Agustín Jiménez

¿Cuándo decidiste ser cómico?
El día en que intenté contar algo serio y el público comenzó a reírse. Ahí me di cuenta de que había que aprovecharse de la situación.
¿En qué otros cómicos te has inspirado para hacer tu trabajo? Si es que te inspiras en alguno, claro.
En Jim Carrey, Robin Williams, Billy Cristal y en el chico ese que hace de Gladiator. Me ayuda a la hora de enfrentarme al público.
¿Crees que te pareces a alguien especialmente?
Tengo un aire a John Travolta.
Pero seguro que hay algún estilo que te tira más que otro.
Yo me siento parte de la generación del UHF. Estamos unidos por dos cadenas de televisión, la 1 y UHF, que vimos todos los de mi época; y somos parte de una hermandad en la que Mazinger es Dios y Orzowei su profeta.
¿Cómo salió tu primera actuación como Stand Up?
La verdad es que un grupo de amigos que actuaban en un pub me ofrecieron la oportunidad de contar un cuento infantil, la gente comenzó a reírse y me dieron más actuaciones.
¿Por qué crees que la gente se ríe con tus historias?
Por que son ingenuas y llenas de elementos heterogéneos. O por compasión. De todas formas, saber por qué se ríe el público es como saber hacer oro. Es posible, pero puede llevar toda una vida.
¿Cómo preparas tus actuaciones?
Intento sacar el mayor partido de una situación y elaboro una pequeña guía. Después ensayo y poco a poco van saliendo gracias. En escena improviso según el público y sus reacciones.
¿Qué es lo que hay que tener para ser un buen Stand Up?
Conseguir que las madres quieran adoptarte, los hombres invitarte a copas y las mujeres poseerte. O, al menos, salir a escena con esa idea en el corazón y la idea del fracaso en las piernas, por si hay que salir corriendo.
¿Qué es lo mejor que te ha pasado sobre un escenario?
Me sonó un móvil que yo llevaba porque se me olvidó desconectarlo y le hice creer al público que era parte del espectáculo. Contesté la llamada e improvisé.
¿Y lo peor?
La policía municipal de un pueblo tuvo que desalojarnos del escenario porque una vez acabada la función no quisieron pagarnos y nos encerramos en el teatro.
¿Hacia donde esperas orientar tu carrera como cómico?
Yo lo que quiero es salir en series de televisión y hacer la primera película española de artes marciales.