Lectura del libro de Isa�as 58, 7-10
As� dice el Se�or:
�Parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo, viste al que ves
desnudo, y no te cierres a tu propia carne.
Entonces romper� tu luz como la aurora, en seguida te brotar� la carne sana; te abrir�
camino la justicia, detr�s ir� la gloria del Se�or.
Entonces clamar�s al Se�or, y te responder�; gritar�s, y te dir�: �Aqu� estoy. �
Cuando destierres de ti la opresi�n, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas
tu pan con el hambriento y sacies el est�mago del indigente, brillar� tu luz en las
tinieblas,' tu oscuridad se volver� mediod�a.�
Palabra de Dios.
Salmo responsorial Sal 111, 4-5. 6-7. 8a y 9
(R.: 4a)
R. El justo brilla en las tinieblas como una luz.
En las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo. Dichoso el que
se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos. R.
El justo jam�s vacilar�, su recuerdo ser� perpetuo. No temer� las malas noticias,
su coraz�n est� firme en el Se�or. R.
Su coraz�n est� seguro, sin temor. Reparte limosna a los pobres; su caridad es
constante, sin falta, y alzar� la frente con dignidad. R.