| Control de s�ntomas respiratorios | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Disnea | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| La disnea, que definimos como la percepci�n inc�moda de la respiraci�n, es, al igual que el dolor, una compleja sensaci�n con componentes f�sicos, psicol�gicos, sociales y espirituales. Constituye un problema frecuente en los pacientes con c�ncer tanto de pulm�n como de otras localizaciones, aumentando su prevalencia a medida que avanza la enfermedad, de tal modo que est� presente en el 70% de los pacientes oncol�gicos durante las �ltimas 6 semanas de vida. Es un s�ntoma con mala respuesta al tratamiento en cuya tolerancia por parte del paciente va a jugar un papel importante la confianza en la posibilidad de autocontrol que consigamos infundirle. Aunque nos vamos a referir a la disnea de origen oncol�gico muchos de los principios que citemos pueden ser tambi�n �tiles en el alivio de disnea no maligna. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Evaluaci�n | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Como norma general, antes de iniciar el tratamiento de cualquier s�ntoma intentaremos, mediante la historia cl�nica y la exploraci�n, establecer la causa que lo produce, valorar su intensidad y determinar la repercusi�n, tanto f�sica como emocional, que origina en el paciente lo que podemos resumir como regla mnemot�cnica con las siglas MIR (Motivo, Intensidad, Repercusi�n). | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Desde el punto de vista fisiopatol�gico, la disnea puede deberse a tres mecanismos fundamentales: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| 1.- Un aumento del esfuerzo respiratorio para� vencer un impedimento mec�nico�(enfermedad pulmonar obstructiva o restrictiva, derrame pleural). | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| 2.- Una disminuci�n de la capacidad muscular para mantener una respiraci�n normal (enfermedades neurodegenerativas, caquexia por c�ncer). | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| 3.- Un aumento en las necesidades de ventilaci�n (hipoxemia, hipercapnia, anemia, acidosis metab�lica). | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Al igual que ocurre en el dolor, en un paciente oncol�gico pueden coexistir diferentes grados de las tres alteraciones; adem�s, como la enfermedad es un proceso din�mico, las causas de la disnea pueden ir variando a lo largo del tiempo, as� un paciente con c�ncer de pulm�n puede ser un EPOC previo y presentar un episodio de broncoespasmo, m�s tarde desarrollar un derrame pleural maligno y, por �ltimo sufrir un colapso pulmonar por obstrucci�n endobronquial. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Por tanto, siguiendo el esquema utilizado habitualmente en el dolor, la disnea en un paciente oncol�gico podr� ser: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Por efecto directo del tumor primario o metast�sico: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Obstrucci�n por masas tumorales pulmonares o mediast�nicas (s�ndrome de vena cava superior). | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Restricci�n por masa tumoral, derrame pleural, compresi�n diafragm�tica (hepatomegalia, ascitis), dolor por met�stasis costales. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ��Disminuci�n de la ventilaci�n por linfangitis carcinomatosa, derrame peric�rdico. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Por efecto del tratamiento oncol�gico: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Fibrosis postradioterapia | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Cirug�a: lobectom�a, neumonectom�a. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Poliquimioterapia: toxicidad pulmonar, cardiotoxicidad; anemia, infecci�n por mielosupresi�n. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Por enfermedades concurrentes o complicaciones: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Anemia. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Acidosis metab�lica: fracaso renal, diabetes. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Debilidad muscular, s�ndrome de Eaton - Lambert. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ; EPOC | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � TEPA, ICC, arritmia. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Neumon�a. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Como siempre, una historia minuciosa y la exploraci�n nos ayudar�n a definir la causa probable de la disnea, aunque en este caso con cierta frecuencia necesitaremos adem�s la realizaci�n de una radiograf�a de t�rax, un hemograma y bioqu�mica sangu�neas y una gasometr�a arterial. