Querida Keiko:
Ha pasado una semana desde que pude verte furtivamente en los corredores de Palacio cuando te lleve las cuatro porciones de anticuchos, dos causas rellenas y un seco con frejoles negros. Recuerdo tu sonrisa al recibir el paquete de ricos potajes criollos y te confieso Keiko... fue un arrullo para mi coraz�n.
Mir� tus ojitos y esa peque�a boca sobre la coqueta papada. Y me dije... eres la mujer de mi vida.
Pero todo se derrumb�!!! Un miembro de seguridad a quien le llevamos su refrigerio me lo cont� todo. Me dijo que no soy el �nico. Que hay otros delivery en t� vida. Que gustas de jugar con los sentimientos de los sacrificados trabajadores de este pujante gremio. �Es que acaso s�lo tienes est�mago? �Has olvidado lo que es la palabra amar?
Keiko, alg�n d�a comprender�s que amar es entregarse y darlo todo sin esperar una chanfainita o un rocoto relleno a cambio.
No juegues con los sentimientos de mis colegas.
A pesar de todo te sigo amando.
Delivery