Este es el capítulo dedicado al rabel en Campoo, del libro titulado
"AÑORANZAS, Costumbres castellano-campurriano-montañesas",
escrito por JUSTO MARTINEZ GONZALEZ.
Se trata de un libro editado en septiembre del 82, impreso por Gráficas
Sergu, en Aguilar de Campoo. Según creo, ya no quedan ejemplares
a la venta.
EL RABEL:
"Una historia en la que tiene mucho que ver Palencia y Cantabria, no obstante, otras ciudades como Toledo, Burgos y otras muchas de montaña con pastores.
Existe una publicación de la institución Cultural de Cantabria, en la que el Sr. Gomarín recoje con amplitud datos donde hace honor a nuestra colaboración de los años 1929 sobre coplas y rabeles de Campurrianos, Antiguos tocadores y cantadores.
Nuestros pueblos conocieron buenos rabelistas en la Braña, en la Lora, la Pernía, con Polaciones, con Carabeos y los Valles de Suso, de Yuso de Enmedio y el Real de Valderredible, Valdeprado, Val de Olea; por pueblos se significaron los costeranos de Morancas, Camino, Fontecha, Fresno, La Miña, Aradillos, bajando a los de los valle: Salces, Fontibre, Paracuelles, Espinilla, Villacantiz, Barrio, Naveda, Proaño, Celada, La Hoz y Ormas. No olvidemos Bolmir, Fombellida, Nestares, Monegro, Lanchares, y tantos más de toda la Región Montañesa y Palentina, Tresabuela, Nestar, Canduela, Respenda de Aguilar, Revilla, Villacibio, Olleros, Polientes...
Impregnada la geográfica
Meseta Palentina y Campurriano-Montañesa de reminiscencias rabelísticas
de años, que rebuscando historia, a todos les corresponde reseñar
dado que pocos pueblos tuvieron falta de ellos.
Reinosa, amigos, sabe de
los rabelistas de Puente San Miguel, de los de Suano, de los de Izara,
de los de Argüeso, de los de Tajahierro, de los de Cañeda;
de una cuerda, de dos, o de tres. Reinosa oyó a don luis Mazorra,
a don Faustino García, padre de don Donaciano, al "Caleru" y al
"Piñón" en casa de Teja donde se reunían los Pano,
los Tiendu y cuantos con ellos sostenían con sincera alegría
la picaresca de los rabeles pastoriles...
-Peru amigu de Dios y no del diablu! El año de gracia de 1913 comenzaban en Reinosa los Concursos de Cantos, bailes y panderetas, rabeles y cintas, patrocinados por el Excmo. Ayuntamiento y por el periódico "El Ebro" a la cabeza de nombres sonoros de Duque y Merino, Mazorra, Palacios, Arenal, promotores sin duda de las magnificencias del presente DÍA DE CAMPOO. Pues bien amigo mío: hablar en esta bendita tierra de rabeles es ponerse a la costilla un zurrón lleno de Arte Folklorico étnico con ritmo ancestral, llevadero a cuestas de muchas dificultades, de muchas penurias, que por suerte al traste van quedando como recuerdo. El año 1942 renace con fuerza el estímulo hasta el año 1945, que vuelve a decaer con pequeñas alzas hasta el año 1979 y 80, que rebasó lo previsto renaciendo rabelistas con voz y toque.
Ganaron premios y dejaron recuerdo todos los enumerados hasta estos renglones, fueron dignos de letra y cuadro, dejaron enseñanza de sus construcciones artesanas, dejaron coplas que al correr del "vientu" van por todo lo que fue Merindad de Aguilar con límites de León, Burgos, Asturias y Valladolid. ¡Quedan artífices aún que del medievo nos traen sus juglarescas delicias! ¡Quedan, ya lo creo, rabelistas Mayores que la picaresca de sus lecturas saca los colores, sus ademanes hacen saltar al baila, con el "rasqueu" de su arco de escoba sin "ruñíos" en aquello de: "Abre la puerta María...
Otros, que su canción monorítmica de: "Al saltar el arroyo... llevan premios y dedicaciones en el cambio de lo bajo a lo pesado... O ligero. La reflexión de otros "Cierzos" de buena voz y rabel seguro, que construye y barniza con color de ilusiones la letra del pastor de Argüeso. Que sabe que su toque tiene aire de Proaño con letras hidalgas y zarzas de monte cercano! No dejemos al Valdolea que sus cuerdas echan "humo" de cocinas oscuras sin colgantes de "matanza" ni alacena.
Salta Polientes con mozo joven que trae cantares de Nestar de lecciones de pariente tocador: "Y el perro del tío Lucas ha levantado... ¡Aupa! Su fortaleza tiene aroma nuevo con olor antañón y caliente de cocina económica con trébede amplia para que el abuelo presencie el baile...
"Los Molinos azules". Tresabuela
en voz trinante y esbelta con garra de pimienta que esconde madrigales
de corrido Corregidor...
Con los de Puente de San
Miguel, huelen a morisco regusto con lamento que imita chirimía
en el padre y el hijo.
Dignos de encomio todos
cuantos pude escuchar con el mismo cariño que ellos hacían
delicias en sus manifestaciones musicales rabelísticas.
-Dende chico los oí,
dende entonces les vi construir en Bolmireños colgaizos y los toqué.
Dicen que tiene el rabel
origen árabe?... Puede. Dicen que es de más antiguo?... Puede.
En Santiago hablan de relatos que serían del siglo XI donde aparece
un Rey tocando el rabel, en todo medievo, tanto juglares como condes y
reyes, príncipes y magnates en sus fiestas de abolengo y jolgorio
no faltaron rabelistas que adornaron alegrías.
El príncipe Juan,
hijo de los Reyes Católicos, el que hizo manos con la Princesa Margarita
en Reinosa en la Casa de las Princesas, pues este malogrado y futuro Regente
tenía en su Cámara un "rrabelico muy precioso, que tañía
un Madrid natural de Caramanchel" que hizose rico sirviendo a su Alteza...
Pastores, lugareños,
intuidos por el concierto musical del ambiente, llevados por la imaginación
desocupada, entre la candidez popular y la real picardía, darían
a la letra el giro travieso de sus intenciones...
Las cocinas fueron quienes
escucharon más gallardías de rabel. Las hilas, las Marzas,
las Navidades, los Reyes, los Antroidos, las bodas, las Fiestas de broma
y regocijo cuando la nieve cerraba caminos, las noches largas con luz de
candil...
También los rabeles
tuvieron lisonjas, enarbolaron pendones de nobleza, supieron de glorias
e inciensos con mirra y Abades...