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Puesto que la disnea causada por el tumor tiene pocas probabilidades de control, el esfuerzo debe ir encaminado a detectar y tratar de corregir todos aquellos factores potencialmente reversibles que contribuyen a incrementarla. As� en la historia deberemos informarnos de la posible existencia previa de EPOC, frecuente en pacientes con c�ncer de pulm�n y valorar el grado de ansiedad asociada. (c�rculo vicioso: disnea � ansiedad � aumento de disnea.... = p�nico respiratorio). En la exploraci�n f�sica la valoraci�n del nivel de conciencia as� como la posible existencia de hipotensi�n, mala perfusi�n perif�rica o cianosis nos informar�n sobre la severidad del cuadro; asimismo habr� que buscar datos sugestivos de anemia, signos de infecci�n, broncoespasmo, arritmias, fallo cardiaco, etc. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Aunque a menudo encontraremos una o varias causas evidentes de disnea, en ocasiones no la hallaremos a pesar de una evaluaci�n cardiopulmonar completa, por lo que deberemos pensar en trastornos metab�licos (acidosis), efecto de la caquexia sobre la musculatura respiratoria, o en ansiedad e hiperventilaci�n, sin olvidar que la linfangitis carcinomatosa produce disnea severa y persistente con m�nimos hallazgos en la exploraci�n f�sica. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| La disnea es una sensaci�n subjetiva, por lo que al igual que en el caso del dolor, deberemos tener tambi�n en cuenta la referencia del paciente en la valoraci�n de la intensidad. Habitualmente s�lo pretenderemos evaluar el alivio subjetivo obtenido con el tratamiento instaurado, por lo que un buen sistema de medici�n ser� que el paciente clasifique su disnea como ausente, leve, moderada o severa (EVA) tanto en reposo como en actividad. Con frecuencia hay un importante componente psicol�gico en la percepci�n del s�ntoma en relaci�n con existencia o no de episodios previos, velocidad de instauraci�n, nivel de actividad y ansiedad asociada tanto en el paciente como en su entorno ya que el grado de ansiedad y tensi�n de los cuidadores puede influir en la percepci�n de la disnea por el enfermo. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Tratamiento Como en el caso del dolor, el tratamiento de la disnea depende de su causa, aunque en ocasiones, dado que habr� que plantearse actitudes intervencionistas (radioterapia paliativa, drenaje pleural, pleurodesis, drenaje peric�rdico, transfusiones, etc.) deberemos valorar previamente la situaci�n general del paciente y su expectativa de calidad de vida. El objetivo del tratamiento es conseguir un alivio subjetivo de la sensaci�n de dificultad respiratoria; dentro del tratamiento podemos distinguir: |
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| � Medidas generales. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Oxigenoterapia. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Tratamiento sintom�tico. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �Tratamiento espec�fico. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Existen una serie de medidas generales que nos ser�n �tiles en todos los casos, como son tranquilizar y explicar el s�ntoma al paciente y sus familiares intentando aportar confianza en la posibilidad de obtener un control al menos parcial; durante las crisis, adem�s de la medicaci�n indicada en cada caso, recomendaremos el reposo en� posici�n semisentada que favorece el empleo de la musculatura respiratoria auxiliar, as� como el uso de una corriente de aire fresco en la cara (ventilador, abanico) que puede aliviar la sensaci�n de ahogo. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Como medidas de fondo trataremos de promover la adaptaci�n de� la actividad al grado de disnea, evitando en lo posible aquellas que la precipiten o utilizando medicaci�n profil�ctica antes de la actividad desencadenante. Habitualmente, la percepci�n de la disnea a lo largo del d�a no es uniforme, sino que suele haber momentos en los que se intensifica, en previsi�n de los cuales deberemos dar al paciente y a sus cuidadores normas concretas de actuaci�n, a ser posible por escrito, que ayudar�n a disminuir incertidumbres, y por tanto tensi�n, en los cuidadores. