
Más sobre las hadas
Debe
ser apuntado que las que usualmente pensamos en ellas como hadas,
criaturas pequeñas, delicadas, son del tipo que usualmente vive
en grupos grandes,
y comúnmente son llamados grupos de hadas. No todas las que van
en grupos de
hadas son tan pequeñas como la clase más popularmente
representada a lo largo de
muchos cientos de años, ni siquiera la clase más grande fue
pensada para ser más
pequeños que los humanos ordinarios. Las hadas diminutas no
fueron frecuentemente
reportadas hasta hace dos o tres siglos, y podría ser que al
igual que la reducción de
su número, su tamaño individual encogiera también.
Algunas de las antes mencionadas son criaturas solitarias, no
estrictamente hadas,
y varían desde las muy útiles ( tal como el brownie o duende,
quien usualmente vive
por una casa o en una granja y hace quehaceres y trabajos para
luego regresar en
busca de un pedacito de comida y bebida ) a las muy peligrosas, (
tal como el Silkie,
que atrae a los marineros para que se ahoguen en el mar. )
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~Temor y amistad~
En tiempos de maricastaña, cuando las hadas eran mucho más
numerosas y sus
poderes mayores y mucho más potentes, la gente fue ciertamente
cautelosa de ellas,
incluso estuvo atemorizada por ellas. Las hadas tienen un código
fuerte y fácilmente son
ofendidas. La gente común se preocupaba por sus travesuras
mágicas y tenía que
plantearse si deberían decir o hacer algo para insultar o causar
daño a las hadas.
Esa misma gente les dieron nombres como La Gente bien nacida y La
Gente Buena,
especialmente cuando ellos hablaban afuera de sus hogares, por
que ellos
sabían que el viento lleva cada expresión o palabra humana
hasta los oídos de hadas,
y la esperanza de la gente era que si ellos hablaban de las hadas
muy atentamente,
gozarían de la buena consideración de sus vecinas poderosas,
evasivas.
Había quienes verdaderamente se preocupaban de llevar ciertas
cosas para
protegerse de hadas: pan, sal, cualquier objeto hecho de hierro o
acero
(especialmente cruces o herraduras ), tréboles de cuatro hojas,
verbena roja, flores,
coronas de margaritas, palos de San Juan, menta, zancos hechos de
ceniza de
montaña o de madera de rowan, y chucherías de coral o ámbar. A
todos
aquellos que temían encontrarse con un pixie por la noche, se
les recomendaba
transitar con sus abrigos vueltos de dentro afuera (puestos al
revés), como un
encantamiento para protegerse.
Para promover amistad y cooperación,la gente estaba haciendo
frecuentemente
pasteles y otra comida para las hadas, así como dejaba fuera
baldes limpios
conteniendo agua cristalina, para que las hadas pudieran lavar en
ella a sus bebés.
Así mismo, y ya que era bien conocida la afición del pueblo de
las hadas y su gran
amor por el baile, era considerado importante mantener los
hogares barridos y
limpios, así como los círculos de piedras de cualquier tipo en
las zonas rurales que
estaban entre sus 'pistas' de baile favoritas
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~Lo que les gusta y lo que disgusta a las hadas~
Estas son algunas de las cosas que les gustan especialmente,
tales como:
La música y el baile.
Cazar, viajar en grupos, y practicar deportes tales como el
lanzamiento (de jabalinas
u otros objetos). Frecuentemente las hadas recurren a un ser
humano para que esté
junto a ellas cuando participan en una competición de
lanzamiento, para darles fuerza.
Jugar al ajedrez,es considerado desde siempre un juego para
reyes.
Los árboles de espino blanco, el acebo, y algunos otros son
queridos por las hadas, y
ellas castigan a la gente que abusa de ellos o les hace daño. (
Las hadas usan un
tallo de ragwort para volar a través de el aire. ) En Irlanda
del Norte, en 1907, un
granjero que había limpiado su chimenea con una rama de acebo
fue perturbado con
un lanzamiento masivo de piedras voladoras sobre su casa.
