POR LA LIBRE
Por Bruno de Olazábal y Jorge "el Koke" Contreras
En estos días de separación forzosa de nuestro público -una semana ya de nuestra partida- hemos recibido múltiples mensajes en los que una abortada legión de paralipómenos nos alcanzó, vía Internet, su malestar o su pena por el temprano adiós de este programa radial.
Realmente nunca antes ( incluso Bruno, que trabajó varios años en la televisión ), experimentamos la sensación de abrir un espacio de estrecho acercamiento con el público mediante un medio de comunicación.
Esta experiencia en Radio 1160, por ello, ha sido gratificante y a la vez muy frustrante, ya que el gran éxito cosechado en sintonía no fue suficiente argumento para que la inepta dirección de la radio se preocupe por conservar un programa por dos razones sustantivas:
por respeto al público, el gran pasivo
que sustenta la credibilidad de cualquier empresa de radiodifusión; y
por interés comercial, pues
Paralipómenos, al ubicarse en el primer lugar de la sintonía en la FM, pudo fácilmente
ser un producto que rinda dividendos para la radio.
No obstante, y esto grafica claramente cómo se manejan ciertas empresas de comunicación, Paralipómenos agonizó a los ojos de la radio 1160 y se resbaló de nuestras manos, pues éramos materialmente incapaces de sostenerlo y prolongar su vida.
Algo que también desnuda las verdaderas perspectivas de 1160, que se arroga ser la "radio de la resistencia", es presentar dos caras ante la opinión pública, pues conserva espacios de discusión y abierto ejercicio de la libertad de expresión ( Ondas de Libertad, Rompe Cabezas ), pero -en una ambivalencia incoherente- abre sus puertas al más pobre de los géneros periodísticos: la chismografía farandulera ( con la que pretende cubrir el vacío dejado por Paralipómenos ), o sea el tipo de periodismo que siempre deploramos desde nuestro programa, pues ha sido utilizado en los últimos años como uno de los más efectivos mecanismos de distracción de la opinión pública.Qué hacer. Difícil disyuntiva para unos, pero para Paralipómenos no hay disquisiciones ni reflexiones profundas. Las cosas están bien claras para Bruno de Olazábal y el Koke Contreras: seguir tozudamente con nuestra quijotesca aventura, intentar reanudar el sueño en otra radio, reecontrarnos con nuestra gente, esos miles de peruanos que aprecian en el humor, una de las más sanas formas de vivir.
Lince, 8 de agosto de 2000