Salmo responsorial
Sal
67, 4-5ac. 6-7ab. 10-11(R.: cf. Ilb)
R. Preparaste, oh Dios, casa para los pobres.
Los justos se alegran, gozan en la presencia de Dios, rebosando
de alegr�a. Cantad a Dios, tocad en su honor; su nombre es el
Se�or. R.
Padre de hu�rfanos, protector de viudas, Dios vive en su santa morada. Dios prepara casa a los desvalidos, libera a los cautivos y los enriquece. R.
Derramaste en tu heredad, oh Dios, una lluvia copiosa, aliviaste la tierra extenuada; y tu reba�o habit� en la tierra que tu bondad, oh Dios, prepar� para los pobres. R.
Os hab�is acercado al monte Si�n, ciudad de� Dios vivo
Lectura de la carta a los Hebreos 12, 18-19. 22~24aVosotros os hab�is acercado al monte de Si�n, ciudad del Dios vivo, Jerusal�n del cielo, a millares de �ngeles en fiesta, a la asamblea de los primog�nitos inscritos en el cielo, a Dios, juez de todos, a las almas de los justos que han llegado a su destino y al Mediador de la nueva al�anza, Jes�s.
Palabra de Dios.
Aleluya Mt 11, 29ab
Cargad con mi yugo y
aprended de m� -dice el Se�or-, que soy manso y humilde de
coraz�n.
EVANGELIO
+ Lectura del santo evangelio seg�n san
Lucas 14, 1. 7-14
Un s�bado, entr� Jes�s en casa de uno de los principales
fariseos para comer, y ellos le estaban espiando.
Notando que los convidados escog�an los primeros puestos, les
propuso esta par�bola:
- �Cuando te conviden a una boda, no te ssientes en el puesto
principal, no sea que hayan convidado a otro de m�s categor�a
que t�; y vendr� el que os convid� a ti y al otro y te dir�:
"C�dele el puesto a �ste."
Entonces, avergonzado, ir�s a ocupar el �ltimo puesto.
Al rev�s, cuando te conviden, vete a sentarte en el �ltimo
puesto, para que, cuando venga el que te convid�, te diga:
"Amigo, sube m�s arriba."
Entonces quedar�s muy bien ante todos los comensales.
Porque todo el que se enaltece ser� humillado, y el que se
humilla ser� enaltecido. �
Y dijo al que lo hab�a invitado:
- �Cuando des una comida o una cena, no iinvites a tus amigos, ni
a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos;
porque corresponder�n invit�ndote, y quedar�s pagado.
Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y
ciegos; dichoso t�, porque no pueden pagarte; te pagar�n cuando
resuciten los justos. �
Palabra del Se�or.