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El comienzo
Te señalaban con el dedo
solo por caminar al revés.
Luego llegó ese señor
que jugó a ser Dios
Te encerraron en una jaula
porque no pudieron cortar tus alas.
Te señalaban con el dedo
solo porque no comprendían.
Luego llegó ese señor
que intentó pintar todo del mismo color.
Te encerraron en una jaula
pero seguiste cantando.
Luego llegó ese señor
el que con sus palabras te humilló.
Te encerraron en una jaula
porque no pudieron cortar tus alas.
Te encerraron en una jaula
hasta que tu canto se apagó.
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