Fragmentos de la entrevista realizada al Cardenal Norberto Rivera

Monseñor Norberto Rivera Carrera, ¿qué opina de las declaraciones hechas hace unos días por Don Vicente Fox en Monterrey, en las que comparó a la Iglesia Católica con el PRI?
Antes que nada hay que ver el contexto en el que hizo estas declaraciones y hay que conocer exactamente cuál es el contenido, porque de otra manera podríamos distorsionar. Si se piensa que la Iglesia y el PRI son iguales, quiere decir que el señor Fox está viendo demasiado grande al PRI con un 90%, en contra de un 10% que tienen las demás iglesias. Si estamos pensando que tanto el PRI como la iglesia está formada de hombres, de seres humanos, con limitaciones y con cualidades, pues estaría en lo exacto, pero también creo que los demás partidos están formados de seres humanos, porque ni son ángeles, ni son demonios.

La Iglesia Evangélica se lanza duro a criticar la educación laica impartida en México, diciendo que fomenta la prostitución y todo tipo de distorsiones sexuales. Monseñor ¿qué opina usted de estas acusaciones?
Bueno, me parece que la educación en México tiene que ser laica en el sentido auténtico de la palabra; es decir, con respeto profundo a todas las creencias, a todos los modos de pensar, sin inclinarse a ninguna facción o a ningún culto. Cuando se cumpla esto en México, —que la educación sea auténticamente laica—, que no se ataque a nadie por sus creencias, habremos logrado un gran propósito. Y creo, que en estos últimos tiempos, y sobretodo en este sexenio, se han dado pasos por la Secretaría de Educación Pública, realmente insospechados en otros tiempos, en donde hay un verdadero respeto por la educación sexual, en donde hay avances muy significativos. Creo que aún falta una mayor participación de los padres de familia en este proceso de la educación; hay una mayor necesidad de preparar a los maestros que darán esta educación sexual. Pero en México, creo que nadie debe negar la necesidad de dar una verdadera educación de este tipo.
No se resuelven los problemas metiendo la cabeza en la arena, sino enfrentando los problemas. Nuestros niños, nuestros jóvenes, hoy más que nunca necesitan una verdadera educación sexual.

Monseñor Norberto Rivera Carrera, ¿cree usted que en México existe intolerancia religiosa? Para nada. Creo que México goza de libertades religiosas y no solamente a nivel gubernamental, sino entre las mismas iglesias, las grandes iglesias, las iglesias de tradición, las iglesias históricas; hemos firmado un pacto, un convenio, un código de ética, en donde estamos propuestos a respetarnos, a fomentar la tolerancia religiosa, —y no solamente la tolerancia– sino la cooperación en todas aquellas cosas que podemos llevar de común acuerdo. Es realmente México un ejemplo de cómo las Iglesias históricas se han puesto de acuerdo. Otra cosa son las sectas que promueven la intolerancia, otra cosa son las sectas que se valen del proselitismo, de la ignorancia de los fieles, del hambre de los feligreses para llevar agua a su molino. Pero lo que son las Iglesias en México, tienen un Código de ética muy definido.

Monseñor, regresando un poco al tema de Vicente Fox, ¿Cuál es su opinión sobre el hecho de que hace unos meses este candidato hiciera uso en su campaña de la imagen de la Virgen Guadalupana? Yo creo que en México se realiza exactamente lo que hace un momento decíamos: todos los mexicanos tienen el derecho, tienen la libertad de practicar su religión, tienen el derecho de manifestar sus creencias en privado y en público y creo que es un derecho que debemos de seguir fomentando en nuestro México; pero lo que no sería saludable para nuestro país, es que se valga de los símbolos religiosos para hacer campañas políticas. En eso, todos los Obispos de México hemos sido muy claros y ojalá que en un futuro, así como los políticos dieron grandes avances para que las iglesias tuvieran la libertad religiosa, ahora las iglesias también debemos luchar para que los políticos también tengan la libertad religiosa y puedan expresar sus ideas y practicar su religión, sin que nada ni nadie se los impida.

Monseñor, muchos otros medios de comunicación tanto nacionales como internacionales, han mencionado a lo largo de los últimos meses que su nombre suena como uno de los más posibles candidatos a suceder al Santo Padre Juan Pablo II, ¿cuál es su opinión al respecto? En una familia es indigno que se empiece hablar de quién va a venir a ocupar el lugar del papá, mientras el papá vive. Creo que hijos bien nacidos, esposas fieles, no pueden estar pensando en el cambio del papá, mientras el papá vive. Es un tema que se debe plantear en el momento en que el Señor recoja al Santo Padre y no antes. Por supuesto que para México, para Latinoamérica y también para tu servidor, es algo muy agradable el pensar que algunos hermanos periodistas se estén fijando en nuestro continente, se estén fijando en México y en su arzobispo. Yo les agradezco esta amabilidad, esta finura, pero desgraciadamente los periodistas no votan en un cónclave, son los cardenales, que sin presión alguna, iluminados por el Espíritu Santo en conciencia, deben elegir a aquel que sucede al Papa en el momento en que él fallezca.

