Sedaci�n paliativa
El objetivo de los cuidados paliativos es proporcionar alivio del dolor y otros s�ntomas dentro de un bienestar global del paciente. En la mayor�a de los casos es posible obtener este alivio mediante el uso de una serie de f�rmacos y t�cnicas pero en algunos casos� los s�ntomas no responden a los tratamientos y se hace precisa la sedaci�n para evitar el sufrimiento del paciente.
La sedaci�n paliativa se define como la intenci�n de inducir un bajo nivel de conciencia en un paciente con uno o m�s s�ntomas refractarios al tratamiento habitual;cuando esta situaci�n se produce en un paciente cuya muerte se percibe cercana y la sedaci�n previsiblemente va a ser irreversible hablamos de sedaci�n terminal.
Hay que insistir que esta intervenci�n paliativa s�lo debe usarse en caso de problemas refractarios a otros tratamientos, cuya revisi�n debe constar en la historia cl�nica  antes de considerar la sedaci�n. En ocasiones la sedaci�n puede ser una medida temporal en tanto se resuelve el problema que precipita el s�ntoma (delirio, crisis dolorosa,....); en estos casos se debe garantizar una adecuada hidrataci�n parenteral mientras se mantenga la sedaci�n
Es importante tratar de distinguir entre s�ntomas dif�ciles y refractarios; s�ntomas dif�ciles son los derivados de situaciones cl�nicas que potencialmente pueden responder al tratamiento en un intervalo de tiempo tolerable, logr�ndose un alivio adecuado sin excesivos efectos adversos y preservando la conciencia.
                                                                             Morbilidad aceptable ?
Sintoma no controlado ==> opciones de tratamiento:   Beneficio en poco tiempo?
                                                                              Posibilidad de preservar la conciencia ?
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Los s�ntomas refractarios son aquellos en los que las alternativas de tratamientos, invasivos y no invasivos, se asocian a morbilidad excesiva o inaceptable o es improbable que produzcan alivio en un plazo de tiempo adecuado.
La causa m�s frecuente de sedaci�n es el delirio con agitaci�n intensa que no responde a intentos razonables de correcci�n de las causas subyacentes (opioides, infecci�n, deshidrataci�n, fallo renal,...) ni al tratamiento sintom�tico (Haloperidol, Sinogan,...). Otras causas menos frecuentes son disnea , dolor, obstruccion de la via aerea y hemorragia masiva con riesgo vital.
La persistencia con intensidad de uno o mas sintomas a pesar de repetidos intentos y diferentes tecnicas debe hacernos pensar en la sedacion paliativa. En general, es recomendable el asesoramiento  de un experto en Cuidados Paliativos antes de iniciar la sedaci�n.
El papel de la sedaci�n en casos de profunda angustia espiritual o existencial no controlable con intervenci�n religiosa o psicol�gica, no est� claro ni bien definido desde el punto de vista �tico. Rousseau* establece como condiciones para la sedaci�n por sufrimiento existencial la existencia de una enfermedad terminal, el agotamiento de todos los terap�uticas paliativas incluyendo tratamiento de la depresi�n, ansiedad, delirio, etc., la valoraci�n psicol�gica por un cl�nico experimentado y la evaluaci�n espiritual por un religioso o cl�nico capacitados.
Antes de considerar a un paciente como candidato a  sedaci�n se debe revisar su historia cl�nica, realizar una exploraci�n completa y valorar posibles pruebas diagn�sticas que contribuyan a definir la situaci�n del enfermo. El paciente en lo posible,� y sus familiares deben ser informados de que la sedaci�n no est� encaminada a producir la muerte sino a  aliviar el s�ntoma y debe existir un consentimiento  explicito, implicito o delegado antes de iniciarla.
El f�rmaco de elecci�n en la sedaci�n es  midazolam, que es una benzodiacepina que tiene una vida media relativamente corta por lo que habitualmente se administra en infusi�n continua por v�a subcut�nea o intravenosa. Su vida media corta tambi�n permite una r�pida titulaci�n de necesidades, partiendo de una dosis de inicio de 10 -20 mg para lograr la sedacion rapidamente,( inicio de accion , 2-3 minutos por via IV, 5 a 10 por via subcutanea)  seguida de una dosis de mantenimiento lo mas baja posible para mantener la sedacion, que suele oscilar entre 1 y 7 mg/hora  y que iremos modificando  seg�n la respuesta.
Si no disponemos de dispositivo de infusion podremos administrar bolos por via subcutanea cada 4 horas.
El diazepam por via rectal , 10-20 mg de inicio y cada 6-8 horas, es una  alternativa  si no se dispone de midazolam.
En raras ocasiones, estas dosis no son suficientes recomend�ndose entonces la reevaluaci�n del caso, haciendo �nfasis en la revisi�n de las posibles causas del s�ntoma refractario (�ojo! impactaci�n fecal, retenci�n urinaria). Si la sedacion sigue estando indicada y la respuesta a 120-150 mg / 24 horas de midazolam fuera insuficiente, asociaremos clorpromazina  25- 50 mg por via intramuscular o intravenosa repitiendo cada 4-8 horas o levomepromazina 25-50 mg, que tiene la ventaja de que puede administrarse por via subcutanea.
Si aun asi no se obtuviera la sedacion asociaremos fenobarbital, 200 mg subcutaneos de entrada, seguidos de infusion continua de 600-1200 mg/24 horas o propofol intravenoso, 25-50 mg de inicio, seguidos de infusion .de 5-70 mg/hora.
En la sedacion paliativa, al igual que en el inicio de la agonia, los objetivos terapeuticos deben redefinirse buscando el  confort del paciente,  por lo que se interrumpiran todos aquellos tratamientos y procedimientos de enfermeria sin efecto inmediato sobre el bienestar del enfermo,  utilizando la  medicacion imprescindible por via subcutanea o rectal.
A medida que avance el proceso pueden surgir nuevos sintomas o modificarse los existentes por lo que haremos un seguimiento activo del enfermo, ofreciendo a los familiares el maximo apoyo emocional.
Con frecuencia surgiran secreciones respiratorias que controlaremos con hioscina subcutanea o como alternativa
con 2 gotas sublinguales de colirio de atropina al 1%.  En ocasiones aparece una respiracion rapida y ruidosa que  se acompa�a de amplios movimientos del torax y que origina en la familia la impresion de sufrimiento del enfermo; podremos controlar esta taquipnea mediante el aumento hasta del doble de la dosis de morfina o con una dosis de hasta 20-30 mg en caso de que no la recibiera previamente, buscando la reduccion de la frecuencia respiratoria a 10-15 respiraciones por minuto.
Revisi�n febrero 2006
Contacto: [email protected]
* Rousseau P. Existencial suffering and palliative sedation: a brief commentary with a proposal for clinical guidelines. Am J Hosp Palliat Care, 2001 may-jun; 18(3): 151-3
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