El orden, la pulcritud, el aseo.
Fuentes o baldes de agua clara y limpia, para lavar sus bebés.
Los pasteles, especialmente si les son servidos junto a platos de
leche o crema.
La afectuosa hospitalidad, generosidad, maneras buenas, el ser
alegre, honradez,
y sinceridad.
"Tomar prestado" artículos de humanos, tales como
comida, herramientas, fuego,
etcétera.
Los cabellos dorados, particularmente en mujeres bellas y
jóvenes.
También les encanta la ropa brillantemente colorada, la misma
con la que
frecuentemente se aparecen a viajeros en País de las hadas. Pero
quien ha tenido la
ocasión de emplear un poco del ungüento de hada y las ha visto
sin verse afectado
por la magia de su hechizo, ha podido verlas de maneras bastante
diferentes,
frecuentemente oscuramente vestidas y como estropeadas. Tal vez
solamente se
visten de etiqueta para ocasiones especiales, como nosotros
hacemos. O tal vez no
van vestidas ni se presentan por sí mismas como reinas en un
carnaval, sino que
simplemente desean que las veamos vestidas con riqueza y
colorido, tanto si es para
su propio orgullo o si es porque piensan que es presentándose de
esa manera como
nosotros esperamos de ellas.
Y aquí van algunas de las cosas a las que las hadas tienen mas
aversión :
Verse interrumpidas o descubrir que se las espía ( castigan esto
severamente ).
El sonido de las campanas, especialmente campanas de iglesia. (
La única
excepción son esas campanillas que llevan colgando en los
arneses de sus
enjaezados caballos ).
El canto de un gallo.
El hierro. Tiempo atrás, quienes temían un encuentro con hadas
llevaban un pedazo
de hierro ( o acero ) con ellos, especialmente una cruz o una
herradura.
La ruda y la hierba de San Juan (verbena) entre otras, están
consideradas hierbas
anti-hadas.
El desorden y la falta de limpieza. Frecuentemente se cuenta que
un ama de casa
que no mantuvo su hogar ordenado y limpio, fue pellizcada por las
hadas en castigo.
Los baldes vacíos, o que estén llenos con agua sucia.
La descortesía, el egoísmo, falta de generosidad, la gente
malhumorada o
melancólica.
Las mentiras o decepciones causadas por los humanos. Ni siquiera
las hadas
maléficas mienten, aunque pueden seriamente engañar o
decepcionar.
El robo por los humanos de alguna de sus posesiones o
pertenencias. Aunque las
hadas consideran perfectamente aceptable el robar a la gente, se
ponen furiosas si la
gente les roba algo a ellas. Semejantemente, no tienen ningún
sentido de humor si uno
de sus trucos fracasa o se vuelve en su contra.
Las esposas gruñonas, o los maridos que pegan o golpean a sus
esposas, o al
revés.
Los humanos que se jactan (o presumen) de los regalos que han
recibido de las
hadas.
Los humanos que rompen los tabúes impuestos por hadas.
Frecuentemente un regalo
de hada se da con una prohibición mágicamente impuesta que va
adjunta. Si la
prohibición se rompe, el regalo o poder es quitado.
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~Regalos y jugarretas (travesuras)~
Por supuesto, la gente siempre está culpando a las hadas por
toda clases de
accidentes y sucesos inesperados :"No puedo encontrar la
escoba por ninguna parte;
las hadas deben haberla cogido"; "¿Quién se ha comido
el pastel que yo había
dejado enfriándose en el anaquel de la ventana?"
"Deben haber sido las Vecinas
Buenas, mami"; "El taburete de ordeñar ha desaparecido
de debajo de mí, se ha
retirado justo cuando estaba a punto de sentarme en él; la
travesura de un hada,
seguro". Ciertamente, la Gente Buena, no importa cuán
numerosa o mágica sea, no
podría haber hecho todas estas cosas. Pero entre los humanos hay
una especie de
acuerdo general sobre que la Familia Justa hace, viene y toma
prestado de los
mortales todo cuanto ellos necesitan, y esto puede servir o
contabilizar para una
cierta cantidad de objetos que aparecen descolocados,fuera de su
lugar o nunca
pueden ser hallados.