Monseñor, el que los periodistas, no de México, sino de todo el mundo, lo nombren entre los sucesores es un orgullo para todos los mexicanos, ¿no le parece a usted?
Bueno, México esta ocupando un lugar importante no sólo en el Continente Americano, sino a nivel mundial, porque aquí hay muchos fieles católicos, muchos de los cuales van teniendo proyección tanto al norte del continente como al sur y también se esta fomentando mucho el espíritu misionero, para que desde México vayan misioneros a otros países. Por eso, México es muy importante para la Iglesia, así lo ha querido hacer notar el Santo Padre al venir a entregar a México la exhortación apostólica Eclesia in America, nos está diciendo que el Papa no solamente le tiene cariño a México, no solamente le tiene cariño a los mexicanos, sino que ve a México como un lugar estratégico para que la fe se difunda a otros Continentes.

¿Cómo se produce la designación de un nuevo Papa, qué factores intervienen al tomar el cónclave la decisión? Cuando el Santo Padre deja de existir, los cardenales deben trasladarse a la ciudad de Roma y ahí se comienza a pensar en el Papa que se necesita para el momento actual de la Iglesia. Quiero decirte, que la situación cambia mucho dentro de la Iglesia en dos o tres años. Los que podrían ser candidatos hace tres años, creo que ahora tienen menos posibilidades, y de los que ahora se dice pueden tener posibilidades, quizá dentro de uno o dos años algunos de ellos ya no estén aquí. Por eso el panorama de la Iglesia cambia con tanta velocidad, pero una vez reunidos los Cardenales en Roma, en el momento en que somos o son citados los Señores Cardenales al Cónclave, solamente los cardenales en su conciencia y ante Dios deben votar por aquella persona que creen que puede y debe cumplir con esta misión dentro de la Iglesia. Es una misión, una carga, un trabajo que yo no se lo desearía a nadie, porque conociendo los trabajos, las penas, los sufrimientos, las tensiones que vive el Santo Padre, es muy difícil deseárselo a personas que uno quiere. Es cierto, pero aunque uno a veces quiere que algo no llegue sí se concreta.

Como la gran mayoría de los católicos mexicanos deseamos que Juan Pablo II continúe la gran labor que ha hecho a través del mundo; asimismo, para nuestro país por su religiosidad no deja de ser un orgullo que el nombre de nuestro Cardenal Rivera Carrera suene como un posible sucesor del Papa….
México debería de ser el último país después de Polonia que esté pensando en la sucesión en la silla de Pedro, porque nadie como México ha recibido el amor y el cariño del Santo Padre. Nadie como México se ha sentido acompañado en su peregrinación en este mundo con Juan Pablo II, por eso México es el último que debe pensar en que esta situación se dé. Pero como tu dices, irremediablemente llega un día en que esto va a suceder. México un día tendrá que amanecer con una triste noticia que –que esperamos que sea en un día lejano— y entonces si tenemos que pedirle al Señor que elija al hombre que realmente pueda conducir a la Iglesia, que elija al hombre que tenga el carisma, las cualidades necesarias para ser el sucesor de San Pedro. Yo creo que el Señor, de la historia Cristo Jesús, ya va a preparando a aquel que puede ser su vicario aquí en la tierra. El próximo Papa tendrá que enfrentar y atacar de fondo el fuerte desarrollo de diversas sectas que han alejado a varios católicos de su religión.

¿Comparte usted esta opinión? Creo que el panorama es muy distinto en las diversas regiones del mundo. Por ejemplo Mario, la Iglesia Católica es la que está teniendo el mayor crecimiento en el mundo en Norteamérica, y en Africa. En cambio en Europa y en otras regiones del mundo –y aquí mismo en nuestro México – vemos que hay otras denominaciones que son las que progresan. Por eso el panorama es diverso, depende del país del que hablemos, depende de la región en que nos situemos; por supuesto que la Iglesia ante todo debe buscar la unidad de los cristianos. Es algo que hiere a la Iglesia y lastima a todos los cristianos, —el hecho de que estemos divididos—, por eso creo que debemos emprender algo muy serio, muy empeñoso para que encontremos la unidad fundamental entre todas las distintas Iglesias que creemos en Cristo Jesús. Pero sí creo que afirmas con toda razón, que la Iglesia debe de hacer un trabajo serio para que las sectas: estos grupos religiosos que en lugar de favorecer a la humanidad, la perjudican, no tengan ese progreso; pero este trabajo no se hace ni en una guerra, ni luchando, ni atacando a nadie, creo que la mejor arma que tiene la Iglesia para trabajar en este campo es ser mas propositiva, tener nuevos métodos, tener mas imaginación para poder llegar a tanta gente que no conoce a Jesucristo.

