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Fragmentos de la entrevista realizada al Cardenal Norberto Rivera
La
Iglesia Evangélica se lanza duro a criticar la educación laica impartida
en México, diciendo que fomenta la prostitución y todo tipo de distorsiones
sexuales. Monseñor ¿qué opina usted de estas acusaciones? Monseñor Norberto Rivera Carrera, ¿cree usted que en México existe intolerancia religiosa? Para nada. Creo que México goza de libertades religiosas y no solamente a nivel gubernamental, sino entre las mismas iglesias, las grandes iglesias, las iglesias de tradición, las iglesias históricas; hemos firmado un pacto, un convenio, un código de ética, en donde estamos propuestos a respetarnos, a fomentar la tolerancia religiosa, —y no solamente la tolerancia– sino la cooperación en todas aquellas cosas que podemos llevar de común acuerdo. Es realmente México un ejemplo de cómo las Iglesias históricas se han puesto de acuerdo. Otra cosa son las sectas que promueven la intolerancia, otra cosa son las sectas que se valen del proselitismo, de la ignorancia de los fieles, del hambre de los feligreses para llevar agua a su molino. Pero lo que son las Iglesias en México, tienen un Código de ética muy definido. Monseñor, regresando un poco al tema de Vicente Fox, ¿Cuál es su opinión sobre el hecho de que hace unos meses este candidato hiciera uso en su campaña de la imagen de la Virgen Guadalupana? Yo creo que en México se realiza exactamente lo que hace un momento decíamos: todos los mexicanos tienen el derecho, tienen la libertad de practicar su religión, tienen el derecho de manifestar sus creencias en privado y en público y creo que es un derecho que debemos de seguir fomentando en nuestro México; pero lo que no sería saludable para nuestro país, es que se valga de los símbolos religiosos para hacer campañas políticas. En eso, todos los Obispos de México hemos sido muy claros y ojalá que en un futuro, así como los políticos dieron grandes avances para que las iglesias tuvieran la libertad religiosa, ahora las iglesias también debemos luchar para que los políticos también tengan la libertad religiosa y puedan expresar sus ideas y practicar su religión, sin que nada ni nadie se los impida. Monseñor, muchos otros
medios de comunicación tanto nacionales como internacionales, han Monseñor, el que los periodistas,
no de México, sino de todo el mundo, lo nombren entre los sucesores es
un orgullo para todos los mexicanos, ¿no le parece a usted? ¿Cómo se produce la designación de un nuevo Papa, qué factores intervienen al tomar el cónclave la decisión? Cuando el Santo Padre deja de existir, los cardenales deben trasladarse a la ciudad de Roma y ahí se comienza a pensar en el Papa que se necesita para el momento actual de la Iglesia. Quiero decirte, que la situación cambia mucho dentro de la Iglesia en dos o tres años. Los que podrían ser candidatos hace tres años, creo que ahora tienen menos posibilidades, y de los que ahora se dice pueden tener posibilidades, quizá dentro de uno o dos años algunos de ellos ya no estén aquí. Por eso el panorama de la Iglesia cambia con tanta velocidad, pero una vez reunidos los Cardenales en Roma, en el momento en que somos o son citados los Señores Cardenales al Cónclave, solamente los cardenales en su conciencia y ante Dios deben votar por aquella persona que creen que puede y debe cumplir con esta misión dentro de la Iglesia. Es una misión, una carga, un trabajo que yo no se lo desearía a nadie, porque conociendo los trabajos, las penas, los sufrimientos, las tensiones que vive el Santo Padre, es muy difícil deseárselo a personas que uno quiere. Es cierto, pero aunque uno a veces quiere que algo no llegue sí se concreta.
¿Comparte usted esta opinión? Creo que el panorama es muy distinto en las diversas regiones del mundo. Por ejemplo Mario, la Iglesia Católica es la que está teniendo el mayor crecimiento en el mundo en Norteamérica, y en Africa. En cambio en Europa y en otras regiones del mundo –y aquí mismo en nuestro México – vemos que hay otras denominaciones que son las que progresan. Por eso el panorama es diverso, depende del país del que hablemos, depende de la región en que nos situemos; por supuesto que la Iglesia ante todo debe buscar la unidad de los cristianos. Es algo que hiere a la Iglesia y lastima a todos los cristianos, —el hecho de que estemos divididos—, por eso creo que debemos emprender algo muy serio, muy empeñoso para que encontremos la unidad fundamental entre todas las distintas Iglesias que creemos en Cristo Jesús. Pero sí creo que afirmas con toda razón, que la Iglesia debe de hacer un trabajo serio para que las sectas: estos grupos religiosos que en lugar de favorecer a la humanidad, la perjudican, no tengan ese progreso; pero este trabajo no se hace ni en una guerra, ni luchando, ni atacando a nadie, creo que la mejor arma que tiene la Iglesia para trabajar en este campo es ser mas propositiva, tener nuevos métodos, tener mas imaginación para poder llegar a tanta gente que no conoce a Jesucristo.
