Palabra de Dios.
T� promulgas tus decretos para que se observen exactamente. Ojal� est� firme mi camino, para cumplir tus consignas. R.
Haz bien a tu siervo: vivir� y cumplir� tus palabras; �breme los ojos, y
contemplar� las maravillas de tu voluntad. R.
Mu�strame, Se�or, el camino de tus leyes, y lo seguir� puntualmente; ens��ame a
cumplir tu voluntad y a guardarla de todo coraz�n. R.
SEGUNDA LECTURA
Dios predestin� la sabidur�a antes de los siglos para nuestra gloria
Lectura de la primera carta del ap�stol san Pablo a los Corintios 2, 6-10Palabra de Dios.
EVANGELIO
Se dijo a los antiguos, pero yo os digo
+ Lectura del santo evangelio seg�n san Mateo 5, 17-37
En aquel tiempo, dijo Jes�s a sus disc�pulos:
-�No cre�is que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a
dar plenitud. Os aseguro que antes pasar�n el cielo y la tierra que deje de cumplirse
hasta la �ltima letra o tilde de la Ley.
El que se salte uno s�lo de los preceptos menos importantes, y se lo ense�e as� a los
hombres ser� el menos importante en el reino de los cielos.
Pero quien los cumpla y ense�e ser� grande en el reino de los cielos.
Os lo aseguro: Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entrar�is en el reino
de los cielos.
Hab�is o�do que se dijo a los antiguos: "No matar�s", y el que mate ser�
procesado.
Pero yo os digo: Todo el que est� peleado con su hermano ser� procesado. Y si uno llama
a su hermano "imb�cil', tendr� que comparecer ante el Sanedr�n, y si lo llama
"renegado", merece la condena del fuego.
Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas all� mismo de que
tu hermano tiene quejas contra ti, deja all� tu ofrenda ante el altar y vete primero a
reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todav�a de
camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la c�rcel.
Te aseguro que no saldr�s de all� hasta que hayas pagado el �ltimo cuarto.
Hab�is o�do el mandamiento "no cometer�s adulterio". Pues yo os digo: El que
mira a una mujer casada dese�ndola, ya ha sido ad�ltero con ella en su interior.
Si tu ojo derecho te hace caer, s�catelo y t�ralo. M�s te vale perder un miembro que
ser echado entero en el infierno.
Si tu mano derecha te hace caer, c�rtatela y t�rala, porque m�s te vale perder un
miembro que ir a parar entero al infierno.
Est� mandado: "El que se divorcie de su mujer, que le d� acta de repudio. "
Pues yo os digo: El que se divorcie de su mujer, excepto en caso de impureza, la induce al
adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio.
Hab�is o�do que se dijo a los antiguos: "No jurar�s en falso" y
"Cumplir�s tus votos al Se�or".
Pues yo os digo que no jur�is en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni
por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusal�n, que es la ciudad del Gran
Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo. A vosotros
os basta decir "s�" o "no". Lo que pasa de ah� viene del Maligno.�
Palabra de Dios.