CRÓNICA DEL HEAVY DE TURNO
Noche del 8 de enero. Por tercera vez acudo al espectáculo humorístico que hace mi amigo Tenedor. Nada más entrar por la puerta y mirar al frente, donde el escenario veo mesas y sillas ocupando todo el espacio de abajo. “Que gente más vaga por favor. Estos son de los que en los conciertos se sientan atrás sentados en una banqueta en vez de dar saltos y cantar al lado del escenario”. No hay problema me quedo arriba y listo. Poco después de apoyarme en la baranda y esperar a que empiece. Me encuentro con Muñiz y me dice que Mateo (otro colega) esta en las mesas de abajo a la izquierda del todo. “Mierda pa’ las mesas, por ahí no hay quien pase” Empieza a sonar música de ambiente (parece un antro bakala) No puedo soportarlo y pongo al máximo volumen el discman con el disco de Manowar. “Nota mental, eliminar al pincha/ boicotear el aparato de sonido” Después de varios minutos de tortura musical por fin me puedo quitar los cascos, comienza el espectáculo.
Iñaki Urrutia sale al escenario con un buen recibimiento del público. En su monologo hablaba de cuando deja a sus padres y se va a vivir a Madrid. Ya esta el primer gilipollas de la noche, haciendo comentarios en alto y ser el centro de atención de los espectadores próximos, yo entre ellos.
Cuando acaba Urrutia la gente aplaude, gran monologo, y empieza el segundo cómico, Sergio Olalla. Habla del belén, la virgen, Jesucristo y todo eso también muy divertido, cosas como “San José era guardia civil” marcan... también me partí el culo. Si alguien se acuerda del mismo gilipollas de antes, la vuelve a montar en el segundo monologo, esta vez el cómico le llama la atención diciendo: “¿me oyes?, porque yo a ti perfectamente” (que paciencia tiene la gente, yo le hubiera abierto la cabeza por tonto)
Descanso de diez minutos en el que suena la música de ambiente propia de antro pijo. Echo mi mano al bolsillo y vuelvo a poner mi música.
Sale otra vez Sergio Olalla para hacer el tercer monólogo, vaya crackada, y luego Iñaki Urrutia para hacer el cuarto y ultimo monologo esta vez habla de cuando tenia 15 años. Este monologo es el que más me gustó de la actuación, y uno de mis favoritos. Al finalizar la velada de humor, los cómicos permanecieron sobre el escenario, y el publico les aplaudió enérgico. A la gente le ha gustado, yo incluido. Al bajar del escenario y retirarse, la gente va saliendo de la sala y regresando a sus casas. Vuelvo a poner mi discman a funcionar y pongo rumbo a mi casa. Diez euros bien gastados, dos cómicos geniales, multitud de gente pija rodeándome, mala música... excepto por los dos últimos una buena noche... :)