UNIVERSIDAD DE PANAMÁ
FACULTAD DE DERECHO Y
CIENCIAS POLÍTICAS
ESCUELA DE DERECHO
CUESTIONARIO DE CRIMINOLOGÍA
CÉSAR HERRERO – HERRERO
“EL DELINCUENTE”
1. ¿Qué peligro entraña las tesis que quieren separar, netamente el crimen y al criminal?
Las Tesis que quieren separar, netamente el crimen y criminal presentan el peligro de hacer creer que el uno puede existir sin el otro (criminal por naturaleza, por ejemplo, y “ante delictum”: ¿raza de delincuntes?)
2. ¿A qué conduce el realce del delincuente, de ejemplo?
El realce del delincuente conduce a no estudiar, en solitario, el fenómeno objetivo del crimen, sino a pensar sobre su autor (el juez penal juzga “al hombre más que a su acto”. Al lado de la criminología general (ejemplo, tantos muertos cada año en tales países, tales causas generales de la delincuencia), aparece entonces la Criminología clínica (tal delincuente ha de ser tratado, de tal manera,. En los Estados Unidos, en ciertas prisiones, existen clínicas de diagnóstico. No debe olvidarse, sin embargo, el aspecto social de la sanción penal.
3. ¿A qué clase de Criminología da lugar lo anterior?
Además de lo que acaba de señalarse, hay que añadir desde una criminología compleja, integradora, que no cabe llevar a cabo departamentos estancos.
4. ¿Qué es menester conocer para realizar la prevención general?
Conociendo la fenomenología delictiva y sus factores se pueden realizar prevención general que, de ser acertada, afectará a los autores de los delitos (criminología general).
5. ¿Cómo se realiza la prevención especial?
Tratando individualmente, a los autores de delitos, se hace prevención especial que, a fin y al cabo, si resulta eficaz, ha de rebajar, como es obvio, la comisión de delitos (prevención general).
6. ¿Estima usted que existe el delincuente sin delito? Dependiendo de lo que conteste explique.
No hay propiamente delincuentes sin delitos. Sin embargo, a la Criminología no le basta con afirmar que delincuente es la persona que comete delito, también existe la posibilidad de agrupar, tipológicamente a los delincuentes.
7. ¿Significado de delincuente para los siguientes autores, Ferri, Garófalo y Lombroso?
Para los criminólogos, Lombroso y Garófalo, el delincuente era un ser humano revestido de determinadas anomalías (biológicas o psíquicas) que le conducían, como si de leyes físicas se tratase, a cometer acciones antisociales.
Para Ferri, el delincuente es el ser humano revestido de anomalías físicas y psíquicas, obedientes a estímulos telúricos y sociales, cuya confluencia desembocaría en resultados gravemente lesivos para la ley y para la sociedad. En cambio para Gabriel Tarde, el delincuente era un sujeto sometido a la tiranía de los estímulos de una sociedad criminógena.
8. ¿Qué constituía el delito para los primeros autores de la Escuela Positiva?
Para los primeros autores de la Escuela Positiva (Lombroso, Ferri, Garófalo) el delincuente constituía, en efecto, una especie de unidad psicofísica, antropológica y cualitativamente distinta de la encarnada por las personas no delincuentes.
9. Posición del delincuente en el siglo XX
El delincuente era concebido, pues, como persona mal instruida, débil de voluntades, en virtud de deficiencias pedagógicas, actuantes desde la primera infancia.
10. Orientaciones sobre la concepción del delincuente.
Las precedentes orientaciones sobre la concepción del delincuente (bioantropológicas, psicomorales, psicosociales) han permanecido a través del siglo XX, si bien con modulaciones y matizaciones profundas.
11. ¿Qué teorías se desprenden o derivan de las direcciones sicobiológicas?
