|

|
|
Excelencias de la ley de Dios
Alef
119
-
1 Bienaventurados los perfectos de camino,
- Los que andan en la ley de Jehová.
-
2 Bienaventurados los que guardan sus testimonios,
- Y con todo el corazón le buscan;
-
3 Pues no hacen iniquidad
- Los que andan en sus caminos.
-
4 Tú encargaste
- Que sean muy guardados tus mandamientos.
-
5 ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos
- Para guardar tus estatutos!
-
6 Entonces no sería yo avergonzado,
- Cuando atendiese a todos tus mandamientos.
-
7 Te alabaré con rectitud de corazón
- Cuando aprendiere tus justos juicios.
-
8 Tus estatutos guardaré;
- No me dejes enteramente.
Bet
-
9 ¿Con qué limpiará el joven su camino?
- Con guardar tu palabra.
-
10 Con todo mi corazón te he buscado;
- No me dejes desviarme de tus mandamientos.
-
11 En mi corazón he guardado tus dichos,
- Para no pecar contra ti.
-
12 Bendito tú, oh Jehová;
- Enséñame tus estatutos.
-
13 Con mis labios he contado
- Todos los juicios de tu boca.
-
14 Me he gozado en el camino de tus testimonios
- Más que de toda riqueza.
-
15 En tus mandamientos meditaré;
- Consideraré tus caminos.
-
16 Me regocijaré en tus estatutos;
- No me olvidaré de tus palabras.
Guímel
-
17 Haz bien a tu siervo; que viva,
- Y guarde tu palabra.
-
18 Abre mis ojos, y miraré
- Las maravillas de tu ley.
-
19 Forastero soy yo en la tierra;
- No encubras de mí tus mandamientos.
-
20 Quebrantada está mi alma de desear
- Tus juicios en todo tiempo.
-
21 Reprendiste a los soberbios, los malditos,
- Que se desvían de tus mandamientos.
-
22 Aparta de mí el oprobio y el menosprecio,
- Porque tus testimonios he guardado.
-
23 Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí;
- Mas tu siervo meditaba en tus estatutos,
-
24 Pues tus testimonios son mis delicias
- Y mis consejeros.
Dálet
-
25 Abatida hasta el polvo está mi alma;
- Vivifícame según tu palabra.
-
26 Te he manifestado mis caminos, y me has respondido;
- Enséñame tus estatutos.
-
27 Hazme entender el camino de tus mandamientos,
- Para que medite en tus maravillas.
-
28 Se deshace mi alma de ansiedad;
- Susténtame según tu palabra.
-
29 Aparta de mí el camino de la mentira,
- Y en tu misericordia concédeme tu ley.
-
30 Escogí el camino de la verdad;
- He puesto tus juicios delante de mí.
-
31 Me he apegado a tus testimonios;
- Oh Jehová, no me avergüences.
-
32 Por el camino de tus mandamientos correré,
- Cuando ensanches mi corazón.
He
-
33 Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos,
- Y lo guardaré hasta el fin.
-
34 Dame entendimiento, y guardaré tu ley,
- Y la cumpliré de todo corazón.
-
35 Guíame por la senda de tus mandamientos,
- Porque en ella tengo mi voluntad.
-
36 Inclina mi corazón a tus testimonios,
- Y no a la avaricia.
-
37 Aparta mis ojos, que no vean la vanidad;
- Avívame en tu camino.
-
38 Confirma tu palabra a tu siervo,
- Que te teme.
-
39 Quita de mí el oprobio que he temido,
- Porque buenos son tus juicios.
-
40 He aquí yo he anhelado tus mandamientos;
- Vivifícame en tu justicia.
Vau
-
41 Venga a mí tu misericordia, oh Jehová;
- Tu salvación, conforme a tu dicho.
-
42 Y daré por respuesta a mi avergonzador,
- Que en tu palabra he confiado.
-
43 No quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad,
- Porque en tus juicios espero.
-
44 Guardaré tu ley siempre,
- Para siempre y eternamente.
-
45 Y andaré en libertad,
- Porque busqué tus mandamientos.