Si deben hallar y tomar por sí mismos cualquier cosa que puedan
necesitar, no
siempre la devuelven, ay! Pero un préstamo amistoso libremente
dado con un
corazón generoso y abierto es frecuentemente repagado por ellas
con alguna clase de
riqueza o beneficio : buena fortuna, salud, a veces un talento
especial o habilidad (
especialmente en música o baile ) o una bolsa de harina o
semilla que nunca se vacía
del todo, no importa cuánta cantidad se saque fuera. A veces
hacen el pago con algún
tipo de nuestras riquezas, objetos valiosos tales como oro o
joyas, pero éstos
frecuentemente se desvanecen o se convierten en algo sin valor al
cabo de poco
tiempo. Esos objetos o riquezas materiales no son verdaderos
regalos de hada.
Es importante no jactarse ante otros mortales de un regalo de
hada, de lo contrario
seguramente será retirado. Ciertamente, apenas desean que sea
mencionado
para nada, les basta con un " gracias" dicho en un modo
directo ( aunque se alegran
al ver que su regalo es agradecido ) A veces el encantamiento
puede ser deshecho
simplemente por una palabra tonta. La bolsa sin fondo de semillas
desaparece, o como
en un cuento,en el que un arado que había sido cambiado por un
caballo volador,
permitió a un mortal pasear sobre tierra y mar con las hadas,
regresó a su forma
original cuando el mortal sencillamente lo llamó por su nombre,
en su ordinaria y
desencantada condición.
Un sencillo y conocido método de negociar con hadas es que
pueden ser
convencidas o animadas a realizar un trato comercial. Si un
humano ofrece a las
hadas un canje, las hadas deben aceptar. Una fórmula para lograr
esto es gritar " Lo
mío es suyo y lo suyo es mío ", e inmediatamente usted les
da algo suyo antes de que
puedan rehusarlo. Se cuenta que un hombre de Escocia una vez las
oyó volar por las
inmediaciones y las vio llevar algo, pero no tuvo tiempo para ver
qué era. Lanzó su
sombrero en mitad del grupo de hadas voladoras y gritó:
"¡Lo mío es suyo y lo suyo es
mío!" y a cambio se encontró con que había rescatado a
una mujer bella y joven que
las hadas habían secuestrado. ( Como usted bien puede imaginar,
la rehén de las
hadas no se sintió nada feliz con ello. )
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~Acercándose a las hadas~
Es sabio siempre tratar a las hadas con respeto, incluso más que
a los ordinarios. Lo
que es tal vez más querido a la Gente de Paz es su privacidad.
Ellas odian ser
espiadas o interrumpidas. Sin embargo, ellas ocasionalmente dan
la bienvenida a un
forastero que sabe entrar en sus fiestas con su propio espíritu.
Este es un negocio
arriesgado y no para tímidos. Conociendo la propia invocación,
o entonando un canto
o una rima, frecuentemente permiten a un mortal unirse a una
actividad de hada. Un
hombre, viendo una densa polvareda que se movía e
identificándola con un grupo de
hadas voladoras, gritó: "¡Horse and Hattock!" (uno de
los pequeños y sencillos
hechizos de las hadas) y fue arrastrado hacia los aires para
pasear con ellas.
Otra historia,cuenta acerca de un hombre jorobado que oyó a las
hadas en su
fiesta, cantando una monótona y repetitiva cancioncilla en
gaélico que se traduce
como " Lunes! Martes!... ". El hombre,oculto y sin ser
visto tras la pared de la vieja
fortaleza de hadas, intervino añadiendo : "¡Y miércoles,
también!". Las hadas
estuvieron tan encantadas de tener una conclusión para la
melodía ( en la que
parecían haberse quedado atascadas y sin saber continuar ) que
se lo llevaron para
seguir la fiesta junto a ellas, y quitarle la joroba de su
espalda. Pero otro hombre que
intentó también que le hicieran la misma cura, intervino en la
canción, pero sin ritmo y
fuera de tono, lo cual enojó a las hadas. Éstas,en vez de
quitarle también su joroba, lo
que hicieron fue doblársela, añadiéndole la joroba que le
habían quitado al primer
hombre.
