Todos ellos se dedicaban a la oraci�n en com�n, junto con algunas mujeres, entre ellas Mar�a, la madre de Jes�s, y con sus hermanos.
Palabra de Dios.
El Se�or es mi luz y mi salvaci�n, �a qui�n temer�? El Se�or es la defensa de mi vida, �qui�n me har� temblar? R.
Una cosa pido al Se�or, eso buscar�: habitar en la casa del Se�or por los d�as de mi vida; gozar de la dulzura del Se�or, contemplando su templo. R.
Esc�chame, Se�or, que te llamo; ten piedad, resp�ndeme. Oigo en mi coraz�n: �Buscad mi rostro.� R.
EVANGELIO
Lectura del santo evangelio seg�n san Juan 17, 1 -1 la
En aquel tiempo, Jes�s, levantando los ojos al cielo, dijo:
-�Padre, ha llegado la hora, glorifica a ttu Hijo, para que tu Hijo te glorifique y, por
el poder que t� le has dado sobre toda carne, d� la vida eterna a los que le confiaste.
�sta es la vida eterna: que te conozcan a ti, �nico Dios verdadero, y a tu enviado,
Jesucristo.
Yo te he glorificado sobre la tierra, he coronado la obra que me encomendaste. Y ahora, Padre, glorif�came cerca de ti, con la gloria que yo ten�a cerca de ti, antes que el mundo existiese.
He manifestado tu nombre a los hombres que me diste de en medio del mundo. Tuyos eran, y t� me los diste, y ellos han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todo lo que me diste procede de ti, porque yo les he comunicado las palabras que t� me diste, y ellos las han recibido, y han conocido verdaderamente que yo sal� de ti, y han cre�do que t� me has enviado.
Te ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por �stos que t� me diste, y son tuyos. S�, todo lo m�o es tuyo, y lo tuyo m�o; y en ellos he sido glorificado. Ya no voy a estar en el mundo, pero ellos est�n en el mundo, mientras yo voy a ti.�
Palabra de Dios.