
La magia de la
semilla del helecho de San Juan
La gente subía
al media noche a la Piedra "da pena" para volverse
invisible.
Todavía hay vecinos de Coiro que oyeron una curiosa tradición a
sus abuelos: antiguamente en la noche de San Juan, la gente
subía en comitiva hasta la "pedra da pena" llegando
allí, hacían el "círculo de Salomón" y ponían una
sábana blanca de lino en el suelo debajo de los helechos para
recoger la semilla. Después, la utilizaban para contrarrestar
los hechizos. Hay quienes añaden más detalles que entroncan con
una vieja tradición que en su momento estuvo muy extendida por
toda Europa. Cuando los parroquianos sacudían las plantas del
helecho sobre
germanos que viven bajo tierra y cabalgan por el cielo. En el
folclore de Irlanda aparece la figura del caballo blanco asociada
a la noche de San Juan. La semilla del helecho está también
presente en las antiguas costumbres, relacionada con la vida de
ultratumba.
Existen otras tradiciones que relacionan apariciones de brujas
con la noche de San Juan. De la piedra "da pena" sale
una mujer encantada que nadie consiguió ver nunca. En la fuente
"da bieita" cerca de la iglesia parroquial de Coiro, se
van a lavar las brujas. El que las vea queda expuesto a recibir
cualquier hechizo.
Apenas queda otra tradición asociada a la noche de San Juan que
las hogueras, robar portales, soltar animales o lavarse con el
agua de las hierbas de San Juan. "o cacho" de vispera
se recogen hierbas que quedan en agua al sereno de la noche
mágica, el agua sirve para lavarse al día siguiente mientras
que las hierbas se cuelgan en el balcón. "o cacho"
está compuesto por flores silvestres y hierbas aromáticas del
jardín, incluye hoja de zarza, tomillo, botón de oro, hoja de
nogal, madreselva, oregano, hierba luísa, espliego, romero,
malva rosa, manzanilla, todo tipo de mentas incluso brotes de
vid.
Muchas hogueras tradicionales se mantienen todavía. Al casco
Urbano de Cangas le queda la de Rodeira, que en los últimos
años son muchas pequeñas hogueras que ocupan todo el arenal.
Miles de vecinos en especial los jóvenes se dan cita en la
playa. El barrio moañés de Con celebra su fiesta patronal con
verbena hasta altas horas de la madrugada.