-
46 Hablaré de tus testimonios delante de los reyes,
- Y no me avergonzaré;
-
47 Y me regocijaré en tus mandamientos,
- Los cuales he amado.
-
48 Alzaré asimismo mis manos a tus mandamientos que amé,
- Y meditaré en tus estatutos.
Zain
-
49 Acuérdate de la palabra dada a tu siervo,
- En la cual me has hecho esperar.
-
50 Ella es mi consuelo en mi aflicción,
- Porque tu dicho me ha vivificado.
-
51 Los soberbios se burlaron mucho de mí,
- Mas no me he apartado de tu ley.
-
52 Me acordé, oh Jehová, de tus juicios antiguos,
- Y me consolé.
-
53 Horror se apoderó de mí a causa de los inicuos
- Que dejan tu ley.
-
54 Cánticos fueron para mí tus estatutos
- En la casa en donde fui extranjero.
-
55 Me acordé en la noche de tu nombre, oh Jehová,
- Y guardé tu ley.
-
56 Estas bendiciones tuve
- Porque guardé tus mandamientos.
Chet
-
57 Mi porción es Jehová;
- He dicho que guardaré tus palabras.
-
58 Tu presencia supliqué de todo corazón;
- Ten misericordia de mí según tu palabra.
-
59 Consideré mis caminos,
- Y volví mis pies a tus testimonios.
-
60 Me apresuré y no me retardé
- En guardar tus mandamientos.
-
61 Compañías de impíos me han rodeado,
- Mas no me he olvidado de tu ley.
-
62 A medianoche me levanto para alabarte
- Por tus justos juicios.
-
63 Compañero soy yo de todos los que te temen
- Y guardan tus mandamientos.
-
64 De tu misericordia, oh Jehová, está llena la tierra;
- Enséñame tus estatutos.
Tet
-
65 Bien has hecho con tu siervo,
- Oh Jehová, conforme a tu palabra.
-
66 Enséñame buen sentido y sabiduría,
- Porque tus mandamientos he creído.
-
67 Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba;
- Mas ahora guardo tu palabra.
-
68 Bueno eres tú, y bienhechor;
- Enséñame tus estatutos.
-
69 Contra mí forjaron mentira los soberbios,
- Mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos.
-
70 Se engrosó el corazón de ellos como sebo,
- Mas yo en tu ley me he regocijado.
-
71 Bueno me es haber sido humillado,
- Para que aprenda tus estatutos.
-
72 Mejor me es la ley de tu boca
- Que millares de oro y plata.
Yod
-
73 Tus manos me hicieron y me formaron;
- Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.
-
74 Los que te temen me verán, y se alegrarán,
- Porque en tu palabra he esperado.
-
75 Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justos,
- Y que conforme a tu fidelidad me afligiste.
-
76 Sea ahora tu misericordia para consolarme,
- Conforme a lo que has dicho a tu siervo.
-
77 Vengan a mí tus misericordias, para que viva,
- Porque tu ley es mi delicia.
-
78 Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado;
- Pero yo meditaré en tus mandamientos.
-
79 Vuélvanse a mí los que te temen
- Y conocen tus testimonios.
-
80 Sea mi corazón íntegro en tus estatutos,
- Para que no sea yo avergonzado.
Caf
-
81 Desfallece mi alma por tu salvación,
- Mas espero en tu palabra.
-
82 Desfallecieron mis ojos por tu palabra,
- Diciendo: ¿Cuándo me consolarás?
-
83 Porque estoy como el odre al humo;
- Pero no he olvidado tus estatutos.
-
84 ¿Cuántos son los días de tu siervo?
- ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen?
-
85 Los soberbios me han cavado hoyos;
- Mas no proceden según tu ley.
-
86 Todos tus mandamientos son verdad;
- Sin causa me persiguen; ayúdame.
-
87 Casi me han echado por tierra,
- Pero no he dejado tus mandamientos.
-
88 Vivifícame conforme a tu misericordia,
- Y guardaré los testimonios de tu boca.