Hace un mes aproximadamente usted tuvo una audiencia privada con Juan
Pablo II. ¿Cómo lo En esta reunión Monseñor, ¿cuáles fueron los temas fundamentales que trataron? Básicamente en la última visita que tuve oportunidad de hacer a Roma y en la que el Santo Padre tuvo la bondad de recibirme, hablamos del tema de la canonización de Juan Diego; para presentarle cómo la Congregación de la Causa de los Santos ha aprobado los dos puntos fundamentales del proceso de canonización: el milagro que se hizo con la intercesión de Juan Diego y la historicidad y la práctica de las virtudes que Juan Diego tuvo en su vida. Creo que la Congregación para la Causa de los Santos ha dado su parecer, que resultó muy positivo para estos dos puntos fundamentales y que quise comentar directamente con el Santo Padre, que está perfectamente bien enterado. Ya los dos vimos como faltan todavía algunos pasos más, que podríamos decir son secundarios, y que en el momento en que el Santo Padre crea oportuno, se dará el paso definitivo para la canonización. Señor Cardenal, ¿no hablaron sobre el intrincado tema del ExAbad Schulenburg de la Villa de Guadalupe? No. A ese nivel con el Santo Padre y con la Congregación para la Causa de los Santos se tocan los temas cuando hay argumentos, cuando hay la documentación correspondiente. Sería muy difícil ponerse a comentar sobre una carta que no tiene fundamentos, que esta escrita por personas que no son especialistas en historia. El Santo Padre escucha más bien las investigaciones que se hacen con rigor científico. Los pareceres, los modos de pensar que son muy diversos el Santo Padre los escucha, los tiene en cuenta, pero lo que realmente hace que él tome decisiones es lo que lleva un fundamento con un rigor científico. Por esa razón creo que tampoco hablaron sobre la posibilidad de que Juan Pablo II deje el papado antes de su muerte, ¿no es así? El Santo Padre al encontrarse con enfermedades y con una edad avanzada es consciente también de sus limitaciones, pero también es consciente de que eso mismo es también una fortaleza, porque guiar a la Iglesia desde el dolor, desde el sufrimiento, desde la cruz, también tiene un mayor mérito. No creo que el Santo Padre esté pensando en su dimisión, y en cuanto a su muerte, él desde hace mucho ha puesto su vida en manos del Señor y el Señor de la historia, es él que decidirá hasta cuando el Santo Padre guiará nuestra Iglesia. Nosotros esperamos que este tiempo se prolongue, pues para nosotros los mexicanos, Juan Pablo II ha sido una gran bendición. Esperamos no solamente que prolongue sus días, sino que esperamos que también algún día le permita de nuevo retornar a nuestro país. Juan Pablo II ha estado cerca de los más pobres, ha prestado su ayuda a los más necesitados y se puede decir que el punto de vista de todos los católicos es que ha guiado a la Iglesia por el camino correcto.
Por último, monseñor, ¿cómo enfrenta la Iglesia católica este nuevo milenio, más aun con el constante descenso de fieles, cómo se aprecia el panorama? Yo lo veo con mucha esperanza y con mucho optimismo, porque desde donde puedo constatar, que es esta Arquidiócesis, desde mi nación mexicana, veo que la mayoría de las Diócesis se esta organizando para una nueva etapa en donde la Iglesia sea mas dinámica, en donde la Iglesia no permanezca dentro de los muros de los templos, sino que salga a proclamar la buena nueva, en las fábricas, en los sindicatos, en las escuelas, en los parques, en el deporte, en todos los ambientes. Yo creo que la Iglesia comienza una nueva etapa, se está organizando y no simplemente deja que cada quien haga lo que se imagine en ese momento que es bueno, si no que ya hay una mayor organización dentro de la Iglesia para salir al encuentro de estos problemas y sobretodo hay un perfil muy definido en nuestra Iglesia: la Iglesia cada día se interesa más por los problemas reales de la gente, no le está predicando a los espíritus, le está predicando a los seres humanos concretos, con todas sus debilidades y limitaciones. |