Es mucho más seguro intentar tentar o atraer a las hadas para
que vengan hacia
tí que intentar entrar en su reino, arriesgándose a quedarse
allí perdido. Esto no es
fácil de hacer, puesto que parecen evitar nuestra especie, a
menos que deseen algo
de nosotros. Sin embargo, aquí hay una cancioncilla, que se cree
sirve para
encantarlas (ocasionalmente ) con el propósito de hacerlas
aparecer :
Come out from your fairy bower
Come upon this golden hour
Come to us we beg you please
Fairies dancing on the breeze.
(Salid de vuestro anillo de hadas/ Venid en esta hora
dorada/Venid a nosotros os rogamos/Hadas
bailando en la brisa).
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~Qué hacer y qué no hacer~
Si usted es tan afortunado en cuanto a llamarles exitosamente, o
si usted las
encuentra por accidente, debe adoptar unas sencillas
precauciones:
Nunca poner ambos pies en un anillo de hada ( conocidos por las
hadas como
gallitraps ), porque puede usted quedar perdido en País de las
hadas. Un anillo de
hada es un redondel o círculo de setas o champiñones que a
veces se encuentran en
campos o zonas de césped, donde se dice que las hadas bailan La
hierba dentro del
anillo forma una sombra excepcionamente brillante y lozana de
verdor. Parece ser
alguna clase de eslabón con el país de las hadas en sí mismo.
Quien pisa allí dentro de
repente puede ser capaz de verlas bailar allí, donde antes eran
invisibles, y puede
también oír su música dulce y exquisita, donde antes sólo
había silencio. La música y
el baile pueden ser tan contagiosos que quien los experimenta
pierde todo el sentido del
tiempo y seguirá danzando con la Gente Buena hasta que ellas le
lancen fuera a la
fuerza.
Nunca tome su comida, bebida o flores, no importa cómo ni cuán
cortésmente le
sean ofrecidos. Quien lo hace puede quedar cautivo en el país de
las hadas para
siempre.
Si viaja por la noche ( especialmente caminando ) en un lugar
habitado por hadas,
usted podría ser víctima de un pixie y sufrir una
"pixie-led". Es una clase muy particular
de travesura de pixie, en la cual el infortunado o incauto es
engañado por un
representante femenino de estos duendes, que le deja desamparado
y perdido en la
oscuridad. Una protección contra este engaño es girar su abrigo
de dentro afuera.
Los humanos pueden también ganar algún poder sobre hadas, o
incluso obtener el
poder del hechizo, si consiguen hacerse con la posesión de
objetos pertenecientes a
hadas, como articulos de ropa o de su hogar, como peines y otros
utensilios. El mejor
modo de obtener algún poder sobre las hadas es aprender sus
verdaderos nombres.
Esto es bastante difícil , ya que las hadas son extremadamente
sigilosas,
especialmente acerca de sus nombres. Algunas hadas, sin embargo,
se portan
bastante extrañamente en este sentido. Celosamente protegen este
secreto si
piensan que hay humanos alrededor pero, cuando creen que esos
humanos están
desapercibidos, no pueden resistir el gritar repetidamente sus
nombres, con todo el
volumen que sus voces dan de sí.
Es sabio y oportuno siempre tener la última palabra en una
conversación con ellas.
Frecuentemente, las hadas finalizan sus discursos o parlamentos
haciendo una rima
o entonación, y entonces usted debe dar el mejor ritmo y
cadencia posible a sus
respuestas, replicando en cada momento que le corresponda. Las
hadas respetan
esta clase de coraje e inteligencia.