Lámed
-
89 Para siempre, oh Jehová,
- Permanece tu palabra en los cielos.
-
90 De generación en generación es tu fidelidad;
- Tú afirmaste la tierra, y subsiste.
-
91 Por tu ordenación subsisten todas las cosas hasta hoy,
- Pues todas ellas te sirven.
-
92 Si tu ley no hubiese sido mi delicia,
- Ya en mi aflicción hubiera perecido.
-
93 Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos,
- Porque con ellos me has vivificado.
-
94 Tuyo soy yo, sálvame,
- Porque he buscado tus mandamientos.
-
95 Los impíos me han aguardado para destruirme;
- Mas yo consideraré tus testimonios.
-
96 A toda perfección he visto fin;
- Amplio sobremanera es tu mandamiento.
Mem
-
97 ¡Oh, cuánto amo yo tu ley!
- Todo el día es ella mi meditación.
-
98 Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos,
- Porque siempre están conmigo.
-
99 Más que todos mis enseñadores he entendido,
- Porque tus testimonios son mi meditación.
-
100 Más que los viejos he entendido,
- Porque he guardado tus mandamientos;
-
101 De todo mal camino contuve mis pies,
- Para guardar tu palabra.
-
102 No me aparté de tus juicios,
- Porque tú me enseñaste.
-
103 ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras!
- Más que la miel a mi boca.
-
104 De tus mandamientos he adquirido inteligencia;
- Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira.
Nun
-
105 Lámpara es a mis pies tu palabra,
- Y lumbrera a mi camino.
-
106 Juré y ratifiqué
- Que guardaré tus justos juicios.
-
107 Afligido estoy en gran manera;
- Vivifícame, oh Jehová, conforme a tu palabra.
-
108 Te ruego, oh Jehová, que te sean agradables los sacrificios voluntarios
de mi boca,
- Y me enseñes tus juicios.
-
109 Mi vida está de continuo en peligro,
- Mas no me he olvidado de tu ley.
-
110 Me pusieron lazo los impíos,
- Pero yo no me desvié de tus mandamientos.
-
111 Por heredad he tomado tus testimonios para siempre,
- Porque son el gozo de mi corazón.
-
112 Mi corazón incliné a cumplir tus estatutos
- De continuo, hasta el fin.
Sámec
-
113 Aborrezco a los hombres hipócritas;
- Mas amo tu ley.
-
114 Mi escondedero y mi escudo eres tú;
- En tu palabra he esperado.
-
115 Apartaos de mí, malignos,
- Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios.
-
116 Susténtame conforme a tu palabra, y viviré;
- Y no quede yo avergonzado de mi esperanza.
-
117 Sosténme, y seré salvo,
- Y me regocijaré siempre en tus estatutos.
-
118 Hollaste a todos los que se desvían de tus estatutos,
- Porque su astucia es falsedad.
-
119 Como escorias hiciste consumir a todos los impíos de la tierra;
- Por tanto, yo he amado tus testimonios.
-
120 Mi carne se ha estremecido por temor de ti,
- Y de tus juicios tengo miedo.
Ayin
-
121 Juicio y justicia he hecho;
- No me abandones a mis opresores.
-
122 Afianza a tu siervo para bien;
- No permitas que los soberbios me opriman.
-
123 Mis ojos desfallecieron por tu salvación,
- Y por la palabra de tu justicia.
-
124 Haz con tu siervo según tu misericordia,
- Y enséñame tus estatutos.
-
125 Tu siervo soy yo, dame entendimiento
- Para conocer tus testimonios.
-
126 Tiempo es de actuar, oh Jehová,
- Porque han invalidado tu ley.
-
127 Por eso he amado tus mandamientos
- Más que el oro, y más que oro muy puro.
-
128 Por eso estimé rectos todos tus mandamientos sobre todas las cosas,
- Y aborrecí todo camino de mentira.
Pe
-
129 Maravillosos son tus testimonios;
- Por tanto, los ha guardado mi alma.
-
130 La exposición de tus palabras alumbra;
- Hace entender a los simples.
-
131 Mi boca abrí y suspiré,
- Porque deseaba tus mandamientos.