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| La oxigenoterapia tiene su lugar en el tratamiento, fundamentalmente cuando existe hipoxemia, aunque deberemos tratar de evitar el desarrollo de una excesiva dependencia del ox�geno, que limite a�n m�s la capacidad funcional del paciente. En la determinaci�n de la existencia de hipoxemia podemos realizar una gasometr�a arterial, que es dolorosa y requiere de un laboratorio o utilizar un pulsiox�metro que hace una medici�n percut�nea de la saturaci�n arterial de ox�geno, es indolora y permite una medici�n continua. En condiciones normales, la saturaci�n est� en torno a 100% e inicialmente permanece elevada aunque disminuya la presi�n arterial de ox�geno, por lo que su descenso traduce hipoxemias de cierta importancia, sobre todo cuando es inferior a 80%, siendo significativos descensos por debajo del 90%. En cualquier caso el ox�geno s�lo es un componente m�s del tratamiento y no el m�s importante (buena dosificaci�n de opioides, las gafas oxigenan las s�banas). Evitar que el paciente lo considere la l�nea de la vida. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Dentro del tratamiento sintom�tico, si se comprueba la existencia de broncoespasmo se debe hacer un tratamiento de prueba con broncodilatadores (B2-adren�rgicos, anticolin�rgicos, metilxantinas) aunque probablemente los f�rmacos m�s eficaces contra el broncoespasmo en pacientes oncol�gicos sean los esteroides, que utilizaremos, una vez descartada la insuficiencia cardiaca como causa de las sibilancias, si no hay respuesta a broncodilatadores. Hay que tener en cuenta en pacientes debilitados o no habituados a utilizar inhaladores, la posibilidad de tener que usar los broncodilatadores en nebulizaci�n. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Adem�s de en la obstrucci�n al flujo a�reo, los esteroides est�n indicados en el tratamiento del estridor por compresi�n tumoral traqueal, en el s�ndrome de vena cava superior, en la linfangitis carcinomatosa y en la neumonitis postradioterapia. En todos los casos debido a la frecuencia y gravedad de sus efectos secundarios deberemos efectuar un seguimiento cercano del paciente; por el mismo motivo, probablemente no est� justificado el uso de esteroides en todo paciente con disnea sin una de las indicaciones previas. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| En todos aquellos casos en los que no es posible un tratamiento causal de la disnea, la base del tratamiento la constituyen los opioides, fundamentalmente la morfina y la dihidrocode�na, ya que la code�na no es �til y no se dispone de informaci�n sobre la eficacia de tramadol, metadona, meperidina y buprenorfina. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �En estudios aleatorios controlados la morfina se ha mostrado eficaz en el alivio de la disnea tanto de origen maligno como secundaria a EPOC, sin comprometer la funci�n� respiratoria. Los opioides se utilizar�n en aquellos casos en que la disnea sea continua igual que en el tratamiento del dolor: pautados con un esquema regular y con dosis adicionales para la disnea irruptiva. En otras ocasiones, la disnea aparece de modo intermitente habitualmente en relaci�n con la actividad f�sica, tapones de moco o factores psicol�gicos, por lo que parece m�s l�gico, dada su rapidez de acci�n, utilizar la morfina a demanda instruyendo al paciente para su uso en los momentos precisos. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �La clave para un adecuado control de la disnea sin efectos secundarios indeseables ser� una cuidadosa titulaci�n de dosis; en pacientes que no han recibido opioides podemos iniciar el tratamiento con morfina oral 5-10 mg/4 h e iremos aumentando entre un 30 y un 50 % de la dosis cada 24-48 h hasta que obtengamos un alivio significativo o surjan efectos limitantes de dosis. En aquellos pacientes que ya est�n recibiendo morfina para tratamiento del dolor aumentaremos la dosis entre un 30 y un 50% y seguiremos a continuaci�n el esquema anterior. (M�s informaci�n: A systematic review of the use of opioids in the management of dyspnoea, Thorax 2002; 57: 939-944) | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Aunque las benzodiacepinas son habitualmente utilizadas en el tratamiento de la disnea de origen maligno no existen ensayos cl�nicos controlados de su uso en pacientes con c�ncer y los estudios existentes en EPOC con diazepam y alprazolam no han demostrado alivio de la disnea. La indicaci�n para su uso en pacientes oncol�gicos es cuando la disnea es una manifestaci�n de una crisis de p�nico o cuando existe ansiedad severa asociada, aunque en estadios iniciales de la enfermedad deberemos tratar de evitar la aparici�n de somnolencia que disminuya la capacidad funcional del enfermo y limite la dosis de morfina. En estadios avanzados de la enfermedad es frecuente la existencia de ansiedad severa e inquietud en las que ser�n �tiles lorazepam� o alprazolam por v�a oral o sublingual. