice el Se�or: �Yo me la llevar� al desierto, le hablar� al coraz�n. Y me responder� all� como en los d�as de su juventud, como el d�a en que la saqu� de Egipto. Me casar� contigo en matrimonio perpetuo, me casar� contigo en derecho y justicia, en misericordia y compasi�n, me casar� contigo en fidelidad, y te penetrar�s del Se�or.� Palabra de Dios. Salmo responsorial Bendice, alma m�a, al Se�or, y todo mi ser a su santo nombre. Bendice, alma m�a, al Se�or, y no olvides sus beneficios. �l perdona todas tus culpas, y cura todas tus enfermedades; �l rescata tu vida de la fosa y te colma de gracia y de ternura. El Se�or es compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia. No nos trata como merecen nuestros pecados ni nos paga seg�n nuestras culpas. Como dista el oriente del ocaso, as� aleja de nosotros nuestros delitos. Como un padre siente ternura por sus hijos, siente el Se�or ternura por sus fieles. SEGUNDA LECTURA Sois una carta de Cristo, redactada por nuestro ministerio Lectura de la segunda carta del ap�stol san Pablo a los Corintios 35 lb-6 Hermanos: �Necesitamos presentaros o pediros cartas de recomendaci�n? Vosotros sois nuestra carta, escrita en nuestros corazones, conocida y le�da por todos los hombres. Sois una carta de Cristo, redactada por nuestro ministerio, escrita no con tinta, sino con el Esp�ritu de Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en las tablas de carne del coraz�n. Esta confianza con Dios la tenemos por Cristo. No es que por nosotros mismos estemos capacitados para apuntarnos algo, como realizaci�n nuestra; nuestra capacidad nos viene de Dios, que nos ha capacitado para ser ministros de una alianza nueva: no de c�digo escrito, sino de esp�ritu; porque la ley escrita mata, el Esp�ritu da vida. Palabra de Dios. Aleluya St 1, 18 El Padre, por propia iniciativa, con la palabra de la verdad, nos engendr�, para que seamos como la primicia de sus criaturas. EVANGELIO El novio est� con ellos Lectura del santo evangelio seg�n san Marcos 2, 18-22 En aquel tiempo, los disc�pulos de Juan y los fariseos estaban de ayuno. Vinieron unos y le preguntaron a Jes�s: - �Los disc�pulos de Juan y los disc�pulos de los fariseos ayunan. �Porqu� los tuyos no?� Jes�s les contest�: - ��Es que pueden ayunar los amigos del novio, mientras el novio est� con ellos? Mientras tienen al novio con ellos, no pueden ayunar. Llegar� un d�a en que se lleven al novio; aquel d�a s� que ayunar�n. Nadie le echa un remiendo de pa�o sin remojar a un manto pasado; porque la pieza tira del manto, lo nuevo de lo viejo, y deja un roto peor. Nadie echa vino nuevo en odres viejos; porque revientan los odres, y se pierden el vino y los odres; a vino nuevo, odres nuevos.� Palabra de Dios. |