-
132 Mírame, y ten misericordia de mí,
- Como acostumbras con los que aman tu nombre.
-
133 Ordena mis pasos con tu palabra,
- Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.
-
134 Líbrame de la violencia de los hombres,
- Y guardaré tus mandamientos.
-
135 Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo,
- Y enséñame tus estatutos.
-
136 Ríos de agua descendieron de mis ojos,
- Porque no guardaban tu ley.
Tsade
-
137 Justo eres tú, oh Jehová,
- Y rectos tus juicios.
-
138 Tus testimonios, que has recomendado,
- Son rectos y muy fieles.
-
139 Mi celo me ha consumido,
- Porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras.
-
140 Sumamente pura es tu palabra,
- Y la ama tu siervo.
-
141 Pequeño soy yo, y desechado,
- Mas no me he olvidado de tus mandamientos.
-
142 Tu justicia es justicia eterna,
- Y tu ley la verdad.
-
143 Aflicción y angustia se han apoderado de mí,
- Mas tus mandamientos fueron mi delicia.
-
144 Justicia eterna son tus testimonios;
- Dame entendimiento, y viviré.
Cof
-
145 Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Jehová,
- Y guardaré tus estatutos.
-
146 A ti clamé; sálvame,
- Y guardaré tus testimonios.
-
147 Me anticipé al alba, y clamé;
- Esperé en tu palabra.
-
148 Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche,
- Para meditar en tus mandatos.
-
149 Oye mi voz conforme a tu misericordia;
- Oh Jehová, vivifícame conforme a tu juicio.
-
150 Se acercaron a la maldad los que me persiguen;
- Se alejaron de tu ley.
-
151 Cercano estás tú, oh Jehová,
- Y todos tus mandamientos son verdad.
-
152 Hace ya mucho que he entendido tus testimonios,
- Que para siempre los has establecido.
Resh
-
153 Mira mi aflicción, y líbrame,
- Porque de tu ley no me he olvidado.
-
154 Defiende mi causa, y redímeme;
- Vivifícame con tu palabra.
-
155 Lejos está de los impíos la salvación,
- Porque no buscan tus estatutos.
-
156 Muchas son tus misericordias, oh Jehová;
- Vivifícame conforme a tus juicios.
-
157 Muchos son mis perseguidores y mis enemigos,
- Mas de tus testimonios no me he apartado.
-
158 Veía a los prevaricadores, y me disgustaba,
- Porque no guardaban tus palabras.
-
159 Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos;
- Vivifícame conforme a tu misericordia.
-
160 La suma de tu palabra es verdad,
- Y eterno es todo juicio de tu justicia.
Sin
-
161 Príncipes me han perseguido sin causa,
- Pero mi corazón tuvo temor de tus palabras.
-
162 Me regocijo en tu palabra
- Como el que halla muchos despojos.
-
163 La mentira aborrezco y abomino;
- Tu ley amo.
-
164 Siete veces al día te alabo
- A causa de tus justos juicios.
-
165 Mucha paz tienen los que aman tu ley,
- Y no hay para ellos tropiezo.
-
166 Tu salvación he esperado, oh Jehová,
- Y tus mandamientos he puesto por obra.
-
167 Mi alma ha guardado tus testimonios,
- Y los he amado en gran manera.
-
168 He guardado tus mandamientos y tus testimonios,
- Porque todos mis caminos están delante de ti.
Tau
-
169 Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová;
- Dame entendimiento conforme a tu palabra.
-
170 LLegue mi oración delante de ti;
- Líbrame conforme a tu dicho.
-
171 Mis labios rebosarán alabanza
- Cuando me enseñes tus estatutos.
-
172 Hablará mi lengua tus dichos,
- Porque todos tus mandamientos son justicia.
-
173 Esté tu mano pronta para socorrerme,
- Porque tus mandamientos he escogido.
-
174 He deseado tu salvación, oh Jehová,
- Y tu ley es mi delicia.
-
175 Viva mi alma y te alabe,
- Y tus juicios me ayuden.