Dentro de estas direcciones psicobiológicas está la teoría de la “constitución delictiva”, de B. Di Tulio (“Principio de Criminología Clínica e di Psiquiatría Forense”, 1985); asimismo, la “Teoría de la inadaptación”, de SJÖEBRING y O. KINBERG; el “instinto hipertrofiado de agresión” (Adler), o la concepción eitológico-biológica de autores más modernos como J.R. WILSON y R. HERRINSTEIM (1985).
12. ¿Qué versión se deriva de las concepciones sicomorales?
Dentro de las concepciones psicomorales está la versión de la llamada “Criminología personalista” para la que el delincuente “se hace” a través de la formación, de la adquisición, de una personalidad criminal en virtud de crisis personales no superada (crisis de identidad, crisis de valores, replegamiento sobre el propio yo, ruptura de equilibrio entre los “institutos de defensa” y los “institutos de simpatía”.
13. ¿Cómo estaría representada la corriente sociológica?
La corriente sociológica estaría representada de muy distintas maneras. Es el caso de las visiones sobre “la naturaleza” del delincuente ofrecidas, por ejemplo por la Escuela de Chicago (“Sociología funcional”), la criminología del conflicto (Bonger, Miller), y de modo extremo por la criminología crítica y criminología del “etiquetamiento”.
14. ¿Qué entiende Herrero por delincuente?
Para estas dos criminologías, el delincuente es un invento, un “rótulo social”, impuesto por los sustentadores del control social.
15. Rasgos afectantes de la personalidad de la persona unida a una carrera criminal.
La persona unida a una “carrera criminal” lo está por poseer, en grado superior a la medida los siguientes “rasgos afectantes a la personalidad”: Egocentrismo (tanto intelectual como afectivo); Labilidad (o refractariedad a la fijación de sentimientos, de propósitos, de dolorosas experiencias); agresividad negativa, e indiferencias afectiva (escacez o ausencia de “empatía” y “simpatía” para con el prójimo). Está, además, dotado de la suficiente “adaptabilidad social” (es decir, habilitado para moverse con eficiencia en la sociedad donde vive y actúa).
16. Modos de adquisición de tales rasgos.
Tales rasgos de personalidad se han hecho presentes a través de factores psicológicos, psicomorales o de la intervención convergente de todos ellos.
17. ¿Qué necesita el sujeto activo para pasar al acto antisocial?
Para pasar al acto antisocial, el sujeto activo necesita, además, de ese bagaje “personal”, la ausencia de contrafactores o factores de resistencia y el encuentro de la situación u ocasión propicia. Todo esto, sin menospreciar la incidencia, presente en todos los sujetos estadísticamente normales, de la propia libertad, en todo caso siempre condicionada.
18. Estima usted que el delincuente lo es de forma determinista, si o no, explique.
Ha de insistirse en que el delincuente (salvo supuestos minoritarios de psicopatologías), no lo es de forma determinista, porque no es un hombre cualitativamente diverso de los demás y, en consecuencia, es un ser que es capaz de escribir, con todos los encorsetamientos que se quiera, su propia historia. Pero existen factores, tanto endógenos como exógenos, a cuyos estímulos decide no hacer frente, o ante lo que sucumbe.
19. El delincuente normal es casi siempre medio delincuente, la otra mitad es la sociedad que es criminógena. Explique que encierra esta orientación.
El individuo no es un ser solitario, desarraigado, que se enfrenta con su libertad existencial, sin condicionamiento, sin historia (tesis de los clásicos); pero tampoco la mera concatenación de estímulos y respuestas, una máquina de reflejos y hábitos, preso de su código biológico y genético (tesis positivistas) que mira sólo al pasado; ni una pieza insignificante en el engranaje del universo social, mero observador pasivo del devenir histórico o víctima de las estructuras que el mismo se dio. Antes bien, el hombre es un ser abierto y sin terminar. Abierto a los demás en un permanente y dinámico proceso de comunicación, de interacción; condicionado, en efecto muy condicionado por si mismo o por los demás y por el medio, pero con asombrosa capacidad de transformar y trascender el legado que recibió y sobre todo solidario del presente y con la mirada en el futuro propio y ajeno.