Hace un mes aproximadamente usted tuvo una audiencia privada con Juan Pablo II. ¿Cómo lo encontró de salud?
El Santo Padre tiene dos enfermedades muy notables, muy visibles: el temblor en su mano izquierda y la prótesis que evidentemente no le funciona; pero el Papa esta espléndidamente de su cabeza, no solamente está consciente, sino que muy lúcido, incluso en ocasiones bromea cuando se le pregunta ¿cómo sigue de su temblor?, el Santo Padre, responde: "El mal sigue avanzando, pero afortunadamente los documentos los firmo con la derecha"; y, ¿sobre su prótesis Santo Padre, como sigue?: "Mi pierna sigue mal, pero afortunadamente la Iglesia la guío con la cabeza y no con los pies".

En esta reunión Monseñor, ¿cuáles fueron los temas fundamentales que trataron? Básicamente en la última visita que tuve oportunidad de hacer a Roma y en la que el Santo Padre tuvo la bondad de recibirme, hablamos del tema de la canonización de Juan Diego; para presentarle cómo la Congregación de la Causa de los Santos ha aprobado los dos puntos fundamentales del proceso de canonización: el milagro que se hizo con la intercesión de Juan Diego y la historicidad y la práctica de las virtudes que Juan Diego tuvo en su vida. Creo que la Congregación para la Causa de los Santos ha dado su parecer, que resultó muy positivo para estos dos puntos fundamentales y que quise comentar directamente con el Santo Padre, que está perfectamente bien enterado. Ya los dos vimos como faltan todavía algunos pasos más, que podríamos decir son secundarios, y que en el momento en que el Santo Padre crea oportuno, se dará el paso definitivo para la canonización.

Señor Cardenal, ¿no hablaron sobre el intrincado tema del ExAbad Schulenburg de la Villa de Guadalupe? No. A ese nivel con el Santo Padre y con la Congregación para la Causa de los Santos se tocan los temas cuando hay argumentos, cuando hay la documentación correspondiente. Sería muy difícil ponerse a comentar sobre una carta que no tiene fundamentos, que esta escrita por personas que no son especialistas en historia. El Santo Padre escucha más bien las investigaciones que se hacen con rigor científico. Los pareceres, los modos de pensar que son muy diversos el Santo Padre los escucha, los tiene en cuenta, pero lo que realmente hace que él tome decisiones es lo que lleva un fundamento con un rigor científico.

Por esa razón creo que tampoco hablaron sobre la posibilidad de que Juan Pablo II deje el papado antes de su muerte, ¿no es así? El Santo Padre al encontrarse con enfermedades y con una edad avanzada es consciente también de sus limitaciones, pero también es consciente de que eso mismo es también una fortaleza, porque guiar a la Iglesia desde el dolor, desde el sufrimiento, desde la cruz, también tiene un mayor mérito. No creo que el Santo Padre esté pensando en su dimisión, y en cuanto a su muerte, él desde hace mucho ha puesto su vida en manos del Señor y el Señor de la historia, es él que decidirá hasta cuando el Santo Padre guiará nuestra Iglesia. Nosotros esperamos que este tiempo se prolongue, pues para nosotros los mexicanos, Juan Pablo II ha sido una gran bendición. Esperamos no solamente que prolongue sus días, sino que esperamos que también algún día le permita de nuevo retornar a nuestro país. Juan Pablo II ha estado cerca de los más pobres, ha prestado su ayuda a los más necesitados y se puede decir que el punto de vista de todos los católicos es que ha guiado a la Iglesia por el camino correcto.

¿Existe algo Monseñor, que usted crea que se pueda implementar para que aumente el número de fieles católicos? Creo que hay mucho que hacer para que los que somos católicos demos testimonio de nuestra fe, para que aquellos que están lejos, que por algún motivo se han separado de la iglesia o que nunca han tenido la oportunidad de estar en la Iglesia, puedan acercarse a Jesucristo. Creo que en muchas regiones del mundo los católicos, los cristianos nos acomodamos a una situación y no tenemos ese dinamismo que debe tener un discípulo de Cristo; simple y sencillamente nos profesamos católicos, pero sin ese dinamismo que debe acompañar a todo cristiano.

Por último, monseñor, ¿cómo enfrenta la Iglesia católica este nuevo milenio, más aun con el constante descenso de fieles, cómo se aprecia el panorama? Yo lo veo con mucha esperanza y con mucho optimismo, porque desde donde puedo constatar, que es esta Arquidiócesis, desde mi nación mexicana, veo que la mayoría de las Diócesis se esta organizando para una nueva etapa en donde la Iglesia sea mas dinámica, en donde la Iglesia no permanezca dentro de los muros de los templos, sino que salga a proclamar la buena nueva, en las fábricas, en los sindicatos, en las escuelas, en los parques, en el deporte, en todos los ambientes. Yo creo que la Iglesia comienza una nueva etapa, se está organizando y no simplemente deja que cada quien haga lo que se imagine en ese momento que es bueno, si no que ya hay una mayor organización dentro de la Iglesia para salir al encuentro de estos problemas y sobretodo hay un perfil muy definido en nuestra Iglesia: la Iglesia cada día se interesa más por los problemas reales de la gente, no le está predicando a los espíritus, le está predicando a los seres humanos concretos, con todas sus debilidades y limitaciones.

 

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