-
176 Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo,
- Porque no me he olvidado de tus mandamientos.
Plegaria ante el peligro de la lengua engañosa
Cántico gradual.
120
-
1 A Jehová clamé estando en angustia,
- Y él me respondió.
-
2 Libra mi alma, oh Jehová, del labio mentiroso,
- Y de la lengua fraudulenta.
-
-
3 ¿Qué te dará, o qué te aprovechará,
- Oh lengua engañosa?
-
4 Agudas saetas de valiente,
- Con brasas de enebro.
-
-
5 ¡Ay de mí, que moro en Mesec,
- Y habito entre las tiendas de Cedar!
-
6 Mucho tiempo ha morado mi alma
- Con los que aborrecen la paz.
-
7 Yo soy pacífico;
- Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra.
Jehová es tu guardador
Cántico gradual.
121
-
1 Alzaré mis ojos a los montes;
- ¿De dónde vendrá mi socorro?
-
2 Mi socorro viene de Jehová,
- Que hizo los cielos y la tierra.
-
-
3 No dará tu pie al resbaladero,
- Ni se dormirá el que te guarda.
-
4 He aquí, no se adormecerá ni dormirá
- El que guarda a Israel.
-
-
5 Jehová es tu guardador;
- Jehová es tu sombra a tu mano derecha.
-
6 El sol no te fatigará de día,
- Ni la luna de noche.
-
-
7 Jehová te guardará de todo mal;
- El guardará tu alma.
-
8 Jehová guardará tu salida y tu entrada
- Desde ahora y para siempre.
Oración por la paz de Jerusalén
Cántico gradual; de David.
122
-
1 Yo me alegré con los que me decían:
- A la casa de Jehová iremos.
-
2 Nuestros pies estuvieron
- Dentro de tus puertas, oh Jerusalén.
-
3 Jerusalén, que se ha edificado
- Como una ciudad que está bien unida entre sí.
-
4 Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH,
- Conforme al testimonio dado a Israel,
- Para alabar el nombre de Jehová.
-
5 Porque allá están las sillas del juicio,
- Los tronos de la casa de David.
-
-
6 Pedid por la paz de Jerusalén;
- Sean prosperados los que te aman.
-
7 Sea la paz dentro de tus muros,
- Y el descanso dentro de tus palacios.
-
8 Por amor de mis hermanos y mis compañeros
- Diré yo: La paz sea contigo.
-
9 Por amor a la casa de Jehová nuestro Dios
- Buscaré tu bien.
Plegaria pidiendo misericordia
Cántico gradual.
123
-
1 A ti alcé mis ojos,
- A ti que habitas en los cielos.
-
2 He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores,
- Y como los ojos de la sierva a la mano de su señora,
- Así nuestros ojos miran a Jehová nuestro Dios,
- Hasta que tenga misericordia de nosotros.
-
-
3 Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros,
- Porque estamos muy hastiados de menosprecio.
-
4 Hastiada está nuestra alma
- Del escarnio de los que están en holgura,
- Y del menosprecio de los soberbios.
Alabanza por haber sido librado de los enemigos
Cántico gradual; de David.
124
-
1 A no haber estado Jehová por nosotros,
- Diga ahora Israel;
-
2 A no haber estado Jehová por nosotros,
- Cuando se levantaron contra nosotros los hombres,
-
3 Vivos nos habrían tragado entonces,
- Cuando se encendió su furor contra nosotros.
-
4 Entonces nos habrían inundado las aguas;
- Sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente;
-
5 Hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas impetuosas.
-
-
6 Bendito sea Jehová,
- Que no nos dio por presa a los dientes de ellos.
-
7 Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores;
- Se rompió el lazo, y escapamos nosotros.
-
-
8 Nuestro socorro está en el nombre de Jehová,
- Que hizo el cielo y la tierra.
Dios protege a su pueblo
Cántico gradual.
125
-
1 Los que confían en Jehová son como el monte de Sion,
- Que no se mueve, sino que permanece para siempre.
-
2 Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella,
- Así Jehová está alrededor de su pueblo
- Desde ahora y para siempre.
