DOMINGO XXIII DEL TIEMPO ORDINARIO
As� dice el Se�or:
�A ti, hijo de Ad�n, te he puesto de atalaya en la casa de Israel; cuando escuches
palabra de mi boca, les dar�s la alarma de mi parte.
Si yo digo al malvado: "�Malvado, eres reo de muerte!", y t� no hablas, poniendo en guardia al malvado para que cambie de conducta, el malvado morir� por su culpa, pero a ti te pedir� cuenta de su sangre; pero si t� pones en guardia al malvado para que cambie de conducta, si no cambia de conducta, �l morir� por su culpa, pero t� has salvado la vida.�
Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Sal 94, 1-2. 6-7. 8-9 (R.: 8)
R. Ojal� escuch�is hoy la voz del Se�or:
�No endurezc�is vuestro coraz�n.�
Venid, aclamemos al Se�or, demos v�tores a la Roca que nos salva; entremos a su
presencia d�ndole gracias, aclam�ndolo con cantos. R.
EVANGELIO
Si te hace caso, has salvado a tu
hermano
+ Lectura del santo evangelio
seg�n san Mateo 18, 15-20
En aquel tiempo, dijo Jes�s a sus disc�pulos:
-�Si tu hermano peca, repr�ndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a
tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede
confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, d�selo a la comunidad, y
si no hace caso ni siquiera a la comunidad, consid�ralo como un gentil o un publicano.
Os aseguro que todo lo que at�is en la tierra quedar� atado en el cielo, y todo lo que desat�is en la tierra quedar� desatado en el cielo.
Os aseguro, adem�s, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dar� mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres est�n reunidos en mi nombre, all� estoy yo en medio de ellos. �
Palabra de Dios.