DOMINGO XXVII DEL TIEMPO ORDINARIO -A
Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 79, 9 y 12. 13-14.
15-16. 19-20 (R.: Is 5, 7a)
R. La vi�a del Se�or es la casa de Israel.
Sacaste una vid de Egipto, expulsaste a los gentiles, y la trasplantaste. Extendi� sus sarmientos hasta el mar, y sus brotes hasta el Gran R�o. R.
�Por qu� has derribado su cerca para que la saqueen los viandantes, la pisoteen los jabal�es y se la coman las alima�as? R.
Dios de los ej�rcitos, vu�lvete: mira desde el cielo, f�jate, ven a visitar tu vi�a, la cepa que tu diestra plant�, y que t� hiciste vigorosa. R.
No nos alejaremos de ti: danos vida, para que invoquemos tu nombre. Se�or, Dios de los ej�rcitos, rest�uranos, que brille tu rostro y nos salve. R.
SEGUNDA
LECTURA
Poned esto por obra, y el Dios de la paz estar� con vosotros
Yo os he elegido del mundo, para que vay�is y
deis fruto, y vuestro fruto dure
-dice el Se�or-.
EVANGELIO
Arrendar� la vi�a a otros labradores + Lectura del santo evangelio seg�n san Mateo 21, 33-43En aquel tiempo, dijo Jes�s a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
-�Escuchad otra par�bola: Hab�a un propietario que plant� una vi�a, la rode� con una cerca, cav� en ella un lagar, construy� la casa del guarda, la arrend� a unos labradores y se march� de viaje.
Llegado el tiempo de
la vendimia, envi� sus criados a los labradores, para percibir los frutos que le
correspond�an. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a
otro, y a otro lo apedrearon.
Envi� de nuevo otros criados, m�s que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo.
Por �ltimo les mand� a su hijo, dici�ndose: "Tendr�n respeto a mi hijo."
Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron: "�ste es el heredero: venid,
lo matamos y nos quedamos con su herencia." Y, agarr�ndolo, lo empujaron fuera de la
vi�a y lo mataron.
Y ahora, cuando
vuelva el due�o de la vi�a, �qu� har� con aquellos labradores?� Le contestaron:
-�Har� morir de mala muerte a esos malvaddos y arrendar� la vi�a a otros labradores,
que le entreguen los frutos a sus tiempos.�
Y Jes�s les dice:
-��No hab�is le�do nunca en la Escritura:: "La piedra que desecharon los
arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Se�or quien lo ha hecho, ha sido un
milagro patente"? Por eso os digo que se os quitar� a vosotros el reino de
Dios y se dar� a un pueblo que produzca sus frutos.�
Palabra de Dios.