-
3 Porque no reposará la vara de la impiedad sobre la heredad de los justos;
- No sea que extiendan los justos sus manos a la iniquidad.
-
4 Haz bien, oh Jehová, a los buenos,
- Y a los que son rectos en su corazón.
-
5 Mas a los que se apartan tras sus perversidades,
- Jehová los llevará con los que hacen iniquidad;
- Paz sea sobre Israel.
Oración por la restauración
Cántico gradual.
126
-
1 Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion,
- Seremos como los que sueñan.
-
2 Entonces nuestra boca se llenará de risa,
- Y nuestra lengua de alabanza;
- Entonces dirán entre las naciones:
- Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.
-
3 Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros;
- Estaremos alegres.
-
-
4 Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová,
- Como los arroyos del Neguev.
-
5 Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.
-
6 Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;
- Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.
La prosperidad viene de Jehová
Cántico gradual; para Salomón.
127
-
1 Si Jehová no edificare la casa,
- En vano trabajan los que la edifican;
- Si Jehová no guardare la ciudad,
- En vano vela la guardia.
-
2 Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar,
- Y que comáis pan de dolores;
- Pues que a su amado dará Dios el sueño.
-
-
3 He aquí, herencia de Jehová son los hijos;
- Cosa de estima el fruto del vientre.
-
4 Como saetas en mano del valiente,
- Así son los hijos habidos en la juventud.
-
5 Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos;
- No será avergonzado
- Cuando hablare con los enemigos en la puerta.
La bienaventuranza del que teme a Jehová
Cántico gradual.
128
-
1 Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,
- Que anda en sus caminos.
-
2 Cuando comieres el trabajo de tus manos,
- Bienaventurado serás, y te irá bien.
-
-
3 Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa;
- Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.
-
4 He aquí que así será bendecido el hombre
- Que teme a Jehová.
-
-
5 Bendígate Jehová desde Sion,
- Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida,
-
6 Y veas a los hijos de tus hijos.
- Paz sea sobre Israel.
Plegaria pidiendo la destrucción de los enemigos de Sion
Cántico gradual.
129
-
1 Mucho me han angustiado desde mi juventud,
- Puede decir ahora Israel;
-
2 Mucho me han angustiado desde mi juventud;
- Mas no prevalecieron contra mí.
-
3 Sobre mis espaldas araron los aradores;
- Hicieron largos surcos.
-
4 Jehová es justo;
- Cortó las coyundas de los impíos.
-
5 Serán avergonzados y vueltos atrás
- Todos los que aborrecen a Sion.
-
6 Serán como la hierba de los tejados,
- Que se seca antes que crezca;
-
7 De la cual no llenó el segador su mano,
- Ni sus brazos el que hace gavillas.
-
8 Ni dijeron los que pasaban:
- Bendición de Jehová sea sobre vosotros;
- Os bendecimos en el nombre de Jehová.
Esperanza en que Jehová dará redención
Cántico gradual.
130
-
1 De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo.
-
2 Señor, oye mi voz;
- Estén atentos tus oídos
- A la voz de mi súplica.
-
-
3 JAH, si mirares a los pecados,
- ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse?
-
4 Pero en ti hay perdón,
- Para que seas reverenciado.
-
-
5 Esperé yo a Jehová, esperó mi alma;
- En su palabra he esperado.
-
6 Mi alma espera a Jehová
- Más que los centinelas a la mañana,
- Más que los vigilantes a la mañana.
-
-
7 Espere Israel a Jehová,
- Porque en Jehová hay misericordia,
- Y abundante redención con él;
-
8 Y él redimirá a Israel
- De todos sus pecados.
Confiando en Dios como un niño
Cántico gradual; de David.
131
-
1 Jehová, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron;
- Ni anduve en grandezas,
- Ni en cosas demasiado sublimes para mí.
-
2 En verdad que me he comportado y he acallado mi alma
- Como un niño destetado de su madre;
- Como un niño destetado está mi alma.
-
-
3 Espera, oh Israel, en Jehová,
- Desde ahora y para siempre.
|
|