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Las crisis de p�nico respiratorio son episodios de agudizaci�n grave de una disnea cr�nica, a veces espont�neos pero habitualmente precipitados por la actividad f�sica; lo fundamental en su manejo es el r�pido alivio de la ansiedad aguda asociada para lo que utilizaremos, por su rapidez de acci�n, lorazepam 0,5-1 mg sublingual al tiempo que trataremos de tranquilizar al paciente inst�ndole a respirar lenta y profundamente; por supuesto, habr� que asociar las medidas adicionales necesarias para el tratamiento de la disnea. En casos m�s severos de disnea aguda en ausencia de dolor, podremos utilizar un bolo de 5-10 mg de midazolam por v�a subcut�nea, buscando que el paciente est� relajado y preferiblemente no inconsciente; m�s tarde si persiste la disnea podremos continuar con lorazepam oral. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Hay una serie de situaciones en las que el alivio de la disnea se obtiene� mediante un tratamiento espec�fico. El s�ndrome de vena cava superior es con frecuencia consecuencia de un c�ncer de pulm�n o un linfoma aunque puede aparecer con otros tumores; se origina por compresi�n tumoral en el mediastino a veces acompa�ada por trombosis de las grandes venas centrales del mediastino superior y su inicio puede ser r�pido o insidioso, siendo en ocasiones la forma de presentaci�n del c�ncer. Cl�nicamente se manifiesta por tumefacci�n facial, congesti�n de las conjuntivas, distensi�n de las venas del cuello y de la pared anterior del t�rax, disnea, cefalalgia e incluso convulsiones; los hallazgos f�sicos se exacerban con la elevaci�n de los brazos por encima de la cabeza (signo de Pemberton). Aunque es un grave problema m�dico no constituye una aut�ntica emergencia ya que raras veces causa la muerte; el tratamiento se basa en radio y quimioterapia utilizando esteroides y diur�ticos como tratamiento de soporte. En aquellos casos en los que el tratamiento antitumoral no est� indicado, la dexametasona 12-16 mg/d�a puede proporcionar un alivio temporal de la disnea. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| La linfangitis carcinomatosa se asocia la mayor�a de las veces con c�nceres de pulm�n, mama o gastrointestinales y se caracteriza por disnea severa y persistente con m�nimos hallazgos f�sicos y aparici�n en la RX de t�rax de infiltrados lineares emergentes desde los hilios. Su tratamiento paliativo se basa en el uso de altas dosis de esteroides que consiguen un r�pido, aunque poco duradero, alivio de la disnea. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| El derrame pleural es causado habitualmente por c�nceres de pulm�n, mama, ovario, g�strico y leucemia o linfoma pudiendo constituir la primera manifestaci�n de la enfermedad o de su recurrencia acompa��ndose habitualmente por alg�n otro s�ntoma respiratorio (disnea, tos improductiva, dolor tor�cico). Para que sea visible en una radiograf�a de t�rax deben existir al menos 300ml mientras que cl�nicamente ser� detectable a partir de 500 ml. Habitualmente es unilateral en casos de malignidad, neumon�a o tromboembolismo pulmonar; si es bilateral deberemos pensar en insuficiencia cardiaca o linfangitis carcinomatosa. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Adem�s del tratamiento antineopl�sico que pueda estar indicado, la aspiraci�n pleural producir� un r�pido alivio de los s�ntomas, incluso aunque s�lo consigamos evacuar una peque�a cantidad del l�quido. Las complicaciones m�s habituales son sangrado, reacci�n vasovagal, neumot�rax, que debemos descartar con una placa de t�rax tras la toracocentesis, y desplazamiento mediast�nico con edema pulmonar unilateral cuando el drenaje es demasiado r�pido o se evac�a un derrame de larga evoluci�n. En estos casos siempre deberemos descartar previamente la posibilidad de que el derrame se deba a una enfermedad concurrente (infecci�n, TEPA, insuficiencia cardiaca). (M�s informaci�n: British Thoracic Society guidelines for the management of malignant pleural effusions, Thorax 2003; 58(Suppl II ): ii29-ii38) | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �El derrame peric�rdico se debe generalmente a c�ncer de pulm�n y se manifiesta cl�nicamente por bajo gasto cardiaco y disnea intensa. Su tratamiento espec�fico es el drenaje peric�rdico que puede seguirse de la creaci�n de una ventana peric�rdica lo que requiere una intervenci�n quir�rgica dif�cil de conseguir en un enfermo terminal; el tratamiento paliativo se basa en el uso de AINEs o esteroides que pueden ser �tiles en derrames de desarrollo lento. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �Entre el 40 y el 50% de los enfermos con c�nceres de pulm�n u ORL tienen una historia previa de EPOCy necesitar�n tratamiento espec�fico de sus agudizaciones. Tambi�n hay que recordar que las infecciones respiratorias son la causa de muerte de casi el 50% de los pacientes con c�ncer avanzado y el adecuado tratamiento antibi�tico nos ayudar� a controlar los s�ntomas que aparezcan. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Tos | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| La tos es un mecanismo de defensa de las v�as respiratorias que se produce de forma refleja o voluntaria en respuesta a est�mulos inflamatorios, mec�nicos, t�rmicos o qu�micos. Constituye una ayuda fundamental para el epitelio ciliado en la eliminaci�n de la v�a a�rea de moco, fluidos y cuerpos extra�os inhalados. Por tanto, cualquier circunstancia patol�gica que de lugar a una sobreproducci�n de secreci�n mucosa y fluidos, incluyendo sangre, u origine una irritaci�n mec�nica va a desencadenar este mecanismo por est�mulo de los receptores tus�genos repartidos ampliamente por toda la v�a a�rea. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Como consecuencia la tos puede hacerse cr�nica y persistente y llegar a ser agotadora para el paciente pudiendo adem�s hacer empeorar s�ntomas preexistentes (dolor, disnea) o ser causa de otros nuevos (insomnio, v�mitos, s�ncopes). | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| La tos es un s�ntoma frecuente con una prevalencia de hasta el 80% en los pacientes con c�ncer de pulm�n y del 50% en los pacientes con c�ncer avanzado a los que la debilidad les impide una buena eliminaci�n de las secreciones respiratorias. Pese a ello habitualmente se minusvalora su importancia y por tanto suele ser subtratada. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Como norma general, la tos debe ser tratada cuando por si misma es causa de disconfort, empeora s�ntomas previos o puede ser origen de complicaciones (dehiscencia de heridas, fracturas patol�gicas, ruptura de bulla enfisematosa). | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| En la valoraci�n inicial,, como en cualquier otro s�ntoma, seguiremos la sistem�tica MIR (motivo, intensidad, repercusi�n). | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Las causa m�s habituales de tos en cuidados paliativos son: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Inflamaci�n: edema e hiperemia de mucosas con aumento de exudados | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ����������� Infecci�n | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ����������� Broncoaspiraci�n, f�stula traqueoesof�gica | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Compresi�n de v�as a�reas: origen de est�mulos mec�nicos | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Extramural: tumores pulmonares o mediast�nicos | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ������������������������������� Linfangitis carcinomatosa, fibrosis pulmonar, edema pulmonar | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ������������������������������� Derrame pleural, derrame peric�rdico | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Intramural:� carcinoma broncog�nico | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ��������������������� Broncoespasmo: asma, EPOC | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| La historia cl�nica y la exploraci�n nos ayudar�n a definir la causa; as� la tos nocturna nos orientar� hacia insuficiencia cardiaca o reflujo gastroesof�gico, la relacionada con la ingesta nos har� pensar en fistula traqueoesof�gica, etc. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| La evaluaci�n de la intensidad de la tos nos servir� para decidir el tratamiento inicial y� servir� de referencia para establecer la eficacia de dicho tratamiento. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Trataremos tambi�n de valorar la repercusi�n funcional y emocional de la tos; desde el punto de vista f�sico deberemos establecer la repercusi�n de la tos sobre el descanso nocturno y sobre otros s�ntomas acompa�antes, fundamentalmente disnea y dolor. En cuanto al componente psicol�gico, en ocasiones tanto el paciente como sus familiares consideran la tos, especialmente si se acompa�a de hemoptisis, como un marcador de actividad de la enfermedad por lo que los empeoramientos son vividos con angustia y temor. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Tratamiento | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Con frecuencia el origen de la tos es multifactorial y, como siempre, intentaremos tratar aquellas causas que sean solucionables y aliviar las que no lo sean. Dentro del tratamiento, siguiendo el esquema utilizado en la disnea, distinguiremos medidas generales y tratamiento farmacol�gico. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Medidas generales | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Los factores ambientales a veces por cotidianos no son tenidos en cuenta y pueden contribuir a mantener la tos mediante est�mulos qu�micos; una buena ventilaci�n de la habitaci�n evitando humo de tabaco y productos de limpieza que desprendan gases irritantes puede ayudara controlar la tos. Es conveniente tratar de mantener una humedad ambiental adecuada, intentando contrarrestar la desecaci�n de las mucosas que tiende a producir la calefacci�n, aunque debemos tener en cuenta que la humidificaci�n s�lo ser� �til para fluidificar las secreciones de v�as altas, no habi�ndose comprobado su efecto sobre las secreciones respiratorias bajas. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| En caso de deshidrataci�n, los l�quidos orales ayudar�n a disminuir la viscosidad de las secreciones altas y bajas y facilitar la expectoraci�n, sin embargo no existe evidencia de que la ingesta l�quida forzada en pacientes bien hidratados ejerza alg�n efecto sobre las secreciones respiratorias. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Existen medidas posturales que ser�n �tiles para facilitar el drenaje de secreciones; la tos relacionada con insuficiencia cardiaca mejorar� con la sedestaci�n, mientras que la tos seca con que a veces cursa el derrame pleural, aliviar� con el dec�bito lateral sobre el lado afecto. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Por �ltimo, no debemos olvidar la posibilidad de un origen yatrog�nico de la tos fundamentalmente en relaci�n con el uso de IECAs y de algunos inhaladores (cromoglicato s�dico, ipratropio). | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Tratamiento farmacol�gico | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| En principio, una tos productiva de cantidades importantes de esputo no debe ser suprimida puesto que la acumulaci�n de secreciones va a interferir con la ventilaci�n y facilita la aparici�n de infecciones aunque trataremos de facilitar la expectoraci�n con las medidas generales descritas. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| En aquellos casos en que la tos se deba a una infecci�n bacteriana, el uso de antibi�ticos estar� indicado incluso en fases muy avanzadas de la enfermedad utiliz�ndolos m�s como tratamiento sintom�tico que con intenci�n curativa. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| El uso de mucol�ticos y expectorantes, cuya utilidad no est� claramente contrastada, probablemente no aporte beneficios en pacientes que habitualmente est�n polimedicados. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Es en la tos seca, irritativa, donde habitualmente utilizaremos f�rmacos antitus�genos tratando de evitar los paroxismos de tos que pueden dar lugar a dolor, disnea o v�mitos. Los m�s utilizados en cuidados paliativos son derivados opioides; no existen estudios que demuestren un mayor efecto antitus�geno de un determinado opioide aunque la code�na es el usado como referencia y es el que utilizaremos a no ser que por la cl�nica acompa�ante (dolor o disnea) est� indicado el uso de morfina. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| El dextrometorfano es un f�rmaco relacionado estructuralmente con los opioides, con acci�n antitusiva central ligeramente inferior a la de la code�na aunque sin los efectos secundarios de �sta por lo que es el tratamiento de elecci�n en casos de tos leve. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| La code�na y la dihidrocodeina retard ser�n �tiles en casos de tos m�s intensa, a dosis algo m�s bajas a las analg�sicas con las que los efectos secundarios ser�n menos intensos aunque deberemos vigilar su posible aparici�n (somnolencia, n�useas, estre�imiento). | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Otros f�rmacos que podremos usar en funci�n de la causa de la tos, ser�n broncodilatadores y diur�ticos; los esteroides, adem�s de en el broncoespasmo, se utilizan en el tratamiento del estridor por compresi�n tumoral de la v�a a�rea donde aliviar�n la tos y la disnea por reducci�n del edema local. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Hemoptisis | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Se define como la expulsi�n por la boca de sangre procedente del aparato respiratorio; nunca es normal aunque puede presentarse en pacientes EPOC sin que exista una nueva patolog�a que, de todos modos, debe ser descartada. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| En cuidados paliativos aparece fundamentalmente en c�ncer de pulm�n con una prevalencia en torno al 25%, aunque la hemoptisis masiva, que definimos como la expectoraci�n de m�s de 600 ml en 24 horas, por c�ncer es poco frecuente, constituyendo un 5% de las causas de muerte por hemorragia en enfermos oncol�gicos; asimismo las met�stasis pulmonares son poco frecuentes como causa de hemoptisis. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Las causas m�s habituales de hemoptisis en cuidados paliativos son: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| *Inflamatorias: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Bronquiectasias | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Bronquitis aguda y cr�nica | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Neumon�a | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Tuberculosis | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| *C�ncer: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Carcinoma de pulm�n | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| *Otras: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Tromboembolismo pulmonar | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Insuficiencia cardiaca | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Di�tesis hemorr�gicas: afectaci�n hep�tica, plaquetopenia, tratamientos anticoagulantes. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| La anamnesis y la exploraci�n nos ayudar�n a establecer si el sangrado es de origen digestivo u orofar�ngeo o se trata realmente de una hemoptisis. La cl�nica acompa�ante� junto con una radiograf�a de t�rax y un hemograma con estudio de coagulaci�n, permitir�n definir la causa m�s probable� con vistas a realizar un tratamiento etiol�gico cuando sea posible. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| La intensidad la evaluaremos seg�n el volumen de sangre expectorada teniendo en cuenta que cantidades mayores de 40 ml/ hora son de muy mal pron�stico a corto plazo. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| En cuanto a la repercusi�n f�sica deberemos realizar una evaluaci�n de la situaci�n hemodin�mica que tambi�n nos ayudar� a valorar la intensidad de la p�rdida hem�tica. En casos de hemoptisis masiva, la muerte se produce por asfixia no por exsanguinaci�n lo que debe ser tenido en cuenta en aquellos casos que consideremos recuperables. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| La hemoptisis, aunque sea espor�dica, produce gran preocupaci�n en el paciente y en sus familiares y es frecuente el temor a ?morir desangrado? por lo que merece la pena aclararles que ese riesgo es muy bajo. Una actitud tranquilizadora ser� �til, aunque no debemos indicar al paciente que ignore el s�ntoma ya que probablemente no podr� hacerlo y corremos el riesgo de que no comunique un aumento en el sangrado. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Tratamiento | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Distinguiremos, ya que la actitud es muy diferente, entre hemoptisis leve o moderada y hemoptisis masiva. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| En los casos leves y moderados, adem�s del tratamiento etiol�gico adecuado, recomendaremos reposo en cama sobre el lado en que se origina la hemoptisis para evitar el paso de sangre al pulm�n contralateral y administraremos antitus�genos. Los antifibrinol�ticos como el �cido tranex�mico o aminocaproico parecen ser de utilidad en sangrados no muy intensos, por lo que los usaremos si fallan los antitus�genos, aunque no hay estudios controlados sobre su eficacia. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Si el sangrado persiste deberemos plantearnos la realizaci�n de radioterapia paliativa, que es eficaz en m�s del 80% de los casos, independientemente del tipo histol�gico del c�ncer. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| La hemoptisis masiva se produce fundamentalmente en bronquiectasias, aspergiloma, absceso de pulm�n y tuberculosis, siendo poco frecuente en el c�ncer. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| En cuidados paliativos debe considerarse como una urgencia, aunque las medidas habituales de broncoscopia, intubaci�n, etc. raramente est�n indicadas, sino que el objetivo del tratamiento ser� reducir la percepci�n del episodio por el paciente, para evitar la angustia que le genera, mediante midazolam a dosis de 5-10 mg, que repetiremos a demanda para mantener una sedaci�n superficial, y al que podremos asociar cloruro m�rfico a dosis variables, en funci�n de las que estuviera recibiendo previamente el paciente. En este caso, utilizaremos la v�a intravenosa ya que la mala perfusi�n perif�rica impedir� una buena absorci�n de los f�rmacos por v�a subcut�nea. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Si la hemoptisis se produce en el domicilio, es conveniente la utilizaci�n de pa�os quir�rgicos verdes, para disminuir el impacto del sangrado en los familiares del paciente, y explicarles de entrada la situaci�n y la actitud terap�utica ya que la muerte puede producirse en un tiempo corto. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Actualizaci�n: noviembre 2003 | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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